Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

«Las futuras inteligencias artificiales jamás serán como la humana», afirma López de Mántaras

«Por muy avanzadas que sean las futuras inteligencias artificiales jamás serán como la humana porque no tendrán los mismos sensores que nosotros, no tendrán cuerpo, y estarán sometidos a procesos de socialización y culturización diferentes», aseguró el director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del Centro Superior de Investigaciones Científicas y reciente Premio Nacional de Informática por la Sociedad Científica Informática de España, Ramón López de Mántaras, durante su participación en un ciclo de conferencias de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

López de Mántaras, según la nota de prensa de la UCLM, pronunció el viernes pasado la conferencia inaugural del ciclo “La ciencia actual y el estudio de las humanidades”. Científico, poeta, músico y firme defensor de la divulgación científica, López de Mántaras explicó que existen dos visiones de la inteligencia artificial: la débil, que es la ciencia que permite diseñar y programar máquinas capaces de hacer cosas que requieren inteligencia, como pueden ser los programas que juegan al ajedrez, los coches y aviones sin piloto o los robots capaces de jugar al fútbol de manera cooperativa; y la fuerte, que es la que permitirá replicar (incluso superar) la inteligencia humana. Ese es el reto, todavía muy lejano.

En los escasos sesenta años de vida de esta ciencia se han obtenido grandes éxitos, enormes avances, pero todos ellos en la llamada inteligencia artificial débil. “Nos queda mucho camino por recorrer, ya que los sistemas de razonamiento más sofisticados están lejos de poseer la robustez, amplitud y sentido común de un niño de tres años. Tenemos muy buenos componentes, pero todavía no hemos conseguido su integración”.

El gran desafío, finalizó López de Mántaras, es cómo integrar esas capacidades que van de la percepción a la acción, a la toma de decisiones, pasando por el aprendizaje, por el razonamiento; y desarrollar sistemas totalmente integrados que incluyan todas esas aptitudes, que se realimenten y actúen, sean capaces de aprender, de representar y manipular conceptos como el sentido común, el razonamiento, la planificación y la comunicación.