«Por muy avanzadas que sean las futuras inteligencias artificiales jamás serán como la humana porque no tendrán los mismos sensores que nosotros, no tendrán cuerpo, y estarán sometidos a procesos de socialización y culturización diferentes», aseguró el director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del Centro Superior de Investigaciones Científicas y reciente Premio Nacional de Informática por la Sociedad Científica Informática de España, Ramón López de Mántaras, durante su participación en un ciclo de conferencias de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).
López de Mántaras, según la nota de prensa de la UCLM, pronunció el viernes pasado la conferencia inaugural del ciclo “La ciencia actual y el estudio de las humanidades”. Científico, poeta, músico y firme defensor de la divulgación científica, López de Mántaras explicó que existen dos visiones de la inteligencia artificial: la débil, que es la ciencia que permite diseñar y programar máquinas capaces de hacer cosas que requieren inteligencia, como pueden ser los programas que juegan al ajedrez, los coches y aviones sin piloto o los robots capaces de jugar al fútbol de manera cooperativa; y la fuerte, que es la que permitirá replicar (incluso superar) la inteligencia humana. Ese es el reto, todavía muy lejano.




