Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Ismael García Varea, elegido nuevo miembro de la directiva de la Asociación Informatics Europe

El profesor y director de la Escuela Superior de Ingeniería Informática de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Ismael García Varea, ha sido elegido nuevo miembro de la Junta Directiva de la asociación Informatics Europe.

Este nombramiento se realizó durante la última sesión de la Asamblea General de la asociación, celebrada durante la Cumbre Europea de la Informática (European Computer Science Summit ECSS’2019) en Roma.

Tras ser su candidatura avalada por la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Conferencia de Decanos y Directores de Ingeniería Informática (CODDII), organizaciones nacionales de referencia en informática en España, el profesor de la UCLM y director de la Escuela Superior de Ingeniería Informática (ESII) de Albacete, Ismael García Varea, ha sido elegido nuevo miembro de la Junta Directiva de Informatics Europe, una asociación sin ánimo de lucro, con sede en Zurich, (Suiza), que representa a la comunidad académica y de investigación en informática, en Europa y países limítrofes.

La asociación, creada en el año 2006, reúne actualmente a más de 140 miembros de 31 países distintos. Está formada por escuelas, facultades, departamentos y centros de investigación universitarios, con el objetivo de ofrecer una voz común para promover, dar forma y estimular la investigación de calidad, la educación y la transferencia de conocimiento en informática en toda Europa.

«La informática es hoy en día un importante facilitador de la innovación tecnológica y por tanto clave para el futuro de la economía europea», tal y como ha indicado Ismael García, quien añade que Informatics Europe trabaja para definir y promover políticas y abordar problemas comunes dentro del ámbito de la informática a nivel europeo.

Entre los principales objetivos de la asociación se encuentran fomentar la calidad de la investigación y la educación en informática, así como la transferencia de conocimiento entre la academia y la industria y la sociedad; comprometerse con la sociedad sobre la naturaleza y el impacto de la informática; promover estándares de calidad y buenas prácticas en investigación, educación y transferencia de conocimiento; y fomentar las relaciones entre la academia y el gobierno y las instituciones públicas, a la vez que la cooperación con organizaciones que tienen objetivos complementarios.N

Fuente: El Día digital

Grupo de investigación MYDASS de la Universidad de Granada, especialista en desarrollar tecnologías asistivas

María Visitación Hurtado es profesora del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática y de Telecomunicación de la Universidad de Granada. También es la responsable de Mydass, uno de los grupos de investigación más grandes de la UGR. Y tanto en casa como en el trabajo todo el mundo la conoce como Mavi. «Una de las líneas principales de nuestro grupo consiste en desarrollar aplicaciones educativas para personas con necesidades específicas. Hacemos apps enfocadas al espectro autista, sordera… y, en otros casos, para adultos que necesitan algún tipo de asistencia».

Hace ocho años, Mavi decidió dar un paso en otra dirección: «La vida, a veces, te presenta circunstancias inesperadas. Mi sobrina nació ciega, Selena. Nos planteamos crear una app para que un niño invidente pudiera trabajar actividades iguales que sus compañeros de clase. Una herramienta accesible que permitiera al niño adquirir destrezas, como la coordinación oculo-manual, fundamental para que se manejen sin problemas con la tecnología». Así nació ‘TouchVic’.

Leer reportaje completo aquí

Fuente: El Ideal

Nuevas metas para Miguel Ángel Martín, el ingeniero informático que triunfó con el termómetro inteligente de Oblumi

Miguel Ángel Martín (Sevilla, 1986) trabaja en Fráncfort del Meno desde hace dos años en una multinacional de software para empresas: MeanWork. Es la prueba viviente de que un ingeniero informático con ambición y sin miedo a lo desconocido tiene el camino despejado. Tras terminar los estudios en la Hispalense, trabajó en consultoras como Everis. Valora mucho el bagaje que adquirió en esos años, «una experiencia real, más allá de la teórica de la Universidad», señala en conversación telefónica desde Alemania. En esa etapa le surgió la vocación empresarial.

Su oportunidad llegó en 2013 de forma inesperada. Ganó un concurso de talento en la Start Weekend Sevilla, una cita para emprendedores donde formó equipo con otros dos ingenieros y una arquitecta. El reto era perfilar un proyecto atractivo partiendo de cero en tiempo récord. Así nació la idea de crear un termómetro digital por infrarrojos acoplable al móvil, que resultó ganadora y fue el origen de Oblumi. Miguel Ángel Martín sigue vinculado a la compañía como socio, pero hace dos años decidió emprender un camino paralelo en un lugar menos soleado que Sevilla, pero que tiene una Navidad con nieve auténtica y un montón de oportunidades laborales. «La calidad de vida depende mucho de tus prioridades personales. Si no tienes trabajo, da igual donde vivas, que no vas a tener mucha. Para mí, también la calidad de vida es poder ir a esquiar a Austria como hago yo ahora una semana al año», señala. Reconoce que echa de menos algunas cosas: «Añoro a mi familia y a todos los amigos que he dejado allí. Las terrazas en primavera, las tapas y la cerveza en la calle, eso algo que no se estila por aquí».

Reflexiona sobre su decisión vital de emigrar pese a tener un proyecto exitoso: «Creí que lo mejor para mí era seguir desarrollándome a nivel profesional y encontré en Alemania muchas opciones que no tenía en Sevilla. En Fráncfort me salió la oportunidad de trabajar en una empresa internacional y en un puesto interesante», explica. Desde el corazón financiero de Europa, el ingeniero sevillano puede comparar con lo que dejó atrás: «En Alemania la industria está mucho más descentralizada que en España. En Múnich está Audi, si te vas un poco más arriba está la BMW; en la zona de Stuttgart hay otro gran polo automovilístico; en Dresde, la Volkswagen; en Berlín hay un ecosistema de startups; y en Fráncfort se encuentra el núcleo financiero. No es como en España, donde todo se concentra en Madrid y Barcelona».

Su impresión es que los casos de gran éxito en Sevilla son excepciones y que Madrid atrae todo el talento y «hace que se cree una burbuja de ingenieros». Su análisis final es que, «si alguien es muy ambicioso y quiere crecer, tienes que salir de tu zona de confort». Su consejo es buscar esas metas, «no tener miedo a irte a un sitio desconocido para seguir creciendo».

Fuente: ABC Sevilla

Ignacio Moya, el ingeniero informático que ha desarrollado una app destinada a preparar online las oposiciones

Muypymes entrevista a Ignacio Moya, el ingeniero informático que ha desarrollado Innotest, la aplicación destinada a preparar online las oposiciones.

InnoTest es una aplicación destinada a preparar online las oposiciones. La startup es líder en el sector cuando se trata de pruebas de acceso a la Guardia Civil, la Policía Nacional y cualquier examen relacionado con la Constitución Española. Uno de los fundadores de la empresa, Ignacio Moya, atiende en exclusiva a Muypymes y cuenta más detalles sobre la evolución de la misma.

Muypymes: ¿Cómo surge la idea de crear InnoTest?

Ignacio Moya: Surgió al detectar una carencia cuando empecé a estudiar la oposición de Guardia Civil. Como ingeniero informático, me costaba cada día más estudiar en formato papel y bolígrafo donde tenía que buscar entre miles de papeles cuando quería encontrar preguntas que había hecho anteriormente para saber si las había acertado o fallado. A parte de esto, lo complejo que se hacía buscar entre todas las leyes, artículos y temarios para poder justificar las preguntas. Así surgió la posibilidad de poder digitalizar todo esto y facilitar la preparación online de oposiciones.

Muypymes: ¿Cómo es el usuario medio, edad, estudios, ciudad de origen…?

Ignacio Moya: Hay de todo. Si hablamos de nuestros usuarios, la mayoría suelen ser bastante jóvenes, de entre 24 y 30 años. Estudios medios desde bachillerato hasta Grado Superior y Máster. Las 4 ciudades principales de las que provienen nuestro usuarios son de Madrid, Cádiz, Sevilla y Valencia.

Muypymes: ¿Tenéis pensado ampliar los tests disponibles, es decir, crear más a parte de los de Guardia Civil, Policía Nacional y Constitución Española?

Ignacio Moya: Seguramente, aunque de momento estamos centrados en mejorar al máximo las APPs que tenemos disponibles, ya que apostamos por la calidad más que por la cantidad.

Muypymes: ¿Qué relación tenéis con las administraciones?

Ignacio Moya: Hasta el momento no tenemos ninguna relación con las administraciones.

Muypymes: ¿Cuáles son las oposiciones más demandadas?

Ignacio Moya: Las más demandadas sin duda son las Oposiciones a Administraciones Públicas y las segundas más demandadas las de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

Fuente: Muypymes

Avances en IA o computación cuántica logran los Premios de Informática de la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA

Los galardonados abordan desde la aplicación de la inteligencia artificial en la toma de decisiones médicas y el desarrollo de la computación cuántica hasta la mejora de la interacción humano-máquina-animal, el blindaje contra fallos de software y ciberataques y la creación de sistemas más eficientes energéticamente.

A la informática le ha llevado apenas unos años transformar a fondo la sociedad, pero todo apunta a que es tan solo el principio de una revolución transversal y profunda. Los trabajos de los galardonados en la tercera edición de los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)-Fundación BBVA abordan desde la aplicación de la inteligencia artificial en la toma de decisiones médicas, hasta el desarrollo de la computación cuántica, el blindaje contra fallos de software y ciberataques, la mejora de la interacción humano-máquina-animal, o la creación de sistemas más eficientes energéticamente. El objetivo de los galardones, entregados esta tarde en la sede madrileña de la Fundación BBVA, es reconocer la «creatividad, originalidad y excelencia» de los científicos que están impulsando la investigación de vanguardia en este campo tan fundamental de nuestro tiempo.

La ceremonia ha sido una celebración de la capacidad creciente de la informática para multiplicar la generación del conocimiento y transformar no solo la ciencia y tecnología, sino también múltiples aspectos de la vida cotidiana, al impactar sobre cómo hoy las personas se informan, se comunican y se relacionan entre ellas. Al mismo tiempo, se han señalado los desafíos derivados del propio auge de la informática, como los cambios socioeconómicos derivados de la irrupción de la inteligencia artificial, y también el reto de la protección de la privacidad en los tiempos del big data. Los discursos pronunciados en la ceremonia han transmitido que nos encontramos ante una nueva era en la que los datos se han convertido en valiosos bienes capaces de generar riqueza, y por ello deben ser gestionados, protegidos e intercambiados de acuerdo a normas éticas y legales aún por definir.

«En la era de oportunidades en la que vivimos, los datos y la tecnología juegan un papel fundamental», ha explicado en su discurso el presidente de la Fundación BBVA, Carlos Torres Vila. «Una era en la que acciones cotidianas que eran antes irrelevantes -la elección de un producto u otro; la expresión de nuestras opiniones- se convierten en activos de gran valor, capaces de generar riqueza para las empresas».

«No obstante», ha señalado Torres Vila, «estos activos no deben pertenecer a nadie más que a la persona que los ha originado, porque son parte de nuestra propia identidad. Por tanto, sólo pueden ser objeto de uso por parte de terceros de acuerdo a dos principios básicos: privacidad y consentimiento».

El presidente de la SCIE, Antonio Bahamonde, ha enfatizado por su parte la «necesidad de incorporar la informática en la educación desde primaria, con contenidos muy detallados». Además, también subrayado la escasa presencia de mujeres en la informática: «Solo el 12% de los estudiantes de informática son mujeres. Es necesario insistir que este dato nos priva de una parte del talento, pero también del punto de vista femenino. La pluralidad de aportaciones es básica».

Los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)- Fundación BBVA, creados en 2017, comprenden dos modalidades. La modalidad Jóvenes Investigadores Informáticos reconoce a los autores de las tesis doctorales «más innovadoras y relevantes». Se conceden hasta seis premios, cada uno dotado con 5.000 euros, a investigadores menores de 30 años que trabajen en España. El objetivo es contribuir «al relevo generacional en esta disciplina científico-técnica y a su estudio, fortalecimiento y divulgación», premiando «la creatividad, originalidad y excelencia» de los investigadores en los inicios de su carrera.

Los jóvenes investigadores galardonados en esta edición son: Aitor Arrieta Marcos (Universidad de Mondragón); Juan Cruz Benito (IBM Research); Patricia Pons Tomás ((Instituto Tecnológico de Informática de Valencia); Aurora Ramírez Quesada (Universidad de Málaga); David del Río Astorga (Universidad Carlos III de Madrid); Iskander Sanchez-Rola (Symantec).

Los Premios Nacionales de Informática -que la SCIE concede desde 2005 y se incorporaron a los galardones entregados conjuntamente con la Fundación BBVA en 2018- reconocen a investigadores, entidades públicas y privadas que han dedicado su labor «al estudio, fortalecimiento y divulgación de la informática», se explica en las bases. Los ganadores en esta edición son Humberto Bustince Sola, premio José García Santesmases; Antonio Fernández Anta, premio Aritmel; Homeria Open Solutions, premio Ramón Llull; Nieves R. Brisaboa, premio Ángela Ruiz Robles

Los galardonados han resaltado en sus discursos aspectos éticos y sociales de la actual revolución informática, «que está ya estallando», ha señalado Nieves R. Brisaboa, galardonada con el Premio Ángela Ruiz Robles: «Vendrán tiempos revueltos, pero podemos convertirlos en la oportunidad para un pacto social que forme una sociedad más justa, formada, autoconsciente y global».

En esta misma línea, Humberto Bustince ha resaltado «la vertiente humana» de la informática, que «debe ser una herramienta de ayuda al ser humano en todos los aspectos, desde los lúdicos hasta la salud». Por ello, el investigador premiado ha concluido que «las humanidades en general, y la ética en particular, tienen mucho que decir».

Iskander Sánchez-Rola ha reivindicado el derecho la privacidad digital. «Actualmente vivimos en un mundo en el que el valor de los datos ha superado al valor del petróleo», ha señalado, advirtiendo que «son posteriormente usados para crear perfiles muy detallados de cada uno de nosotros, muchas veces sin nuestro permiso expreso». Por este motivo, el joven premiado ha reclamado que «como usuarios, tenemos que frenar esta situación claramente insostenible, en la que para algunos, nuestros datos personales no son más que meras fuentes de ingresos.

La demanda de más recursos para la investigación ha sido otro mensaje enfatizado en los discursos de los galardonados: «Los avances son fruto de un sistema delicado que hay que cuidar, y donde el talento es lo más difícil de conseguir», ha señalado Antonio Fernández Anta. «Quiero pedir que se pongan los medios para atraer y mantener a los mejores investigadores, vengan de donde vengan».

Jóvenes Investigadores Informáticos

Aitor Arrieta Marcos, profesor e investigador de la Universidad de Mondragón (Guipúzcoa), desarrolla software de aplicaciones industriales, como el de ascensores, trenes, robots y otros tipos de sistemas autónomos. El reto principal de esta área, al contrario de lo que ocurre con el software para un móvil u ordenador, es que no se puede desplegar directamente en el dispositivo. Además un fallo de software en estas aplicaciones a menudo implica riesgos para la seguridad.

«Por ejemplo, las investigaciones del accidente de avión ocurrido en Etiopía en marzo de 2019 apuntan a que fue un fallo de software», apunta Arrieta. Detectar los fallos de software es más complicado en este tipo de sistemas, donde no se puede utilizar un avión para validarlo, sino que hay que simularlo. Arrieta trabaja actualmente en software encargado del control de velocidad de crucero de un coche para respetar la distancia de seguridad.

Juan Cruz Benito, senior software engineer en IBM Research (Nueva York, EEUU), ha sido premiado por «sus contribuciones en el campo de la interacción persona-máquina y tecnologías emergentes, su proyección internacional y el impacto de sus resultados de investigación». Su investigación busca mejorar la experiencia del usuario «para que utilice la aplicación de forma más efectiva, y sobre todo que no le cause desapego», explica. Aunque las técnicas que emplea provengan de la mercadotecnia, ha querido aplicar su trabajo al aprendizaje en distintos contextos, tanto en la formación académica y personal como en el trabajo.

Ahora, y desde que finalizó su tesis en 2017, trabaja en IBM Research, en un grupo que se dedica a hacer que la computación cuántica sea más accesible para los usuarios. Primero estuvo tres meses durante su estancia predoctoral y después consiguió un contrato, aunque sigue ligado a Salamanca, ciudad en la que vive y donde estudió. «Trabajamos en que la computación cuántica salga de los laboratorios, que empiece a ser utilizada por desarrolladores y por gente que no está tan metida en este mundo, con técnicas de inteligencia artificial y machine learning», concluye.

Patricia Pons Tomás, doctora en Informática por la Universidad Politécnica de Valencia, ha sido galardonada por sus trabajos sobre el desarrollo de nuevas formas de interacción con animales usando como vehículo los sistemas informáticos. Pons trabaja en Animal Computer Interaction (ACI), un área basada en el desarrollo de entornos interactivos para animales y humanos , y que cobra sentido, por ejemplo, en aplicaciones para que niños en hospitales puedan jugar a distancia con perros o gatos.

Le joven premiada ha creado un sistema capaz de detectar, mediante visión por computador y aprendizaje automático, las posturas y partes del cuerpo de un animal, en concreto un gato, mientras juega. El sistema reconoce el comportamiento del animal, y puede reaccionar y adaptarse a los movimientos. Este sistema es pionero porque se basa en la visión por computación sobre imágenes de un sensor de profundidad, sin requerir ningún tipo de sensor que el animal deba llevar encima e interfiera en su comportamiento natural.

Aurora Ramírez Quesada, investigadora postdoctoral de la Universidad de Málaga, «por su investigación en ingeniería de software aplicando técnicas de inteligencia artificial, con aportaciones científicas muy destacadas».

«La ingeniería del software nos aporta pautas y métodos con los que abordar correctamente las actividades que conlleva desarrollar un software, desde su concepción hasta su mantenimiento», afirma. Su objetivo es automatizar algunas de estas tareas con técnicas de inteligencia artificial, y ayudar así a los ingenieros a crear sistemas informáticos de mayor calidad. Aunque esta área de investigación todavía es reciente, sus resultados están empezando a transferirse a la industria; desde hace apenas dos años «Facebook utiliza de un sistema inteligente para detectar errores en su código, y también hay iniciativas para reducir el consumo energético de las aplicaciones, un factor clave en los móviles», explica la investigadora.

David del Río Astorga, investigador postdoctoral de la Universidad Carlos III de Madrid, ha sido premiado por «sus aportaciones a la paralelización automática de programas para arquitecturas heterogéneas, que facilitan su programación y mejoran su eficiencia».

Del Río investiga en Computación de Altas Prestaciones, un campo que busca optimizar el rendimiento de las aplicaciones y facilitar el desarrollo de aplicaciones paralelas, un objetivo aplicable a cualquier ámbito. «Un caso con el que estuve trabajando durante mi tesis fue la reconstrucción de la trayectoria de las partículas en el experimento LCHb [del Gran Colisionador de Hadrones] del CERN… cuyo rendimiento conseguimos mejorar aplicando el modelo de programación que diseñé y desarrollé en mi tesis». También ha trabajado en la reconstrucción de imágenes de resonancia magnética, para tratar de detectar tumores cerebrales con más rapidez.

Iskander Sanchez-Rola, principal researcher en Symantec, ha recibido el premio por «sus importantes aportaciones en Ciberseguridad encaminadas a conseguir sistemas informáticos más seguros».

En España, aproximadamente cada cuatro días se produce un ataque de ciberseguridad considerado de nivel crítico. En 2018 se detectaron un total de 38.000 incidentes de este tipo en nuestro país, un 43% más que el año anterior. Sánchez-Rola se dedica a identificar estas amenazas: «Mi trabajo se basa en la seguridad y privacidad online: detectar vulnerabilidades en navegadores web, identificar debilidades que puedan surgir en sistemas y servicios en la red, o descubrir problemas de anonimato e identidad legal», explica. Uno de sus principales hallazgos tiene que ver con problemas de privacidad hallados en la llamada red oscura TOR, siglas de The Onion Router, que utiliza el cifrado para ocultar la identidad de los usuarios. «Además, también hemos detectado vulnerabilidades en todos los grandes navegadores, y hemos diseñado métodos de identificación online que han permitido crear defensas para futuros ataques», añade.

Premios Nacionales de Informática

Humberto Bustince Sola, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Pública de Navarra, ha obtenido el Premio José García Santesmases por una trayectoria profesional que combina la investigación, la transferencia de conocimiento, la divulgación científica en Inteligencia Artificial y el impulso de la Ingeniería Informática y Ciencia de Datos en la Universidad Pública de Navarra. Bustince fundó y dirige el Grupo de Investigación en Inteligencia Artificial y Razonamiento Aproximado de esta universidad de Navarra.

La mayor aportación de este grupo en este campo, y desde el punto de vista de Bustince «la mejor», es en la medicina, donde son capaces de clasificar a los pacientes que llegan a urgencias gracias a todos los datos disponibles. Por ejemplo, con el ictus, donde hay seis niveles. Así, cuando un paciente llega al hospital y se determina en qué nivel está, pueden derivarlo a una zona concreta del hospital y saber qué medicación necesita, en cuánto tiempo se le dará el alta y sus posibilidades de recaer.

Para Bustince, en la Inteligencia Artificial que maneja gran cantidad de datos y toma de decisiones habrá «grandes revoluciones», ya que conseguirá eliminar trabajos repetitivos. Sin embargo, en la Inteligencia Artificial fuerte, la que simula sentimientos, cree que habrá avances, pero «de ahí a que la máquina domine a la persona, no lo veo posible hoy por hoy».

Antonio Fernández Anta, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Rey Juan Carlos y Research Professor IMDEA Networks Institute, recibe el Premio Aritmel por sus «sobresalientes aportaciones en un amplio abanico de áreas en Ingeniería Informática, como modelos de redes de adversario, implementación de detectores de fallos en computación distribuida, resultados fundamentales en redes para multiprocesadores o la optimización del consumo de energía en sistemas de computación».

De las múltiples áreas en que trabaja considera prioritaria la optimización del consumo de energía en sistemas de computación, que «a nivel mundial supera actualmente el 2% del total», señala. Hace diez años empezó a trabajar en la reducción del consumo energético de estos centros de datos, una línea para la que ha desarrollado un modelo de consumo energético tanto en servidores como en equipos en red: «Hemos planteado problemas para optimizar ese consumo, como a qué servidor hay que darle determinada tarea para que el consumo global se reduzca», explica. Este trabajo en eficiencia energética ha dado lugar a una patente.

Homeria Open Solutions, S.L. ha ganado el Premio Ramón Llull por su actividad en el ámbito de la Ingeniería Web y el Aprendizaje Automático, su decidida apuesta por el I+D+i y por su impacto nacional e internacional. Nacida hace once años, esta empresa se especializó en el uso de técnicas de Ingeniería Web basadas en el Model Driven Development. En 2013 desarrolló una plataforma de e-commerce para gestionar los pedidos a domicilio de una cadena de restaurantes de comida rápida. Actualmente esta plataforma está implantada en todo el territorio nacional, Homeria es la propietaria y la gestiona prestando servicios relacionados con el aprendizaje automático. Recientemente se ha firmado un acuerdo con una multinacional norteamericana para su explotación en mercados internacionales.

La gestión inteligente del ciclo integral del agua también es uno de los puntos sobre los que trabajan. Han desarrollado soluciones para recoger datos de contadores inteligentes o de sensores ubicados en las tuberías con las que, a partir de algoritmos, detectan fugas y fraudes, además de predecir los consumos futuros en función del histórico. En cuanto al reconocimiento de obras musicales en emisiones multimedia, tiene una solución que permite el cobro de derechos de autor basada en técnicas de aprendizaje profundo, o deep learning.

Nieves R. Brisaboa, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidade da Coruña, ha obtenido el Premio Ángela Ruiz Robles «por sus trabajos de investigación e innovación relacionados con la Gestión de Datos, sus iniciativas en transferencia de conocimiento y por la creación de empresas de base tecnológica».

Brisaboa creó el Laboratorio de Bases de Datos de la Universidad de La Coruña, donde se trabaja en investigación básica y aplicada. Uno de sus desarrollos es la Biblioteca Virtual Galega, utilizada en colegios de toda Galicia. «Pueden ver textos de todos los autores, así como ficheros multimedia donde aparece el autor leyendo su obra», indica. También es obra suya el sistema de información territorial de la Diputación de La Coruña, que desarrollan en su laboratorio desde el año 2000 y que incluye todas las infraestructuras y equipamientos de la provincia con enrome detalle: «puedes ver el diámetro de cada conducción de agua».

Brisaboa empezó a trabajar como maestra de Educación Especial tras estudiar Psicología, pero un giro en su carrera la llevó a estudiar una Formación Profesional de Informática y posteriormente la carrera de Informática.

Jurado

El jurado ha estado presidido por Ángela Ribeiro, jefa del Grupo de Percepción Artificial, Centro de Automática y Robótica (CAR), CSIC – Universidad Politécnica de Madrid y vicepresidenta adjunta de Transferencia del Conocimiento, CSIC; e integrado por Amparo Alonso Betanzos, catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Facultad de Informática, CITIC (Centro de Investigación en TIC), de la Universidade da Coruña y presidenta de AEPIA (Asoc. Española para la Inteligencia Artificial); Antonio Bahamonde, catedrático del Departamento de Informática de la Universidad de Oviedo y presidente de la SCIE; María José Escalona Cuaresma, catedrática del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos [E.T.S. de Ingeniería Informática] de la Universidad de Sevilla; Inmaculada García Fernández, catedrática de la Universidad de Málaga y presidenta de la Sociedad de Arquitectura y Tecnología de Computadores (SARTECO); Asunción Gómez Pérez, catedrática de la Facultad de Informática y vicerrectora de Investigación, Innovación y Doctorado de la Universidad Politécnica de Madrid; Manuel Hermenegildo, director científico del IMDEA Software Institute; José Oriol Sallent, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Cataluña; Mario Piattini, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Castilla La Mancha; Antonio Ruiz Cortés, catedrático de la Universidad de Sevilla y presidente de la Asociación de Ingeniería del Software y Tecnologías de Desarrollo de Software (SISTEDES).

Fuente: Expansión

La Universidad de Vigo forma parte de un estudio internacional sobre lombrices que ha sido portada del último número de la revista Science

El profesor de la Facultad de Ingeniería Informática de la Universidad de Vigo, Javier Rodeiro, forma parte del equipo internacional

El proyecto, portada del último número de la revista Science, abarcó 7.000 puntos de 57 países

La diversidad del suelo es mayor en las regiones templadas que en los trópicos, al contrario del patrón de los organismos superficiales, y el cambio climático global podría alterar las comunidades de estos invertebrados en todo el mundo. Estos son los dos resultados principales de un estudio internacional publicado en la portada del último número de la revista Science en el que participaron tres investigadores de la Universidad de Vigo. El documento es el primer mapa mundial importante de diversidad, abundancia y biomasa de ácaros terrestres.

El estudio fue coordinado por el Centro Alemán para la Investigación Integrativa de Biodiversidad (iDiv) y la Universidad de Leipzig, con Helen Phillips, Nico Eisenhauer y Erin Cameron a la cabeza. Un total de 140 investigadores de todo el mundo participaron para compilar el conjunto de datos de lombrices de tierra, abarcando 6.928 localizaciones en 57 países. Por parte de la Universidad de Vigo participaron la profesora del Departamento de Ecología y Biología Animal María Jesús Iglesias Briones, el profesor de la Facultad de Ingeniería Informática y uno de los gerentes del grupo SI06 Javier Rodeiro y el investigador de doctorado de ese mismo grupo Raúl Piñeiro. Sobre la importancia de esta investigación, María Jesús Iglesias Briones subraya que «es hora de que le demos la importancia que merece para la inmensa diversidad de organismos que viven bajo nuestros pies».

Germen de la idea

La idea de este trabajo, según sus gerentes, surgió en 2016, cuando los dos centros de coordinación designaron un grupo de trabajo internacional, en el que participó Iglesias Briones, para recopilar la mayor cantidad posible de datos sobre minas terrestres. Este grupo se encargó de contactar a investigadores de lombrices de tierra de todo el mundo para obtener registros de abundancia y biomasa de estos invertebrados en una amplia variedad de ecosistemas y puntos del planeta. Una vez que se recopilaron los datos, detallan que se realizó un gran esfuerzo taxonómico para validar los nombres de las especies, un papel desempeñado por el profesor de la Universidad de Vigo, un experto en taxonomía en miniatura y responsable de validar las especies en Europa. También se hizo un esfuerzo notable para estandarizar el formato de datos, parte del grupo de investigadores SI06, y para agregar información adicional al estudio.

Fuente: La Región