Dedicarse a la parte técnica de la ingeniería informática es compatible con el crecimiento profesional, afirma Diego Berrueta, ex alumno de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, que trabaja actualmente en Atlassian, una empresa de software con sede en Australia que crea productos para empresas y desarrolladores de software en particular. Desde Sidney ayer habló por videoconferencia para los alumnos del campus de Gijón junto a otro compañero de las mismas aulas, David Hernández, que sí pudo realizar su exposición presencial, informa La Nueva España.
Tras una carrera de siete años en la Fundación CTIC, trabajando en el área de web semántica, Berrueta decidió dar el salto a las antípodas para emprender un nuevo camino. «De investigador web decidí pasar a ingeniería de software», relató desde Sidney. Berrueta, que suma cuatro meses largos asentado en Australia reconoce que la Universidad puede enseñar muchas cosas «pero tampoco vais a salir sabiendo todo; hay que estar aprendiendo constantemente, más en el mundo de la tecnología».
Durante su etapa en Fundación CTIC trabajó con los grupo del consorcio W3C que le dio oportunidad de acudir a «la meca de la tecnología», el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y contactar también con Vinton Cerf, considerado uno de los «padres» de Internet.
Atlassian les ha dado la oportunidad a ambos que «dedicarse a la parte técnica de la ingeniería informática «es compatible con la posibilidad de crecer profesionalmente». El factor fundamental en cualquier caso según apuntan estos dos ingenieros es «estar dispuesto a aprender cosas nuevas». El título, añaden, es una puerta abierta hacia el mundo laboral pero después hay que estar dispuesto a dar muchos más giros. Y eso que «la Universidad de Oviedo no tiene nada que envidiar a Cambridge», recalcan.




