Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

El Campus Tecnológico para Chicas alcanza su sexta edición impulsando la cantera de científicas

“Ha habido 162 peticiones”. Es el dato desvelado por Maribel Ramírez, vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social de la Universidad de Almería, al que ha acompañado con un “cada vez tiene más éxito”. Este martes ha dado comienzo la sexta edición del ‘Campus Tecnológico para Chicas’ que la UAL organiza con la colaboración de su Escuela Superior de Ingeniería, la Diputación de Almería y la Junta de Andalucía. Tendrá lugar durante las próximas dos semanas, finalizando el día 10 tras un completo programa de talleres, conferencias, visitas y prácticas impartido por más de una veintena de formadoras y especialistas en materias como la robótica, la realidad virtual, la inteligencia artificial, la programación o la computación.

Se trata de una iniciativa plenamente consolidada, que se ha convertido en referente de la promoción y del fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas entre el alumnado femenino de Educación Secundaria Obligatoria. Es gratuito y se oferta en inicio con 80 plazas, que se amplían a 90 ante la avalancha de solicitudes, “son las que podemos albergar”, ha explicado Ramírez, para añadir que “trabajaremos para el año que viene, de seguir así, para poder acoger a toda la demanda”. La vicerrectora ha sido la encargada de dar la bienvenida a las participantes, acompañadas por sus familias, en una recepción realizada en el Auditorio de la UAL y en la que también han participado la diputada delegada de Igualdad y Familia, María Luisa Cruz, la directora de la Escuela Superior de Ingeniería, Rosa María Ayala, y la jefa de Servicio de Ordenación Educativa de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y FP y de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, Emilia Fernández.

Todas ellas han animado a continuar por este camino a las chicas inscritas, ya que es muy importante que así sea: “Esto surge por la necesidad de involucrar a la mujer en la ciencia y en la tecnología, ya que, lamentablemente, los números lo dicen todo, y tan solo el 25 % de las universitarias cursan ingenierías”. Maribel Ramírez ha separado ciencia y tecnología para advertir de que los grados científicos en la UAL están “en un 60%-40% aproximadamente”, mientras que “en la Escuela Superior de Ingeniería apenas hay mujeres”. En esta circunstancia está el origen del evento: “Desde la Escuela, la Unidad de Igualdad y Admisión se vio la necesidad de crear un campus que despertase las vocaciones científicas especialmente la tecnológicas, que enseñase cómo se trabaja, que es divertida, que es inclusiva, que la mujer puede aportar su visión y sus capacidades…”. La vicerrectora ha sentenciado que “somos el 50% de la población, y si las mujeres no hacen ciencia y tecnología se quedarán fuera de los puestos de decisión”.

María Luisa Cruz ha dado la bienvenida a todas las participantes a esta nueva edición del Campus Tecnológico para Chicas y ha destacado que “la Diputación de Almería apuesta por esta iniciativa porque es clave para visibilizar el papel de las mujeres en la tecnología y en la ciencia”, añadiendo que “a lo largo de la historia, muchas mujeres han sido claves para el desarrollo de la ciencia pero no han tenido esa visibilidad”. Por eso, “desde la institución provincial “reforzamos e impulsamos iniciativas para conseguir una verdadera igualdad y abrir oportunidades en cada rincón de la provincia”, ha asegurado.

Emilia Fernández ha manifestado que “desde la Delegación se apoyan todas estas iniciativas, de hecho está llevando a los centros, a través de la formación, el que se incentive que las niñas hagan carreras tecnológicas, desmontando que sea una cosa solo de niños porque existe una brecha”. Eso sí, ha explicado que “es menor cada vez, las oportunidades están llegando a todos los sitios”, si bien “siempre hacen falta estas iniciativas para que se descubran cosas y las chicas vean que también pueden aportar su granito de arena a la ciencia y la tecnología”. Ha finalizado aseverando que “esto es cuestión de tener talento, no es cuestión de género”, insistiendo en que “todo el mundo tiene posibilidad de hacer lo que quiera y de ser lo que quiera”.

En cuanto a Rosa Ayala, ha confirmado las palabras de Maribel Ramírez, a la que ha agradecido la iniciativa porque “efectivamente, para la Escuela Superior de Ingeniería los números cantan, ahí poquísimas estudiantes, poquísimas chicas en nuestras carreras, y este campus es una manera magnífica de atraerlas”. Es básico “que ellas conozcan lo que realmente se hace con la tecnología, que no solo es la de las aplicaciones como tal, sino también una manera de ayudar al mundo y de poder participar desde el punto de vista social”. Sin duda, “eso, para las chicas, es muy interesante”. De hecho, este Campus Tecnológico es un espacio para las que tienen curiosidad por las últimas tecnologías y quieren conocer qué les puede deparar el futuro.

Durante estos días las jóvenes comparten experiencias y desarrollan un proyecto tecnológico usando metodologías, herramientas y tecnologías que ofrecen una idea de cómo trabaja una Ingeniera Informática, por ejemplo. Por lo tanto, se trata de una iniciativa en la que se incentivan las áreas de conocimiento de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas entre las más jóvenes, con el añadido del trabajo en equipo y la idea de comunidad, ambos conceptos esenciales. El fruto de su trabajo será exhibido en la jornada final, a la que seguramente se llegará habiendo logrado el objetivo fundamental de aumentar las vocaciones en estudios de Informática, una disciplina que proporciona los conocimientos, las capacidades y las destrezas para desarrollar las tecnologías del futuro. A la par, se habrán desterrado los falsos mitos de ‘es cosa de hombres’, ‘es abstracta y difícil’, ‘es para frikis’ o ‘es una profesión dura’.

Uno de los principales aspectos del Campus Tecnológico para Chicas es el acceso permanente a referentes femeninos, científicas en su mayor parte egresadas en la Universidad de Almería que hacen que este espacio sea único para la divulgación y el acercamiento a las titulaciones STEAM, orientado específicamente a chicas de la ESO para impulsar su interés y participación en estos ámbitos científico-tecnológicos tradicionalmente masculinizados. Se proyecta como una experiencia inmersiva, innovadora y motivadora en la lucha contra la brecha de género existente.

Fuente: Universidad de Almería

Un estudiante de Informática de la UDC, entre los tres mejores de España en los Premios CREAIMPACTO 2025

El estudiante de la Universidad de A Coruña Pablo Páramo Telle ha sido reconocido con una mención de honor en los Premios CREAIMPACTO 2025, situándose entre los tres mejores proyectos de España en la categoría de Salud. Estos premios, promovidos por Vocento y u4impact, destacan a nivel nacional los Trabajos de Fin de Grado y Máster más innovadores y con mayor impacto social y ambiental, visibilizando el talento universitario orientado a transformar la sociedad de forma positiva.

El proyecto premiado, titulado “ComunicELA: Software de Asistencia para la Comunicación en Pacientes con Esclerosis Lateral Amiotrófica”, se desarrolló como un Trabajo Fin de Grado Solidario, en el marco del modelo de Aprendizaje-Servicio (ApS) de la UDC, impulsado por el Grupo VARPA (Visión Artificial y Reconocimiento de Patrones) y en colaboración con la Asociación Galega de Afectados pola ELA (AGAELA).

El software fue validado con personas usuarias reales de AGAELA, demostrando su eficacia, accesibilidad y utilidad clínica como herramienta de apoyo a la comunicación. Desde una perspectiva de derechos y tecnología abierta, el código fuente se ha publicado en acceso abierto en la plataforma GitHub, bajo licencia libre, con el objetivo de facilitar su reutilización, adaptación y escalabilidad por parte de comunidades científicas, educativas y sociales tanto en España como a nivel internacional.

El trabajo fue dirigido por los profesores de la UDC José Joaquim de Moura Ramos, Luis María Hervella Nieto y Marcos Ortega Hortas, y ya había recibido otros reconocimientos destacados, como el Premio al Mejor TFG Aplicado en Ingeniería Informática de la Facultad de Informática de la UDC y el 2º Premio Nacional al Mejor TFG, otorgado por la Asociación Española para la Inteligencia Artificial (AEPIA). Este último galardón será entregado oficialmente durante la conferencia EVIA 2025, que se celebrará en Gijón del 9 al 11 de julio.

Noticia completa: El ideal gallego

Elvira Castillo: «Una ingeniera puede hacer cualquier cosa»

La Universidad de Granada a través de su Oficina de Software Libre, pone en marcha la XII edición del Campus Tecnológico para Chicas «SeréIngeniera». Este programa gratuito, dirigido a jóvenes de entre 12 y 17 años, de 2º, 3º o 4º de ESO, 1º o 2º de Bachillerato, o Ciclos Formativos, busca despertar la vocación en las áreas STEM: Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.

El campus comienza hoy 30 de junio y se impartirá hasta el 11 de julio en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Informática y Telecomunicación de la UGR. Durante el programa, 37 participantes recibirán la mentorización de profesoras y estudiantes de diversas ingenierías de la UGR. Juntas, realizarán actividades formativas y proyectos en grupo utilizando software y hardware libre. Además de fomentar el interés en STEM, el campus también busca ser un espacio para la discusión sobre la situación actual de las mujeres en este ámbito y su baja participación.

No podíamos dejar pasar esta oportunidad para hablar desde nuestro blog, Igualdad en Granada, de esta fantástica iniciativa con Elvira Castillo Fernández, coordinadora de monitoras del Campus SeréIngeniera. Elvira, que es ingeniera, nos dejó clarísimo que esta carrera te permite ‘hacer cualquier cosa’ y que el objetivo del Campus es que muchas más chicas descubran lo que realmente significa ser ingeniera. La idea es mostrarles el amplio abanico de oportunidades que ofrece la carrera de ingeniería, buscando desmitificar la percepción limitada que muchas jóvenes tienen sobre esta profesión y demostrar que la carrera «tiene una base y sobre esa base pueden construir lo que quieran», comenta Elvira.

El programa de este año ‘Ingeniera en acción: Descubre tu futuro’, tiene un lema súper motivador: ‘Una ingeniera puede ayudarte. Imagínate siendo una’ y lo demuestran de la mejor manera, con ejemplos reales, ingenieras que transmitirán su experiencia a las participantes del Campus.

En esta edición en el Campus cuentan con especialistas de primer nivel: una ingeniera electrónica que trabaja en proyectos de innovación para distintas empresas y domina tres idiomas, una ingeniera informática docente en un instituto de secundaria y FP, especializada en robótica, aplicaciones móviles, inteligencia artificial y datos; una ingeniera informática, diseñadora de videojuegos, que trabaja para una empresa puntera en el sector; una ingeniera informática de gestión de datos que gestiona y estructura datos para la toma de decisiones de negocio en empresas.

Esta edición también cuenta entre las formadoras con una ingeniera informática en dirección de proyectos y ciberseguridad; una ingeniera de telecomunicaciones que trabaja como consultora de ciberseguridad en zonas industriales y forma parte de Siemens; una Ingeniera mecánica, exalumna del campus que ahora es ingeniera y vuelve para compartir su experiencia; y una ingeniera informática que hizo el máster de Inteligencia Artificial, tiene premios al mejor trabajo de fin de grado y está haciendo la tesis doctoral mientras trabaja en inteligencia artificial. Lo mejor es que varias de las profesoras del Campus son antiguas alumnas de ingeniería de la UGR que logran que la experiencia sea todavía más cercana.

El Campus Tecnológico para Chicas es un exitazo. Elvira nos cuenta que al principio, «costaba más trabajo» llenar las plazas, pero después de once ediciones cubren todas las inscripciones rapidísimo. De hecho a menudo se plantean medir fuerzas para emprender una segunda edición en el mismo año.

Para Elvira, lo más gratificante es ver el cambio en las chicas. Al principio del campus, «de las cuarenta chicas participantes se levantan tres o cuatro manos cuando preguntan quién quiere ser ingeniera»; pero al final, «sí que hay muchas más manos levantadas. Y lo mejor es cuando nos escriben después de la selectividad diciendo: ¡Oye, que he entrado en informática! Nos hace mucha ilusión».

Para la ingeniera, la principal barrera para muchas chicas es que «no saben lo que se hace en ingeniería, no conocen el potencial que tiene estudiar esta carrera». Por eso, es fundamental que escuchen de primera mano ‘ejemplos reales’, mujeres que están trabajando en profesiones tecnológicas que les cuentan su día a día, porque «ver a ingenieras que ya están haciendo eso, cercanas a sus edades, les ayuda a verse reflejadas en esas mujeres».

Además, nos recordó que incluso personas de otras carreras, como una graduada en estadística con un doctorado en inteligencia artificial, encuentran su lugar en este campo; de hecho una de las docentes del Campus es graduada en estadística, está haciendo un doctorado en inteligencia artificial y trabaja en ese área, un ejemplo de la versatilidad de las carreras tecnológicas.

Abordamos la pregunta de por qué esta iniciativa se enfoca exclusivamente en chicas y Elvira nos explica que la razón principal es la baja representación femenina en el ámbito de la ingeniería, «porque se ven pocas chicas en las aulas». Para ella y su equipo, la motivación es clara: «nosotras nos hemos unido y hemos dicho oye, queremos que las chicas conozcan a ingenieras que les digan que esta carrera, y otras, están muy chulas, que podéis hacerlo y que es factible dedicaros a esto». Reitera que es crucial romper estereotipos y animar a más mujeres a explorar este campo, señalando ejemplos de ingenieras informáticas trabajando en salud sin necesidad de estudiar biotecnología. La clave, según ella, es que «la ingeniería te da la base, si empiezas y te gusta, genial, y si no te gusta, puedes cambiarte a otra carrera porque sigues teniendo esa base».

Oficina de Software Libre: La libertad del código 

El Campus Tecnológico para chicas está organizado por la Oficina de Software Libre de la UGR, que depende directamente del vicerrector de Transformación Digital de la Universidad de Granada, y tiene una misión clara: difundir y promover el uso del software libre. Como bien explica su director, Pablo García Sánchez, el software libre «le da libertad a la persona que lo usa». Desde la oficina, intentan «organizar distintas actividades que fomenten el uso de este tipo de software», buscando así «depender un poco menos de las grandes empresas tecnológicas que nos ahogan después de un tiempo de ‘prueba’ con precios abusivos».

Entre sus iniciativas más importantes están: El Campus Tecnológico para Chicas y el Campus Infantil de Software Libre, donde 200 niños y niñas aprenden «robótica, programación, diseño, ofimática, sistemas operativos, siempre usando software libre». También se ocupan del reciclaje de equipos informáticos, una labor por la que «recogemos los ordenadores medio viejos de la universidad, los ponemos a punto, le instalamos el sistema operativo Linux y lo donamos a ONG, institutos y otras entidades sin ánimo de lucro». Una iniciativa que fue especialmente importante durante la pandemia, cuando se dio mucho uso a estos equipos reciclados y la oficina participó activamente en la creación de mascarillas con impresoras 3D.

La oficina busca dar a conocer esta posibilidad no sólo a la comunidad universitaria, también a la sociedad granadina, ya que «los eventos que hacemos también no solamente para la comunidad universitaria, sino para toda la provincia», y como nos recuerda Pablo, «están abiertos a todo el mundo».

Fuente: Universidad de Granada

«València se posiciona como enclave de oportunidades en la carrera global por el talento informático»

Vicente Pelechano. Director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UPV reflexiona sobre el potencial de la ciudad y el talento en el ámbito de la ingeniería informática en este artñiculo pblicado por Innovación UPV.

Hace unos días conocimos que Microsoft ha sido la empresa seleccionada para poner en marcha el Centro de Excelencia en Tecnología Aplicada al Deporte, el Entretenimiento, Media y Salud (XTIC) en el edificio municipal de La Harinera, en València. Sus objetivos principales son fomentar la innovación, atraer y retener talento digital, diversificar la economía y crear empleo en sectores emergentes relacionados con el deporte, la salud y el entretenimiento.

La llegada de Microsoft refuerza la tendencia iniciada por otros gigantes —IBM, HP, Hitachi o Siemens— y consolida el llamado efecto hub de la ciudad. València se afianza así como nodo mediterráneo para centros de I+D, datos y software de multinacionales que buscan talento digital, ecosistema universitario y calidad de vida. A ello se suma el peso de compañías TIC valencianas o veteranas en la Comunitat como Edicom, Nunsys, S2 Grupo y NTT Data (ex Everis), que completan un tejido tecnológico cada vez más robusto.

Este atractivo se explica por un contexto favorable:

  • Infraestructuras. Marina de Empresas, Distrito Digital o Lanzadera proporcionan un ecosistema maduro para la innovación abierta. Más allá de las instalaciones físicas, destaca la densa red de espacios de coworking temáticos, las comunidades de desarrolladores que organizan encuentros semanales y la creciente presencia de fondos de inversión semilla que impulsan proyectos tecnológicos en fases tempranas.
  • Talento. La Comunitat Valenciana gradúa cada año a cientos de ingenieros e ingenieras en la UPV, la UV y la UA, aunque todavía sufre fuga de perfiles TIC hacia Madrid, Barcelona o el extranjero. La irrupción definitiva del teletrabajo o el trabajo híbrido ha provocado que muchos profesionales de alto valor busquen ciudades medianas con mejor calidad de vida: el coste de vida en València es inferior a la media de las capitales europeas, actuando como factor de atracción de residentes permanentes.
  • Diversificación. Sectores como la salud digital, los e-sports o el turismo deportivo —líneas de acción del XTIC— generarán empleo cualificado y aportarán resiliencia frente a industrias más volátiles. A este abanico se suman ahora la ciberseguridad y las energías renovables, con start-ups que protegen infraestructuras críticas o que optimizan el autoconsumo fotovoltaico, reforzando la cadena de valor tecnológica sin depender de un solo segmento.

No todo, sin embargo, es idílico. El éxito depende de nuestra capacidad para retener talento en una competencia global cada vez más intensa. Las grandes tecnológicas ofrecen a un ingeniero valenciano sueldos que duplican o triplican la media local, paquetes de reubicación y opciones de trabajo remoto con cobertura mundial. Muchos profesionales ya permanecen físicamente en València cobrando salarios de Londres o Seattle, lo que eleva el listón para las pymes que operan aquí. La clave para no perder —e incluso atraer— talento está en igualar la experiencia global (flexibilidad, carrera, reconocimiento), aunque el salario no llegue a los niveles de Berlín o Zúrich. Algunos estudios de la OCDE revelan que el 45 % de los trabajadores prioriza la formación continua, los horarios realmente flexibles y la participación en beneficios por encima de un incremento puramente monetario; incorporar de manera sistemática estos elementos de valor añadido puede equilibrar la balanza competitiva de las empresas locales.

La sostenibilidad de iniciativas como el XTIC y de la propia industria local solo será posible si universidad, administración y empresa avanzan en la misma dirección. Desde la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática (ETSINF-UPV) opinamos que las grandes inversiones no se traducen automáticamente en prosperidad: requieren una estrategia académica coherente y ambiciosa. Estas son nuestras palancas:

  1. Formación adaptable:
El mercado demanda profesionales que combinen ciencia de datos, IA, robótica y experiencias inmersivas. Minors y microcredenciales en colaboración con empresas punteras —por ejemplo Microsoft— situarán a nuestros graduados a la vanguardia.
  2. Vivero de talento:
Prácticas y TFG/TFM co-dirigidos por la Escuela, Microsoft y las start-ups de La Harinera crearán un circuito de talento in situ. Añadir mentorización para hackatones temáticos será el mejor antídoto contra la fuga de cerebros.
  3. Emprendimiento y transferencia:
Una línea específica en la aceleradora start.inf —centrada en deporte y la salud— acelerará la creación de spin-offs. La ETSINF debe ser vivero de empresas, no solo de currículos.
  4. Reskilling regional:
Microcredenciales de actualización para profesionales TIC y otros perfiles que quieran pivotar hacia la tecnología ampliarán la base de conocimiento en toda la Comunitat.
  5. Talento responsable: Incorporar competencias éticas y de impacto social a los planes de estudio, y promover proyectos de código abierto que generen retornos al ecosistema local son pasos esenciales para robustecer la competitividad a largo plazo.

El reloj sigue corriendo: transformar esta visión en realidad exige voluntad y coordinación. València aporta la oportunidad y la ETSINF, el conocimiento. Necesitamos gobiernos que allanen el camino, universidades que formen con propósito, empresas dispuestas a arriesgar y una ciudadanía que reclame progreso. Si cada actor cumple su parte, la ciudad se consolidará como referente.

Fuente: Universitat Politècnica de València 

Andalucía intensifica la transferencia de conocimiento como «principal motor» de transformación económica y social

La directora general de Planificación de la Investigación, Loreto del Valle, ha participado este miércoles en la inauguración de las XXXV Jornadas de la Sociedad de Arquitectura y Tecnología de Computadores (Sarteco), que este año se celebran en Sevilla, donde ha puesto de relieve la importancia del conocimiento como «principal motor de transformación económica y social que tiene Andalucía».

Noticia completa: Europa Press

Las universidades españolas saben que no tienen futuro sin la IA: así la están integrando

Las universidades españolas rediseñan sus carreras para preparar profesionales que trabajen con IA sin perder el pensamiento crítico ante un mercado laboral que cambiará por completo.
La IA no solo está cambiando unos empleos y jibarizando otros, está modificando el tipo de conocimiento que se necesita para ser útil. Y en ese contexto, las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) parecen una apuesta relativamente segura, pero ya no basta con matricularse: hay que entender en qué dirección se está moviendo el mundo.

El dato es claro: según el Foro Económico Mundial, en los próximos cinco años desaparecerán 92 millones de empleos y aparecerán 170 millones nuevos. Aunque la suma sea neta, no es un equilibrio: lo que muere no se parece a lo que nace. Así que las universidades ya están manos a la obra para no seguir enseñando como si el cambio no fuera estructural.

El reto es doble:

  1. Mantener la empleabilidad de sus graduados.
  2. Y mientras tanto, prepararlos para trabajar junto a sistemas de IA cada vez más sofisticados.

Carles Sierra, director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC, es tajante sobre el alcance de esta transformación: «Va a impactar en todas las carreras. Lo mismo que las matemáticas influyen y afectan en todos los estudios, incluidos los de humanidades».

Su visión es que la IA modificará los procedimientos de prácticamente todas las profesiones: «Los que se dedican a la proteómica van a utilizar sistemas de IA para calcular la dimensión 3D de las proteínas. Los arqueólogos van a necesitar IA para encontrar nuevos yacimientos a partir de datos de satélite o para reconstruir objetos rotos de manera más eficiente».

Cómo integrar la IA sin perder los fundamentos

En la Universidad Europea, Alberto Sols, director de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería, Ciencia y Computación (STEAM), ha desarrollado lo que califica como una «aproximación tridimensional» para integrar la IA en el currículo. «Hemos categorizado asignaturas, actividades formativas y establecido cuatro niveles: prohibido, parcialmente permitido, recomendado y obligatorio», explica Sols.

Esta metodología, pionera en España, establece que en las asignaturas básicas como fundamentos de programación, el uso de IA está completamente prohibido. «No pueden usar una herramienta. La herramienta te ayuda a hacer mejor lo que tú ya sabes, pero primero tienes que aprender a hacerlo«, argumenta Sols.

En asignaturas más avanzadas, como programación orientada a objetos, se recomienda el uso, pero con transparencia total: el estudiante debe explicar qué herramientas utilizó y cómo analizó los resultados.

El nivel más alto, obligatorio, se reserva para el trabajo de fin de grado, donde se espera que el estudiante demuestre dominio crítico de varias herramientas de IA.

Ante este panorama, las universidades españolas están probando diferentes estrategias para preparar a sus estudiantes. Algunas apuestan por integrar la IA como herramienta de aprendizaje desde el primer día, otras prefieren enseñar primero los fundamentos y después las herramientas digitales.

Noticia completa: Xataka