Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

JENUI 2020 se celebran esta semana en formato virtual

La XXVI edición de las Jornadas de Enseñanza Universitaria de la Informática (JENUI 2020) se celebrarán en formato virtual el 8 y 9 de julio, organizadas por la Escola Tècnica Superior d’Enginyeria de la Universitat de València (ETSE-UV).

El objetivo de las XXVI Jornadas sobre la Enseñanza Universitaria de la Informática (JENUI 2020), promovidas por la Asociación de Enseñantes Universitarios de la Informática (AENUI) y organizadas por la ETSE-UV, es promover el contacto, el intercambio y la discusión de conocimientos y experiencias entre profesores universitarios de Informática y grupos de investigación; debatir sobre el contenido de los programas y los métodos pedagógicos empleados; así como materializar un foro de debate en el que presentar temas y enfoques innovadores orientados a mejorar la docencia de la Informática en las universidades. La Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática, CODDII, colabora en la promoción de las JENUI y habitualmente programa una reunión de la Directiva en el marco de las Jornadas. En esta ocasión la reunión también se realizará en remoto, el próximo jueves 9 de julio a las 13h coincidiendo con las jornadas, sin solapar su programación.

Programa

Programa virtual

Actividades asíncronas:

Los vídeos con las presentaciones de los trabajos aceptados estan disponibles  desde el 1 de julio de 2020 organizados en sesiones temáticas.

JENUI 2020

Ana Fermoso, coordinadora de Ingeniería Informática de la Pontificia: “La tecnología se ha convertido en la gran aliada para hacer frente a la crisis”

La coordinadora del grado en Ingeniería Informática y directora del Máster Universitario en Dirección de Proyectos Informáticos y Servicios Tecnológicos de la Universidad Pontificia de Salamanca, Ana Fermoso, analiza las consecuencias de la pandemia en el ámbito tecnológico.

La sociedad está viviendo un auge tecnológico obligada por las circunstancias.

En realidad ya se vivía un auge, pero se ha acelerado. El mundo presencial se vio obligado a parar y frente a ello el digital se ha dinamizado y ha permitido a ciudadanos y empresas seguir de forma eficaz con su trabajo, comunicarse, adquirir bienes y servicios… La tecnología se ha convertido en la gran aliada para hacer frente a la crisis y afrontar el futuro.

Este cambio, el teletrabajo, la enseñanza online… ¿ha llegado para quedarse?

Pudiera ser porque la modalidad online se ha reforzado, lo que no implica la desaparición del modelo presencial. La implementación ha sido más precipitada de lo deseado, pero se puede considerar un éxito a juzgar por los resultados y, sobre todo, por el compromiso que los trabajadores están demostrando con sus empresas, y viceversa. Sin embargo, ha faltado tiempo para establecer metodologías y procesos y por ello hay que profundizar en la calidad de estos modelos de trabajo y enseñanza. Igualmente el modelo presencial y el online, no deben considerarse mutuamente excluyentes, sino que pueden resultar complementarios, hay que aprovechar lo mejor de cada uno.

¿La pandemia ha dejado al descubierto qué empresas estaban preparadas para este cambio tecnológico y cuáles no?

En tiempo récord, muchas empresas han tenido que implementar el trabajo remoto, formar a sus trabajadores en plataformas digitales que desconocían, poner a su disposición la información y aplicaciones que precisan para desarrollar sus tareas e impulsar el trabajo colaborativo. La experiencia ha demostrado que las empresas con un alto nivel de digitalización han conseguido implantar este nuevo modelo de trabajo con mayor agilidad y éxito. La crisis ha puesto al descubierto estas debilidades, deficiencias y necesidades de transformación digital de muchas empresas, frente a otras que han logrado ponerse en marcha y con éxito en tiempo récord

¿Y de algún modo supondrá una revolución?

Sin duda, la transformación digital supone una revolución y al mismo tiempo esta disrupción se puede aprovechar como una oportunidad ante los nuevos hábitos de consumo, de trabajo o en la educación. La tecnología puede ayudar a aprovechar y explotar estas nuevas oportunidades, pero hay que hacerlo de forma reflexiva y guiados de por los mejores especialistas en tecnología y negocio. Hay que identificar las nuevas oportunidades generando valor a clientes, empleados y sociedad para afrontar el futuro con ilusión y pasión.

Si Ingeniería Informática ya era una titulación exitosa antes del cambio ¿ahora se espera que tenga todavía más tirón?

En un mundo cada vez más digitalizado, los perfiles tecnológicos cotizan al alza y se hace necesaria y hasta imprescindible su presencia en todo tipo de sectores económicos y sociales. El reciente informe ‘Flexibility at Work’, sobre tendencias y perspectiva de futuro en el ámbito laboral de Randstad, principal empresa de recursos humanos del mundo, destaca la influencia de la tecnología y la automatización en el entorno laboral, mucho más notable después del confinamiento. El informe también pronostica que la tecnología modificará el 30% de los empleos y que, a pesar de la importancia crucial de la tecnología en la economía actual, más del 25% de las grandes empresas tendrán dificultades para encontrar perfiles tecnológicos. Para todas las titulaciones en el ámbito tecnológico que ofrecemos desde nuestra Facultad de Informática, tanto grados como posgrados, se pronostica un crecimiento de la demanda de especialistas. El tirón resulta evidente y sitúa a nuestros perfiles profesionales en tecnología a la cabeza del mercado laboral.

Un claro ejemplo de la transformación que ha supuesto la tecnología es el cambio que se ha producido en las universidades. ¿Se ha sabido hacer correctamente?

La respuesta ha dependido en gran medida de las instituciones y no ha tenido en todas las universidades la misma calidad, aunque en general sí ha resultado una muestra de responsabilidad de la universidad ante la sociedad. En nuestro caso, la Universidad Pontificia ha sido sin duda un caso de éxito, en 48 horas nuestros alumnos pudieron seguir con sus clases y formación con normalidad en formato virtual.

En la Pontificia la apuesta por lo online es clara con títulos como el Máster en Proyectos Informáticos y Servicios Tecnológicos ¿no?

Efectivamente, la experiencia también nos avala en este aspecto. Este máster fue el primer posgrado online impartido en la Universidad, aunque en paralelo a otras experiencias en modo semipresencial. La docencia online no es simplemente reproducir el modelo del entorno presencial en el virtual, requiere de otros métodos pedagógicos y está orientada a un perfil de alumnos distinto al que cursan las titulaciones en modo presencial. Nuestro modelo de enseñanza online, junto a los contenidos y equipo docente, han resultado clave para que nuestro máster acabe de ser verificado como titulación oficial, al cumplir los estándares que exigen las Agencias de Calidad y Acreditación de títulos oficiales.

¿Se puede formar a directivos de tecnología?

La tecnología será la gran aliada para explotar las nuevas oportunidades de negocio. Sin embargo, el proceso de transformación de las empresas no depende solo de las infraestructuras y soluciones tecnológicas, sino mucho más aún de la capacidad de su equipo humano de maximizar la eficiencia y generación de negocio. En este punto juega un papel clave una buena dirección en tecnología, especialistas capaces de pilotar y dirigir el cambio para que la transformación resulte un éxito. No basta con saber de tecnología, se requiere un doble perfil porque hay que saber aplicar criterios empresariales a la hora de sacar partido y convertirla en el motor del cambio y garantía de futuro. Los directivos en tecnología conocen el negocio y su labor es poner la tecnología a su servicio.

Fuente: La Gaceta de Salamanca

VASS Research y la UAM alertan de que España enfrenta un reto estratégico ante el “severo déficit cuantitativo y cualitativo de talento digital”

VASS y la Universidad Autónoma de Madrid alertan de que España tiene un “severo déficit cuantitativo y cualitativo de talento digital”, lo que pone en riesgo el papel de nuestro país en un escenario mundial que se está construyendo alrededor de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Esta es una de las principales conclusiones del estudio ‘Empleabilidad y Talento Digital 2018’ que ambas organizaciones han elaborado y en el que han participado 45 empresas e instituciones relevantes, 14 universidades de todo el país y casi 1.000 estudiantes de 19 provincias distintas. Se trata del primer índice realizado en España con el objetivo, por un lado, de establecer unos parámetros que permitan medir el talento digital de los nuevos graduados informáticos y, por otro, de poner en cifras el ‘gap’ existente entre lo que el mundo empresarial demanda y los perfiles TIC que salen, año a año, de nuestras universidades.

Si se tiene en cuenta el número total de compañías de todos los sectores (no sólo TIC) que necesitan actualmente perfiles informáticos, tendríamos un universo de 28.500 entidades empleadoras, lo que supone una cifra superior a los 25.700 nuevos recién titulados que, cada año, terminan sus estudios tanto de las universidades españolas como de los ciclos de Formación Profesional. Es decir, que existe prácticamente una empresa por persona con formación reglada en Informática o, lo que es lo mismo, casi seis compitiendo por cada joven graduado universitario (que son, en un 88%, hombres).

Pero el problema no es sólo de falta de personas. Este Índice de Empleabilidad y Talento Digital de VASS y la UAM también pone de manifiesto que existe un reto común ante la existencia de una significativa brecha de competencias, tanto técnicas (responsables del “talento” que el mercado busca en un 60,1%, según los expertos) como conductuales y motivacionales (el talento dependería de ellas en un significativo 39,9%).

Así, si el nivel de talento que buscan las empresas para estos perfiles de jóvenes informáticos fuese de 100 puntos, existe actualmente un ‘gap’ equivalente a 40,3 puntos. Esto indica, por un lado, que en la universidad se están cultivando competencias a las que las empresas no consiguen extraerle toda su utilidad y, por otra, que las compañías se ven abocadas a costosos procesos de recualificación para los recién contratados, que pueden no estar aprovechando habilidades y conocimientos que ya poseen.

En concreto, en el ámbito de las hard skills, las empresas sólo perciben un nivel suficiente en 7 de las 19 categorías de conocimientos técnicos que este estudio ha establecido como constitutivos del talento y garantes de la empleabilidad, con una nota media de 5,7 sobre 10. En este punto, donde las empresas encuentran un mejor nivel de preparación de sus trabajadores más jóvenes es en la administración de sistemas LAN-WAN, seguido de la maquetación y diseño de páginas web, la programación en entornos web (tipos JAVA, Javascript, HTML, PHP) y el diseño e implementación de Bases de Datos (My SQL, ORACLE o SQL Server). Por contra, las carencias más significativas desde el punto de vista de la empresa son los conocimientos de programación avalados con una certificación, la gestión de la seguridad o el cada vez más relevante ámbito del Big Data.

Respecto a las soft skills o las competencias conductuales, el resultado es más positivo, ya que los recién egresados reciben una puntuación media de 6,33 sobre 10. La capacidad para trabajar en equipo, la flexibilidad para adaptarse a cambios y nuevas situaciones y el expediente académico (con una media de 7,2 sobre 10) son los aspectos más valorados por las empresas. Por el contrario, la flexibilidad salarial y geográfica son las pautas motivacionales que las empresas echan principalmente de menos en los jóvenes 

La asimetría profesional y el difícil aterrizaje en el mundo de la empresa

El estudio ‘Empleabilidad y Talento Digital 2018’ también ha querido hacer un análisis sobre cómo se enfrentan los jóvenes a ese necesario proceso de reciclaje antes mencionado, así como conocer la dificultad a la que se puedan enfrentar en ese camino en función de lo distantes que sean sus perspectivas de arranque.

Si el nivel “cero” equivaliese a una sintonía total de pareceres entre empresa y jóvenes informáticos y 100 a la asimetría máxima en la percepción de la realidad entre ambos actores, el índice promedio del ‘gap’ de asimetría profesional en España es de 31,2 puntos.

En este apartado, cabe destacar las diferencias de percepción que tienen los jóvenes sobre su nivel competencial y la valoración que del mismo hacen las empresas. En el ámbito de las hard skills, por ejemplo, llama la atención que los jóvenes informáticos se autoevalúan de forma más severa a como lo hacen las compañías, mientras que se otorgan un mayor grado de talento en habilidades conductuales de lo que las empresas perciben.

¿Cómo afrontar este déficit de talento?

Frente a estos datos, toca plantearse cómo corregir esta situación. Sobre todo, como explica Antonio Rueda, director de VASS Research, responsable del barómetro mensual TIC Monitor de VASS y profesor de Estructura Económica de la UAM, “porque este peligroso déficit compromete el futuro de la economía española, que puede perder una verdadera oportunidad de país”.

“Nuestras carreras universitarias son exigentes y nuestras empresas muy audaces. Se trata de lubricar unos puntos de fricción muy localizados. Pero este reto no debería sólo implicar a universidades y empresas, sino también al conjunto de las Administraciones Públicas, porque si no se toman las medidas adecuadas, el tren puede perderse, y, la economía digital, que premia colosalmente a los líderes, es despiadada e impertinente con los rezagados”, alerta Rueda.

En su opinión, se hace necesario “intensificar la colaboración entre universidades y empresas porque, aunque los jóvenes informáticos encuentren fácilmente trabajo, se puede optimizar su trayectoria y potencialidad profesional y, con ello, ayudar también al tejido productivo”. Y todo ello, añade el director de VASS Research, “sin perjuicio de que haya que facilitar la llegada a nuestro país de jóvenes extranjeros para convertir a España en el hub de talento tecnológico de Europa, tal y como ambiciona Canadá, en su ámbito geográfico, con su Global Skills Strategy”. “Pero, para ello, resulta indispensable ordenar las capacidades internas. Si perdemos ese tren, España puede quedar irreversiblemente rezagada”, sentencia Rueda.

Puedes descargarte el informe completo aquí: https://www.vass.es/vass-research/

Fuente: VASS Research

Cuatro alumnos de la UMH de Elche presentan los primeros TFG interdisciplinares

Un total de cuatro estudiantes de la Primera Promoción del Proyecto TFG Interdisciplinar (TFGi) de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche han defendido sus Trabajos de Fin de Grado (TFG). El proyecto TFG interdisciplinar se basa en promover la realización de TFGs interdisciplinares, que aborden un tema común desde distintas perspectivas por estudiantado de titulaciones diversas. Los alumnos, además, reciben formación específica, apoyo, seguimiento y coordinación a lo largo de todo el periodo de desarrollo del TFG.

Uno de los proyectos presentados en esta convocatoria es el de “Relación entre variables motoras, cognitivas y funcionales en pacientes con Parkinson. Estudio descriptivo observacional transversal”. Este proyecto, realizado y presentado por el estudiante del Grado en Terapia Ocupacional José Joaquín Pagán del Valle y la estudiante del Grado en Fisioterapia Rosa María López Ros, se ha llevado a cabo con el apoyo de las Asociaciones de Parkinson de Alicante y Elche. Por su parte, la estudiante del Grado en Fisioterapia Elena Ferrero Vila ha presentado “Estudio descriptivo observacional transversal y propuestas de mejora de la sostenibilidad de la empresa Abionica Solutions”, realizado junto a la alumna del Grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) Belén Ibarz Manuel y el alumno del Grado en Ciencias Ambientales Ricardo Soria Fernández, quienes expondrán en próximas convocatorias. La empresa Abionica Solutions, colaboradora del Parque Científico UMH, ha participado, también, en este estudio.

“Desarrollo de una Aplicación Informática para favorecer la adherencia al tratamiento de fisioterapia y farmacología de los pacientes con enfermedad de Parkinson” ha sido presentado por la estudiante de Fisioterapia Kenia Ferrer Pomer. Este trabajo lo ha realizado junto a los estudiantes Adrián Muñoz Cascajero, del Grado en Farmacia, y Tomas Neverdauskas, del Grado en Ingeniería Informática, que expondrán en próximas convocatorias.

Dentro de la programación del proyecto TFGi, en octubre se realizarán las exposiciones en conjunto de los diferentes TFGis durante la celebración de la “Jornada TFGi”. En esta actividad se premiarán los mejores proyectos, que serán valorados por un jurado integrado por personas del ámbito académico, social y empresarial.

El proyecto TFG Interdisciplinar está coordinado por la profesora del Área de Fisioterapia de la UMH Mari Carmen Lillo Navarro; por la profesora del Área de Estadística e Investigación Operativa María Asunción Martínez Mayoral; por el profesor del Área de Farmacia Enrique Barrajón Catalán; por la profesora del Área de Organización de Empresas Cristina Mora Rodríguez; el profesor del Área de Lenguajes y Sistemas Informáticos Manuel Quesada Martínez; y la profesora del Área de Bioquímica y Biología Molecular María Herranz López.

Asimismo, el Parque Científico de la UMH ha colaborado activamente en este proyecto, tanto en la formación como en la coordinación con empresas, así como con profesores de otras titulaciones de la UMH y asociaciones.

La próxima convocatoria 20-21 del proyecto, destinada a estudiantes de todas las titulaciones de la UMH que vayan a realizar su TFG durante el próximo curso y que quieran realizarlo bajo este formato Interdisciplinar, se publicará en breve.

Fuente: Universidad Miguel Hernández

Entrevista de Público a Rosa María Aguilar, doctora en informática, catedrática de ingeniería de sistemas y rectora de La Laguna

La doctora en Informática Rosa María Aguilar (La Gomera, 1970) es desde hace un año la rectora de la Universidad de La Laguna. Catedrática de Ingeniería de Sistemas y Automática, sus líneas de trabajo se habían centrado hasta entonces en las energías renovables, en el trastorno del espectro autista y en el turismo, que se ha visto gravemente afectado por la pandemia del coronavirus.

Por ello, plantea un cambio de modelo del sector turístico en Hoy es el futuro, la serie de entrevistas sobre la España que viene, donde defiende enconadamente la educación pública como vehículo de justicia social. También reflexiona sobre la enseñanza a distancia y otros retos educativos, así como sobre el techo de cristal que deben quebrar las mujeres, aunque la rectora canaria cree no es de vidrio sino de hormigón. Toma el testigo Leopoldo Abadía con su receta para acabar con la corrupción.

Usted sostiene que la crisis sanitaria y económica reflejan que en España el Estado sigue siendo fuerte.

Exactamente. El viernes 13 de marzo salimos de una Universidad de la Laguna 95% presencial y, tras la entrada en vigor del estado de alarma, el lunes ya era 100% a distancia. Hubo un gran despliegue tecnológico durante el fin de semana para que el personal de administración y servicios, con la ayuda de unos tutoriales, pudiese trabajar desde casa.

Nos preparamos para afrontar una crisis económica importante y queríamos seguir atendiendo tanto a los proveedores como a los alumnos, lo que implicó un gran avance en automatización. Esto, en cuanto a la gestión, aunque sucedió lo mismo respecto a la docencia.

Esta pasó a ser inmediatamente online pese a la alta media de edad alta del profesorado, lo que supuso un trabajo tecnológico sin precedentes para, entre otros muchos aspectos, poder dar clase por videoconferencia. Fue un reto, porque la Universidad no podía pararse, aunque algunos investigadores siguieron acudiendo a los laboratorios cuando fue posible.

¿Por qué digo que nuestro Estado es fuerte? Porque ante un reto inédito, la educación superior pública supo responder de una manera excepcional, tanto en la enseñanza como en la evaluación online. Y esa respuesta fue gracias a la unidad y a la alianza entre todas las universidades, es decir, de la Conferencia de Rectores (CRUE). Lo que demuestra, insisto, que tenemos una estructura importante y un personal excepcional, que no solo trabaja sino que también cree en lo público.

Orgullosa de ser funcionaria, o sea, de servir a la ciudadanía.

Sí. Mi propio origen evidencia que los servicios públicos son fundamentales en la sociedad. Mi madre apenas sabía leer y escribir. Sin embargo, estudié gracias a la educación pública y a las becas, de manera que actualmente soy una de las cinco catedráticas de Ingeniería de Sistemas de este país. Sin lo público, sería impensable.

También lo estamos viendo en la sanidad pública, porque sabemos que si enfermamos nos van a poder atender, como hemos comprobado durante la emergencia sanitaria. De ahí la calidad de vida excepcional que hay en España. Por lo tanto, trabajar por esos derechos y mantener el nivel de la educación y la sanidad públicas es todo un orgullo.

Hace un año fue elegida rectora. La segunda en la historia de su Universidad y una de las pocas en el país: nueve de cincuenta. Sin embargo, todos sus profesores fueron hombres y usted llegó a ser la única alumna de la clase…

Cuando estudiaba Ingeniería Informática, me trataban de distinta manera. Había cierto paternalismo, que se reflejaba en detalles como que no te sacasen a la pizarra, con la intención de protegerte.

Luego también lo he vivido como profesora, porque la Ingeniería de Sistemas y Automática es un mundo muy masculino donde no eres una más, sino alguien diferente. Yo me comparo con el pez Nemo, al que le cuesta nadar porque tiene una aleta más pequeña. Así siempre me he sentido yo en mi entorno: «Quiero ser igual que todos, pero debido a las circunstancias no puedo serlo».

La aleta de género. En todo caso, si hay un techo de cristal en la Universidad, usted lo ha roto.

Sí y no. De cara a la sociedad, soy la rectora de la Universidad de La Laguna y una de las cinco mujeres entre los 98 catedráticos de Ingeniería de Sistemas en España. Sin embargo, sigo sintiendo que hay cosas que no puedo hacer por ser mujer. Hay entornos donde no se me pregunta… Siendo la investigadora principal de algunos proyectos, algunos compañeros me aconsejan que no vaya sola a defender nuestros resultados…

Ojo, eso me lo dicen personas que me aprecian, pero que al mismo tiempo consideran que por las circunstancias no tengo todas las herramientas para resolver los problemas con los que nos encontramos.

Por eso el símil con el protagonista de la película Buscando a Nemo, cuyo padre lo sobreprotegía y no le permitía nadar, pese a que lo quería más que a nadie en el mundo.

Antes, La Laguna ya había tenido otra rectora y la aspirante a la que se enfrentó también era una mujer. Sin embargo, no se ha sentido valorada y critica que se le atribuya su cargo a una cuestión de suerte. ¿Debe hacer más méritos y, aun así, se encuentra con esas reacciones?

Exactamente. Aunque hagas méritos, no te los atribuyen. O sea, no serían de la rectora, sino del equipo. En un año de mandato, ya ha surgido un hombre fuerte que gobierna la casa, porque la rectora es una mujer y no debe de hacerlo bien… Además de serlo, tengo que parecerlo. Debo gobernar y parecer que gobierno. Hasta el punto de que no me puedo permitir el lujo de contar con asesores para demostrar que soy yo quien toma las decisiones. En fin, como mujer estoy continuamente demostrando lo que en un hombre se da por hecho.

Antes hablábamos de que en alguna asignatura era la única mujer y todos los profesores eran hombres. ¿Cómo ha cambiado la situación? ¿Ve una Universidad de mujeres en el futuro, al igual que podría suceder en otros sectores antes acotados a ellos?

No lo veo así. Es decir, no me imagino una universidad copada por nosotras. Que nos presentásemos tres candidatas a rectora es una ilusión. Da la impresión de que estamos rompiendo ese techo de cristal, pero en realidad es un techo de hormigón, por lo que es muy difícil atravesarlo.

Yo doy clase en Ingeniería y hay muy pocas alumnas, cuya autoestima sigue siendo muy baja. Como nos han repetido tantas veces que somos cuidadoras, no ingenieras, pues nos terminamos creyendo que no somos capaces de hacerlo. Del mismo modo que sigo observando, todavía hoy, que sus propios compañeros de clase les responden de forma diferente que a los hombres.

Sigue habiendo condescendencia, ¿no?

Exactamente. Les ayudan a hacer las tareas, pero no se las explican ni las ponen ante los retos. Siguen siendo paternalistas, tal y como me ocurría a mí. Es una cuestión cultural que hay que romper de una vez.

Le preguntaba antes cómo había cambiado la situación, pero ya me acaba de responder…

Bueno… [risas]

Vamos, que no observa tantos cambios…

Evidentemente, estamos avanzando, pero yo aporto mi visión. Sí, las tres candidatas a rector éramos mujeres. Desde el puesto, intentamos cambiar las cosas. No obstante, el hecho de que la rectora sea una mujer acarrea muchos problemas, porque hay gente que no te considera, cuando yo tengo que defender mi Universidad como si fuese un hombre. Pero no me van a dar la posibilidad por ser mujer…

¿Hemos avanzado, aunque más o menos todo sigue igual? ¿También entre el alumnado?

¿En las aulas? Vamos… El año pasado, cuando daba clase, me sentaba con mis alumnas y les decía: «Entre tú yo sacaremos esto adelante sin preguntarles a ellos». Yo era la profesora, pero me dirigía a ellas así: «Nosotras solas lo vamos a conseguir». En muchos casos, eran mejores que ellos. Sin embargo, creo que se debe a una falta de confianza en nosotras mismas, porque el mundo está empeñado en decirnos que no somos capaces de hacerlo.

Conclusión: los referentes femeninos son necesarios. Y usted es un ejemplo.

Son fundamentales. En un mundo de hombres, yo siempre me he sentido la rara. Si tú tienes un destornillador en la mano y no ves a ninguna otra mujer sujetando una herramienta, terminas pensando: «La rarita debo de ser yo». Otras pueden plantearse: «Quizás no esté haciendo lo correcto. A lo mejor el mundo tiene razón y yo no tengo habilidades para usar un destornillador». En todo caso, a mí era lo que me había gustado siempre, por lo que tiré hacia delante y vi que lo hacía bien. Con lo cual…

La cuarentena ha puesto en evidencia no solo la carencia de medios a disposición de los centros y los docentes, sino también del alumnado. Por ejemplo, el acceso a las nuevas tecnologías en función de los hogares. Demasiadas, por utilizar un eufemismo, asimetrías…

Evidentemente. Nosotros teníamos alumnos que usaban el wifi de la Universidad para trabajar, porque no disponían de conexión a internet en su hogar. La cuarentena reflejó que «somos lo que tenemos en casa», porque la sociabilización es lo que nos permite compartir, coordinarnos y aprender. En ese sentido, el confinamiento demostró que no somos todos iguales, pero que precisamente la educación y los servicios públicos son los que nos hacen iguales. De ahí el problema cuando desaparecen…

Por otra parte, la pandemia también constató la necesidad de investigar. Hay que financiar la investigación, porque cayó en el olvido y cada vez tenemos menos presupuesto. De hecho, una mayor inversión nos habría permitido responder con más rapidez al coronavirus.

¿Certezas e incertidumbres de la educación universitaria a distancia?

La educación superior debe seguir siendo presencial, porque tiene un valor excepcional. No solo transmitimos conocimiento —porque no hay un buen profesional si no hay una buena persona detrás—, sino también valores de igualdad, de sostenibilidad, de cultura de la paz o de justicia social, porque todos somos iguales.

Eso solo se puede entrenar cuando nos relacionamos. Por lo tanto, la presencialidad es fundamental para formar a los mejores profesionales del futuro.

La Laguna ha retrasado el comienzo del curso hasta principios de octubre. Cada Universidad tendrá autonomía y decidirá cómo impartir las clases, combinando la educación presencial y a distancia. En su caso, dependería de cada Facultad, de sus instalaciones y del número de alumnos.

Seguimos las instrucciones del Ministerio, que considera que deberían ser presenciales todas las actividades docentes posibles, cumpliendo las normas de seguridad. En La Laguna estamos haciendo un inventario de los espacios disponibles para que sea así.

Un obstáculo a corto plazo, que se extendería de la Universidad a la ESO, pasando por el Bachillerato: la falta de profesorado.

La falta de profesorado es uno de los problemas actuales. Por eso resulta complicado resolverlo dividiendo los grupos, es decir, haciéndolos más pequeños. Debemos conseguir espacios más grandes e incrementar el aforo de las aulas. ¿Cómo? A través de la tecnología: haciendo streamings de las clases presenciales, podría haber alumnos tanto en las aulas como en sus casas recibiendo la misma formación.

Presentó en octubre un plan de gobierno para la Universidad con trescientas medidas a desarrollar en cuatro años. Entre los problemas, el relevo generacional y la falta de de presupuesto. ¿Ha trastocado la pandemia el análisis y las conclusiones?

Lo ha trastocado todo, porque hemos pasado a actuar sobre lo urgente y hemos dejado de lado lo importante.

¿Y lo importante sería…?

Los tres grandes problemas de la Universidad de La Laguna: el profesorado, la infraestructura y la gestión. El poco dinero del que disponíamos se ha destinado a otras prioridades, como el desarrollo tecnológico o el cierre de la brecha digital de los estudiantes.

¿Mermará la educación a distancia el prestigio de algunas universidades? ¿O contribuirá a equilibrar su nivel y consideración?

Va a ayudar a incrementar el nivel porque tendremos mayor visibilidad. Llevándolo a mi terreno, también aumentará el de La Laguna, porque hemos sabido responder a las necesidades.

Además, es importante tener en cuenta que las universidades públicas no solo imparten docencia. Nuestros profesores son investigadores y ellos son los que nos dan la calidad, porque enseñan a pensar, así como a aprender a aprender. Actualmente no sirve de nada dar la solución a los problemas porque estos cambian de hoy para mañana.

Sus líneas de trabajo se centraban en las energías renovables, en el turismo y en el trastorno del espectro autista. Los dos primeros sectores han sido objeto de debate por la excesiva dependencia del turismo y por la necesidad de transformar el modelo económico. Lo que conllevaría potenciar la I+D+i y volver a producir en nuestro país.

Tenemos que cambiar nuestros modos y costumbres si queremos vivir en un planeta sostenible. Eso pasa por las energías renovables, pero sobre todo por nuestra forma de producir. Tenemos que apostar por la industria o el turismo 4.0. O sea, en vez de un turismo de masas, debemos generar productos bajo demanda.

Y quien habla de turismo habla de fábricas de coches. Hay que producir lo que el cliente demanda, aunque debemos echar mano de la ciencia y de la tecnología para que ese proceso sea sostenible.

¿Cómo ve la Universidad en el futuro? O, si lo prefiere, ¿cómo ve la Universidad del futuro?

Es la herramienta con la que podremos cambiar nuestros modos y costumbres. El futuro nos presenta retos muy dinámicos —pues cambian mucho— y lo único que nos va a permitir resolverlos es tener creatividad —lo que implica entornos heterogéneos, con hombres y mujeres— y una capacidad de abstracción que permita encontrar nuevas soluciones a los problemas. Para ello, la educación superior es trascendental, pues no solo te da herramientas para el momento actual, sino que te enseña a aprender a aprender.

Fuente: Público

Estudiantes y profesores de la Universidad Pablo de Olavide crean la AppTC Moverse, una aplicación web que fomenta los hábitos saludables en el entorno laboral

Fruto del trabajo multidisciplinar llevado a cabo por Adán González, estudiante del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y Joaquín Roiz, alumno del Grado en Ingeniería Informática en Sistemas de Información.

Dos estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide, bajo la supervisión de profesores del Departamento de Deporte e Informática, han desarrollado una aplicación web que fomenta los hábitos saludables en el entorno laboral, como resultado de la tarea colaborativa que han llevado a cabo en la elaboración de sus respectivos Trabajos Fin de Grado.

Se trata de la primera vez que en esta universidad un estudiante del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del DeporteAdán González, y un alumno del Grado en Ingeniería Informática en Sistemas de InformaciónJoaquín Roiz, unen los conocimientos adquiridos en estos años de estudio en la redacción y presentación de sus proyectos finales de carrera.

Y es que no es muy usual que dos Trabajos Fin de Grado compartan un mismo tema y que éste sea analizado desde las diferentes perspectivas de estudiantes de diversas ramas de conocimiento.

“Proyectos como este fomentan la interdisciplinariedad, el emprendimiento, el rodearte de personas de carreras diferentes y aprender de su sector, la creación de importantes proyectos o la conjunción de distintos puntos de vista. Este es ser el ideal de Universidad”, afirma Adán González, cuyo trabajo se titula ‘Diseño una batería de ejercicios basado en la actividad física para su implementación en una herramienta digital’.

En este sentido también se ha expresado Joaquín Roiz, que ha defendido su trabajo ‘AppTC Moverse: Sistema de Recomendación Inteligente para toma de decisiones’, quien explica que “la colaboración entre ramas diferentes para llegar a un objetivo común es algo realmente enriquecedor. Ambas partes hemos podido aprender continuamente uno del otro, gracias al buen ambiente y espíritu de equipo que hemos mantenido”.

Ambos alumnos coinciden además en la idea de que con la vinculación de diferentes materias se puede proporcionar un abanico más amplio de conocimientos para el futuro laboral y personal del estudiante. “Otro de los aspectos positivos que vemos es que estamos ante un acercamiento al entorno laboral, donde cada experto de áreas diferentes aporta su conocimiento en un trabajo que necesita de colaboración interdisciplinar”, afirma Joaquín Roiz.

Los estudiantes también resaltan una de las funciones de la Universidad, que es la transferencia de conocimiento para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. “Me quedo con la satisfacción de realizar un TFG de muchísimo valor para la sociedad, que es al fin y al cabo lo que busca el estudiante, hacer algo que tenga una repercusión social”, declara Adán González.

Origen del proyecto 

Este trabajo multidisciplinar es fruto de la especial asociación que se da en el Departamento  de Deporte e Informática, al que pertenecen la profesora de la Facultad de Ciencias del Deporte África Calvo, tutora de Adán González, y el profesor de la Escuela Politécnica Superior Roberto Ruiz, tutor de Joaquín Roiz.

“Hace algo más de un año, en un Consejo de Departamento donde se aprobó la renovación de un contrato 83 LOU de la profesora África Calvo relacionado con estilos de vida, fue cuando empezamos a hablar y decidimos mantener una reunión para ver opciones de colaboración. África colaboraba desde hacía años con la empresa Acerinox relacionada con ‘salud laboral’, y yo, por otro lado, junto con alumnos internos, había escogido ‘estilos de vida’ como tema para practicar con la aplicación de técnicas de inteligencia artificial”, explica Roberto Ruiz.

Y así, ambos profesores pusieron en contacto a los estudiantes. Joaquín Roiz comenzó a trabajar entonces en un sistema de recomendación inteligente para estilos de vida saludables, que sirve de herramienta al TFG de Adán González, que focaliza su tarea en la actividad física desarrollando una batería de ejercicios con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los trabajadores.

Resultado de la colaboración 

Con este trabajo, ambos estudiantes quieren concienciar a las empresas, Acerinox en este caso, de la importancia de implementar un programa de actividad física en sus trabajadores para disminuir estos índices de sobrepeso, obesidad y dolor lumbar. Mejorando su calidad de vida, su rendimiento en el trabajo, reduciendo el absentismo laboral y reduciendo costes tanto sociales como empresariales.

“Durante estos meses, siguiendo lo aprendido en estos años de carrera, leyendo sobre patologías y basándome en la literatura científica, he desarrollado una serie ejercicios para reducir el impacto de estas patologías en los trabajadores. Esta batería inicial consta de 100 ejercicios, orientados a la mejora de la fuerza en los trenes superior e inferior, así como el Core y ejercicios para la mejora de la amplitud de movimiento”, explica Adán González

La batería de ejercicios se implementa en la app desarrollada por Joaquín Roiz, AppTC Moverse, que se integra en un sistema de información web que ofrece la posibilidad de gestionar patologías tratables por parte de los monitores, ejercicios físicos a efectuar, así como la planificación y seguimiento individualizado. Además, se aporta un sistema experto que da soporte al profesional, recomendando una serie de ejercicios a realizar por el trabajador según el perfil patológico al que pertenezca. “La aplicación móvil guía las sesiones de entrenamiento de los trabajadores, donde se marca inicio, fin y nivel de desarrollo, que supone una retroalimentación del sistema para la mejora del modelo de recomendación en la toma de decisiones futuras”, explica Joaquín Roiz.

Adán González presentó de manera online su Trabajo Fin de Grado el pasado 3 de junio,  mientras que Joaquín Roiz expuso su estudio ayer martes 16 de junio. Ambos estudiantes participaron en la defensa del TFG de su compañero, exponiendo su parte del trabajo.

Colaboraciones futuras

Tanto los profesores como los estudiantes implicados en este proyecto consideran que este es el primer paso para futuras colaboraciones, incluso con otras facultades de esta universidad. “Por un lado, nos gustaría colaborar con la Facultad de Ciencias Experimentales, en concreto con el Grado en Nutrición y Dietética Humana, pues queremos que la app también incluya consejos nutricionales. Y por otro lado, sería interesante también que desde la Facultad de Ciencias Empresariales nos ayudaran a entender la estructura de una empresa para la creación, por ejemplo, de una spin off”, declara la profesora África Calvo.

Enmarcado en el mercado en auge de las s-Health, (smart health o salud inteligente) otro de los objetivos de este proyecto es poder extrapolarlo a empresas tanto nacionales como internacionales. “En España hay un par de empresas interesadas y en Chile también están mostrando interés”, afirma África Calvo, quien añade que “las nuevas tecnologías nos enseñan que apenas hay límites, así que seguiremos trabajando para crecer y mejorar”.

Fuente: Universidad Pablo de Olavide

 

Silvina Caíno-Lores, ganadora de la IV edición de los Premios de Informática, en la modalidad jóvenes informáticos, de la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA

La investigadora de la Universidad de Tennessee-Knoxville (EE. UU.) es ganadora de la IV edición de los Premios de Informática, en la modalidad jóvenes informáticos, concedidos por la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA

Silvina Caíno-Lores (Montevideo, 1991) es una de las ganadoras de la IV edición de los Premios de Informática, en la modalidad jóvenes, concedidos por la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA. El galardón reconoce su trabajo por contribuir a la convergencia entre el análisis de grandes volúmenes de datos (big data) y la computación de altas prestaciones.

Caíno-Lores, de origen uruguayo, realizó todos sus estudios en España antes de dar el salto a Estados Unidos, donde es investigadora postdoctoral asociada en el departamento de Ingeniería Eléctrica e Informática de la Universidad de Tennessee-Knoxville.

La ingeniera confiesa su alegría al ver que, a sus 29 años, su trabajo es reconocido. En su experiencia, “hay una cierta jerarquía que puede ser un poco hostil, no tanto por el hecho de ser mujer sino por el hecho de ser joven”.

Caíno-Lores estudió un grado en ingeniería informática, así como un máster y un doctorado en ciencia y tecnología informática, en la Universidad Carlos III de Madrid.

A la pregunta de cómo evitar los sesgos en los datos, sobre lo que se ha hablado mucho recientemente a raíz de las protestas contra el racismo en todo el mundo, la experta opina que “es responsabilidad del científico validar los resultados y contrastarlos con la realidad y cuestionar su validez siempre”. “En la ciencia, nuestro primer deber es aplicar el pensamiento crítico a nuestro trabajo”, enfatiza.

Según la joven investigadora, cuando en un conjunto de datos aparece un sesgo, lo que este refleja es que el conjunto está mal diseñado o que hay un patrón subyacente. “Cada vez que nosotros trabajamos con un conjunto de datos, lo primero que tenemos que hacer es caracterizarlos, inspeccionar qué patrones se ven, porque estos se van a ver reflejados en el algoritmo o en la técnica de aprendizaje automático”, detalla.

Los proyectos de Caíno-Lores están orientados al análisis in situ de simulaciones, en hacer coincidir el análisis de datos con la simulación en sí misma, para acelerar dichos procesos lo máximo posible. Es decir, su campo de trabajo conjuga, por un lado, simulaciones o experimentos que necesitan máquinas con un gran rendimiento para acelerar lo máximo posible el cómputo y, por otro, grandes volúmenes de datos que hay que procesar rápidamente.

En su tesis desarrolló una arquitectura que permite unir ambas plataformas de la forma más productiva posible. “A través de una interfaz común, vamos haciendo un puzzle con lo que necesitamos de ambas”, añade.

“Cada vez hay mayor necesidad de interrelacionarlas y quedarse con lo mejor de cada una, porque hay nuevas áreas de investigación que empiezan a mostrar requisitos de ambos ecosistemas”, explica la investigadora.

Este campo de estudio trata de “aportar soluciones a nivel de infraestructura, de plataformas, de aplicaciones para ámbitos científicos que no encajan solamente en una de las dos ramas, sino que tienen necesidades un poco híbridas”, precisa Caíno-Lores. Es un ámbito de estudio reciente, de entre cinco y diez años, agrega.

Caíno-Lores se dedica ahora al ámbito de la biología, a las simulaciones de biodinámica molecular. Es decir, estudia “cómo los átomos y las moléculas van cambiando a lo largo del tiempo y conforme a su propia geometría”, explica. Las máquinas con las que trabaja son muy costosas, por ello, este estudio híbrido le permite hacer un uso eficiente de ellas.

Otro ejemplo de aplicación son los vehículos autónomos. “Son un sistema muy complejo en el que hay que simular muchos aspectos del coche y del entorno, que luego hay que analizar para obtener resultados muy rápidos”, indica la investigadora.

Otro más el de las smart cities. “Hay un interés para patrones de tráfico, de monitorización, de vigilancia, de reconocimiento por imagen”, detalla.

Fuente: Innovaspain

La Universidad de Cádiz participa en el primer estudio centrado en la evolución del coronavirus dentro de las publicaciones científicas

Este mapeo se ha llevado a cabo sobre 12.571 publicaciones realizadas entre 1970 y 2020. En tan sólo cuatro meses han visto la luz 1.009 publicaciones, lo que ha marcado un pico histórico en este campo de investigación.

El investigador de la Universidad de Cádiz, Manuel Jesús Cobo, perteneciente al departamento de Ingeniería Informática, ha participado en el primer estudio bibliométrico realizado en torno a tipos y cepas de coronavirus. Es decir, ha colaborado en un análisis de la evolución de este virus a través de las publicaciones científicas, citas e impacto derivado de ellas que se ha llevado a cabo desde 1970 y el 18 de abril de 2020. Este mapeo se ha llevado a cabo sobre 12.571 publicaciones. En tan sólo cuatro meses han visto la luz 1.009 publicaciones, lo que ha marcado un pico histórico en este campo de investigación.

Para realizar este trabajo bibliométrico de la investigación sobre coronavirus en la literatura científica, haciendo hincapié en la enfermedad de Covid-19, se han utilizado como referencia las publicaciones de la colección básica de la Web of Science en los últimos 50 años. De esta forma, se han analizado 12.571 publicaciones aplicando técnicas bibliométricas avanzadas a través del software de análisis SciMAT. Así, esta investigación ha proporcionado un estudio conceptual completo de los principales tipos y cepas de coronavirus en esta literatura mediante la cuantificación de los principales indicadores de rendimiento bibliométrico, la identificación de los principales autores, organizaciones, países, fuentes y áreas de investigación, así como la evaluación del desarrollo de este campo. Además, se ha construido con ello un mapa científico para comprender la estructura intelectual correspondiente y las principales líneas de investigación que se relacionan con esta temática.

Es importante recordar que este estudio, en el que han participado también las universidades de Granada, Barcelona y Zacatecas (México), ha partido del hecho de que la producción científica sobre el coronavirus ha mostrado un fuerte crecimiento en múltiples disciplinas en los últimos meses. La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 “ha desencadenado una reacción de la comunidad científica en la búsqueda de soluciones, lo que ha originado a su vez un crecimiento muy importante de la literatura científica centrada en este tema”, como explican los autores de este trabajo. Es más, “el carácter multidisciplinario de las investigaciones realizadas se puede observar en la variedad de campos que abarca, desde la medicina hasta las ciencias sociales, pasando por la informática y las tecnologías de la información para la detección de comportamientos, marcadores genéticos y patrones evolutivos. Por todo ello, las revistas científicas representan una de las principales fuentes de investigación, proyectos e información de valor añadido, algo que proporciona un nuevo punto de referencia para realizar investigaciones novedosas sobre Covid-19”, tal y como sostienen los autores de este análisis.

Entre las conclusiones obtenidas de este primer estudio bibliométrico sobre el coronavirus realizado desde la primera publicación que abordó este virus, en 1970, hasta hoy, se encuentra el hecho de que en el último año (2020) se produjeron 1.009 publicaciones (8,03% del total) en sólo cuatro meses, marcando con ello el pico histórico en este campo de investigación. Asimismo, se debe indicar que la investigación sobre el coronavirus incluye documentos de los que son coautores 35.359 investigadores de 462 organizaciones y 145 países diferentes. Las publicaciones analizadas han recibido más de 382.447 citaciones (incluidas las autocitas) según la Web of Science Core Collection.

Por otro lado, se ha constatado una correspondencia entre los autores más productivo y los más citado y se ha puesto de manifiesto que los países más productivos en este tipo de investigación son EE.UU., China, el Reino Unido, Alemania, los Países Bajos, Canadá, Japón, Francia, Corea del Sur, Italia y Taiwán.

Con todo ello, este trabajo de análisis centrado en la evolución del coronavirus dentro de las publicaciones científicas “ofrece un panorama visual de la evolución y estructura de este virus en los últimos 50 años y ha ayudado a identificar los temas que atraerán el interés de la comunidad científica en el futuro en torno al mismo, temáticas como su análisis genético, la neutralización de anticuerpos, su caracterización molecular, la proteinasa principal del coronavirus, la activación proteolítica, sus efectos sociales y económicos y nuevos métodos de investigación, entre otros”.

Fuente: Cádiz Noticias

Una egresada de la URJC presenta el mejor TFM de investigación en ciberseguridad

Anca Georgiana Butnar ha sido reconocida por su trabajo por la la Red de Excelencia Nacional de Investigación en Ciberseguridad (RENIC), en la segunda edición de sus premios.

El trabajo de Anca Georgiana se titula ‘Análisis automático de técnicas, tácticas y procedimientos empleados por malware mediante deep learning’. Es su TFM, elaborado como trabajo final del Máster de ‘Data Science’ de la URJC y dirigido por Marta Beltrán, profesora de la Escuela Técnica Superior en Ingeniería Informática (ETSII) y coordinadora del grado en Ingeniería de la Ciberseguridad, pionero en España.

Para la alumna, este reconocimiento de RENIC, “es un orgullo porque se ve recompensado el esfuerzo, ya que, a la vez que hacía el máster estaba trabajando y ha sido muy duro”. Además, Anca Georgiana agradece especialmente que “ venga de una entidad como la RENIC, es decir del campo de la investigación en ciberseguridad”.

El trabajo, explica Beltrán, “permite ejecutar un malware dentro de una sandbox (un entorno aislado), obtener un informe sobre las técnicas que utiliza para instalarse en el equipo infectado, para infectar a otros, para persistir sin ser detectado, para evadir el anti-virus, etc”.

Automatizar la detección de la amenaza

A partir de dicho informe, y de manera automática la investigación de Anca permite “mapear estas técnicas a la matriz de MITRE ATTACK, que es una herramienta muy utilizada en la actualidad para entender las técnicas, tácticas y procedimientos (TTPs) que usan los adversarios. Como todo este proceso se realiza sin intervención de personas, gracias a técnicas de deep learning, permite ahorrar mucho tiempo y recursos a los analistas que trabajan en SOCs (Security Operation Center) y en otras unidades similares”. Indica Marta Beltrán.

En palabras de la autora del TFM, “se automatizan todas las tareas de comprensión e identificación de TTPs de los adversarios para que los analistas en ciberseguridad puedan elegir la mejor manera de hacer frente al malware”.

Antes del máster, Anca Georgiana Butnar se gradúo en el doble Grado de Ing. Informática y ADE en la URJC. En la actualidad trabaja en temas de ciberseguridad en Deloitte, realiza el máster de Ingeniería de Sistemas de Decisión de URJC online y sigue colaborando en temas de investigación con el Cybersecurity Cluster de la universidad y con Marta Beltrán.

Todo un acierto

Anca Georgiana sólo tiene buenas palabras de su paso por la URJC, “ he acertado de lleno con el doble grado a pesar de que los 5 años han sido duros, me llevo grandes amigos, me ha permitido desarrollarme mucho y adquirir muchas herramientas para poder enfrentarme al mundo laboral” y se muestra, “muy contenta con los profesores que he tenido”.

Esta joven investigadora quiere convertir la ciberseguridad en su campo profesional, aunque se debate entre el mundo de la empresa y la investigación. Gracias al reconocimiento de la RENIC, la egresada de la Rey Juan Carlos participará en las Jornadas Nacionales de Ciberseguridad, en las que podrá presentar su trabajo ante los mayores expertos en la materia del país. Además, su investigación será publicada en las actas de dichas jornadas.

Fuente: URJC

 

La Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete enseña a programar Scratch desde casa a estudiantes de Secundaria

La Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete enseña a programar Scratch mediante Google Meet desde casa a estudiantes de Secundaria. 

Según ha informado la Escuela en nota de prensa, los fundamentos ayudan a fomentar la creatividad y las habilidades en la resolución de problemas, y preparan a los estudiantes para cualquier carrera futura.

La actividad consiste en una hora de curso guiado en el que los jóvenes aprenderán a hacer su primer programa con Scratch. No se necesita ninguna experiencia en programación y puede usarse en cualquiera de las asignaturas.

Por ejemplo, al usar Scratch como herramienta digital para narrar historias, los alumnos pueden crear historias, ilustrar un problema matemático u organizar un concurso artístico para aprender sobre el patrimonio cultural a la vez que aprenden programación y pensamiento computacional y, lo más importante de todo, divirtiéndose mientras lo hacen.

Para la sesión debe estar conectado el profesor y un mínimo de diez alumnos de su clase. Los alumnos deben tener en sus casas un ordenador con conexión con el explorador Chrome y Google Meet.

Los horarios disponibles para realizar la actividad son los viernes de 10.00 a 11.30 y de 11.30 a 13.00 horas. Para cualquier duda, enviar un correo a esiiab@uclm.es.

Fuente: La Cerca