Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

La ESII participa en la organización del XXVI Congreso Internacional de Interacción Persona-Ordenador

La Escuela Superior de Ingeniería Informática de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha acogerá del 1 al 4 de septiembre la XXVI edición del Congreso Internacional de Interacción Persona-Ordenador, Interacción 2026, uno de los principales puntos de encuentro de la comunidad científica y profesional dedicada en España al estudio de la interacción entre las personas y la tecnología.

Bajo el lema “Diseñando juntos la interacción del futuro”, el congreso reunirá a investigadores, docentes, estudiantes y profesionales para abordar los principales retos de una disciplina cada vez más relevante en un momento marcado especialmente por el rápido desarrollo de la Inteligencia Artificial y de nuevas formas de relacionarnos con los sistemas tecnológicos.

A pocos días de su celebración, Interacción 2026 cuenta con 72 participantes inscritos procedentes de 28 instituciones y siete países: España, Colombia, Argentina, Perú, México, Chile y Canadá. Destaca también la participación de 28 estudiantes, cerca del 40 % de los asistentes, reforzando uno de los objetivos del congreso: incorporar a jóvenes investigadores y profesionales a la comunidad de Interacción Persona-Ordenador.

Un amplio programa científico

El programa incluye 50 comunicaciones científicas distribuidas en diez sesiones temáticas, además de demostraciones, presentaciones de proyectos de investigación, un coloquio doctoral, un concurso de Trabajos Fin de Estudios y workshops especializados.

Durante las diferentes sesiones se presentarán investigaciones relacionadas con Inteligencia Artificial generativa y agentes, robots sociales, experiencia de usuario, accesibilidad e inclusión, educación y aprendizaje, salud digital, realidad virtual y aumentada, interacción multimodal, emociones y factores humanos, entre otros ámbitos.

El congreso contará además con dos conferencias invitadas. La primera será impartida por Davinia Hernández-Leo, catedrática de la Universitat Pompeu Fabra, que abordará la integración de diferentes conocimientos y perspectivas en el diseño de tecnologías interactivas, especialmente en el ámbito educativo y en el nuevo contexto generado por la Inteligencia Artificial.

La segunda correrá a cargo de Philippe Palanque, profesor de la Université de Toulouse e investigador de IRIT, reconocido internacionalmente por su trabajo sobre ingeniería de sistemas interactivos, que analizará la aplicación de los procesos de Diseño Centrado en las Personas y su adaptación a sistemas complejos y críticos.

Inteligencia Artificial, personas y empresas

Una de las novedades de Interacción 2026 será la sesión “HCI, Inteligencia Artificial y Empresa: Poner en el Centro a la Persona en la Era de los Sistemas Interactivos Basados en Inteligencia Artificial”, concebida como un espacio de diálogo entre universidad y tejido empresarial.

En ella participarán profesionales de Imedia Comunicación, ING, MTP, Area Project y Tecon, que debatirán sobre el papel de la experiencia de usuario y la Interacción Persona-Ordenador en las empresas, los cambios que está provocando la Inteligencia Artificial y las competencias que necesitarán los futuros profesionales.

Interacción vuelve a Albacete

La edición de 2026 tiene un significado especial para la ciudad, ya que Interacción regresa a Albacete dieciocho años después de que acogiera el congreso en 2008.
“Queremos que Interacción 2026 sea una palanca que impulse nuestro trabajo, nuestras relaciones y nuestra ilusión. Un congreso científicamente productivo, pero también un lugar donde surjan nuevas colaboraciones, proyectos y amistades”, señala Víctor M. R. Penichet, presidente de Interacción 2026 y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El congreso está organizado por la Escuela Superior de Ingeniería Informática de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha y la Asociación Interacción Persona-Ordenador (AIPO), con el apoyo de diferentes estructuras, instituciones y entidades colaboradoras.

Fuente: Escuela Superior de Ingeniería Informática de Albacete (Universidad de Castilla La Mancha)

La delegación española brilla en la Olimpiada Internacional de Informática 2026, celebrada en Uzbekistán

La 38 edición de la Olimpiada Informática Internacional (IOI) celebrada en Taskent (Uzbekistán) ha tenido un resultado muy satisfactorio para la delegación española.

El equipo que ha representado a España del 9 al 16 de agosto en la ciudad uzbeka ha conseguido una medalla de plata para David Lago, medallas de bronce para Andrii Basov y Daniel Carpenter y una mención honorífica para Guillem Vizcarro.

La IOI está considerada la competición de programación más prestigiosa del mundo para estudiantes de secundaria y bachillerato. En la edición de 2026 participaron 375 estudiantes de 97 países, que se midieron a lo largo de dos jornadas y un total de diez horas de pruebas resolviendo complejos problemas de programación y algoritmia.

Fuente: Olimpiada Informática.

Dos estudiantes de Ingeniería Informática de la Universidad de Zaragoza, entre los nueve españoles seleccionados para el programa de verano del Laboratorio Europeo de Física de Partículas

Violeta Veras Ágreda y Alberto Francisco Solaz García son los únicos representantes de Aragón en una convocatoria que recibió alrededor de 21.000 solicitudes de todo el mundo para realizar una estancia en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas
Violeta desarrolla el software que protege los imanes superconductores del Gran Colisionador de Hadrones, y Alberto trabaja en las herramientas con las que los físicos de todo el mundo analizarán los millones de datos que produce el acelerador

Violeta Veras Ágreda y Alberto Francisco Solaz García, dos estudiantes de Ingeniería Informática de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (EINA) de la Universidad de Zaragoza están realizando este verano una estancia en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), en Ginebra (Suiza), tras haber sido seleccionados para participar en el prestigioso Summer Student Programme 2026.

Este año, el programa recibió alrededor de 21.000 solicitudes de todo el mundo y únicamente nueve estudiantes españoles han obtenido plaza. Los dos universitarios zaragozanos son, además, los únicos representantes de Aragón y de la Universidad de Zaragoza.

Durante su estancia participan junto a investigadores e ingenieros del CERN en proyectos reales de desarrollo tecnológico vinculados al funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el mayor acelerador de partículas del mundo.

Violeta Veras Ágreda desarrolla su actividad en el grupo TE-MPE-CB, encargado de los sistemas de protección de los imanes superconductores del acelerador.

El escenario de su trabajo es el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), una enorme instalación de 27 kilómetros en forma de anillo, enterrado bajo la frontera entre Suiza y Francia, donde se aceleran partículas a velocidades próximas a la de la luz y se hacen chocar entre sí para recrear las condiciones que existieron instantes después del Big Bang y ayudar a comprender cómo funciona el universo.

Para conseguirlo, el LHC utiliza miles de imanes superconductores que funcionan a temperaturas extremadamente bajas. En ocasiones puede producirse un fenómeno conocido como quench, en el que uno de esos imanes pierde de forma repentina su superconductividad y comienza a calentarse rápidamente. Si ese proceso no se detecta y detiene en milisegundos, el imán podría sufrir daños irreparables. El trabajo de Violeta consiste en desarrollar mejoras en el sistema de registro de eventos y alertas del Quench Protection System (QPS) para que los operarios puedan interpretar con mayor rapidez y claridad lo que está ocurriendo en la máquina.

Alberto Francisco Solaz trabaja en el grupo EP-SFT, responsable de desarrollar las herramientas de software con las que los físicos de todo el mundo analizan los datos obtenidos en el acelerador. Su proyecto se centra en RNTuple, el nuevo formato de almacenamiento de datos del conocido software ROOT, utilizado internacionalmente en física de altas energías.

El reto al que se enfrenta este software es de enormes dimensiones. Como en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) las partículas colisionan a velocidades cercanas a la de la luz, en distintos puntos del acelerador se encuentran gigantescos detectores que registran el resultado de esos choques. La cantidad de información generada es tan inmensa que resulta imposible almacenarla íntegramente, por lo que un primer sistema selecciona únicamente los eventos más interesantes para la investigación.

Incluso después de esa primera selección, el volumen de datos sigue siendo descomunal. Según el propio CERN, la preparación para la etapa actual del acelerador ha supuesto desarrollar sistemas capaces de almacenar y analizar más de 600 petabytes de información (600 millones de gigabytes), el equivalente a más de 20.000 años de vídeo en alta definición reproducido de forma ininterrumpida. Con la próxima fase del LHC esa cantidad crecerá todavía más, de ahí la importancia de desarrollar formatos como RNTuple, capaces de leer y escribir esos datos de forma mucho más rápida y eficiente.

Además del trabajo en sus respectivos equipos, el programa de verano del CERN ofrece a los participantes una experiencia formativa y científica de primer nivel a través de un amplio calendario de conferencias, cursos y seminarios impartidos por especialistas internacionales.

El acceso al programa exige presentar un expediente académico, currículum, carta de motivación y cartas de recomendación, además de acreditar un elevado nivel de inglés y conocimientos técnicos. En su caso, ambos estudiantes contaron con el apoyo de profesores de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza durante todo el proceso de candidatura.

Violeta Veras recibió cartas de recomendación de Joaquín Ezpeleta, Javier Resano, Enrique Torres y Unai Arronategui, mientras que Alberto Francisco Solaz contó con el respaldo del profesor Luis Riazuelo.

Los dos estudiantes coinciden en señalar que, además del expediente y la preparación técnica, fue determinante demostrar un interés real por el trabajo desarrollado en el CERN y adaptar su perfil a las necesidades de los grupos de investigación. En el caso de Violeta, su experiencia previa programando en Rust resultó especialmente relevante para el proyecto al que finalmente fue asignada.

Para ambos, la estancia supone también la oportunidad de convivir y trabajar con estudiantes e investigadores de decenas de países en uno de los principales centros científicos del mundo, donde ciencia, ingeniería e informática colaboran para afrontar algunos de los mayores retos tecnológicos y científicos actuales.

Fuente: Universidad de Zaragoza

Crescencio Bravo, director de la Escuela de Informática de Ciudad Real (UCLM): «Detectar el uso de la IA es fácil; evaluarlo es el problema»

Crescencio Bravo, director de la Escuela de Informática de Ciudad Real, perteneciente a la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), analiza el impacto de la inteligencia artificial generativa en la docencia universitaria: los cambios en los planes de estudio, el regreso de la evaluación oral y los detectores de frecuencia empleados desde hace dos años para controlar el fraude en los exámenes.

«En 2022 todo explota»

Bravo sitúa la irrupción de la inteligencia artificial generativa en la educación hace cuatro años. «En 2022 todo explota», señala el director, quien reconoce las capacidades de una tecnología que produce canciones, vídeos y textos, y que también destaca en la codificación de programas informáticos. A su juicio, bien empleada, «será un recurso para potenciar nuestras capacidades […] para hacer las cosas mejor, más rápido y con mayor amplitud».

El uso real, sin embargo, se aleja de ese planteamiento: en la práctica, el alumnado tiende a delegar tareas en lugar de emplear la herramienta para mejorar sus propias capacidades, una dinámica que Bravo considera muy generalizada en la universidad y que atribuye a un desconocimiento de la llamada «deuda cognitiva» que genera. «Estamos dejando de entrenar el cerebro y eso será un problema de cara al futuro», advierte.

Precisamente por ello, la Escuela de Informática de Ciudad Real no incorpora la inteligencia artificial en los primeros cursos del plan de estudios. «Somos ingeniería informática, por lo que nuestros estudiantes tienen que tener criterio, creatividad y adquirir fundamentos científico-académicos para aplicarla y explotarla», explica Bravo, para quien los futuros ingenieros informáticos no podrán tomar decisiones de velocidad, consumo y eficiencia sin conocer antes la arquitectura de los computadores.

Una nueva rama de computación para el curso 2027/2028

El director adelanta que, de cara al curso 2027/2028, la Escuela de Informática de Ciudad Real incorporará una rama completa especializada en inteligencia artificial, denominada computación. Actualmente, el centro cuenta con tres asignaturas específicas en los últimos cursos del grado, además de un máster.

La irrupción de la inteligencia artificial también ha modificado las formas de evaluación. Ha vuelto la evaluación oral: en el caso de los trabajos entregables, el alumnado debe demostrar que ha diseñado un determinado programa y explicarlo con detalle, algo difícil de reproducir si el trabajo lo ha generado una herramienta de inteligencia artificial. «Detectar el uso de IA es fácil, pero no evaluarlo; ahí tenemos un problema, porque no se puede demostrar», comenta Bravo.

Aunque demostrar científicamente que un alumno ha recurrido a la inteligencia artificial resulta complejo, el director sostiene que «un docente con experiencia lo puede detectar sin problema». En la Escuela de Informática se enseña a programar de forma eficiente y elegante, cualidades que, señala, no siempre presentan los desarrollos generados por estas herramientas.

Detectores de frecuencia en los exámenes

La Escuela de Informática mantiene siempre varios profesores vigilando cada examen (entre dos y tres personas en un aula de 80 alumnos) y desde hace dos años cuenta además con dos detectores de frecuencia para controlar dispositivos digitales como móviles, gafas o relojes inteligentes. «No es una labor policial ni demasiado invasiva. Es una medida sobre todo disuasoria», precisa Bravo, quien evita estigmatizar al alumnado que copia y prefiere hablar de fraude académico. El director traslada además un mensaje de tranquilidad a familias y sociedad: «Copiar no es tan frecuente ni tan fácil […]. No hay tantos tramposos y las escuelas y universidades velamos por la honestidad en las pruebas».

Un complemento, no un sustituto

Para Bravo, la inteligencia artificial no es mala per se y resulta muy útil para tareas rutinarias, siempre que el ser humano actúe como director de orquesta y la supervise con criterio. En un trabajo académico, la herramienta puede ser eficaz para verificar ideas ya argumentadas correctamente, completar bibliografía o explorar conceptos nuevos, pero el director insiste en que el alumnado aún no ha entendido que debe emplearse como complemento y no como sustituto del aprendizaje.

Sobre las quejas de parte del estudiantado, que habla de exámenes imposibles, Bravo aclara que las asignaturas no se han vuelto más difíciles y recuerda que, ante posibles discrepancias en las calificaciones, existe un mecanismo de garantía: el derecho a la revisión y a una segunda evaluación. El director cierra su reflexión con un mensaje de fondo sobre la transformación digital: Avanzamos hacia una sociedad de progreso y bienestar y en ese camino necesitamos de muchas aplicaciones informáticas.

Fuente: noticia completa de Lanza

La ETSII de la URJC organiza en Vicálvaro el congreso internacional ITiCSE 2026

Entre el 10 y el 15 de julio, la Universidad Rey Juan Carlos acogió la 31ª edición del ITiCSE, uno de los congresos internacionales más prestigiosos en investigación sobre enseñanza de la informática. El evento, organizado por los profesores de la ETSII Ángel Velázquez Iturbide y Jaime Urquiza Fuentes, reunió a 364 asistentes de 39 países.

Entre los días 10 y 15 de julio se ha celebrado en el Campus de Vicálvaro de la Universidad Rey Juan Carlos la 31st Annual ACM Conference on Innovation and Technology in Computer Science Education (ITiCSE 2026), uno de los congresos internacionales más prestigiosos en el ámbito de la investigación en enseñanza de la informática. El congreso, respaldado por las organizaciones internacionales SIGCSE (ACM Special Interest Group in Computer Science Education), ACM Europe e Informatics Europe, ha sido organizado por los profesores de la ETSII Ángel Velázquez Iturbide y Jaime Urquiza Fuentes.

El congreso fue inaugurado por el Rector de la URJC, Abraham Duarte Muñoz, junto con el presidente de SIGCSE, Brian Dorn; la presidenta del steering committee del ITiCSE, Susan Rodger; los presidentes del comité de programa, Keith Quille y Stephen Cooper; y los propios presidentes del congreso.

El congreso ha sido un gran éxito científico y organizativo, gracias en buena parte al apoyo de la Gerencia del Campus de Vicálvaro y de la ETSII, así como a la implicación de varios profesores de la Escuela —Sergio Cavero Díaz, Estefanía Martín Barroso, Pedro Paredes Barragán, Maximiliano Paredes Velasco, Salvador Sánchez Alonso, Liliana Santacruz Valencia y María Zapata Cáceres— y de 16 voluntarios, la mayoría estudiantes de informática.

ITiCSE está indexado en el índice iCORE y en esta edición el porcentaje de aceptación de comunicaciones ha sido de solo el 25% (104 comunicaciones aceptadas de un total de 416 enviadas). En el proceso de revisión han participado 365 revisores bajo la supervisión de 49 metarrevisores. Además, se han presentado 54 pósteres y 29 comunicaciones cortas, y se han celebrado tres mesas redondas. En total, el congreso ha contado con 364 asistentes procedentes de 39 países.

El programa se organizó en tres primeros días dedicados a grupos de trabajo y al consorcio doctoral, seguidos de tres jornadas de presentación de comunicaciones. Los 12 grupos de trabajo reunieron a 150 participantes, con el objetivo de elaborar un informe por grupo sobre diversos temas de actualidad en la enseñanza de la informática. Durante el congreso se impartieron dos conferencias invitadas, a cargo de Lillian Cassel y Carlos Delgado Kloos, y se entregó el premio Broadening Participation in Computer Science Education de SIGCSE a Bethany Edmunds. Como acto social principal, los asistentes realizaron una visita guiada al Museo del Prado, seguida de la tradicional cena de gala.

Puede consultarse más información en la página web del congreso, y las actas están disponibles en la Digital Library de ACM.

Fuente: URJC

Amparo Alonso Premio SCIE BBVA: «Las capacidades actuales de la inteligencia artificial eran los grandes sueños de sus inicios»

La investigadora de la Universidad de A Coruña repasa cuatro décadas de evolución de la IA y defiende un desarrollo más sostenible, regulado y democrático. Ha sido reconocida con el Premio Nacional de Informática.

Amparo Alonso Betanzos es catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universidade da Coruña (UDC) y una de las investigadoras españolas de mayor prestigio en el ámbito de la inteligencia artificial. Dirige el grupo de investigación LIDIA, integrado en el Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC), donde desarrolla trabajos sobre aprendizaje automático, inteligencia artificial sostenible o frugal, ciencia de datos y sistemas inteligentes. A lo largo de su trayectoria ha contribuido de forma decisiva al desarrollo de la inteligencia artificial en España y ha desempeñado un papel destacado en organismos científicos nacionales e internacionales. En reconocimiento a su carrera investigadora y a sus aportaciones al campo de la IA, recibió el Premio Nacional de Informática José García Santesmases.

¿Qué supone para usted este reconocimiento?

Es todo un honor recibir un Premio Nacional de Informática que lleva el nombre del pionero de la informática en España, el profesor Santesmases. Además, creo que este reconocimiento también es un mérito importante para el grupo de investigación en el que trabajo, porque los logros nunca son de una sola persona. También es un reconocimiento para el CITIC, el Centro de Investigación en TIC de la Universidad de A Coruña, donde desarrollamos investigación en inteligencia artificial.

¿Cuándo empezó a interesarse por el mundo de la informática?

Justo al terminar la carrera. En aquella época no existía la titulación de Informática. Yo estudiaba en la Facultad de Físicas de la Universidad de Santiago y me incorporé a un grupo que trabajaba en informática biomédica. En realidad, ya investigábamos en algoritmos inteligentes aplicados a la monitorización prenatal, es decir, al análisis de las pruebas realizadas durante el embarazo. Empecé a trabajar en este campo en 1984.

Entrevista completa en audio y texto en SER Coruña

 

Paula Delgado: una investigadora segoviana en informática de premio

Paula Delgado recibe uno de los reconocimientos de los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)–Fundación BBVA.
Es segoviana, el próximo 14 de noviembre cumplirá 30 años y combina la investigación académica y aplicada como profesora de la Universidad Autónoma e investigadora científica (‘scientific researcher’ es el nombre de su cargo) en Telefónica Innovación Digital. Paula Delgado acaba de recibir uno de los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)–Fundación BBVA 2026, una distinción al alcance solo de otros cinco investigadores jóvenes en informática y de otros tres profesionales y una empresa que han sido galardonados en la categoría de ‘Premios Nacionales de Informática’.

El jurado presidido por Francisco Quiles Flor, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores en la Universidad de Castilla-La Mancha y presidente de la Sociedad Científica Española de Informática (SCIE) ha reconocido en Delgado «sus contribuciones a la autenticación mediante biometría del comportamiento a partir de datos capturados por sensores en dispositivos móviles». «Destaca especialmente su desarrollo de nuevas arquitecturas basadas en ‘transformers’ para el reconocimiento biométrico del movimiento humano, con resultados que superan los métodos anteriores del estado del arte», añade la resolución. Esta investigadora segoviana es doctora en Ingeniería Informática y de Telecomunicación por la Universidad Autónoma de Madrid y la University of Kent, donde realizó su tesis como becaria ‘Marie Skłodowska-Curie Fellow’ dentro del programa europeo PriMa (Privacy Matters). Su trayectoria investigadora se ha centrado en inteligencia artificial, aprendizaje profundo, biometría comportamental y privacidad.

«El premio reconoce mi investigación sobre biometría comportamental en dispositivos móviles y privacidad. En mi tesis desarrollé nuevos modelos basados en inteligencia artificial para reconocer a personas a partir de señales como la forma de andar, el uso del móvil o la pulsación de teclas, logrando resultados de referencia. También propuse una aproximación novedosa y no supervisada para proteger la privacidad en sistemas biométricos, evitando que estos datos puedan revelar información sensible sin consentimiento como es la edad, el género o la raza», explica.

Los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)-Fundación BBVA reconocen la excelencia de los científicos más destacados de nuestro país en el área de la informática. La categoría ‘Investigadores Jóvenes en Informática’ distingue trabajos doctorales innovadores y relevantes. Aparte de su trabajo en Telefónica Innovación Digital, Delgado da clases de procesado avanzado de señal para multimedia en un máster de Ingeniería de Telecomunicación.

Fuente: El día Segovia

El catedrático de informática de la UJA Luis Martínez López, elegido miembro distinguido del Instituto Internacional de Ingeniería y Tecnología

El catedrático del Departamento de Informática de la Universidad de Jaén Luis Martínez López ha sido elegido «miembro distinguido» (Fellow) del Instituto Internacional de Ingeniería y Tecnología (International Engineering and Technology Institute, IETI), pasando de esta manera a formar parte de la 12ª promoción anual de IETI Fellows, correspondiente a 2026.

Esta elección reconoce su investigación desarrollada en la Universidad de Jaén de influencia internacional, su liderazgo académico y sus contribuciones sostenidas al desarrollo de la ciencia de la decisión inteligente. La cita oficial destaca especialmente su posición académica internacional en los campos de la lógica difusa y la toma de decisiones multicriterio, así como sus aportaciones a los sistemas inteligentes de apoyo a la decisión, el procesamiento de información difusa y las aplicaciones de la inteligencia computacional.

Modelos para abordar la incertidumbre y la información incompleta

A lo largo de su trayectoria, el profesor Martínez López ha desarrollado modelos y metodologías para abordar problemas complejos caracterizados por la incertidumbre, la ambigüedad, la información incompleta y la existencia de múltiples objetivos en conflicto. Sus investigaciones han contribuido a mejorar la representación de valoraciones lingüísticas e imprecisas, la agregación de preferencias, la formación de consenso, la decisión en grupo y la fusión de información.

Una característica central de su trabajo es la integración de fundamentos matemáticos con sistemas inteligentes aplicables a problemas reales. Los resultados de sus investigaciones han sido utilizados en ámbitos como la ingeniería, la empresa, la salud, la sostenibilidad, la gestión de riesgos, la administración pública, el turismo y los sistemas de recomendación.

IETI también ha reconocido su labor al frente de la Division of Intelligent Decision Making and Risk Management, que preside, desde la que promueve la cooperación científica internacional y la conexión entre los modelos inteligentes de decisión y las metodologías de análisis y gestión del riesgo.

Una promoción con cuatro premios Nobel

La promoción de IETI Fellows de 2026 está integrada por 36 investigadores y líderes universitarios procedentes de 21 países y cinco continentes. Entre sus miembros se encuentran cuatro galardonados con el Premio Nobel, ocho presidentes o rectores de universidades y 25 miembros de academias científicas. La elección se ha realizado mediante un proceso de cinco etapas que comprende evaluación inicial, nominación, revisión de cualificaciones, votación anónima y evaluación final.

Entre los nuevos Laureate Distinguished Fellows de esta promoción se encuentran Ferenc Krausz, Premio Nobel de Física 2023; Benjamin List, Premio Nobel de Química 2021; y los economistas Philippe Aghion y Peter Howitt, galardonados con el Premio Nobel de Economía 2025.

«Un estímulo para continuar impulsando una inteligencia artificial orientada al servicio de las personas»

«Recibo esta distinción con una enorme alegría y con profunda gratitud hacia IETI y su comunidad internacional. La considero también un reconocimiento al trabajo colectivo desarrollado durante muchos años junto a mis colaboradores del grupo de investigación Sistemas Inteligentes basados en análisis de decisión difusa (Sinbad2), estudiantes y compañeros del Departamento de Informática de la Universidad de Jaén. Formar parte de esta promoción supone un estímulo para continuar impulsando una inteligencia artificial y la toma de decisiones inteligentes, interpretables y orientadas al servicio de las personas y de la sociedad», ha señalado el profesor Martínez López.

Fundado en 2015, el International Engineering and Technology Institute, con sede en Hong Kong, es una organización académica internacional y sin ánimo de lucro dedicada a promover la cooperación interdisciplinar en ciencia, ingeniería y tecnología. Su comunidad de Fellows incluye galardonados con los premios Nobel y Turing, además de medallas Fields, miembros de academias científicas, dirigentes universitarios e investigadores de reconocido prestigio internacional.

La incorporación de Luis Martínez López a la promoción de IETI Fellows de 2026 refuerza la visibilidad internacional de la Universidad de Jaén en los ámbitos de la inteligencia computacional, la lógica difusa, la toma de decisiones y los sistemas inteligentes centrados en las personas.

Fuente: Hora Jaén

«La persona que entienda la IA entenderá el futuro»José Hernández-Orallo, Premio Aritmel 2026 SCIE BBVA

José Hernández-Orallo lleva más de dos décadas dedicado a una pregunta que hoy resulta más urgente que nunca, qué sabe realmente hacer una inteligencia artificial, y qué no. Catedrático de Ciencias de la Computación en la Universitat Politècnica de València e investigador del Instituto VRAIN, compagina su actividad en Valencia con la de Senior Research Fellow en el Leverhulme Centre for the Future of Intelligence de la Universidad de Cambridge, donde su trabajo se centra en la evaluación de las capacidades, la generalidad, el progreso y los riesgos de la inteligencia artificial.

Autor de The Measure of All Minds (Cambridge University Press, 2017), galardonado con el PROSE Award 2018, ha construido marcos de evaluación, herramientas de detección de sesgos y métricas de fiabilidad que hoy emplean reguladores, empresas tecnológicas y la comunidad científica internacional para poner a prueba los sistemas de IA antes de confiarles decisiones. Su investigación, publicada en revistas como NatureScience o Communications of the ACM, ha sido reconocida este año con el Premio Aritmel de los Premios de Investigación de la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA 2026, que distingue a investigadores de hasta 55 años con aportaciones científicas particularmente significativas en ingeniería informática. Este verano, además, ha sido seleccionado como uno de los 60 expertos internacionales -y uno de solo tres españoles- de la Comisión Técnica Científica que asesorará a la Oficina Europea de Inteligencia Artificial en la aplicación de la Ley de IA.

José es directo y claro. Hablamos con él sobre los límites reales de la IA actual, los riesgos de confundir rendimiento con inteligencia, y el papel que Europa puede -o no- aspirar a tener en un tablero dominado por Estados Unidos y China.

ENTREVISTA

  • El Premio Aritmel de SCIE-BBVA distingue aportaciones científicas particularmente significativas en ingeniería informática ¿Qué representa para ti recibir el Premio Aritmel y qué aspectos de tu carrera consideras que han sido determinantes para obtenerlo?

Significa un reconocimiento a VRAIN, a la ETSINF, y a un equipo de colaboradores con los que he crecido como investigador, gracias a su generosidad. Aquí he encontrado la libertad de explorar las ideas hasta sus últimas consecuencias, como por ejemplo que la inteligencia humana y artificial se entienden y se evalúan computacionalmente. Y la única explicación que le encuentro a este premio es que mi propia incapacidad de hacer más y mejor que otros me ha obligado a hacer algo diferente.

  • Tu tesis doctoral en lógica, con premio extraordinario, marcó el inicio de un camino que hoy te sitúa entre Cambridge y la UPV en Valencia. ¿Cuándo decidiste que tu investigación se centraría en medir con rigor lo que esos sistemas de IA realmente son capaces de hacer?

Nunca he tenido un camino claro, pero sí ciertas fascinaciones y preguntas que me han acompañado incluso desde niño. Algunas muy cándidas, como si era posible hacer pensar un ZX Spectrum, ese mi primer ordenador de sólo 48K, que compartía con mi hermano. Otras más sofisticadas, como determinar que algo se ha “comprendido” –que no sólo es un rasgo fundamental de la inteligencia, pero nuestra labor principal como docentes. Siempre he rechazado aquellos caminos antropocéntricos que veían la inteligencia como algo exclusivamente humano o aquellos que pretendían explicar una singularidad humana más allá del mundo físico y de la computación. Y luego te marcan los libros que leía en mis veranos de adolescente, como “El Mono Desnudo”, de Desmond Morris, “Escher, Gödel y Bach”, de Douglas Hofstadter, o incluso esas ediciones de la historia del pensamiento, donde leía desde Russell a Frege, intentando entender si las leyes de la lógica son innatas o adquiridas. Lo demás es una mezcla de cabezonería y suerte. Todavía hoy en día, no encuentro pregunta más importante y fascinante que entender qué tipos de inteligencia pueden existir. Desde la computación, desde la informática, intento recorrer ese camino.

  • La inteligencia artificial generativa produce respuestas cada vez más convincentes y se habla con frecuencia de que estamos cerca de una IA general. Desde una perspectiva científica ¿cómo podemos distinguir entre un sistema que razona y otro que únicamente genera una respuesta verosímil? ¿qué capacidades debería demostrar para considerarla verdaderamente general?

De la misma manera que hacemos con los seres humanos, evaluamos con tests que tengan validez de medida. En particular, nos han de permitir inferir capacidades y propensiones que puedan predecir y explicar cuándo un sistema inteligente es válido o no. Pero los sistemas de IA de hoy se parecen y difieren de los humanos a partes iguales, con lo que se requieren tests inspirados en cómo se evalúan la inteligencia natural pero que tengan fundamentos más sólidos, y que nos permitan establecer perfiles de capacidades y propensiones. Esa es la investigación que realizamos. Analizando dichos perfiles, podemos, por ejemplo, constatar niveles muy altos de expresión lingüística o de razonamiento matemático en modelos como Claude Fable, pero niveles más bajos en memoria episódica o metacognición. El concepto de “generalidad” no es más que tener un nivel alto en muchas capacidades, lo que implica acertar sistemáticamente en aquellos problemas sencillos que están por debajo de esos niveles. En los últimos cinco años hemos visto un crecimiento muy importante en prácticamente todas las capacidades, unas más que otras. No sería de extrañar ver perfiles suprahumanos en muy pocos años.

  • ¿Es posible establecer métricas objetivas que permitan detectar sesgos y anticipar cuándo un sistema puede equivocarse o comportarse de manera poco fiable?

Sí, es posible. Lo mejor de la IA, de la ciencia de datos y la informática en general, es que podemos utilizar métricas para evaluar sesgo y discriminación de los modelos, de una manera robusta y sistemática, y hacer correcciones o retirar el sistema. Eso es mucho más difícil con decisiones humanas que muchas veces ni se registran ni evalúan, pero que también están sesgadas. En un artículo en Nature corroboramos que los modelos de lenguaje no mejoraron en fiabilidad entre 2023 y 2025. En otro artículo en la misma revista este año demostramos como podemos predecir si un modelo va a acertar o no con bastante fiabilidad. En otras palabras, tenemos herramientas para hacer la IA más fiable, y eso es una buena noticia.

  • Has sido seleccionado como uno de los 60 expertos independientes que asesorarán a la Oficina Europea de Inteligencia Artificial y a autoridades nacionales en la aplicación de la Ley de IA ¿Cuáles son los principales desafíos?

Nuestra principal misión es la IA de propósito general con riesgo sistémico, como, por ejemplo, el uso malicioso de un modelo de lenguaje para encontrar vulnerabilidades nuevas en sistemas informáticos detrás de servicios críticos. Por mi parte, quiero aportar nuevas metodologías de evaluación y anticipar cómo puede ser la inteligencia (artificial, humana e híbrida) a final de esta década.

  • ¿En qué medida nos afecta la concentración de la IA en manos de unos pocos? ¿Es posible una soberanía digital europea?

La concentración de la IA proviene de una concentración tecnológica en informática que arrastramos desde hace décadas. Sólo hay que mirar el móvil y ver cuántas aplicaciones europeas hay. Es muy difícil revertirlo, pero cierta soberanía se puede conseguir con mejor investigación, mejor educación y mejor regulación: un espacio europeo donde quizás la IA puntera no se haga aquí, donde no nos volvamos locos por quemar CO2, pero donde la sociedad la entienda y donde se gestione mejor.

  • En tu libro “The Measure of All Minds” proponías una visión integrada de la evaluación de la inteligencia humana, animal y artificial. ¿Qué ha cambiado en esa visión desde su publicación en 2017 hasta la actualidad, con la irrupción de los modelos generativos?

En 2017, se medía desempeño específico en tareas: desde un clasificador de imágenes hasta un traductor automático. Entender el comportamiento de la IA a partir de capacidades y propensiones de sistemas de IA, de la misma manera que aplicamos a estos términos a animales humanos y no humanos, parecía incluso ridículo. Hoy en día, el Code of Practice de la EU AI Office y la comunidad científica en general habla en términos de capacidades y propensiones. Después de diez años, mi libro y yo tenemos más canas, pero la visión es la misma: la tecnología ha llegado por fin a un nivel donde necesitamos un mayor nivel de abstracción para entender la inteligencia artificial.

  • ¿Qué papel tiene VRAIN en el panorama internacional de la evaluación de IA, y qué aporta la investigación valenciana a un debate y mercado dominado por Estados Unidos?

VRAIN es una excepción de talento en un entorno hostil: poca inversión y burocratización abismal en la investigación española. Creo que los valencianos siempre hemos tenido que sacar de donde no hay, levantarnos nosotros mismos. Por eso veo compañeros de la UPV, en VRAIN, en la ETSINF, o en Alcoi, que son voces importantes en la IA. Hemos de trabajar con los mejores en Europa, con los mejores en China, como se está propulsando muy decididamente en la UPV, y hemos de estar en las conferencias top de la IA. Debemos preguntarnos para qué sirve acumular revistas de no sé qué cuartil que pocos citan y hoy sólo la IA lee de principio a fin. Hemos de salir de la zona de confort, todos los días del año. Arriesgar.

  • A medida que los sistemas se vuelven más agénticos y autónomos, ¿hace falta repensar por completo cómo medimos capacidades, límites y riesgos de la IA? ¿cuáles son, a tu juicio, los riesgos reales que deberían preocuparnos en el presente?

Hemos tenido la suerte que los sistemas de IA de altas capacidades hasta ahora han sido básicamente oráculos de pregunta y respuesta, y debido al cómputo que requieren, centralizados. Aunque este tipo de IA no agéntica ya implica muchos riesgos, usado como herramienta con buenas o malas intenciones, las amenazas de un mundo poblado por millones de bots autonómos son mucho mayores y más complejas. El paradigma de evaluación es el mismo, pero las evaluaciones más costosas, la interacción humana y el uso de simulaciones más necesario. Las propensiones serán más importantes incluso que las capacidades en los próximos años. La pregunta no es si un agente podrá hacer X, si no si podemos anticipar una situación que incite al agente a hacer X.

Entrevista completa en ETSINF UPV

Fallados los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)–Fundación BBVA 2026

Los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)-Fundación BBVA reconocen la excelencia de los científicos más destacados de nuestro país en el área de la informática. Están integrados por dos modalidades de periodicidad anual y ámbito estatal: la modalidad Investigadores Jóvenes en Informática, destinada a distinguir trabajos doctorales innovadores y relevantes, y los Premios Nacionales de Informática, que reconocen la labor de investigadores y entidades públicas y privadas que han dedicado su carrera profesional y su esfuerzo al estudio, fortalecimiento y divulgación de esta disciplina. A continuación se presenta el listado de los galardonados este año en su décima edición y la composición del jurado.

El jurado de los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España (SCIE)–Fundación BBVA 2025, reunido el día 13 de julio de 2026, ha decidido conceder los galardones a:

Investigadores Jóvenes en Informática

Paula Delgado de SantosAssociate AI Researcher en Telefónica Innovación Digital, por sus contribuciones a la autenticación mediante biometría del comportamiento a partir de datos capturados por sensores en dispositivos móviles. Destaca especialmente su desarrollo de nuevas arquitecturas basadas en transformers para el reconocimiento biométrico del movimiento humano, con resultados que superan los métodos anteriores del estado del arte.

Lorenzo Mur-Labadía, profesor sustituto de Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Universidad de Zaragoza y Deep Learning Engineer en Multiverse Computing, por sus contribuciones en el campo de la visión por computador, tanto a nivel teórico como aplicado, abarcando uno de los problemas fundamentales como es el entendimiento automático del mundo a partir de imágenes y vídeo. Su trabajo le ha permitido consolidarse como un investigador de referencia, presentando una excepcional combinación de calidad científica, independencia y proyección internacional.

Aurora Polo Rodríguez, investigadora posdoctoral Juan de la Cierva en el Departamento de Ingeniería de Computadores, Automática y Robótica de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Informática y de Telecomunicación de Granada, por la relevancia y calidad de sus aportaciones científico técnicas en el campo de soluciones basadas en Inteligencia artificial aplicada a entornos inteligentes sensorizados, así como en la innovación que presenta la orientación de la misma en el reconocimiento de actividades humanas en contextos de multiocupación, fusión multimodal de sensores y sistemas no invasivos para salud digital.

José Luis Pontón Martínez, investigador posdoctoral en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universidad Politécnica de Catalunya, por sus contribuciones al avance de la realidad virtual mediante el desarrollo de técnicas innovadoras para la reconstrucción del movimiento humano, así como para el modelado de la interacción entre múltiples usuarios y su entorno. Su trabajo hace posible la reconstrucción precisa de avatares en tiempo real y ampliando las capacidades de las experiencias inmersivas colaborativas.

Oscar Sainz Jiménez, investigador contratado doctor del Centro HiTZ en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), por sus contribuciones en el área del procesamiento del lenguaje natural, en particular en el desarrollo, uso y evaluación de grandes modelos del lenguaje y extracción de información. Su trabajo aborda problemas tan relevantes como la contaminación de datos y la adaptación de modelos del lenguaje a idiomas con pocos recursos.

Eduardo Sebastián Rodríguez, investigador posdoctoral en el Departamento de Ciencia y Tecnología de la Computación de la la Universidad de Cambridge, por sus contribuciones a la autonomía de equipos multi-robot, buscando resolver desafíos computacionales para permitir la implementación y la escalabilidad de equipos multi-robot en entornos reales, y aportando soluciones que combinan el rigor matemático con la aplicabilidad práctica.

Premios Nacionales de Informática

María Amparo Alonso Betanzos, catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universidade da Coruña, ha sido galardonada con el Premio José García Santesmases por su dilatada trayectoria en investigación y docencia en el campo de la inteligencia artificial, así como su papel clave en la promoción, divulgación e impulso de esta área. Ha desarrollado líneas pioneras en inteligencia artificial escalable, explicable y sostenible, proponiendo nuevas metodologías de aprendizaje automático, teniendo en cuenta la dimensionalidad de los datos, la transparencia y la eficiencia de los modelos más allá de las métricas tradicionales.

José Hernández-Orallo, catedrático de Ciencias de la Computación en el Instituto Universitario de Investigación en Inteligencia Artificial en la Universitat Politècnica de València, ha sido galardonado con el Premio Aritmel por su trayectoria científica internacional de primer nivel, centrada en dotar a la inteligencia artificial de herramientas teóricas y empíricas para evaluar con rigor sus capacidades, limitaciones y riesgos. Su investigación ha generado marcos de evaluación, detección de sesgos y métricas de fiabilidad que hoy exigen reguladores, empresas y la comunidad científica. Su perfil combina liderazgo, originalidad, rigor, impacto internacional y relevancia social.

Javier García Zubía, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de Deusto, ha sido galardonado con el Premio Ramón Llull por su trayectoria destacada en innovación educativa y su contribución a la democratización en el acceso a la informática. Es el líder de WebLab-Deusto, una iniciativa pionera que permite a estudiantes de todo el planeta programar e interactuar con hardware y sistemas digitales reales a distancia sin necesidad de equipamiento costoso, por ejemplo en entornos rurales.

INSITU S.L. ha sido galardonado con el Premio Ángela Ruiz Robles por su trayectoria como empresa de base tecnológica nacida en el entorno universitario, capaz de consolidar su propuesta tecnológica a lo largo del tiempo, aportando soluciones basadas en inteligencia artificial aplicadas a geoinformática, con despliegues reales en gestión de infraestructuras del transporte y de entornos urbanos complejos.

Jurado

El jurado ha estado presidido por Francisco Quiles Flor, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores en la Universidad de Castilla-La Mancha y presidente de la SCIE; e integrado por: Margarita Amor López, catedrática de Arquitectura y Tecnología de Computadores en la Universidade da Coruña; Ricardo Baeza Yates, catedrático en el Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Escuela de Ingeniería en la Universitat Pompeu Fabra; Eva Cerezo Bagdasari, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos y directora de la Escuela de Doctorado en la Universidad de Zaragoza; María José Escalona Cuaresma, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad de Sevilla; Noelia Ferruz Capapey, Group Leader del Systems and Synthetic Biology Group en el Centre for Genomic Regulation; Diego Gutiérrez Pérez, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad de Zaragoza; Enrique Herrera Viedma, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y vicerrector de Investigación y Transferencia en la Universidad de Granada; Paloma Martínez Fernández, catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universidad Carlos III de Madrid; y Alicia Troncoso Lora, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad Pablo de Olavide y presidenta de AEPIA (Asociación Española para la Inteligencia Artificial).

Fuente: Fundación BBVA