Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Entrevista a Juan Luis Pavón «Canadá nos ha pedido un modelo de IA para gestionar los recursos contra el coronavirus»

Entrevista de Juan Luis Pavón en El Correo de Andalucía a José Luis Salmerón Silvera. Catedrático de Data Science de la Universidad Pablo de Olavide.

Por sus logros en inteligencia artificial aplicada a la salud ha sido elegido para formar parte de un grupo internacional de expertos que elabore un modelo con el fin de afrontar mejor la gestión de los recursos en la lucha contra el coronavirus durante los próximos años.

El teletrabajo forma parte desde hace muchos años de la vida cotidiana de José Luis Salmerón, por la dimensión nacional e internacional de sus investigaciones en inteligencia artificial aplicada. En relación, por ejemplo, con universidades de Estados Unidos, Canadá, Chile o República Checa, bancos como el BBVA o empresas como Tessella, que desde hace escasas fechas cuenta con él como Asesor Principal de su World Class Center Analytics desde España. El Instituto Canadiense de Investigación en Salud, organismo del Ministerio de Sanidad de Canadá, lo ha seleccionado para formar parte de un grupo de expertos que trabaje en aportar un modelo de sistema de inteligencia artificial como soporte a afrontar mejor la gestión de los recursos en la lucha contra el coronavirus. “Ahora estamos en una fase preliminar pidiendo muchos datos a la Organización Mundial de la Salud y a otros organismos y entidades, y recopilándolos, siendo conscientes de que es una situación cambiante. Si conseguimos mucha información de calidad, podremos ampliar ese objetivo”, nos comenta durante la videoentrevista a través de ordenador.

José Luis Salmerón nació en Huelva hace 52 años y reside desde el año 2000 en Sevilla, en el barrio de Los Remedios, desde que empezó a trabajar en la Universidad Pablo de Olavide, primero profesor y después catedrático en el área de Sistemas de Información e Informática de Gestión. Es vicepresidente de la Asociación Internacional de Sistemas Grises y Análisis Incierto.

¿Cuándo le ofrecieron participar en esa investigación aplicada a la crisis del coronavirus?

Me llamaron hace mes y medio desde el Canadian Health Research Institute, por entonces el coronavirus empezaba a extenderse fuera de China. Han elegido a investigadores de Canadá, de Estados Unidos y de otros países. Creo que soy el único español. Estaba previsto que trabajáramos juntos en Ginebra (Suiza) durante el mes de junio, allí está la sede principal de la Organización Mundial de la Salud. Pero, viendo la creciente restricción del tráfico aéreo entre Norteamérica y Europa, creo que lo haremos por videoconferencia conjunta.

¿Por qué le han elegido?

He colaborado bastante con investigadores de Canadá en proyectos de inteligencia artificial aplicada a la medicina. Unos de inteligencia artificial explicativa, otros para medicina de urgencias, etc. Por ejemplo, la aplicación de inteligencia artificial en la evaluación de diagnósticos de patologías como la artritis reumatoide, para que los sistemas informáticos agilicen y hagan más eficiente la atención primaria. El mundo de la inteligencia artificial en el campo de la medicina es prácticamente infinito, porque cada enfermedad, también el coronavirus, tiene muchas fases, de contagio, de tratamiento,… y cada una de las fases tiene sus problemas. Y cada problema es susceptible de una solución o varias con inteligencia artificial. Sobre todo han contado conmigo desde la McGill University, de Montreal, y desde la Laval University, de Quebec. Otro ejemplo: Con una doctoranda de la Olavide, Irina Arévalo, hemos terminado un trabajo, que está a la espera de publicarse en una revista científica, sobre cómo generar un modelo de inteligencia artificial más eficiente para el diagnóstico en cáncer. Se ha hecho usando bases de datos de diversos hospitales, pero sin disponer ni difundir la identidad de los pacientes.

¿Echa en falta en España lo que ha hecho Corea del Sur para que toda su población afronte la prevención del coronavirus teniendo aplicaciones en sus teléfonos móviles?

He visto algo al respecto y es muy interesante lo que han logrado. La información es poder. Cuando el ciudadano tiene información buena sobre lo que realmente ocurre a su alrededor, puede actuar en consecuencia. En España, y no quiero señalar a nadie en concreto, hay poderes públicos que no confían demasiado en el ciudadano. Consideran que hay que protegerlo de la información. Y yo creo que cuanto más sepamos, más racionalmente y más coherentemente podemos funcionar individual y colectivamente.

¿El impacto de la catastrófica crisis sanitaria y económica del coronavirus va a cambiar las prioridades en España y por fin lo serán la ciencia y la innovación?

¡Ojalá!. Que seamos una sociedad y un país organizado para ser fuertes en los factores más estratégicos. La crisis del coronavirus también va a evidenciar la debilidad de nuestra economía al basarse en industrias como el turismo. Y España tiene mucho que dar al mundo en investigación y ciencia, porque hay muchísimos profesionales muy buenos. Cuanto más contacto tengo con empresas, más lo voy viendo. Hay españoles buenísimos a los que numerosas veces no se les valora. Grandes profesionales a los que se podría aprovechar. En España tenemos gente brillante, de genialidad, a la que no se cuida, mientras que en otros países tienen mucha gente muy bien organizada y basan sus logros en su capacidad organizativa.

Un ejemplo que le gustaría ver materializado en España.

Alemania es una gran potencia porque tiene entidades como el Instituto Fraunhofer que solo se dedica a investigación aplicada, no a formación, y cuenta con tales medios que puede dedicar mil investigadores a una sola temática.

¿Cuáles son sus orígenes personales?

Mis raíces están en Huelva. Mi padre ya está jubilado, era un empleado de la Empresa Nacional de Celulosas (ENCE) y, gracias a su gran capacidad de trabajo y aprendizaje, aunque no tenía una carrera superior llegó a ser el encargado del mantenimiento mecánico de toda la fábrica de Huelva. Mi madre siempre ha ejercido de ama de casa, se encargaba de mi hermano y de mí, yo soy el mayor de los dos. Estudié en el Colegio Funcadia, de los jesuitas. Algunos de mis amigos fueron compañeros de clase allí desde los cinco años de edad.

¿Qué le encaminó hacia la informática?

Tengo dos carreras y dos doctorados porque inicialmente elegí hacer Económicas, pensaba que era lo mejor a nivel profesional. Y en quinto curso estaba la asignatura de Informática de Gestión. Ahí descubrí el mundo de la informática y me apasionó. Con los ahorros de mis primeros trabajos temporales me compré un ordenador y empecé a participar en proyectos de investigación. Y al acabar Económicas decidí matricularme en la carrera de Ingeniería Informática. Saqué muchas mejores notas en la segunda que en la primera, lo viví con más espíritu vocacional.

¿Cuál fue su primera experiencia laboral?

En Caja Huelva, haciendo una sustitución de verano como cajero en una de sus sucursales bancarias. Tiempo después trabajé como gerente en el Colegio de Economistas en Huelva. Hasta que me centré en plantearme retos mayores en mi desarrollo profesional, dejé ese empleo para dedicarme a fondo al segundo doctorado y aspirar a una plaza de profesor universitario. La primera a tiempo parcial la conseguí en Sevilla. Recuerdo el sueldo, 45.000 pesetas al mes. Después estuve tres años en la Universidad de Huelva y en el año 2000 pude promocionar a una plaza mejor en la Universidad Pablo de Olavide, donde sigo trabajando como catedrático a tiempo completo, además de mis colaboraciones con empresas a través de convenios de transferencia tecnológica que se articulan con mi universidad.

¿Y su primera actividad internacional?

En la Texas Tech University, en la ciudad tejana de Lubbock. Nunca podré olvidar que el 11 de septiembre de 2001, a las tres de la tarde, estaba tramitando mi visado en Madrid, dentro de la Embajada de EEUU en España, cuando vi en un televisor los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York. Tenía los billetes de avión para volar al día siguiente. Tras una semana de cancelación, pude viajar en avión a EEUU el 20 de septiembre. Mi periodo de tres meses como investigador en su Departamento de Sistemas de Información y Ciencias Cuantitativas fue muy interesante aunque el momento no era el idóneo. Descubrí una forma diferente de trabajar, más colaborativa, más abierta, y también más competitiva.

¿Siempre ha tenido predisposición por la colaboración Universidad-Empresa?

Sí, porque, como ingeniero, me gusta solucionar problemas. Siempre enfoco mis investigaciones y proyectos a su aplicación efectiva en el mundo real. Además, esa transferencia le reporta ingresos a mi universidad. Por ejemplo, con la empresa GEA21, y a través de la Corporación Tecnológica de Andalucía, elaboré un modelo de inteligencia artificial para gestionar los datos y, mediante lógica difusa, mejorar la estimación de impacto ambiental en los estudios que se hacen para la realización de cualquier gran obra de ingeniería civil (carreteras, embalses,…). Para Endesa Ingeniería participé en elaborar un modelo de eficiencia energética para la construcción de edificios. Para una empresa de tiendas diseñé un algoritmo que les permitiera comprar de modo más equilibrado qué productos debían tener para abastecer a sus establecimientos comerciales, al ser productos cuya venta depende mucho de las tendencias, y teniendo en cuenta los diversos factores que influyen de modo distinto en el rendimiento de cada tienda.

¿Qué es Tessella, donde ha empezado a colaborar?

Es una empresa centrada en analítica avanzada e inteligencia artificial. Fue fundada desde la Universidad de Oxford. La compró Altran, multinacional tecnológica francesa. Tessella forma parte de lo que llaman los World Class Center Analytics, yo estoy vinculado al que tienen en España y lidero como asesor senior la vertiente científico-técnica de algunos proyectos, mediante acuerdo de transferencia tecnológica desde la Universidad Olavide con ellos. Y hace escasos días se ha confirmado que Capgemini ha adquirido Altran, por lo que ahora mi vinculación es con un grupo empresarial francés aún mayor. Desde Altran, contactaron conmigo para que trabajara con ellos en un proyecto de investigación y desarrollo en inteligencia artificial para Airbus que es técnicamente bastante complejo.

Cuando se integra en equipos de trabajo para proyectos en temáticas tan distintas como la obra civil, la medicina, la aeronáutica, el comercio, ¿cómo adquiere los conocimientos sobre un sector o actividad en concreto?

Cuando yo afronto un problema, normalmente no soy el experto en ese sector. Yo no soy médico, ni ingeniero de caminos, ni lo pretendo. Siempre trabajo a fondo con un interlocutor, de esa empresa, o de ese hospital, para llegar a entender la parte del problema que necesito saber para darle una solución desde el ámbito de la inteligencia artificial. Además, busco publicaciones de expertos de mi propio campo que hayan trabajado en algo similar. Busco qué soluciones se le han dado a problemas similares, si los hay.

¿Todo va a estar organizado mediante modelos de inteligencia artificial?

Es una pregunta que se hace mucha gente. Un sistema de inteligencia artificial bien entrenado es capaz de decirte inmediatamente haz esto o haz aquello. Y vamos a estar relacionándonos con máquinas que no sabemos por qué hacen lo que hacen, porque muchos algoritmos son ‘cajas negras’ cuyo funcionamiento solo es entendible por un científico de datos. De ahí nace un proyecto de inteligencia artificial explicable que he hecho recientemente para una entidad financiera. Con el fin de cumplir la normativa europea que impide denegar un préstamo a una persona si no es capaz de explicarle por qué. Es decir, un algoritmo, que no te da ninguna explicación, no puede denegar un servicio financiero.

¿Y cómo se resuelve?

He desarrollado un algoritmo para que a cada persona se le pueda explicar objetivamente por qué no le dan el préstamo, y comparándolo con una especie de gemelo artificial conformado solo por datos, que fuera el conjunto de datos más parecido posible, al que sí se le concede el préstamo. Y que eso permita mostrar la diferencia en variables como renta, gastos, etc.. Es un avance que permite orientar al cliente para señalar qué debe hacer en cada variable para conseguir sus metas.

¿Cómo se introduce la ética en la inteligencia artificial para evitar sesgos de género, raciales, ideológicos, socioecónomicos,…?

Es una tendencia actual muy importante, respaldada por la normativa europea de protección de datos. Además del proyecto de inteligencia artificial explicable que he comentado, también participé en uno sobre sesgo y justicia. Porque existen sesgos en los modelos y los datos que no generan injusticia, pero causan que las métricas no funcionen bien. Para anticiparnos a cuestiones como la siguiente: Si a un porcentaje de hombres se les deniega el préstamo, ¿debería negarse o no en la misma proporción a mujeres del mismo nivel económico y que tienen condiciones similares? Se establece un algoritmo para evitar que haya discriminación por ese factor.

¿Qué nos aguarda en la transformación digital de la banca?

El sector bancario está introduciendo la tecnología a niveles impresionantes. Cada banco va a tener un corazón de inteligencia artificial y es el que va a decidir, obviamente con la dirección de técnicos, pero va a hacer toda la operativa. Por eso es constante la reestructuración de sus servicios tradicionales, la red de sucursales ya no produce apenas negocio bancario. El Instituto de Empresa ha contado conmigo para que este verano imparta un curso internacional online, en inglés, sobre la revolución tecnológica en las finanzas.

Acostumbrarnos a que otros piensen y decidan por nosotros siempre ha sido un gran riesgo. ¿Cómo va a influir en las capacidades mentales de los seres humanos que deleguemos mucho en la inteligencia artificial?

El peligro es que deleguemos parte de nuestra capacidad cognitiva a los sistemas. Todo lo que no se usa, se atrofia. Y que nos volvamos dependientes, en cierto grado, de las máquinas, e incurramos en el futuro en una especie de minusvalía cognitiva. Por eso hay un enfoque en boga, lo que se llama inteligencia artificial aumentada. Te da una capacidad para llegar más allá de lo que el humano puede hacer físicamente. Por ejemplo, con realidad aumentada. Ese enfoque es interesante. Pero todo lo que sea volvernos perezosos en las capacidades que ya tenemos, a corto plazo no se notará, pero a medio o largo plazo puede significar que nos relajemos tanto que dejemos de tener esas capacidades y que nos volvamos dependientes de las máquinas.

Muchos informes señalan que hay gran escasez de expertos en ciencia de datos, el ‘data science’, y están muy demandados. ¿Le llegan muchas propuestas para ficharle?

Es frecuente encontrar en mi buzón digital ofertas de trabajo, desde Berlín, Londres, etc., Me agrada ese interés. Mi intención es seguir en la Olavide y concretar algunos de esos ofrecimientos en proyectos de colaboración. Porque la mayoría de las propuestas son para irme a trabajar y vivir fuera de modo permanente. En la ley española de universidades la opción de conseguir una excedencia es una porquería, y solo para dos años. Y para solo dos años, no me cambio. Si fuera para diez años, sí me lo plantearía.

¿También le llegan propuestas desde el sector empresarial andaluz?

Cuando empecé en Sevilla no encontraba interés en investigaciones aplicadas, y decidí buscar sobre todo en Madrid, donde hay muchísimas empresas y, aunque haya competencia, son mayores las posibilidades de acordar a través de la universidad proyectos de transferencia de tecnología.

A su juicio, ¿cómo ha evolucionado la sociedad sevillana durante los veinte años que forma parte de ella?

Poco a poco se está convirtiendo en una sociedad con identidad más abierta, internacional y cosmopolita, y eso es bueno. Cuando llegué en el año 2000 era demasiado tradicional. Ahora su juventud tiene más interés en entender el mundo y en participar en él. Eso es compatible con tener muy presentes sus fiestas. A mí me encanta la Feria.

Fte: El Correo de Sevilla

Asturias impulsa la fabricación de respiradores en 3D para las UCI de toda España

El equipo que trabaja en este proyecto está liderado por el ingeniero informático Marcos Castillo, el ingeniero mecánico Juan María Piñera Parrilla, el ingeniero electrónico Carlos Moreno-Luque Suárez y el especialista en 3D Bartolomé López Medina.

Con la coordinación de la Consejería de Ciencia, la Universidad de Oviedo y el grupo de voluntarios Reesistencia Team, Asturias ultima la validación clínica de los respiradores fabricados con impresoras 3D para hacer frente a las necesidades masivas de la atención sanitaria a los enfermos de coronavirus. El Principado confirmó que «en los próximos días será probado clínicamente en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)». Los respiradores son una herramienta vital en estos momentos en el sistema sanitario para combatir el coronavirus. La falta de estos aparatos en Italia y China fue clave en la expansión de la pandemia y el colapso de los centros de asistencia.

El Gobierno asturiano destacó además que, una vez se tenga la validación sanitaria, «habilitará el procedimiento para financiar la fabricación de los respiradores». El Principado señaló que este proyecto ha captado el interés de la fundación COTEC, «que ha pedido apoyo al Gobierno de Asturias para tratar de validar lo antes posible el prototipo y ponerlo al servicio de las autoridades sanitarias. El HUCA está prestando su apoyo y colaboración para que estos respiradores para UCI, críticos en este momento, sean fabricados lo más rápido posible».

La Guardia Civil entregó ayer al equipo de ingenieros en Asturias un lote de boquillas de las pruebas de alcoholemia de los controles de tráfico ya que se trata de una pieza muy similar la necesaria para la fabricación del prototipo.  El Gobierno asturiano recalcó que el prototipo «se ha desarrollado siguiendo los aspectos técnicos requeridos para este tipo de respiradores. No obstante, queda la parte más importante, la valoración clínica por parte del HUCA para comprobar que este dispositivo es viable y puede aplicarse en las UCIs».

El equipo que trabaja en este proyecto está liderado por el ingeniero informático Marcos Castillo, el ingeniero mecánico Juan María Piñera Parrilla, el ingeniero electrónico Carlos Moreno-Luque Suárez y el especialista en 3D Bartolomé López Medina. Reesistencia Team lleva investigando y trabajando desde que fue decretado el estado de alarma en el desarrollo de este respirador. Han generado documentación en código abierto para que cualquier persona con impresora 3D pueda imprimir las piezas desde cualquier lugar y se desarrollen respiradores automáticos que puedan donar a los servicios sanitarios locales.

La Consejería de Ciencia ha destacado que dado que están recibiendo numerosas propuestas en relación a la pandemia causada por el nuevo coronavirus, de cara a identificar aquellas cuya aplicación pueda ser inmediata para el sistema sanitario, ha habilitado un correo: cienciacovid19@asturias.org para que se pueda hacer llegar proyectos o productos que ayuden a combatir la COVID-19.

Fte.: La Voz de Asturias

Entrevista a Joaquín Peña: «La crisis actual ha supuesto un «salto cuántico» en lo que a digitalización laboral se refiere»

El diario Ciber Sur entrevista Joaquín Peña, Doctor en Ingeniería Informática y profesor en la Universidad de Sevilla  e investigador en productividad personal.

Gracias a sus conocimientos en esta última materia, Joaquín Peña ha dado forma a la Metodología FAST, una serie de consejos y herramientas con las que sacar el máximo rendimiento a la experiencia de trabajar desde casa.

El periodista José Muros recoge sus reflexiones:

En estas semanas en las que muchos trabajadores han tenido que reconvertir sus hábitos para realizar sus labores desde casa, muchos han empezado a hablar de FAST como herramienta para ser más productivo pero, ¿qué es esta metodología?

FAST es el mejor sistema para organizar el trabajo, individual y grupal, adaptado a los tiempos que corren. Lo hemos diseñado en base a estadísticas, trabajo con empresas y resultados de divulgación científica, y ya está siendo utilizado en muchas empresas del Ibex 35. Además, se han realizado más de 300 talleres en los últimos años y hay miles de personas que se están formando actualmente para poner en práctica este método.

¿Cuáles son las claves principales de la Metodología FAST?

Este sistema está estructurado en torno a cuatro grandes bloques: pautas para priorizar el trabajo, en un contexto en el que hay muchas opciones y hay que priorizar qué es prioritario y qué no; otra serie de normas para organizar las tareas individuales y coordinar el trabajo en equipo; pautas para mantener el control de la información que recibimos, a la vez que mantenemos ordenado nuestro estilo de vida (por ejemplo, haciendo deporte o durmiendo bien); y un último bloque para centrar esfuerzos en resolver los objetivos más importantes en un mundo plagado de interrupciones.

A su juicio, ¿cuáles son las ventajas y los inconvenientes que tiene el teletrabajo?

¿Ventajas? Hay muchísimas. En las oficinas abiertas hay muchas interrupciones, que alcanzar hasta el 85% del día si sumas las interacciones con otras personas, de manera física o virtual. Cuando estás en casa es más fácil concentrarse y priorizar mejor las tareas.

También al nivel de reuniones, cuando se celebra una reunión por videoconferencia se tiende a ir más al grano y a ser más eficaces. Por otra parte, estas reuniones obligan a sus participantes a tomar notas y, al disponer de todo por escrito, son capaces de organizarse mejor.

El principal inconveniente que tiene el teletrabajo está relacionado con esta última ventaja: hay que saber autoorganizarse. Es necesario ser estricto con los horarios ya que, al mezclar la parte personal con la profesional, se puede difuminar la frontera entre ocio y trabajo.

¿Qué sectores son los que permiten trabajar desde casa con mayor facilidad?

Todos los que tienen que ver con trabajo de conocimiento. Sectores en los que se trabaja con información y donde existe el nivel de digitalización adecuado. Todo se puede hacer ya digitalmente: reuniones, documentos conjuntos, organización del trabajo, etc.

Incluso sectores en los que es necesaria una interacción directa entre personas se pueden digitalizar: es el caso de los psicólogos o médicos, por ejemplo.

Los ámbitos en los que es más difícil teletrabajar son los relacionados con trabajos manuales, en los que entran en juego bienes físicos.

¿Cuáles son las principales herramientas informáticas que se utilizan para teletrabajar? ¿Son muy específicas o un usuario de a pie ya cuenta con ellas … aunque no lo sepa?

Hay muchas herramientas, pero las más destacadas se pueden aglutinar en tres grupos: las que permite compartir documentos, como Google, Excel, etc; los canales de comunicación para chatear y hacer videoconferencias, al estilo de WhatsApp, Teams o Hangout; y las herramientas de gestión de tareas tipo Microsoft Planner o Trello. Algunas de estas herramientas son gratuitas, o han empezado a ofrecerse de manera gratuita a raíz de la crisis del coronavirus.

La mayor parte de ellas ya las tiene el usuario de a pie y son muy fáciles de utilizar.

¿Qué acogida están teniendo las pautas sobre productividad que difunde por redes sociales y que, incluso, le han llevado a realizar diferentes Masterclasses en YouTube?

Pues la acogida está siendo bastante positiva. Los vídeo en YouTube ya están llegando a las mil visualizaciones, está habiendo bastante difusión en Twitter, y son muchas las personas que me mandan mensajes para darme las gracias.

Visto el recibimiento, tengo claro que esto no puede quedar aquí. Vamos a seguir organizando masterclasses sobre cómo priorizar tareas en momentos de crisis como el actual, o sobre cómo organizar una jornada para mantener el equilibrio emocional y físico a la vez que se sigue siendo productivo.

En esta reconversión forzosa hacia el teletrabajo motivada por la crisis del coronavirus, ¿qué situaciones se está encontrando entre los teletrabajadores?

Me encuentro de todo: desde personas con un bajo nivel tecnológico que tienen que arrancar con herramientas básicas, hasta otras con muchos conocimientos que empiezan a usar aplicaciones y plataformas de lo más novedosas. Llevamos tiempo hablando de la necesidad de digitalizarlo todo, y esto está siendo una digitalización forzosa; hemos dado un “salto cuántico”. Ideas que se planteaban para el futuro se han empezado a implementar en apenas un fin de semana.

Denos algún consejo para trabajar desde casa … y no morir en el intento

Un consejo muy básico es hacer un listado de los proyectos y objetivos que tenemos en marcha, junto con otro de los asuntos personales de los que nos debemos encargar. Hay que saber ordenar estas tareas en base a su importancia , y no dejar nunca de lado la formación.

Cada día, a primera hora, debemos revisar esos proyectos, dedicar un 20% a los más importantes, y un 80% a los restantes. Esos mismos porcentajes los tenemos que mantener a nivel personal de manera que, por la tarde, tengamos un 20% para nosotros (ocio, hobbies, estar en compañía de otras personas, etc) y un 80% para responsabilidades.

También es muy importante realizar actividad física. Es recomendable dedicar entre 10 y 30 minutos, ya que el ejercicio físico aumenta tanto el estado inmune del organismo como el ánimo de quien lo practica.

¿Qué opinión tiene sobre el actual auge del teletrabajo en nuestro país?

Lo que veo, ilusiona. Supone un salto adelante en la forma de trabajar, que va a aumentar la productividad de manera importante, y creo que en España somos muy innovadores y somos capaces de aprovechar las situaciones difíciles para crear; por algo hace 500 años éramos la principal potencia mundial en innovación; yo pienso que, en la actualidad, esa cultura sigue estando ahí.

Puedes acceder aquí al canal donde el profesor difunde sus sesiones sobre productividad: https://www.youtube.com/user/joaquinpena34

Autor: José Muros

Fte.: Cibersur

Varios ordenadores de la ETSII URJC luchan contra el COVID-19 en una red internacional

El grupo de investigación de Computación Avanzada, Percepción y Optimización (CAPO) de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática (ETSII) de la Universidad Rey Juan Carlos ha puesto en funcionamiento sus 2 máquinas de experimentación más potentes a disposición del programa Folding@home de la Stanford University.

Escrito por Raúl García Hémonnet en URCJ

El proyecto, que lleva varios años en funcionamiento dedicado a diversos fines científicos, permite a cualquier persona que disponga de un PC o una videoconsola participar en esta red, con la instalación de un pequeño programa en su equipo. Estos dispositivos, una vez conectados a la red, realizarán cálculos para obtener más datos sobre el funcionamiento del Covid-19 y cómo descubrir y probar proteínas capaces de impedir que el virus se instale en los pulmones. El programa opera en los ‘tiempos muertos’ del equipo, es decir, cuando esté conectado a Internet y a la red eléctrica, pero no esté ejecutando ningún programa.

El primer equipo que la ETSII ha puesto a disposición de Folding@Home está compuesto por un procesador Intel Xeon E5-2698v4 de 22 cores con 256GB RAM, refrigeración líquida y 4 GPUs NVIDIA Tesla V100 de 32GB de memoria de video que normalmente se utiliza para entrenar redes neuronales profundas aplicadas a problemas de visión computacional. La segunda máquina es un servidor más antiguo, con procesador Intel Xeon E3-1260v3, 16 GB RAM y GPUs NVIDIA Titan Black y NVIDIA Titan X.

Según explica Antonio Sanz, director del grupo y profesor del Área de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial de la ETSII, “decidimos participar aprovechando que no estábamos ejecutando ningún experimento en las máquinas, nos pareció que podía ser una contribución que podíamos hacer desde nuestro campo a la lucha contra el Covid-19”. La participación de miles de equipos por todo el mundo ya ha conseguido alcanzar una capacidad computacional comparable a la de uno de los grandes superordenadores mundiales.

Cualquier usuario puede aportar su granito de arena informático al combate contra el coronavirus poniendo su PC o vídeoconsola a disposición de la red Folding@Home siguiendo las instrucciones que se explican en este enlace.

El laboratorio de la Stanford University responsable de la red ya ha trabajado ante de esta manera en la investigación de enfermedades como cáncer, Alzhéimer, diabetes y malaria.

Fte.: URCJ

Una alumna de STEM Talent Girl recibe una beca para formarse en ciberseguridad y peritaje informático forense

Patricia Hernando, alumna de STEM Talent Girl y estudiante de 1º de Ingeniería Informática, ha sido becada por la Asociación Nacional de Peritos de Nuevas Tecnologías (PETEC) para formarse durante dos años en ciberseguridad y todo lo relacionado con el peritaje informático forense.

Esta oportunidad le llegó cuando participaba en el SID 2020 que organiza el INCIBE, en la que fue ponente gracias a una de sus mentoras. Entre el público se encontraba Fernando Mairata de Anduiza, forense tecnológico y presidente de PETEC, quien se fijó en ella y le ofreció ser asociada becada júnior de la asociación y participar, de esta manera, en todas las actividades de formación y de asistencia a congresos como el que organiza el propio colectivo, el Congreso de Nuevos Cibertalentos. Aunque admite que ella aún no es una experta en ciberseguridad, tiene muy claro que todas estas ventanas que se le van abriendo en su camino van a ser claves para «estar más cerca de cumplir mi sueño».

Recibir esta beca no hubiera sido posible si no fuera alumna de STEM Talent Gird, un programa que califica como «realmente interesante». Su experiencia en él ha sido muy enriquecedora, pues además cada etapa tiene un atractivo diferente. «Cuando estaba en cuarto de la ESO y entré en el proyecto lo que más me gustaba era la masterclass mensual. Sin embargo, cuando fui creciendo la prioridad era tener una mentora que te apoyara, valorase y guiase».

Patricia entró en el programa STEM Talent Girl en 2016 y, desde entonces, ha participado en cada una de las fases o subprogramas que lo integran como ‘Science for Her’, ‘Mentor Woman’ y ‘Real Work’.

Mundo laboral

La joven considera que STEM Talent Girl es una iniciativa imprescindible para lograr que el porcentaje de alumnas que estudian carreras técnicas aumente y se sitúe al nivel del de alumnos, ya que «en la tecnología hay sitio para todo aquel que tenga interés, vocación y, sobre todo, muchas ganas de trabajar». Además, destaca otra importante aportación de esta clase de proyectos: «Ayudan a las jóvenes a ver que sí existen referentes femeninos en la ciencia y que hay un lugar para nosotras».

Pero, además de participar en PETEC, el programa le ha permitido conocer a profesionales muy inspiradoras y «obtener una perspectiva real del mundo laboral». Como apunta, «a veces los más jóvenes no tienen muy claro a qué se quieren dedicar y poder visitar a distintas mentoras con diferentes profesiones en su puesto de trabajo hace que abras la mente y te plantees opciones que hasta entonces no te habías planteado o que confirmes tus ideas de cara al futuro».

Fuente: Burgos Conecta

Idean una plataforma de cómputo de altas prestaciones para vehículos y robots

La Universitat Politècnica de València (UPV) lidera el desarrollo de una plataforma de cómputo de altas prestaciones que podrá aplicarse en vehículos y robots autónomos, y se evaluará su utilidad en los sistemas de gestión de la Estación Espacial Internacional y en satélites.

Este es el objetivo de SELENE, un proyecto de investigación internacional financiado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, que cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros y se prolongará durante los próximos tres años, según los datos a los que ha tenido acceso EFE.

En este proyecto europeo también participan Airbus (Francia y Alemania), Siemens (Austria y Alemania), CAF signalling, Opentech, Ikerlan, Cobham Gaisler, BSC y Virtual vehicles.

La principal novedad que propone el proyecto es el codiseño del hardware y software, que permitirá que las aplicaciones críticas se puedan certificar a un bajo coste, según han informado fuentes de la institución académica.

«El procesador en el que trabajamos será mucho más flexible e integrará una gran cantidad de cómputo, tanto aceleradores de Inteligencia Artificial como núcleos, destaca Carles Hernández, investigador del Grupo de Arquitecturas Paralelas (GAP) del Departamento de Informática de Sistemas y Computadores (DISCA) de la UPV.

Además, según Hernández, «permitirá la autovalidación y testeo de las propiedades de seguridad para su puesta a punto final».

En el caso de los vehículos autónomos, los investigadores del GAP-DISCA UPV aseguran que para conseguir la autonomía total son necesarios una gran cantidad de chips diferentes.

Esto «conlleva un coste de verificación de funcionamiento «hoy en día inasumible en la mayoría de aplicaciones», ha indicado el investigador.

José Flich, investigador también del GAP-DISCA de la Universitat Politècnica de València, también subraya que los sistemas autónomos «normalmente requieren de mucha redundancia y eso es muy costoso cuando lo haces mediante chips diversos».

«Los procesadores que hay hoy en día se pueden utilizar, pero no certificar», ha indicado para añadir que este proyecto «facilitará la certificación de aplicaciones de Inteligencia Artificial en trenes y coches autónomos, contribuyendo así a una mayor autonomía en estos vehículos».

Por otro lado, en los satélites, el procesador del proyecto SELENE permitirá abaratar sus costes y dotarlos de mayor inteligencia mediante el uso de aceleradores hardware para redes neuronales.

«Se reducen costes porque tienes más capacidad de integración, en un único chip, una variable que en el Espacio es fundamental», apunta Carles Hernández.

En el caso de la Estación Espacial Internacional contribuiría a mejorar la eficiencia de sus sistemas de gestión gracias a la utilización de inteligencia artificial.

Además, en los robots contribuirá igualmente a que sus capacidades autónomas puedan ser certificables de acuerdo a los estándares de seguridad funcional.

Fuente: La Vanguardia

Un campus para acercar las ingenierías a las estudiantes del futuro

Desde hace dos años la UMA organiza un campamento de verano gratuito con el objetivo de aumentar el número de vocaciones femeninas en estos estudios.

Hace dos años, la Universidad de Málaga puso en marcha un nuevo proyecto para acercar el mundo de las tecnologías a alumnas de la ESO mediante una serie de actividades formativas. El Campus Tech Chicas nació con el objetivo de aumentar el número de vocaciones en estudios de Informática con el fin de cambiar la percepción de estas titulaciones y desechar estereotipos que a día de hoy se encuentran muy arraigados en este tipo de carreras, en las que la figura del sexo femenino es una clara minoría en las aulas, llegando a contar con menos de cinco alumnas en una clase de más de 70 estudiantes.

La acogida en la primera edición fue tan positiva que incluso llegaron a recibir peticiones de fuera de Andalucía, lo que ocasionó que tuviesen que realizar una criba de participantes y centrarse únicamente en aquellas chicas que viviesen en Málaga capital o pueblos cercanos. «Teníamos 30 plazas y se nos inscribieron unas 150 niñas. No nos esperábamos esa respuesta tan grande», comenta entre risas Denisa Constantinescu, organizadora y monitora del campus.

Durante el mes de julio y a lo largo de dos semanas, las jóvenes participan en talleres y cursos impartidos en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática -de manera totalmente gratuita- donde aprenden desde programar, hacer su propia página web con HTML, hasta realizar diseños de la parte interfaz de aplicaciones móviles. Todo centrado en materias relacionadas con las ingenierías, de modo que les llame la atención y les atraigan estos estudios. «Lo que intentamos es que vean que se pueden hacer más cosas como carrera, no solo Psicología, Bellas Artes o Medicina, que también les gusta mucho», destaca Constantinescu. Además, al finalizar el campus, exhiben los resultados de sus trabajos en una jornada final abierta al público.

Monitoras y estudiantes

Tanto la organización como la realización de las actividades del campus son llevadas a cabo por mujeres -estudiantes o que ya han terminado sus estudios-, para que las niñas vean que el sexo femenino también está presente en las carreras más técnicas. «Este tipo de actividades ayuda a que se produzca una mayor igualdad en las aulas, pero hay que fomentarlo desde una edad más temprana. Que las niñas se lo vayan planteando y que digan ‘tengo esta opción’», apunta Cristina Espejo, estudiante de Ingeniería Informática y monitora del campus. Otra de las monitoras participantes en este proyecto es Marta Ferrer, estudiante de 4º curso de Ingeniería Informática, que al igual que sus compañeras, también echa en falta la figura de referentes femeninos en las carreras de Ingeniería, al mismo tiempo que resalta la importancia de que sea un campus en el que únicamente participan mujeres. «El hecho de que nosotras les demos el curso, que seamos estudiantes y les demos nuestra visión ayuda a ver que hay chicas estudiando esas carreras y que no tienes que tener una personalidad o unos gustos determinados como para que te pueda gustar algo así. Hay mucha variedad dentro de una ingeniería», subraya Ferrer.

Otros campus

Tras la magnífica acogida de su primera edición, desde la Universidad de Málaga se pusieron en marcha otros tres cursos de verano similares. En este caso las ramas escogidas son las de Telecomunicaciones, Industriales y Matemáticas, aunque bien es cierto que en esta última titulación la situación entre chicos y chicas está más equilibrada y la diferencia entre sexos no es tan considerable.

Fuente: Diario Sur

Las ingenierías continúan siendo las titulaciones que cuentan con menos alumnas en sus aulas

Pasar del instituto a la universidad suele ser uno de los cambios más bruscos a los que un estudiante debe enfrentarse durante su etapa académica. Nuevos horarios, nuevas amistades y nuevos retos. Sin embargo, ser mujer y elegir una carrera técnica como ingeniería hace que el proceso de adaptación sea aún más duro. «No era mi sitio», «Al principio me imponía el hecho de ser la única chica en clase», comentan Cristina Espejo y Marta Ferrer, estudiantes de 3º y 4º curso -respectivamente- de Ingeniería Informática.

Las titulaciones como ingeniería muestran una imagen descompensada entre hombres y mujeres en las aulas, donde de 90 estudiantes, el número de chicas se cuentan con los dedos de una mano, y en ocasiones sobran. «Yo me encuentro dando clases y solo tengo a dos o tres chicas. Estoy haciendo un doctorado y en este despacho hay muchos chicos y yo estoy solita», explica Denisa Constantinescu, graduada en Automática y Computadores en Rumanía, y que se encuentra realizando su doctorado en Mecatrónica en la Universidad de Málaga.

No es solo cosa de chicos

«Las chicas también pueden contribuir muchísimo en las carreras técnicas, exactamente igual que los chicos», apunta Díaz, aunque todas coinciden con ella en este aspecto. Las tres son conscientes de que la continuación de estos estereotipos en las aulas radica en la falta de un fomento de estas titulaciones en edades más tempranas. «Faltan referentes femeninos en las carreras de ingenierías. Hay que darle visibilidad a esas mujeres que trabajan en este mundo, que además son muchas», añade Ferrer.

Estos pequeños cambios en la primera fase de la etapa educativa podría conseguir que el día de mañana, las aulas de estas titulaciones consigan tener una equidad visible, y que las niñas comiencen a plantearse que de mayor no quieren ser profesoras o médicas, sino ingenieras.

Fuente: Diario Sur

Un equipo de ingenieros de la salud, ingenieros informáticos, biólogos y médicos trabajan en la detección precoz del cáncer de pulmón aplicando la bioinformática.

EL gran problema del cáncer de pulmón es que no duele, como explica el doctor en Biología y catedrático de la UMA, Gonzalo Claros. Así que cuando el enfermo empieza a notar algún síntoma ya es tarde, suelen estar muy avanzados y así, incluso los tumores más benignos se convierten en mortales. Por eso, un equipo de investigación multidisciplinar conformado por ingenieros de la salud, ingenieros informáticos, biólogos y médicos trabajan en la detección precoz del cáncer de pulmón aplicando la bioinformática. Ya han localizado nuevos marcadores para el diagnóstico de la enfermedad.

“Nosotros nos dedicamos a abordar con secuenciación los problemas, y esas secuenciaciones las analizamos para encontrar la solución”, comenta Claros, del grupo de investigación de la Universidad de Málaga BI4NEXT, que trabaja en el Centro de Supercomputación y Bioinnovación (SCBI) a partir de muestras de biobanco. “Como el paciente no se da cuenta de que tiene la enfermedad, la idea es añadir marcadores para que se puedan hacer pruebas relativamente simples y sistemáticas que pongan a los médicos en alerta sobre este tipo de cáncer”, agrega el biólogo.

En su investigación, el equipo secuencian el ARN. “En cada tejido funcionan unos genes y cambian en función de si el pulmón está sano o tumoral”, indica Claros. Del biobanco cuentan con muestras de tejido sano y tumoral del mismo paciente y han secuenciado ambos tejido.

“No hemos buscado mutaciones porque ya hay muchos investigadores buscándolos para alcanzar una medicina personalizada, sino que nos hemos ido al otro extremo, a averiguar si el paciente tiene cáncer, nuestro trabajo está enfocado a dar respuesta a esa pregunta cuando todas las técnicas de secuenciación entren en funcionamiento”, agrega el biólogo.

Según avanzan los investigadores malagueños, se puede empezar a detectar los cánceres en las biopsias líquidas, en la sangre, ya que las células tumorales emiten señales para tratar de hacer la metástasis, para convertir otras células en malignas o porque se mueren y los desechos se vierten en la sangre y se puede detectar. “Si estos genes aparecen en las células tumorales y también en la sangre, sabremos lo que están expresando, con esta idea esperamos contribuir un poquito a luchar contra este tipo de cáncer”, señala Claros.

Buscar en la sangre genes que sirvan de alarma

Subraya el investigador que “será muy fácil en el futuro buscar en una analítica de sangre genes concretos para poner en sobre aviso al médico y que el paciente pueda ser derivado al especialista”. De esta forma, “si logras sospechar que puede tener un tipo de cáncer de pulmón lo puedes pillar a tiempo para luchar contra él”, reitera. Han trabajado sobre los tres tipos de cáncer más frecuentes, el adenocalcinoma, el microcítico y el epidermoide para ver qué cambia en común en todos ellos.

“Tiene que haber un cambio y ha de ser del mismo tipo en todos los pacientes que analizamos con los tres tipos de cáncer”, comenta Claros. Esto junto a la gran cantidad de marcadores que existen publicados componen una batería de información para saber actuar contra el cáncer. “Bioinformáticamente es igual mirar un marcador que cien”, resalta el experto.

El catedrático de la UMA señala que han estado buscando en “esa mitad del genoma a la que nadie le presta atención, que son las regiones repetitivas, donde hemos visto que también tenemos un cambio importante y muy específico”.

Su base de operaciones es el Picasso, el servicio de supercomputación de la Universidad de Málaga, único en Andalucía. La infraestructura, que se encuentra en el Parque Tecnológico, está financiada a través de los fondos Feder y su mantenimiento lo asume la UMA con presupuesto propio. En ella, investigadores como Elena Espinosa, ingeniera de la salud, Belén Delgado, bioquímica, Rocío Bautista, bióloga, Rafael Larosa, ingeniero informático, Darío Guerrero, ingeniero informático, Macarena Arroyo, neumóloga del Hospital Regional y Gonzalo Claros, biólogo desarrollan sus descubrimientos.

“Los análisis por bioinformática y secuenciación con el cáncer de pulmón son más rápidos, menos costosos y más acertados que los protocolos habituales que se están utilizando”, estima Claros, que sabe que “el futuro va por ahí” aunque ellos se encuentren en el principio de un camino que sigue aportando nuevos paraderos a medida que se avanza. Todo sea por avanzar en la diagnosis precoz de un cáncer tan agresivo como el de pulmón.

Fuente: Malaga Hoy

Entrevista a la ganadora del Premio Nacional de Informática, Nieves Rodríguez Brisaboa

Catedrática en el Departamento de Computación de la Facultad de Informática de la Universidade da Coruña, directora del Laboratorio de Bases de Datos y ganadora del Premio Nacional de InformáticaNieves Rodríguez Brisaboa es toda una rara avis en una de las titulaciones más masculinizadas del catálogo. Con motivo del mes de la mujer y la ciencia, la docente reflexiona sobre los motivos por los que el grado resulta tan poco atractivo a la mayoría de mujeres.

Formó parte de una de las primeras promociones de Informática cuando la titulación se implantó en A Coruña.

Sí, me gradué con la primera promoción. Primero era una carrera de tres años, una diplomatura, después pusieron la carrera de cinco años, y mi promoción pudo continuar los otros dos.

Tras toda la vida en la Facultad de Informática como estudiante, docente e investigadora, ¿cómo ha evolucionado el volumen de mujeres en la rama?

Ha evolucionado a peor. Cuando estudiaba, calculo que éramos entre el 25% y el 30% de mujeres. Era una diplomatura, y la percepción que había era como si fuese una especie de Empresariales con máquina, se veía como una alternativa viable para chicas, no tenía la carga de masculinidad que tiene hoy. El título que daba lugar a los estudios de informática se llamaba en unos sitios licenciado en Informática, y en otros, ingeniero informático. En un momento determinado, se unificó como la segunda, con mismo profesorado y mismo plan de estudios. El hecho de que se llamase Ingeniería, y no Licenciatura, hizo caer el número de alumnas mujeres una barbaridad.

¿Puede ser uno de los motivos que provocan las bajas cifras de alumnado femenino hoy?

Sí. No sabemos lo que habría pasado si se siguiese llamando Licenciatura, pero sí sabemos lo que pasó. El hecho de que se le llamase ingeniería espantó muchas vocaciones femeninas.

También influyen muy negativamente los tópicos que pesan sobre el perfil del informático.

Absolutamente. El cambio de nombre influyó, de acuerdo, pero lo que es absurdo es que a día de hoy haya menos mujeres matriculadas en Ingeniería Informática que en cualquier otra ingeniería. Eso se explica, en mi opinión, por que el estereotipo de informático igual a friki está repercutiendo en que se matriculen tanto chicos como chicas, que buscan algún día ser jefes y líderes. Es como si la imagen pública del informático fuese la de una persona que trabaja un poco al margen de la empresa, en un sótano, que no le importa el dinero, que trabaja contra el capitalismo. La gente escoge otras ingenierías porque parece que tienen más prestigio.

Es paradójico, teniendo en cuenta que investiga en el Centro de investigación en el sector TIC (Citic), que tiene como bandera su estrecha colaboración con el mundo empresarial.

Efectivamente. A veces, los estereotipos pueden tener algo de verdad. En el caso de Informática, no puede ser más falso. Un ingeniero informático tiene que ser una persona con cualidades y capacidades que son todo lo contrario al estereotipo. Debe ser una persona con grandes capacidades de comunicación, de entender las necesidades de los usuarios, de gestionar equipos, de coordinar esfuerzos. Empatía, comunicación, trabajo en equipo, liderazgo… eso no lo puede hacer una persona en un sótano, se necesita un equipo de muchas personas que tiene que entender el problema y hacer un trabajo coordinado. Si se supiese cuáles son las cualidades reales que necesita una persona para convertirse en un buen profesional en Ingeniería Informática, más mujeres se verían reflejadas en ellas.

En la Universidade da Coruña existe una gran segregación vertical, hay más alumnas mujeres pero las catedráticas son minoría.

Las feministas llamamos a eso efecto tijera. La presencia femenina es muy grande en el principio de la tabla, pero según sube el nivel de cualificación, aumenta la presencia de hombres. Los datos no arrojan muy bien el resultado, porque muchas de las que ahora somos catedráticas, estudiamos Informática cuando todavía no estaba tan masculinizada.

¿Cabe esperar que, en unos años, haya muchas menos?

Exactamente, va a haber muchas menos. Ya somos pocas profesoras y catedráticas ahora, pero si coges alumnas de doctorado, es algo escasísimo.

En una carrera como esta, con una inserción laboral casi total, es prioritario captar alumnado del género que sea.

No es que haya inserción laboral, sino que hay déficit de informáticos brutal. No se avanza más deprisa en la resolución de problemas tecnológicos porque no hay informáticos. Si una empresa quiere un informático, se lo tiene que quitar a otra empresa. Hay empresas grandes comprando empresas pequeñas solo para quedarse con su personal. Nuestro alumnado tiene notas de corte bajas, no es una carrera que a la gente le apetezca.

Fuente: La Opinión A Coruña