Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

40 años de enseñanza universitaria de la Informática, un relato en 35 instantáneas #inf40

Detalle de la ponencia que realizó la profesora Felisa Verdejo, Catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la UNED en la ceremonia aniversario de los 40 años de enseñanza superior de ingeniería informática celebrada en San Sebastián el pasado 2 de noviembre de 2017.

http://nlp.uned.es/web-nlp/images/nlp/felisa/versionarticulo.pdf

La hacker española que «tapa» agujeros de seguridad en el departamento de Energía de Estados Unidos

Soledad Antelada es la primera y única mujer de su división. Su tarea cada día al encender el ordenador es pensar «como uno de los malos» para descubrir posibles fisuras en la red.

Entre los altos techos de las salas de conferencias son muy habituales los encuentros de un reducido grupo de expertos tecnológicos que sorprenden con sus investigaciones y elucubran sobre la dirección en la que va la innovación. Entre el público, unos cuantos interesados del sector, y algún que otro estudiante, observan inquietos sin percatarse de lo que un ínfimo porcentaje de la sala es consciente: en el escenario hay una o ninguna mujer. Esta disparidad del volumen masculino en el sector tecnológico con respecto al femenino genera que el tema que aborde la experta de turno sea la integración de la mujer en el sector tecnológico, en vez de ofrecer una lección magistral de algo de lo que seguramente tenga mucho que aportar.

Dicha contrariedad la comparte Soledad Antelada durante una entrevista con ABC. Esta ingeniera malagueña (Buenos Aires, 1977), que actualmente desempeña su trabajo en el corazón de Silicon Valley, hizo un hueco en su agenda hace un par de semanas para participar, junto a otras voces femeninas expertas del sector tecnológico, en un evento (TechHeroX) en el que las mujeres hablan de verdad de lo que saben con respecto al puesto que desempeñan: ciberseguridad, GDPR o inteligencia artificial entre varias cosas. Porque a pesar de que este ámbito tiene una mayoría masculina, hay mujeres que dejan su huella por lo alto.

Esta experta es una de ellas. Actualmente puede decir con orgullo que es la primera y única mujer de la división de Seguridad del Laboratorio de Investigación Nacional Lawrence Berkeley, del Departamento de Energía de los Estados Unidos de América. Se dedica a una área de la seguridad informática llamada penetration testing (o como muchos informáticos llaman entre ellos, pentesting). Su tarea al encender el ordenador es la de «hackear como uno de los malos», es decir, un pentester hackea «equipos, teléfonos y todo aquello que esté conectado a la red, intento meterme en el sistema de laboratorio en el que trabajo como si fuera un hacker para descubrir por dónde se puede uno meter para taparlo antes de que llegue otro con mala intención».

El camino hasta llegar donde está ha sido difícil, pero la persistencia ha dado sus frutos. Sin ir más lejos, esta malagueña confiesa que se metió en ingeniería informática sin haber «tocado nunca un ordenador», pero la tenacidad y la curiosidad por aprender la llevaron tras varios años como programadora a probar suerte en algo poco conocido entonces en España. «La ciberseguridad la tenía como algo abstracto. Ahora todo el mundo habla de ello, pero antes nadie sabía nada. Eran unas cuatro personas las que sabían del tema y se dedicaban a hackear», describe refiriéndose a esa etapa.

Tras ocho años como desarrolladora de software descubrió un programa de dos años en el City College en San Francisco, y se lanzó a la piscina. Más tardes, dicho esfuerzo ha quedado claro que ha tenido su recompensa. Desde uno de los epicentros de la esfera tecnológica del mundo, es partícipe de un área prioritaria del país: la seguridad nacional. La ciberseguridad se convierte en una de las piezas clave, por lo que «cualquier país está atrasado en comparación». Tras años de experiencia, tiene muy claro que la mayor debilidad y lo que más cuesta proteger es el usuario normal, es decir, el empleado: «Son personas que van a caer en técnicas como el phishing, en la que recibes un email que te mandan con el objetivo de que hagas clic para infectar el ordenador o robarte las contraseñas».

Por lo que hace falta talento para que les forme y proteja el sistema de empresas privadas y públicas. Sin embargo, el enemigo puede estar más cerca de lo que parece. «Por ejemplo: los empleados de un banco son muy vulnerables, ha habido muchos fraudes a bancos o ciberataques que empiezan por el empleado de una sucursal. Se hacen amigos del empleado, le enseñan sus movimientos» y de ahí proceden a comenzar su engaño, lo que se conoce como ingeniería social, para lo que no hace falta ser un experto en informática.

Por qué no hay mujeres en el sector tecnológico

Soledad Antelada junto a otras ponentes durante el evento en Madrid TechHeroX
Soledad Antelada junto a otras ponentes durante el evento en Madrid TechHeroX – ABC

En cuanto al talento, el femenino en este caso, Soledad Antelada es la fundadora de un proyecto llamado «Girls Can Hack» con el que pretende que las chicas no vean la tecnología como algo masculino. A este respecto, la falta de mujeres contraste de manera inconcebible con el contexto de hace unas décadas. Entre los años 60 y 70, el número de mujeres que estudiaban informática en Estados Unidos superaba al de los hombres. Panda Security lo cuenta en un informe en el que arroja luz sobre el momento en el cual el género femenino empieza a caer, a partir de mediados de los años 85. Lo que enfatiza una pregunta: ¿por qué empezaron las mujeres a dejar de ser partícipes del sector tecnológico?

Antelada cree que la respuesta radica en la publicidad: «Fíjate que cuando Apple empezó, su primer equipo e incluso de Google eran un 58% mujeres trabajando. Lo que pasa es que cuando se le empezó a dar publicidad mediática a lo que era el computador personal se dejó de lado a las mujeres por completo». De hecho, esta ingeniera aclara que el primer equipo de informáticos de la NASA estaba compuesto por mujeres, «incluso las primeras programadoras del mundo que programaban los computadores gigantes que ocupaban tres habitaciones eran mujeres».

Por lo que el motivo que explica por qué no hay mujeres apunta a ser porque no hay otras con las que identificarse. «Imagínate una niña de colegio o instituto que está todavía formándose, se está metiendo en un mundo que solo hay chicos y no atrae eso aunque no seamos conscientes». El empoderamiento de la mujer en el sector requiere de una mayor promoción de la tecnología como algo que las chicas comenzaron a desarrollar, y por lo tanto, un área del que pueden volver a coger las riendas.

Fuente: ABC

La Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) recibe la acreditación ANECA

La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) ha remitido a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) la acreditación institucional de cinco nuevos centros. Los centros acreditados institucionalmente son:

– Escuela de Ingeniería Informática

– Facultad de Ciencias del Mar

– Facultad de Filología

– Facultad de Traducción e Interpretación

– Facultad de Geografía e Historia

La acreditación institucional es un procedimiento nuevo aprobado por la ANECA en marzo de 2018 y estos 5 centros son los primeros de la ULPGC que acceden a este nivel de acreditación.

El 7 de marzo de 2018 se dictó la Resolución de la Secretaría General de Universidades por la que se dictan instrucciones sobre el procedimiento para la acreditación institucional de centros de universidades públicas y privadas, y la ULPGC solicitó a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) la acreditación institucional de los cinco centros que cumplían los requisitos (informe favorable de la auditoría para la certificación de la implantación del Sistema de Garantía de Calidad e informes favorables de las auditorías para la acreditación de la mitad de los títulos de grado y de la mitad de los títulos de máster).

En el caso de estos centros, todos los títulos oficiales impartidos han recibido informe favorable en el proceso de acreditación y sólo en un caso un título no ha podido ser auditado todavía porque no ha cumplido el plazo exigido para ello.

Esta acreditación institucional supone una gran ventaja porque todos los títulos oficiales renovarán la acreditación en un único proceso de auditoría y no de la manera que se ha realizado hasta ahora, título a título, ya que todos esos títulos oficiales incorporarán como fecha de renovación de la acreditación en el Registro de Universidades, Centros y Títulos, la correspondiente a la resolución de acreditación institucional, es decir, julio de 2018.

Fuente.: Info Norte Digital

Enginyers de Catalunya abre la convocatoria a los premios ‘Nit de la Robòtica’

El Grupo de Trabajo de Robótica de la Comisión de Industria 4.0 de los Enginyers de Catalunya promueve los premios ‘Nit de la Robòtica’ como reconocimiento a la contribución de los profesionales en el sector de la robótica, así como de las iniciativas y proyectos innovadores en este ámbito tecnológico. La fecha límite para presentar candidaturas es el 22 de septiembre de 2018.

Los premios ‘Nit de la Robòtica’ cuentan con dos categorías: ‘Premi Nit de la Robòtica’, que distingue la persona o personas, vinculadas a Cataluña, con una destacada trayectoria profesional en el ámbito de la robótica industrial, de servicios o en la investigación o docencia; y el ‘Premi projecte de l’Any’, que reconoce una iniciativa o proyecto innovador, en cualquier ámbito de la robótica, llevado a cabo o promovido el último año en Cataluña. La Comisión de Industria 4.0 de Ingenieros de Cataluña está formada por miembros del Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña, del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Cataluña, del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Cataluña, del Colegio de Ingeniería Informática de Cataluña y de la Asociación Catalana de Ingenieros de Telecomunicación.

La ‘Nit de la Robòtica’ es un evento anual que quiere ser punto de encuentro de los profesionales de la robótica y destacar el gran protagonismo y contribución del sector en la economía y sociedad actuales. En la edición anterior, se entregó el ‘Premi Nit de la Robòtica’ a Miguel López Asens, en reconocimiento a su trayectoria de 40 años en el sector de la robótica industrial, mientras que el ‘Premi Projecte de l’Any’ recayó en Ebotlution Systems, empresa catalana creadora del sistema Ant-Droid, un robot de exploración terrestre con las herramientas de control y mando necesarias para sacar minas de terrenos minados o afectados por conflictos bélicos.

Fuente: Interempresas

Ingeniería informática, el grado más popular en la Universitat Politècnica de València

La Universitat Politècnica de València (UPV) ha cubierto el 99% de las plazas de grado y doble grado ofertadas para el curso 2018-2019. Esta cifra supone un nuevo hito en la era reciente de la institución, además de un avance de más de casi un punto porcentual con respecto a la demanda del año anterior, 98’1%, que ya era la más destacada del lustro. Así, de las 4.510 plazas ofertadas por la UPV, ya se han cubierto 4.465

Ingeniería aeroespacial, nota de corte más alta

El Grado en Ingeniería Aeroespacial ha sido, un año más, la titulación con la nota de acceso más alta de la Universitat Politècnica de València (UPV), con un 12’928 (en 2017-2018, fue de 12’82), lo que significa que los 120 alumnos admitidos en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería del Diseño (ETSID-UPV) para iniciar los citados estudios han alcanzado una nota de acceso igual o superior a este tope.

Le sigue, con 12’702, el Grado en Ingeniería Biomédica, que se estudia en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII-UPV) y que logra, tras 4 años como tercera nota más alta, subir al segundo escalón.

Pese a seguir aumentando su nota de corte (como el resto de integrantes del top 10 de la UPV en este aspecto), el Grado en Biotecnología, que se imparte en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (ETSIAMN-UPV), cede un puesto pese a su 12’551. En cualquier caso, las tres titulaciones se mantienen en el podio por quinto año consecutivo.

En este grupo de cabeza, el Doble Grado en Administración y Dirección de Empresas + Ingeniería Informática, (cuarta con una nota de corte de 11’522); el Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales (quinta con 11’314); y el Grado en Diseño y Tecnologías Creativas (11’036), también mantienen sus posiciones logrando, además, sensibles subidas en sus notas de corte.

Gran aceptación de los dos nuevos títulos

En cuanto a las nuevas titulaciones, tanto el Grado en Ciencia de Datos (Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática) como el Doble grado en Ingeniería de Sistemas de Telecomunicación, Sonido e Imagen + Comunicación Audiovisual, no solo cubren plazas, sino que además cuentan con una amplia lista de espera.

Ingeniería Informática, el grado más popular

Considerando el número total de solicitudes en primera preferencia, Ingeniería Informática es el grado más popular de la UPV, seguido por Bellas Artes, Ingeniería Aeroespacial, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Diseño y Tecnologías Creativas, Diseño Industrial y Desarrollo de Productos, e Ingeniería Mecánica, por ese orden.

Así mismo, considerando las solicitudes totales, Informática se impone nuevamente como grado más demandado, si bien en segundo lugar aparece Administración y Dirección de Empresas y, en tercero, Ingeniería Mecánica.

Fuente: UPV

Cosmocaixa estrena una exposición sobre la inteligencia artificial

¿Seremos los humanos capaces de construir una inteligencia artificial que nos supere? ¿Y si se hace, valdrá la pena? Es el debate que mantiene los científicos y plantea la gran exposición del Cosmocaixa de Barcelona este verano. ‘Robots, els humans i les màquines’, que se podrá ver desde este viernes hasta el próximo 19 de enero, quiere recuperar el debate sobre las consecuencias del avance de las máquinas en el mundo actual. Un debate que se completará este año, a nivel académico, con el congreso Artificial Intelligence International Congress que se celebrará el próximo noviembre en Barcelona, en la Universitat Pompeu Fabra.

La exposición de Cosmocaixa, que debutó en Granada, introduce a un público no especializado en cómo se ha llegado a la construcción robótica y a la inteligencia artificial. En ocasiones, desde visionarios demasiado adelantados a su tiempo como Heró de Alexandria (siglo I aC), que creó la primera máquina de vapor, la Eolípila, o por los primeros modelos computadores de Charles Babbage y Ada Lovelace, al inicio del siglo XIX, que dan origen a la informática moderna. Y en otros, creando autómatas, hombres y mujeres de hierro capaces de hacer tareas concretas, aunque no muy prácticas. Golems (un hombre de barro creado por un rabino para que trabajara por él el Sábado) o esclavos a partir de las máquinas, como recordaba el director del Cosmocaixa, Lluís Noguera.

En la muestra se pueden ver inventos tan curiosos como una muñeca que gateaba de forma automática ya en el siglo XIX; otro autómata japonés que servía el té en aquella misma época o los otros autómatas europeos que servían copas de vino o los que diseñó Lluís Ribas para el Tibidabo.

Y se recuerda, entre ejemplares de ‘Yo, robot, de Isaac Asimov’, y juguetes antiguos que recuerdan a ‘Metrópolis’ o a ‘El gigante de hierro’, cómo los robots se utilizan para hacer lo que el hombre no quiere o no puede. Desde alimentar a todos los enfermos de una planta hospitalaria a desactivar bombas o explorar Marte.

Han sido los avances en mecánica, visión artificial, analítica de datos, procesamiento de datos masivos, capacidad de cálculo y procesamiento del lenguaje natural y del sonido los que han permitido la eclosion actual de las inteligencias artificiales, que aún así, advierten los científicos, están aún en sus primeros estadios.

Robots célebres

La muestra acoge, en ese sentido, un disperso Paseo de las Estrellas, con algunos ejemplares que han dejado huella en el imaginario popular: Aibo, el primer perro robot que inventó Sony; Felix, un robot creado para estudiar el reconocimiento de facciones; o Nao, el pequeño androide de Softbank Robotics, que pasó de estudiar las interacciones humanas a convertirse en juguete.

Un avezado visitante echará de menos otros clásicos como los inquietantes dobles del profesor Hiroshi Ishiguro, uno de los talentos más provocadores de la robótica; los de ‘La guerra de las galaxias’ o ‘Star Trek’, o el ‘Asimo’ de Honda, pero tampoco variaría mucho. Hay representantes de los miles de robots obreros en las cadenas de montaje de la industria automovilística, o en granjas de animales, como un muñidor robotizado capaz de ordeñar a seis vacas simultáneamente, así como robots bomberos, repartidores en logística o guías para visitantes, como los Ada y Charles, que se pasean por el recinto.

Los robots no son solo los androides que diseñó la ciencia ficción y que hemos asociado al concepto. Son también coches, brazos mecánicos, programas informáticos (los famosos asistentes de voz), teléfonos móviles, sondas, drones, casas domotizadas o vehículos que van al espacio. “En un momento en que estamos quitando derechos a las personas, qué derechos van a tener los robots”, plantea el guía de la exposición a los visitantes.

El trabajo en entredicho

En el mundo real, los robots están tomando el mercado de trabajo, y no solo el menos cualificado para el que se pensó inicialmente (robot significa en checo “trabajo esclavo”, recuerda la exposición), sino puestos de decisión y análisis del negocio.

Varios científicos, nombres ilustres de la robótica como Luc Steels, Núria Oliver, Núria Castells o Ramon Sangüesa plantean sus respuestas al final de la muestra. Y distinguen entre distintos grados de inteligencia artificial: la programada para hacer solo una cosa, la capaz de hacer varias a la vez y la temida Superinteligencia, que puede acabar desbancando a los humanos del control del mundo. Preguntas que se extenderán en un ciclo de conferencias, talleres y actividades paralelos a la muestra.

Mientras, en Europa se debate al más alto nivel qué se hace para que la inteligencia artificial no acabe en manos de unos pocos (Google, Facebook, Apple, IBM…) y los mayores talentos europeos emigren. El grupo de científicos de alto nivel quedó constituido el mes pasado, casi a la vez que su homólogo estadounidense. Mientras, Google se plantea abrir un centro de inteligencia artificial en Ghana.

Fuente: El Periódico