Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Talento español que imagina la tecnología del mañana

Reportaje de la Fundación La Caixa a tres perfiles tecnológicos

La capacidad de proyectarse hacia el futuro es un factor determinante en las trayectorias educativas y profesionales, tal como señalan varios estudios de la UNESCO. Hay personas que destacan por su potencial para imaginar el mañana. Tienen una vocación clara y confían en su poder para cambiar el mundo con trabajo y determinación. Sergio Boixo, Pilar Manchón y Juan Argote son tres de ellas. Hace años, la Fundación ”la Caixa” les concedió una beca para cursar un posgrado en el extranjero. Hoy lideran equipos en grandes tecnológicas capaces de impulsar los avances que redefinirán nuestra relación con la tecnología, el lenguaje o las ciudades.

Einstein decía que la imaginación es más importante que el conocimiento porque, mientras este tiene límites, aquella abarca el mundo entero. Quizás esté ahí la clave de las personas que piensan el mañana:donde las demás ven fronteras, ellas ven oportunidades.

En los últimos años, tecnologías como la computación cuántica, la inteligencia artificial o los sistemas de conducción autónoma no solo han marcado el ritmo del progreso, sino que también han impulsado algunos de los avances más decisivos de nuestro tiempo.

Detrás de esa transformación hay personas que lideran, gente con formación y talento capaz de hacer avanzar esta revolución con sentido. Algunas de ellas han llegado hasta ahí gracias a las becas de posgrado en el extranjero de la Fundación ”la Caixa”. Es el caso de Pilar Manchón, directora de Estrategia de Investigación en Inteligencia Artificial (IA) en Google; Sergio Boixo, director de Computación Cuántica en la misma compañía, y Juan Argote, director de Aurora Data Solutions. Ellos imaginaron el futuro y hoy están construyéndolo.

Pilar Manchón, becada de la Fundación ”la Caixa” y directora de Estrategia de Investigación en Inteligencia Artificial (IA) en Google.

En su residencia de Los Altos, California, la lingüista computacional Pilar Manchón imagina e impulsa el futuro de la IA, la tecnología que ha revolucionado nuestro mundo y que avanza a pasos de gigante. Su trayectoria se vio marcada por una beca de posgrado en el extranjero de la Fundación ”la Caixa”. Nacida en el barrio sevillano de Nervión, en su familia no había nadie vinculado a la ciencia. Su padre era taxista, y su madre, ama de casa. «Mi padre dejó el colegio a los 12 años, y mi madre, a los 13. Ninguno tenía estudios. Yo fui la primera en terminar una carrera universitaria», explica Pilar.

Se había licenciado en Filología Inglesa y aquel mismo año, 1997, recibió la beca. «Aquello supuso un antes y un después en mi carrera», comenta. «Marcó el principio de lo que sería una trayectoria profesional mucho más ambiciosa». Pilar había comenzado un doctorado de Lingüística Computacional en Sevilla y la beca le permitió trasladarse a la Universidad de Edimburgo para cursar el máster de Ciencia Cognitiva y Lenguaje Natural.

Pilar Manchón: «Ni mi padre ni mi madre tenían estudios. Yo fui la primera en terminar una carrera universitaria».

Además de suponer un impulso académico, la ayuda le abrió la puerta a una comunidad de personas con sus mismos intereses y ambición por cambiar el mundo. «Cuando empiezas a relacionarte con gente que tiene una forma de pensar similar a la tuya, unas inquietudes y unas ansias de tener impacto, eso te retroalimenta, hace que quieras hacer más», confiesa. «Por eso, este tipo de becas son importantísimas».

Allí comenzó una carrera meteórica que la llevó a trabajar en los principales departamentos de IA de Google Research. Su trabajo se sitúa en el epicentro del debate tecnológico de empresas como Intel o Amazon. Hoy Pilar lidera la estrategia de investigación en IA de Google Research. Su trabajo se sitúa en el epicentro del debate tecnológico actual: el alineamiento de la IA con los valores humanos.

Al frente de su equipo, investiga cómo auditar y medir que las respuestas de las máquinas sean éticas y respeten los principios que nos importan como sociedad. En un mundo que observa con asombro y cierto temor el avance de los algoritmos, ella se considera «entre optimista y realista». «Creo que tenemos el potencial de crear una sociedad mejor con la IA», afirma convencida.

Además de su faceta investigadora, Pilar se ha convertido en una voz fundamental para divulgar el potencial y el impacto social de esta tecnología. Su consejo para la gente joven con ganas y talento para cambiar el mundo está claro: «Arriésgate, ten confianza y apunta alto».

«Es importante seguir tu vocación, algo a lo que realmente quieras dedicar tu tiempo y energía»
«Desde una edad relativamente temprana leía libros y revistas de divulgación científica, como Investigación y ciencia o Nature. Siempre me interesó mucho la física cuántica y la filosofía que hay detrás», cuenta Sergio Boixo (2003). Hoy vive en Los Ángeles, pero su vocación nació en León, donde creció hasta los nueve años.

Su familia era gente de ciencia. «Mi abuelo era veterinario y mi abuela, química. En aquella generación no había tantas mujeres científicas», destaca Boixo. Aquel entorno determinó seguramente su fascinación por la ciencia y la tecnología, y cuando salió del instituto comenzó a cursar la carrera de Ingeniería Informática. La compaginó con Filosofía y poco después se matriculó en Matemáticas.

Sergio Boixo, becario de la Fundación ”la Caixa” y director de Computación Cuántica en Google.

Sergio Boixo, becado de la Fundación ”la Caixa” y director de Computación Cuántica en Google.© Fundación ”la Caixa”

Con ese expediente, el leonés enseguida empezó a trabajar como informático en banca. Pasó por el Banco Central Europeo y por el Dresdner Bank, pero no se podía quitar de la cabeza su vocación científica. Era joven y tenía un buen salario. «Empecé a ahorrar y a plantearme: ¿Qué hago con este dinero? ¿Qué quiero hacer realmente?».

Boixo tenía claro que quería hacer un doctorado y dedicarse a la ciencia. Así que dejó su carrera en Berlín y se matriculó para cursar un máster de Física Cuántica en la Universidad Autónoma de Barcelona. La beca de la Fundación ”la Caixa” fue el espaldarazo que le faltaba para irse a Estados Unidos y hacer un doctorado.

 

Por aquel entonces, Boixo tenía 30 años, una mujer y dos hijos, pero no lo dudó. «Me fui con toda mi familia a Alburquerque, Nuevo México», cuenta. Era su oportunidad de lograr su sueño, de desarrollar una carrera científica. «Allí trabajé sobre todo la metrología cuántica y elaboramos una teoría que explicaba cómo hacer medidas con mucha más precisión». A los dos años habían aplicado su teoría a un experimento en el Instituto de Ciencias Fotónicas de Barcelona.

Sergio Boixo: «Creo que la cuántica va a dar lugar a una segunda revolución tecnológica».
En la actualidad, Sergio Boixo es uno de los principales referentes en el campo de la computación cuántica. La beca le ha dado la oportunidad de desarrollar su vocación, pero también de dirigir el trabajo científico de cientos de personas brillantes.

Junto con su equipo ha desarrollado Willow, un chip cuántico capaz de realizar en cinco minutos un cálculo que al más rápido de los ordenadores clásicos le llevaría hacer 10.000 trillones de años, más que la edad del universo. El chip, además, ha logrado reducir exponencialmente el número de errores conforme aumenta el número de cúbits ―unidad básica de información en la computación cuántica―, uno de los grandes obstáculos de esta tecnología hasta ahora.

Su gran reto es desarrollar el primer ordenador cuántico de la historia, aunque en el camino hay que ir completando etapas. «El siguiente hito importante es lo que llamamos cúbit lógico, que es el equivalente al primer transistor cuántico», explica. Sergio tiene claro el impacto de su trabajo. «Creo que la cuántica va a dar lugar a una segunda revolución tecnológica que espero que tenga un impacto parecido al de la revolución que dio lugar a la informática moderna».

La oportunidad de impactar en el día a día
Esto mismo es lo que hizo el ingeniero Juan Argote. Criado en el barrio de Les Corts, en Barcelona, creció en una familia que priorizó su educación por encima de todo. Desde pequeño le fascinaron las matemáticas y también la biología. Contemplaba con asombro los documentales de Jacques Cousteau y fue a través de uno de ellos como descubrió su primera vocación. «Cousteau había hecho un documental sobre construcciones submarinas que tenían un elemento arquitectónico y una relación matemática, y acabé tirando hacia la arquitectura», comenta Juan.

Juan Argote, becario de la Fundación ”la Caixa” y director de Aurora Data Solutions.

Este fue el punto de partida en su trayectoria hacia la vanguardia tecnológica. Un camino no lineal. Tras descartar la arquitectura por su dimensión artística, Juan se decantó por la Ingeniería de Caminos en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Buscaba el rigor del cálculo de estructuras. Pero el verdadero punto de inflexión llegó en tercero de carrera, cuando descubrió la ingeniería de transporte. «Fue la primera vez que vi una posibilidad de impactar en mi día a día, de influenciar en las infraestructuras de las ciudades», explica. Aquello que parecía abstracto en los libros se volvió tangible: mover a personas y objetos de forma eficiente podía cambiar el mundo.

Juan Argote: «Fue la primera vez que vi una posibilidad de impactar en mi día a día, de influenciar en las infraestructuras de las ciudades».
La beca de posgrado en el extranjero de la Fundación ”la Caixa” le llegó en un momento inesperado, casi de película. Sentado frente a un atardecer, durante el viaje de fin de carrera a Túnez, recibió la llamada que le confirmaba la concesión de la ayuda. «Fue un flujo de adrenalina… Sentí un agradecimiento muy profundo porque se abría una puerta que hasta ese momento era solo un potencial, pero que ahora estaba delante de mí», recuerda con emoción.

Gracias a ese impulso, Juan puso rumbo a la Universidad de Berkeley, en California. Allí desarrolló su doctorado y se integró en una comunidad de mentes brillantes de disciplinas tan dispares como la filosofía o las ciencias puras, lo que terminó de moldear su visión del mundo. También desarrolló Cabbie, su primer software para mejorar el transporte público.

Juan Argote, becario de la Fundación ”la Caixa” y director de Aurora Data Solutions.
Retrato de Juan Argote. © Fundación ”la Caixa”
Hoy, Juan es una figura clave en el desarrollo de la movilidad del futuro como director de Aurora Data Solutions, el equipo de ciencia de datos de Aurora, empresa líder en el sector de los vehículos autónomos. Su especialidad es el modelado, la simulación y el análisis de datos a gran escala, disciplinas que combina con un objetivo: revolucionar el transporte para que sea más inteligente y seguro.

Gracias al impulso inicial de la Fundación ”la Caixa”, Sergio, Pilar y Juan no solo imaginaron el futuro, sino que además hoy lo están construyendo en campos tan diversos como la física cuántica, la IA o la movilidad inteligente. Sus historias comparten un mismo origen, la vocación, aunque también un mismo sueño: el deseo de mejorar el mundo.

Fuente: MediaHub Fundación La Caixa

Competición Ada Byron en la UPNA

Un total de 38 estudiantes de la UPNA repartidos en 10 equipos participaron el miércoles, 25 de marzo, en la fase regional del concurso de programación Ada Byron. Esta competición se ha consolidado en los últimos años como certamen de referencia para estudiantes de universidad en el ámbito de la programación. En esta edición, la UPNA participó por tercer año consecutivo en la modalidad regional multisede, una fase clasificatoria en la que 68 equipos de 13 universidades de toda España compitieron de manera conjunta. El concurso otorga premios en tres categorías: estudiantes de primero, estudiantes de segundo y estudiantes de tercer curso o superior.

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El reto

AdaByron es una iniciativa ideada por varios profesores de la Universidad Complutense de Madrid con amplia experiencia en certámenes de programación. Con este bagaje, la competición ha ido creciendo con el paso de los años hasta convertirse en una cita de ámbito nacional que ha captado el interés de muchas empresas del sector tecnológico.

El concurso, que tuvo su primera edición en 2015, plantea 9 problemas a los participantes, que organizados en equipos de 3 personas, disponen de 3 horas para resolver los ejercicios, normalmente mediante soluciones de programación en C, C++, Java o Python.

Para su desarrollo, la competición plantea tres categorías, dependiendo del curso en el que estén matriculados los estudiantes participantes: categoría A (estudiantes de primer curso), categoría B (estudiantes de segundo curso) y categoría C (estudiantes de tercer curso o superior).

AdaByron está estructurado en dos niveles: las competiciones regionales, en las que se seleccionan a los mejores estudiantes de una zona, y posteriormente, el concurso nacional, donde se busca al mejor equipo de programación competitiva de España.

 

Soluciones ganadoras

Los integrantes del equipo ganador de estudiantes de primero en la UPNA eran: Aidan Moran Lama e Iñaki Ona Les (ambos, del Doble Grado en Ciencia de Datos y ADE) y Erlaitz García Sáez de Jáuregi (Grado en Ingeniería en Tecnologías de Telecomunicación); en la categoría de segundo curso ganó el equipo integrado por Izan Sanzol Boneta, Martin Rumenov Kopanov e Ivan Glyzin (todos ellos, del Grado en Ingeniería Informática) y en el caso de estudiantes de tercero o superior se impuso el equipo formado por las alumnas Haizea Cañiz Balda, Naia Ongay Zaratiegui y Claudia Cruz Reyes (todas ellas, del Grado en Ciencia de Datos). A nivel multisede, el primero de los equipos mencionados obtuvo un 4º puesto (de un total de 9), el segundo, la posición 12 de 24 equipos en esa categoría y el tercero, también el puesto 12, pero de un total de 35 equipos.

Fuente: Universidad Pública de Navarra

Telefónica y US refuerzan su colaboración con la renovación de la Cátedra ‘Inteligencia en la Red’

La rectora de la Universidad de Sevilla (US), Carmen Vargas, y el director del Territorio Sur de Telefónica España, Joaquín Segovia, han formalizado la renovación de la Cátedra Telefónica denominada ‘Inteligencia en la Red’, que fue constituida en 2009 con sede en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática.

La rectora de la Universidad de Sevilla (US), Carmen Vargas, y el director del Territorio Sur de Telefónica España, Joaquín Segovia, han formalizado la renovación de la Cátedra Telefónica denominada ‘Inteligencia en la Red’, que fue constituida en 2009 con sede en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática.

Dirigida desde sus inicios por el director de la Escuela Politécnica Superior de la US, Carlos León, la Cátedra Telefónica ‘Inteligencia en la Red’ de la Universidad de Sevilla mantiene el objetivo para el que fue creada: generar un núcleo de reflexión y análisis sobre el impacto de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones en la sociedad, como informa la compañía en un comunicado.

En el marco de la cátedra, durante estos años se han llevado a cabo actividades muy diversas como la realización de proyectos de investigación o demostradores. En este sentido, estudiantes de la US han sido becarios de estos proyectos, en los que también han participado profesores, y que han dado lugar a un buen número de publicaciones en revistas científicas y comunicaciones en congresos de primer nivel.

Asimismo, en este tiempo la Cátedra Telefónica ha impulsado el talento joven de esta universidad con diversos premios económicos y reconocimientos a la excelencia y la innovación de su estudiantado.

La Red de Cátedras Telefónica, creada en 2001, celebra este año su 25 aniversario como instrumento de colaboración entre universidades y Telefónica para el desarrollo de actividades de formación, investigación y transferencia de conocimiento. Su objetivo es analizar la situación actual e identificar tendencias sobre el impacto de las TIC en la sociedad desde una perspectiva multidisciplinar.

Actualmente, está formada por 22 cátedras en 24 universidades españolas de referencia, lo que la convierte en la mayor red de cátedras universidad-empresa del país.

Fuente: Teleprensa

Investigadores de la Universidad de Burgos logran una nueva estrategia reduce un 70% el esfuerzo de clasificación de datos para el aprendizaje automático

Investigadores de la Universidad de Burgos desarrollan una evolución de su algoritmo más internacional que logra la misma precisión con solo un 30% de aportación humana

Un equipo de científicos del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Burgos ha desarrollado SSRotF (Semi-Supervised Rotation Forest), un método de inteligencia artificial que pone el criterio humano en el centro del aprendizaje de las máquinas. Este avance es la actualización del algoritmo de clasificación más citado del mundo, nacido en la UBU: el ‘Rotation Forest’ original, o ‘rotación de árboles de decisión’ publicado hace 20 años.

La puesta al día de este algoritmo ha surgido gracias a los avances en el aprendizaje semisupervisado, en el que un algoritmo puede aprender tanto de datos etiquetados (como hace el aprendizaje supervisado), como de los datos no etiquetados, que suelen ser mucho más abundantes. Este aprendizaje de los datos no etiquetados es esencial, ya que el etiquetado manual es una tarea muy costosa, tanto temporal como económicamente. Así, etiquetando “del 20 al 30% de los datos” se consigue una fiabilidad casi perfecta, aunque ya desde el 15% se mejora el rendimiento respecto a otros algoritmos.

De esta forma, el coste económico y el tiempo que se debe emplear para enseñar al sistema se reducen enormemente comparado con los sistemas supervisados, adquiriendo información de los datos no etiquetados. Por ejemplo, en un proceso industrial que mide el fallo de una máquina, obtener datos es sencillo gracias a los sensores. Sin embargo, etiquetar esos datos (es decir, si existe fallo o no) es un proceso humano muy costoso, por lo que se suelen etiquetar pocos datos. Un algoritmo de aprendizaje supervisado solo podrá aprender de los pocos datos que ha etiquetado el humano, mientras que un algoritmo semisupervisado puede aprender de todos los datos, haciendo que aprenda mejor de ellos y pueda predecir los fallos con mayor precisión.

Un legado de 20 años

Este nuevo sistema de ‘rotación de árboles semisupervisado’ supone la evolución del modelo Rotation Forest, uno de los algoritmos de clasificación más exitosos y citados en computación. Nacido en el seno de la Universidad de Burgos, el método original cumple ahora 20 años como un sistema fundamental en el análisis de datos y se mantiene como un modelo fiable y ampliamente citado. Es reconocido internacionalmente como uno de los métodos de «conjuntos» (ensembles) más exitosos.

Mientras el algoritmo original es un método de aprendizaje supervisado, es decir, que solo puede extraer conocimiento de datos previamente etiquetados o clasificados por una persona, el nuevo método permite que el propio sistema aprenda de datos no etiquetados, que son mucho más abundantes, y pueda identificar nuevos casos sin revisión humana constante.

Este artículo surge del grupo ADMIRABLE, un grupo de investigación de la Universidad de Burgos especializado en el diseño de algoritmos, minería y tratamiento de datos y diseño de modelos 3D. La investigación parte de la tesis doctoral de José Miguel Ramírez Sanz, dirigida por Andrés Bustillo Iglesias y Álvar Arnaiz González, que se centra en resolución de problemas industriales.

Referencias

Ramírez-Sanz, J. M., Martínez-Acha, D., Arnaiz-González, Á., García-Osorio, C., & Rodríguez, J. J. (2026). Semi-Supervised Rotation Forest. Journal of Computational Science, 94, 102777

Rodriguez, J. J., Kuncheva, L. I., & Alonso, C. J. (2006). Rotation Forest: A New Classifier Ensemble Method. IEEE Transactions on Pattern Analysis and Machine Intelligence, 28(10), 1619-1630

 

Fuente: Universidad de Burgos

Estudiantes de la UGR se clasifican para la fase nacional de Smash Bros University Roadtrip

En la fase clasificatoria autonómica andaluza del torneo Smash University Roadtrip, un circuito intrauniversitario del videojuego Super Smash Bros Ultimate, que cuenta con la aprobación de Nintendo España, celebrada el pasado 26 de marzo en Sevilla, se han clasificado cuatro estudiantes de la Universidad de Granada.

Los representantes granadinos, que pudieron asistir gracias al patrocinio de la Cátedra Telefónica-UGR, pasaron a la fase final haciéndose con 4 de las 6 plazas:

  • Segunda posición: Pablo Rubio Holgado. Grado en Ingeniería Informática
  • Tercera posición: Adrián Ávila Lorente. Grado en Estadística
  • Cuarta posición: Aza Rodríguez Díaz. Grado de Ingenieria de Tecnologías de Telecomunicaciones (Especialidad de Telemática).
  • Quinta posición: Beltrán Torres Martínez. Máster en Psicología General Sanitaria.

Durante las siguientes semanas se van a celebrar diversos eventos clasificatorios en las universidades de las distintas regiones participantes, como Madrid, Valencia, Gran Canaria u Oviedo, entre otras.

Los estudiantes representantes competirán por el título nacional el próximo día 18 de abril, acogidos por Burgos Gaming Club, promotores de la iniciativa.

Los representantes granadinos pudieron asistir gracias al patrocinio de la Cátedra Telefónica-UGR.

Fuente: Universidad de Granada

El desafío de proteger un mundo hiperconectado

La investigadora Sara Nieves Matheu, profesora ayudante doctora en la Facultad de Informática de la Universidad de Murcia, y premio de investigación SCIE BBVA como joven investigadora en 2021, repasa en este artículo la trascendencia del AES (Advanced Encryption Standard), el sistema de criptografía que protege la seguridad de dispositivos electrónicos y conexiones digitales en todo el mundo, cuyos creadores, Joan Daemen y Vincent Rijmen, han sido galardonados recientemente con el Premio Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación. La doctora Nieves Matheu, que en 2024 recibió una Beca Leonardo para desarrollar un proyecto sobre ciberseguridad en dispositivos del internet de las cosas, considera que el algoritmo diseñado por Daemen y Rijmen ha hecho posible la sociedad digital tal como la conocemos. Al mismo tiempo, sin embargo, su trabajo nos recuerda que la ciberseguridad nunca es un punto de llegada, sino un proceso en constante evolución.

Fuente: Red Leonardo