Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Pablo Flores, ingeniero informático: «La tecnología puede ayudar a gestionar la buena voluntad de los ciudadanos»

El tiempo libre que le dejaba el actual estado de confinamiento fue uno de los motivos por los que Pablo Flores, ingeniero informático sevillano, decidió dar forma a Ayudacovid19, una plataforma colaborativa que pone en contacto a personas que demandan ayuda con otras que están dispuestas a darla.

En apenas unos días, Ayudacovid19 ha tenido una gran aceptación.

Sí. Desde que la puse en marcha, el crecimiento del número de usuarios ha sido exponencial. Arrancó con tan solo tres usuarios y, apenas tres días después, ya se habían registrado más de cuatrocientos.

¿Por qué pensaste que podía ser útil una herramienta así?

Tuve esta idea, en primer lugar, porque debido a la cuarentena actual contaba con mucho tiempo libre. Conocí una plataforma ciudadana de Sevilla que había comenzado a autoorganizarse para ayudar a personas, simplemente inscribiéndose en un listado de Excel. Vi esa base de datos, creí que no era sencilla de utilizar para encontrar a los usuarios más cercanos, aparte de que no había un control sobre los datos personales, y se me ocurrió trasladar esa tabla a un mapa para ubicar de una manera más visual a las personas de un área que te pueden ofrecer o solicitar ayuda.

Es una medida que he tomado de manera altruista y sin ningún ánimo de lucro, ya que la plataforma no se está monetizando. Viendo sus posibilidades, decidí abrirla no solo a la ciudad de Sevilla sino también al resto de España.

¿Qué tiene que hacer alguien interesado en solicitar o en ofrecer su ayuda?

El proceso es muy sencillo: la persona que tenga una necesidad entra en la plataforma, indica por medio de un botón que quiere pedir ayuda, y agrega sus datos de contacto. Otro usuario de la misma plataforma accede a ella, observa si hay alguna demanda de ayuda en su entorno más cercano y, si la hay, ya son los propios usuarios los que se ponen en contacto entre sí.

Como dije antes, me preocupaba la exposición de los datos personales, así que justo ahora estoy trabajando en que la información de las personas registradas deje de ser pública para mantener esa privacidad.

¿Qué tipo de favores intercambian los usuarios?

El 90% son servicios relacionados con salir a la calle, es decir, con hacer la compra, pasear al perro o ir a la farmacia. Hay personas que ofrecen apoyo psicológico ya que muchos usuarios, simplemente, necesitan hablar… es lo que pasa cuando llevas más de una semana de encierro, y te cansas o de hablar con los mismos contactos o de no hablar con nadie.

En estas situaciones la necesidad agudiza el ingenio, y hay quien cuenta con interesantes recursos que ofrecer a los demás como, por ejemplo, impartir clases de yoga o pilates a través de la webcam.

¿Algún ofrecimiento que te haya llamado especialmente la atención?

El caso que más me ha interesado es el de una persona de Zaragoza que ha solicitado que le hagan llegar distintos materiales de costura con los que fabricar mascarillas sanitarias que pueda entregar en los hospitales.

¿Qué sería de toda esta solidaridad ciudadana si no contáramos con la tecnología actual?

Si tienes, por ejemplo, una libreta con 500 referencias de personas que ofrecen ayuda y quieres buscar una concreta, puedes tardar un rato en encontrarla; con la tecnología, sin embargo, ese trámite se soluciona en tan solo un segundo.

Pienso que, con buena voluntad, los ciudadanos pueden hacer muchas cosas útiles, pero cuando movimientos como estos cogen mucha fuerza son más difíciles de gestionar, y la tecnología puede ayudar a hacerlo.

Cuando pase la actual crisis sanitaria, ¿qué pasará con Ayudacovid19?

En la web hay un mensaje que indica que la plataforma morirá cuando termine de existir la necesidad que hay en estos momentos. Sin embargo, he puesto su código fuente a disposición de quien quiera tomarlo, y adaptarlo a cualquier otro problema futuro en el que sea necesario un contacto sencillo entre personas. Las posibilidades son infinitas.

Fuente: Cibersur

Un ingeniero informático cordobés pone en marcha una aplicación para calcular la distancia de los paseos con niños

La regla parece sencilla, un adulto, una vez al día, una hora máximo (de 09:00 a 21:00) y un kilómetro alrededor de casa.

Tras conocerse las normas y recomendaciones, muchos han sido los padres que han recurrido a los mapas de Google para saber por dónde podrán caminar con sus hijos a partir de este domingo. Sin embargo, se han encontrado con un inconveniente: la aplicación no calcula los kilómetros a la redonda.

El ingeniero informático cordobés Álvaro Maroto fue uno de ellos, aunque no se quedó de brazos cruzados y puso en marcha una webapp para calcular la distancia del paseo. «Intenté hacer las cuentas y me topé con lo complicado que era hacerlo con Google, así que en menos de 40 minutos ya tenía este mapa hecho para calcular el paseo de mis sobrinos», cuenta Maroto.

La aplicación es de fácil acceso y funcionamiento. Basta con ingresar, desde cualquier dispositivo móvil o equipo informático, ampliar la zona deseada y hacer click sobre el lugar de residencia para ver, con un círculo sombreado, las zonas por donde se podrá pasear con los pequeños. Así, si una familia vive, por ejemplo, en Las Tendillas, podrá llegar incluso hasta el Puente Romano de Córdoba o, si camina hacia el norte, hasta Santa Marina y si vive en Ciudad Jardín, puede llegar a la estación de Renfe o incluso a parte del Casco Histórico de Córdoba.

La aplicación nacida en Córdoba se ha vuelto viral y ha tenido más de 100.000 accesos únicos en toda España en un día y medio, está siendo recomendada incluso por policías locales y ayuntamientos de distintas localidades para ayudar a sus vecinos a programar sus paseos, por lo que el ingeniero, que no se esperaba tal repercusión, ya ha tenido que cambiar de servidor para que la web soporte la cantidad de visitas.

«La aplicación es mi pequeña aportación a la lucha del covid-19, totalmente gratuita, libre de publicidad y no utiliza ningún tipo de dato personal ni acceso a GPS, siendo totalmente transparente en cuanto al manejo de información», explica Maroto, quien asegura sentirse complacido de poder ayudar a miles de familias no solo en España, sino en todo el mundo, en caso de que otro país adopte una medida similar.

Según lo publicado en el BOE, el paseo diario deberá realizarse como máximo en grupos formados por un adulto responsable y hasta tres niños o niñas. Durante el mismo deberá mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros y cumplir con las medidas de prevención e higiene recomendadas.

La persona que acompañe a los menores deberá ser mayor de edad, convivir en el mismo domicilio que el niño o niña actualmente, o ser un empleado de hogar a cargo del menor. Cuando el adulto sea una persona diferente de los progenitores, tutores, curadores, acogedores o guardadores legales o de hecho, deberá contar con una autorización previa de estos.

En la provincia de Córdoba, esos más de 110.000 menores se reparten entre más de 56.000 niños y en más de 55.000 niñas, que han cumplido con el confinamiento desde mediados del mes de marzo, asistiendo a clases online y tratando de manejar nuevas rutinas desde casa. En este sentido y según los expertos, para las familias también será importante manejar herramientas para organizar las salidas cumpliendo estrictamente con las normas de seguridad e higiene que se requiere mientras dure la pandemia.

Fuente: El Día de Córdoba

UNED y la Universidad de Stanford destacan la utilidad de los laboratorios digitalizados en la cuarentena

Investigadores de la UNED y la Universidad de Stanford han destacado que los laboratorios digitalizados son un sistema que «puede ser útil» para ofrecer prácticas de experimentación a los estudiantes, en estos momentos de confinamiento derivado de la alerta por Covid-19.

Así lo pone de manifiesto el artículo publicado en la revista IEEE Transactions on Industrial Informatics por el profesor del departamento de Informática y Automática de la ETS de Ingeniería Informática de la UNED, Luis de la Torre Cubillo, junto a investigadores de la Universidad de Stanford, sobre la Generación automática y fácil implementación de laboratorios digitalizados.

El trabajo describe la generación automática de laboratorios digitalizados usando de forma combinada dos herramientas que permiten generar y publicar de forma automática gemelos digitales de laboratorios remotos para usarlos en aprendizaje online de forma masiva.

La primera de estas herramientas ha sido desarrollada por la UNED y sirve para comunicarse con laboratorios remotos. La otra, desarrollada en la Universidad de Stanford, consiste en generar aplicaciones web automáticamente a partir de los datos de los experimentos.

El profesor de la Torre, durante sus dos estancias en Stanford, integró el protocolo de comunicación de la UNED en laboratorios remotos, en la plataforma de experimentos online de Stanford conocida como iLabs.

La combinación de esta plataforma con el mecanismo de comunicación le permitieron conectar desde Palo Alto con los laboratorios de la UNED en Madrid y registrar un conjunto completo de datos experimentales relevantes de dos laboratorios remotos y de sus correspondientes imágenes para generar automáticamente las aplicaciones web HTML5, para que cualquier usuario pueda experimentar con el gemelo digital del laboratorio.

Las ventajas de estos gemelos digitales son, por un lado, que los usuarios pueden realizar los experimentos sin necesidad de conectarse con el equipo del laboratorio y, por otro, que pueden utilizarlo tantos usuarios como se requiera de manera simultánea, permitiendo así su uso, por ejemplo, en MOOCs, donde hasta ahora los laboratorios remotos no podían ofrecer servicio a la ingente cantidad de estudiantes que se matriculan en ellos.

Para el investigador de la UNED, en Stanford tenían plataforma web Wdonde dar de alta nuevos experimentos basados en gemelos digitales, pero suponía un trámite extremadamente complejo y laborioso».

«Lo que mi trabajo ha aportado son los protocolos de comunicación con laboratorios remotos que facilitan de forma extrema compartir un nuevo experimento en dicha plataforma. Estos protocolos de comunicación, además, también pueden servir para otras aplicaciones como el internet de las cosas o el control de sistemas en red», ha explicado el experto.

El protocolo de comunicación con laboratorios remotos inteligentes de la UNED ya dispone de dos implementaciones que están totalmente operativas: LabVIEW y Python.

Fuente: Diario Siglo XXI

Concluye la Olimpiada informática de España 2020 y ya tenemos ganadores

Javier Nistal, Víctor Conchello, Blanca Huergo y Oscar Balcells consiguen el oro en la Olimpiada informática de España 2020.

El pasado sábado 18 de abril tuvo lugar la última de las pruebas de la Olimpiada Informática Española 2020, un concurso de programación algorítmica para alumnos y alumnas de educación secundaria (ESO, bachillerato o grado medio) que se viene celebrando anualmente desde 1997, en la que CODDII ha participado este año como  coorganizadora.

El cuadro recoge los estudiantes galardonados, tanto finalistas como medallistas:

Como premio principal los ganadores son invitados a participar en la Olimpiada Informática Internacional.

Podéis acceder a información actualizada de la Olimpiada Internacional aquí: https://www.olimpiada-informatica.org/

En línea con esta iniciativa, el periodista Manuel Noval ha publicado en La Nueva España una entrevista a  Blanca Huergo, la ovetense que se impuso en en la Olimpiada Informática que se disputó online por el estado de alarma.

La ovetense de 17 años Blanca Huergo consiguió el sábado la medalla de oro en la olimpiada informática nacional, marcada marcada por las restricciones impuestas a causa del COVID-19. La joven se impuso a sus rivales desde casa. En un principio, la sede de la prueba iba a ser Barcelona, pero el estado de alarma obligó a realizarla online, cada uno desde su domicilio. Ella era la única mujer de las veinte personas que disputaron entre el viernes y ayer la fase final.

Huergo fue la ganadora el año pasado de la olimpiada asturiana, una prueba que este año se canceló como consecuencia del COVID-19. A la final de 2020 llegó gracias a una prueba clasificatoria online.

La final consistía en resolver varios problemas algorítmicos desarrollando un programa para ello, teniendo en cuenta diversos factores como el tiempo que tarda en funcionar o la memoria que usa.

Para resolverlos hacía falta no solo capacidad y conocimientos, sino también intuición. Blanca Huergo ha estado durante el año haciendo problemas prácticos y leyendo mucho por su cuenta. «Al requerir intuición los problemas, si no practicas mucho es difícil que se te ocurran ideas en el momento», asegura Huergo. Fueron cuatro horas y media de intensa actividad cada uno de los días que para ella fueron muy fructíferas, pero también «bastante estresantes, porque realmente son pocos problemas y dependes mucho de que en el momento se te ocurra la idea ganadora, y darte cuenta de qué es lo que te están pidiendo; el problema, por decirlo de algún modo, te cuenta una historia y tú tienes que darte cuenta de qué algoritmo es el que realmente resuelve la situación».

Por eso ayuda haber leído antes mucho y haber hecho muchos problemas. «Al final, cuantos más problemas hagas más fácil es que se te ocurran ideas, y leer sobre algoritmos y ver problemas de otros años ayuda siempre», señala.

Blanca Huergo descubrió muy pronto su vocación por las matemáticas y la computación. «De pequeña me gustaban mucho las matemáticas, y con 11 o 12 años empecé a hacer cursos online, y fue cuando empecé a ver su aplicación en el terreno de la programación», explica.

Su formación y su facilidad son tales que la adelantaron un curso y está acabando segundo de Bachillerato con un año menos del que le correspondería. Se graduará este año, y ya ha sido admitida para cursar, a partir de octubre, un doble grado de Matemáticas y Ciencias de la Computación en la prestigiosa Universidad de Oxford, en Inglaterra, a la que es muy difícil acceder. Además de tener notas muy altas, para entrar en Oxford es necesario superar un examen de acceso de matemáticas y, a continuación, varias entrevistas que son exámenes orales. La ratio de admitidos es muy baja, incluso para los aspirantes que superan el corte del examen y pasan a las entrevistas.

Tiene ya muchas ganas de ir a la ciudad inglesa y empezar la carrera. Hizo las entrevistas en diciembre de 2019, y allí estuvo varios días con estudiantes y profesores. Vio que es un lugar donde hay un buen ambiente de estudio y de trabajo.

Su campo favorito es la inteligencia artificial, a la que le ha dedicado mucho tiempo. Ha hecho ya bastantes cursos de esta disciplina. Además, el verano pasado trabajó como científica de datos. «Es el campo que realmente me gusta», asegura.

Es algo que le viene de muy atrás, y que tiene claro que será a lo que se dedique: «Todo lo que está relacionado con las matemáticas siempre me ha gustado mucho, procuraba dedicarle tiempo al llegar a casa o en el colegio cuando tenía ratos libres. Y estos últimos años, sobre todo, en cosas relacionadas con programación o algoritmia», dice.

El primer puesto en la olimpiada en España le permitirá viajar, junto con los tres participantes que se clasificaron tras ella, a la fase final mundial, que se disputará en Singapur. Esta olimpiada internacional estará condicionada, también, por el COVID-19. Por el momento, lo único que se sabe es que será a partir del mes de septiembre.

Blanca Huergo espera que esta medalla de oro le abra puertas, que le sirva para conocer a gente y empresas. «Es una oportunidad para darte a conocer, porque si no, estás simplemente haciendo cursos en casa pero nadie sabe lo que haces ni sabes qué hace otra gente para poder compararte y mejorar, que eso siempre sirve; es una buena forma de ver que tu dedicación ha servido para algo», concluye.

Fuente: La Nueva España y elaboración propia

Recomendación de Informátics Europe sobre el uso de tecnología para la mitigación de la infección por COVID-19

En vista de los desarrollos actuales con respecto al uso de la tecnología de seguimiento y vigilancia para el control de la propagación de la infección por COVID-19, Informatics Europe ha publicado una Declaración con recomendaciones, con el objetivo de que sea distribuida entre Universidades y Departamentos vinculados con la Ingeniería Informática, así como entre la comunidad científica.

Puedes acceder aquí a la Declaración original: https://www.informatics-europe.org/news/541-policy-recommendation-covid19.html 

Tal y como incluye esta Declaración:

El Consejo de Administración de Informatics Europe ha emitido las siguientes recomendaciones  respecto al uso de la tecnología de seguimiento en los esfuerzos para controlar la propagación de la infección por COVID-19.

“La actual pandemia de COVID-19 ha obligado a muchos países a tomar medidas drásticas para prevenir y controlar la transmisión del virus de individuo a individuo. Estas medidas van desde detener todas las actividades que implican interacción directa de persona a persona y el «distanciamiento social», hasta rastrear los movimientos de las personas para mantener bajo control las posibles infecciones.

En este contexto, las tecnologías de la información desempeñan un papel facilitador en varias áreas. Como ejemplo, las herramientas para apoyar el trabajo inteligente desde el hogar y la educación a distancia son facilitadores importantes para que sea posible una larga cuarentena en muchos países. De hecho, el trabajo inteligente solo es posible gracias a las tecnologías y, si bien no es aplicable en todos los sectores, aún así garantiza la continuidad del trabajo para una fracción significativa de la población, garantizando así al menos la estabilidad de algunas áreas de negocio.

Además, por primera vez en la historia, en Europa, las escuelas de todos los grados utilizan de manera intensiva sistemas de teleconferencia y herramientas para compartir contenido para permitir que maestros y estudiantes se comuniquen entre ellos y continúen la experiencia de aprendizaje. Por supuesto, la situación no siempre es fácil con algunos estudiantes que no pueden acceder a contenidos digitales y teleconferencias, pero sin estos sistemas, que muestran una robustez y confiabilidad significativas, varias generaciones de alumnos  habrían agotado el activo más importante en su vida, la educación.

En general, la sociedad depende en gran medida de las tecnologías de la información y la sociedad no podría sobrevivir a este período sin ella. Finalmente, la tecnología también apoya la investigación en el análisis del ARN del virus y  la identificación de los medicamentos que podrían ser adecuados en la lucha contra este enemigo invisible.

Sin embargo, hay un área particular en la que el uso de tecnologías debe aplicarse con la máxima precaución. Esa es el área de seguimiento individual. Por un lado, la posibilidad de seguimiento individual es técnicamente viable y podría, en principio, adoptarse tanto para limitar la posibilidad de situaciones contagiosas como para garantizar la seguridad de una parte significativa de la población. Por otro lado, el seguimiento de la población en general, incluso solo un subconjunto de la misma, puede verse como una violación significativa de la privacidad personal que, especialmente en Europa, la mayoría de las personas ve como un derecho básico. Por lo tanto, necesitamos analizar cuidadosamente el dilema entre las necesidades y los intereses de toda la sociedad en esta contingencia específica y la necesidad de garantizar la libertad y los derechos de privacidad de cada individuo.

Como europeos y personas competentes en tecnologías de la información, creemos que es posible garantizar la privacidad de los datos de las personas y al mismo tiempo habilitar algunas formas útiles de seguimiento individual. Tanto el Convenio Europeo de Derechos Humanos como el GDPR deberían ser los cimientos y la fuerza impulsora de cualquier acción en esta ámbito. El primero, de hecho, solicita que cualquier infracción de los derechos debe ser «temporal, limitada y supervisada», mientras que el segundo autoriza excepciones en el procesamiento de datos personales solo si constituyen «medidas necesarias, apropiadas y proporcionadas».

Nos preocupa sinceramente que las medidas extraordinarias tomadas para gestionar una crisis sin precedentes puedan convertirse en una herramienta permanente para que los gobiernos limiten las libertades civiles y la libertad digital. El éxito real de cualquier sistema de rastreo de ubicación depende más de las políticas de salud pública y las medidas operativas que de la solución técnica en sí. Por lo tanto, es de suma importancia asegurarse de tener todos los componentes necesarios en su lugar antes de adoptar una solución que de lo contrario podría resultar ineficaz. Por lo tanto, nuestra recomendación para los encargados de formular políticas y los expertos técnicos es que, en caso de que el seguimiento individual resulte esencial por razones de contención y monitoreo, dicho seguimiento debe realizarse teniendo en cuenta los siguientes principios:

  • Rastree a las personas con su consentimiento y bajo su control directo, permitiéndoles  activar y desactivar el seguimiento de forma libre y fácil incluso durante el mismo día. Para lograr este objetivo, recomendamos a los expertos técnicos que desarrollen software que no solo esté preparado para GDPR, sino que también sea reconfigurable dinámicamente por los usuarios finales dentro de los límites definidos por la jurisdicción actual.
  • Rastree solo datos agregados que no puedan rastrear a individuos particulares si no han dado su consentimiento explícito.
  • Mantenga el proceso de seguimiento de manera transparente y abierta al escrutinio de la opinión pública desde el comienzo de su uso y confíe en la evaluación de asesores científicos independientes para evaluar el impacto de las medidas de seguridad tomadas.
  • Haga que cualquier software y hardware utilizado esté abierto al examen de la sociedad civil.
  • Especifique el límite de tiempo para el seguimiento sin permitir ninguna extensión en ausencia de una evaluación independiente de las motivaciones.

Al adherirse a estos principios, las necesidades legítimas de la sociedad en medio de la crisis COVID-19 estarán equilibradas con las necesidades y los derechos de los ciudadanos afectados por la crisis «.

Pablo César, ingeniero informático por la UPM, que acaba de recibir el Premio Nacional de Investigación de Holanda por sus trabajos en el diseño y evaluación de los nuevos sistemas tecnológicos inteligentes

“Por sus impresionantes descubrimientos científicos y su capacidad para divulgar sus investigaciones e inspirar de este modo a otras personas dentro y fuera de su campo”. Esas son las razones que el jurado alegaba para justificar la concesión del Premio Nacional de Investigación de Holanda a Pablo César, director del Grupo Sistemas Distribuidos e Interactivos del Centro Nacional de Investigación en Informática y Matemáticas de Ámsterdam y antiguo alumno de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Informáticos de la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuvo el título de ingeniero informático en el año 2002.

Desde la Universidad Tecnológica de Delft, donde actualmente desarrolla su trabajo, Pablo César nos habla de su trayectoria investigadora, de las diferencias que percibe entre ambos países en investigación y ciencia o de la valoración que hace de la formación recibida en la UPM, entre otras cuestiones.

Pregunta: Acabas de recibir el Premio Nacional de Investigación de Holanda. ¿Qué supone para ti recibir este galardón?

Respuesta: Es un honor recibir este premio tan prestigioso a la carrera investigadora, y más teniendo en cuenta las razones del jurado (“The jury praises Cesar for his impressive scientific achievements and his ability to communicate his research in an understandable way. Cesar reaches and inspires people inside and outside his field.”). En particular, veo muy positivo que se reconozca mi área de investigación, más centrada en usuarios e interacción, y que quizás no reciba tanta atención en Ciencias de la Computación como debería. Para cualquier investigador, cuyo camino suele ser como una carrera de obstáculos y con muchos rechazos, resulta muy especial recibir reconocimiento por el trabajo realizado.

P: El jurado ha valorado uno de tus trabajos en el Grupo Sistemas Distribuidos e Interactivos del Centro Nacional de Investigación en Informática y Matemáticas de Ámsterdam, que además diriges. Está basado en los problemas fundamentales que hay que abordar en la relación entre la gente y las tecnologías y cómo se puede modelar esta relación. ¿En qué ha consistido tu trabajo? ¿Qué otras líneas de investigación abordáis?

R: El Centro Nacional de Investigación en el que trabajo es un centro puntero único, donde se combinan la investigación en Matemáticas e Informática, con el objetivo final de obtener un impacto fundamental y a largo plazo. Mi grupo se centra en Human-Centered Multimedia Systems, abordando problemas fundamentales sobre cómo modelar y controlar colecciones complejas de elementos temporales que están distribuidos, así como las interacciones de (y entre) los usuarios.  Nuestro objetivo es facilitar la manera en la que la gente usa sistemas interactivos y se comunica a distancia a través de tecnología.

El grupo combina ciencia de datos con metodologías empíricas para entender (modelar y predecir) la calidad de la experiencia percibida por los usuarios. El objetivo final es diseñar y evaluar la próxima generación de sistemas multimedia empáticos e inteligentes, poniendo al usuario en el centro. Para conseguir este objetivo nos basamos en datasets y escenarios realistas, salimos del laboratorio al exterior para investigar, y nos centramos en problemas reales y relevantes. Algunas de las áreas de investigación incluyen tele-conferencia en 3D o tecnología “wearable”.

P: Avanzamos hacia un mundo en el que la tecnología juega un papel cada vez más importante en nuestra vida diaria y en el modo en que se gestionan las ciudades, los servicios o incluso la actividad cotidiana. ¿Estamos realmente preparados en las sociedades para hacer frente a los retos que esto supone? ¿Cuáles consideras que son, actualmente, los principales retos que presentan las tecnologías en su relación con los usuarios?

R: Es cierto que avanzamos hacia una presencia ubicua de la tecnología en nuestro día a día.  Los sistemas inteligentes están presentes en nuestras ciudades, nuestras casas y nuestros teléfonos. La tecnología está cambiando radicalmente nuestra forma de vivir, obtener información y comunicarnos. Si pensamos en el pasado, la sociedad siempre ha tomado una actitud reactiva; ha reaccionado una vez los problemas han aflorado o la situación se ha convertido en insostenible.

En mi opinión, hay dos principales acciones que deberíamos tomar cuanto antes. Primero, necesitamos cambios en el sistema educativo para que desde niños nos familiaricemos más con la tecnología. Esto no significa sólo aprender sobre tecnología, sino también reflexionar sobre ella, incluyendo sus beneficios y peligros. El riesgo es que al final perdamos el control sobre una tecnología que se suponía estamos inventando para ayudar a nuestra sociedad. Segundo, se debería legislar tomando en cuenta los posibles usos e implicaciones de la tecnología en el futuro, para tratar de proporcionar capacidad de reacción, o incluso anticipación, ante la aparición de potenciales problemas. Yo no creo que tengamos que tener miedo a las máquinas o la tecnología, pero todos tenemos que estar mejor preparados a los cambios que se avecinan.

P: Actualmente, trabajas como profesor asociado en la Universidad de Delft. ¿Qué diferencias encuentras entre el modelo docente e investigador español y el que se puede ver en Europa?

R: La verdad es que mi experiencia en España se limita a ser alumno, en Finlandia fui profesor y alumno, y en los Países Bajos profesor. Me sería complicado comparar de manera objetiva todos estos sistemas. Pero quizás puedo comentar sobre una serie de problemas que sufre el sistema en España, basándome en conversaciones con investigadores:

1. Falta de recursos: no se invierte suficiente en investigación, lo que resulta en situaciones de precariedad laboral para los investigadores y en excesiva dificultad para el personal permanente de obtener financiación. Por ejemplo, en Finlandia y en los Países Bajos es la norma, y no la excepción, tener un contrato de trabajo decente para hacer la tesis doctoral.
2. Exceso de burocracia: no tiene sentido que algunas agencias pidan por ejemplo una copia escaneada de la primera y la última pagina de cada artículo o pedir un certificado de asistencia por cada conferencia, o la excesiva documentación en proyectos de ámbito regional y nacional. Al final del día, los investigadores tienen que dedicar demasiado tiempo a asuntos irrelevantes y administrativos.
3. Evaluación investigadora: para disciplinas como Ciencias de la Computación no tiene mucho sentido que los artículos en ciertas conferencias, con mucho mayor impacto que algunas revistas, no se consideren para evaluar una carrera investigadora. Esto resulta en una falta de incentivo para participar en conferencias que son una de las bases de la actividad científica. Además, la selección de conferencias y revistas que cuentan en los méritos es bastante desafortunada. Al final, todo esto resulta en una ingeniería de publicaciones, dónde los investigadores deciden publicar basándose en unas listas, a veces aleatorias, y no en el impacto real de la investigación.
4. Valor de la tesis doctoral: en España, únicamente los estudiantes que esperan trabajar en academia realizan la tesis doctoral y esta no tiene apenas valor en el mercado laboral. En Finlandia y los Países Bajos, una tesis doctoral ayuda para conseguir mejores puestos de trabajos y con un salario más alto.

P: España, que gasta aproximadamente el 1% de su PIB en I+D+i, necesitaría duplicar su inversión para llegar a la media europea. Como investigador y conocedor de ambos sistemas, ¿cómo valoras el estado de salud de la investigación en nuestro país? ¿Se hace mucho o poco teniendo en cuenta esa diferencia de recursos?

R: A mí me sigue sorprendiendo todo lo que se hace en España con los pocos recursos y los problemas que he comentado. Pese a que no cuente para conseguir puntos, algunos grupos se esfuerzan en publicar y participar en conferencias internacionales, ser parte de organismos de estandarización y tener un impacto real, mucho más allá del número de artículos indexados en los primeros cuartiles. En mi área de trabajo hay centros de investigación como i2CAT y VicomTech (con quienes tengo proyectos) y laboratorios universitarios en la Universidad Politécnica de Madrid (Grupo de Tratamiento de Imágenes), la Universidad de Valencia y la Universidad de Oviedo (Grupo de Sistemas de Distribución Multimedia) con gran proyección e impacto internacional. A mi me sigue sorprendiendo como se puede hacer tanto con tan poco.

P: Estudiaste en la UPM, donde obtuviste el título de ingeniero informático en el año 2002. ¿Por qué elegiste la UPM para cursar tus estudios? ¿Cómo valoras la formación recibida en esta Universidad?

R: Elegí la Universidad Politécnica de Madrid, en Informática, por la reputación y la calidad. Siempre me interesaron las Matemáticas, la lógica y la tecnología, por lo que fue una decisión bastante sencilla. Una vez vi dónde estaba el campus y lo solitario que estaba todo, me lo pensé (ahora las cosas han mejorado mucho). La formación en la facultad era la típica que se esperaba de una ingeniería, con asignaturas comunes en el primer año. Lo recuerdo muy intenso y bastante difícil, pero una educación muy completa (desde bases de datos, compiladores o ingeniería del software) y con muchas prácticas. Esto me ha ayudado mucho en mi investigación posterior.

P: Se debate mucho acerca de la calidad de la formación en nuestro país. En tu caso, ¿has sentido que tu formación en la UPM se ha valorado positivamente en el extranjero?

R: Muchísimo. Yo creo que es evidente que la formación en España es muy buena, simplemente viendo la cantidad de gente que está triunfando en el extranjero. El drama es que: 1) la inversión hecha por todos los españoles en formación, luego es aprovechada en otros lugares (como es mi caso); y 2) es muy difícil volver después de triunfar en el extranjero.

P: Finalmente, ¿qué recomendarías a los jóvenes que quieren estudiar una ingeniería y que ya lo están haciendo, y que además tienen sus miras puestas en un futuro dedicado a la investigación?
Yo la verdad es que he ido construyendo mi camino paso a paso. No soy una persona que sabía desde estudiante que quería hacer investigación. Comencé en Finlandia con una Erasmus, donde hice el proyecto final de carrera y me quedé a hacer el doctorado; después me fui a los Países Bajos al Centro de Investigaciones Científicas,  donde ahora llevo mi propio grupo. Mi recomendación es ir paso a paso hacía el objetivo que uno tenga.

En general, mi consejo es encontrar mentores que ayuden; en mi caso esos mentores han sido esenciales en mi carrera. Mi otro consejo es buscar desde el inicio las oportunidades de estancias en el extranjero y en empresas, cosas que ayudan mucho a formarse.

Fuente: UPM