Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Matemáticas para detectar noticias falsas en Twitter

La Universidad de Granada y el Imperial College de Londres han analizado matemáticamente qué características presentan los tuits que contienen información falsa y han propuesto un sistema informático para detección de bulos.

El término fake news (noticias falsas) se ha popularizado en los últimos años, debido sobre todo al impacto que las campañas de desinformación en la red han tenido en diversos acontecimientos políticos y sociales, como el referéndum del Brexit o las elecciones generales en España de abril de 2019.

Los investigadores Miguel Molina Solana y Juan Gómez Romero, del departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Granada (UGR), junto a varios colaboradores del Imperial College de Londres, han presentado un estudio sobre el uso de técnicas de inteligencia artificial para detectar estas noticias falsas en Twitter. El trabajo, publicado en la revista IEEE Access, analiza matemáticamente qué características presentan los tuits que contienen información falsa, y propone un sistema informático para detección de bulos.

El enfoque es diferente a las aproximaciones periodísticas habituales de fact checking, que requieren un ingente trabajo de verificación de datos y revisión de hemeroteca. Aunque la inteligencia artificial puede ayudar en esta tarea, Molina señala que “analizar el contenido de los tuits de forma automática es muy complicado, ya que requiere estudiar si el autor está simplemente siendo irónico o realmente está intentando hacer pasar una noticia falsa como verdadera”. 

Mayúsculas  e iconos son claves

Por ello, en este trabajo los investigadores decidieron utilizar, aparte del contenido del tuit, los datos disponibles sobre el mismo y sobre su autor (esto es, los metadatos), como por ejemplo el número de seguidores en el momento de publicar, la fecha de registro en la red social o la cantidad de mayúsculas e iconos utilizados.

Según destaca Molina, “los experimentos han mostrado que los usuarios que distribuyen información falsa de manera intencionada tienen un comportamiento diferente a los demás”, y añade que “este comportamiento anómalo se manifiesta a través de propiedades fácilmente medibles, como el número de contactos o de tuits marcados como favoritos del autor”. 

En consecuencia, estas características pueden usarse para ayudar en la identificación automática de noticias potencialmente falsas. La investigación también revela que las fake news suelen incluir información más polarizada, novedosa e impactante con el propósito de atraer la atención del lector.

El trabajo utiliza datos de Twitter sobre las elecciones presidenciales de 2016 en EEUU recopilados por los propios autores. Los hallazgos de la investigación han sido también presentados en la conferencia Truth and Trust Online (TTO), celebrada recientemente en Londres y organizada, entre otros, por Twitter, Facebook y la Universidad de Cambridge.

Fuente: Agencia SINC

El proyecto de Virtual Dor, una Spin-Off de la Universidad de Almería, se presentó en Fiesta de la Ciencia de París

La ‘Fête de la Science’ es el evento de divulgación científica más importante que se celebra en Francia, y pretende promover la ciencia y la tecnología entre los más jóvenes y el público en general.

Se desarrolló el pasado fin de semana del 5 y 6 de octubre, y  allí estuvo representada Almería con el equipo de Virtual Dor, una Empresa de Base Tecnológica (EBT), o Spin-Off, de la Universidad de Almería.  

Virtual Dor se especializa en Realidad Virtual, Aumentada, y Mixta, y desarrolla diversos productos y servicios.  A París viajaron con uno de sus proyectos estrella: Neotrie VR, un escenario de Realidad Virtual concebido para manipular y jugar con objetos geométricos y modelos en 3D.

Experiencias

José Luis Rodríguez Blancas, profesor del Departamento de Matemáticas de la UAL, y Diego Cangas Moldes, estudiante de Ingeniería Informática y CEO de Virtual Dor, fueron los encargados de llevar el proyecto a la ‘Fiesta de la Ciencia’ parisina. “No hay duda de que la Realidad Virtual, demandada cada día más en el ámbito educativo, nos aporta experiencias únicas, difíciles de lograr con otros medios”, afirma Rodríguez. “En este sentido, Neotrie VR se presenta a nivel internacional, como una herramienta versátil y completa para generar actividades y experiencias de Realidad Virtual, en las que la geometría juegue un papel importante”.

Fuente: La voz de Almería

RevenueCat, la app con alma sevillana que triunfa en Silicon Valley

Miguel Carranza estudió Ingeniería Informática en Sevilla

A Miguel Carranza su primer ordenador se lo regaló su abuelo por su primera comunión y desde que lo encendió tuvo claro a lo que quería dedicarse el resto de su vida. Es una vocación que ha terminado por instalarlo en el epicentro de Silicon Valley como fundador de una start-up, RevenueCat, que está convirtiéndose rápidamente en un nombre muy conocido para desarrolladores de apps de todo el mundo.

La idea es hasta cierto punto sencilla. En un mundo en el que cada vez más aplicaciones pasan a funcionar con modelos de suscripción, RevenueCat permite a los desarrolladores gestionar esas suscripciones tanto en dispositivos iOS como Android y llevar un control exhaustivo para poder analizar donde provienen los usuarios y cómo hacer crecer su negocio.

La compañía cerró en otoño del año pasado su primera ronda de financiación de 1,5 millones de dólares y más de 1.000 aplicaciones utilizan ya la tecnología. En total, RevenueCat gestiona ya al año más de 100 millones de dólares en suscripciones para sus clientes.

Llegar hasta aquí no fue sencillo. «Estudié Ingeniería Informática en Sevilla y el sueño de Silicon Valley se veía cada vez más complicado. No es fácil mudarse al otro lado del mundo y poder trabajar en EEUU sin contactos, sin visado de trabajo, etc.», explica Carranza.

La oportunidad le llegó como parte del programa Jóvenes con Futuro de StepOne, que ofrecía a jóvenes españoles la posibilidad de realizar prácticas en empresas de Silicon Valley.

«Me entrevisté con una pequeña startup llamada MindSnacks, que hacía juegos educativos para aprender idiomas en iOS. La decisión en ese punto no fue exactamente fácil, tenía que dejar a mi pareja, familia, amigos… pero era lo que siempre había querido. No quería arrepentirme el resto de mi vida del «que hubiera pasado si…», recuerda.

MindSnacks le ofreció trabajo a tiempo completo y le tramitó el visado de trabajo. Los 6 meses para los que había ido se convirtieron en 5 años y medio. Empezó como becario y acabó dirigiendo el equipo de ingeniería, supervisando una app educativa, Elevate, que fue reconocida por Apple como mejor aplicación móvil del año 2014.

Fue esa app la que le permitió dar con la idea de su actual empresa. «En Elevate dedicamos una cantidad de recursos y tiempo de ingeniería inmensa en gestionar las subscripciones de las distintas plataformas (Apple, Google, Web…). Era un problema aburrido, y la mayoría de los ingenieros no estaban interesados en resolverlo, ya que no era una parte diferencial de nuestro producto. Lo intentamos subcontratar varias veces, pero no existía ninguna solución en el mercado», explica.

Su socio Jacob Eiting, que había dejado Elevate antes que él con la intención de montar una empresa, le sugirió montar ese servicio. Todas las aplicaciones serias tenían que resolver ese problema y nadie lo había hecho a escala aún. Todo encajaba.

Se apuntaron a Y-Combinator, una conocida aceleradora de Silicon Valley que ayuda a start-ups a dar sus rimeros pasos (cuna de empresas como Airbnb, Twitch o Dropbox), y fueron seleccionados para el programa. «En ese momento dejé mi trabajo en Elevate, me dediqué a RevenueCat a tiempo completo. Pasamos por el programa de Y-Combiantor en verano de 2018. En septiembre de 2018 fue cuando empezamos a contratar a los primeros empleados«.

La empresa es totalmente remota y de hecho los primeros dos ingenieros de la compañía son españoles. Carranza reconoce que en Silicon Valley hay una enorme concentración de talento. No sólo por los americanos, sino precisamente porque es un hub tecnológico en el que acaban los mejores de todas partes de EEUU y del mundo, pero la tendencia la tendencia es que poco a poco la frontera fronteras vaya desapareciendo, en parte por lo mucho que se han complicado los procesos de inmigración en EE.UU. en los últimos años.

«En España tenemos la gran ventaja competitiva de que no es necesario endeudarse para tener una educación de calidad. Y hay talento de sobra. Pero muchas veces nos centramos demasiado en el mercado español, y esta falta de ambición hace que no se optimice el talento. El estado de California por sí sólo tiene casi el mismo número de habitantes que España. Necesitamos más ejemplos de start-ups globales españolas que sirvan de motivación y no nos limitemos al mercado local.», dice Carranza.

Aún así reconoce que hay ventajas muy claras para un start-up en Silicon Valley. «No quiere decir que no hubiéramos podido montar RevenueCat en España, de hecho creo que hubiese sido totalmente posible. Pero en general, es más fácil conseguir los primeros clientes estando aquí (de algún modo, da credibilidad), y hay mucho más capital. Aunque está cambiando en España, la gran diferencia es que aquí muchos inversores han sido fundadores de start-ups tecnológicas antes, y aportan otro tipo de valor diferente al del inversor tradicional», explica.

Vivir en California, por supuesto, también tiene sus dificultades. «Siempre me he sentido más cercano a la cultura Californiana que a la de Sevilla. Siempre me ha gustado el estilo de vida de aquí, la música de aquí, la playa, el surf…» confiesa Carranza. «Pero cuando llevas suficiente tiempo aquí y pasa la fase del enamoramiento inicial, te das cuenta de que hay muchas cosas que echas de menos.

Obviamente la familia y amigos es el punto principal pero la forma de vivir en Sevilla es diferente. Es más simple, relajada y tranquila. Las relaciones personales son mucho más fuertes. Es un buen sitio para desconectar de la burbuja de San Francisco, y volver a darse cuenta de las cosas realmente importantes. Y a pesar de ser un gran fan de pizzas y hamburguesas, por supuesto, también se echa de menos la comida».

Para los españoles que sueñan con un futuro en Silicon Valley, como hizo él, ofrece un consejo: «Si eres un recién graduado, yo intentaría trabajar para una empresa americana que permita trabajo remoto, o tengo oficinas en Europa. O si tienes los recursos económicos, estudiar un posgrado en EEUU. Son las maneras más fáciles de empezar a construir una red de contactos, y conocer la forma de trabajar americana», señala. «Después puedes decidir si finalmente quites dar el salto, habiendo minimizado el riesgo».

Fuente: El Mundo

IA: ser o no ser en el siglo XXI

Artículo de Amparo Alonso Betanzos, Catedrática del área de computación e IA de la UDC y presidenta de la asociación española de Inteligencia Artificial  

La historia económica moderna intercala épocas de mejoras incrementales con otras en las que ciertos descubrimientos cambian radicalmente la sociedad. En pleno 2019, parece claro que la IA va camino de unirse a los avances revolucionarios, como la navegación, la máquina de vapor o la electricidad. Eminentes jóvenes investigadores como Andrew Ng, profesor de la Universidad de Stanford y fundador del proyecto Google Brain, han calificado a la IA como «la nueva electricidad». Este área de la computación vive hoy su período más brillante, y no por casualidad, sino por la conjugación de varios factores. En primer lugar, la disponibilidad de datos. Prácticamente cualquier experiencia humana está digitalizada, desde los viajes hasta los servicios de salud. En segundo lugar, asistimos a un cambio social y tecnológico sin precedentes, un cambio en el que la conectividad genera tanto una oportunidad de mercado como un reto de adaptación social. En tercer lugar, ahora disponemos de la capacidad de cómputo necesaria gracias a los progresos en esta materia.

También disponemos de avances en software. Nuevos tipos de bases de datos que nos permiten almacenar y tratar datos estructurados y no estructurados, más allá del clásico dato científico. Al mismo tiempo, ha sido disruptiva la aparición de nuevos desarrollos teóricos, fundamentalmente matemáticos, como los obtenidos en el campo del aprendizaje profundo, el aprendizaje por refuerzo, o el reconocimiento del lenguaje natural, que han generado resultados de alto nivel de precisión, situando a la IA como una tecnología madura.

 Como consecuencia de todo lo anterior, aumenta la demanda real de las empresas, que multiplican sus inversiones en el campo. Pero aunque es evidente el éxito de la IA, queda mucho camino aún por recorrer. Durante la última década se han logrado muchos de los objetivos que se establecieron para esta disciplina, sí, pero también hemos abierto más líneas de trabajo que nunca, y tenemos aún muchos problemas que solucionar. Anomalías como la detectada en el algoritmo de contratación de Amazon o con el vehículo autónomo de Tesla son ejemplos de ello. Es más fácil que nunca automatizar soluciones, pero también expandir nuevos problemas.

Pero para resolver un problema, el primer paso es conocerlo, es decir, intentar responder a la pregunta ¿qué es la IA? La respuesta no es fácil porque se trata de un territorio multitarea: robótica, procesamiento del lenguaje natural, razonamiento automático, visión artificial, big data… E incontables campos de actuación: salud, educación, industria, turismo… Y por tanto, necesita e incorpora cada día profesionales de todas las especialidades: matemáticas, economía, derecho, psicología o filosofía…

 Desde aquellos trabajos pioneros e iniciáticos del grupo de científicos del Darmouth College (EE. UU.) y las aportaciones del genial Alan Turing, el desarrollo de la IA ha vivido etapas en las que la disciplina florecía y otras de escasa actividad. Primaveras e inviernos que nos han traído hasta nuestros días. Actualmente, lo que tenemos es una IA específica, con algoritmos y máquinas que realizan tareas asociadas a la inteligencia humana como aprender, entender o razonar, y que requieren inteligencia en un ámbito concreto y especializado. Existen muchos dominios en los que la IA supera a la inteligencia humana: áreas específicas de la medicina, búsqueda de soluciones a fórmulas lógicas con muchas variables, sistemas de recomendación… Los robots, los vehículos autónomos, los asistentes personales o los traductores automáticos son todos ellos casos de éxito de la IA específica.

El cambio y la reflexión

La expansión de esta exitosa IA es la que está cambiando rápidamente nuestra manera de interaccionar con el entorno. ¿Quién pregunta ya indicaciones sobre cómo llegar a cualquier sitio si no es a una aplicación de nuestro móvil? ¿Cuántos vemos la televisión al modo que lo hacían nuestros padres? Pero no todo son bondades. Algunos aspectos no son tan positivos, y requieren de reflexión, como es el caso de la propiedad, protección y privacidad de nuestros datos personales; el escándalo social y político que estalló en Europa y EE. UU. por la cesión irregular de los datos personales de usuarios por parte de ciertas compañías; o la difusión de noticias falsas.

Llegados a este punto, debo centrarme en un aspecto en el que la IA es y será una disciplina clave para cualquier país: el empleo. Vivimos una era de grandes cambios. Aparecerán nuevos trabajos que no conocemos, otros evolucionarán. Existen estudios que concluyen que aproximadamente 3 de cada 4 trabajadores tendrán que cambiar o adaptar su actividad hacia el 2030. Pero lamentablemente no existe ruptura sin coste. Diferentes informes coinciden en que habrá un número alto de tareas que podrán automatizarse, lo que repercutirá en la desaparición de empleos (se estiman unos 4-5 millones en España).

La IA representa una oportunidad que debemos aprovechar. Científicos de datos, expertos en IA o big data, un amplio abanico de ofertas para perfiles relacionados con la informática, la ciberseguridad o las telecomunicaciones. Ofertas muy atractivas en lo económico, pero también por su aportación a la igualdad, avaladas por datos como que el salario medio del sector TIC es un 22 % superior al de otros sectores, tanto para hombres como para mujeres.

Pero la IA es mucho más. Es transversal e interdisciplinar, y por eso precisará de profesionales de otras disciplinas: abogados, filósofos, psicólogos… Habrá nuevos puestos de trabajo que requieran perfiles cada vez más flexibles. Y por eso se abren muchos retos en temas de formación.

Ocurre que la demanda de personal para el desarrollo de la IA es mucho mayor que el personal disponible, una tendencia que se mantendrá en los próximos años. El problema es que tanto en Europa como en EE. UU. descienden los estudiantes de ingenierías y, en general, en disciplinas STEM. Es perentorio que tomemos medidas. Es necesaria una formación en Informática y en Tecnología para nuestros niños y niñas desde Primaria. Un reto imprescindible en un país como el nuestro, en el que esta asignatura, la Informática, no consta en los currículos de Primaria y es solo optativa en la mayoría de las comunidades en Secundaria y Bachillerato.

Cambios que nos ayuden además a reducir también la tremenda brecha de género que arrastramos desde hace décadas en las titulaciones de Ingeniería Informática. El porcentaje de mujeres no ha dejado de descender desde el curso 1985/86, en el que el número de alumnas era del 30 %, hasta la actual horquilla del 10-12 %. El panorama necesita un cambio. No podemos permitirnos llegar solo a la mitad del talento disponible.

Finalmente, necesitaremos una sociedad que entienda y participe de la cultura tecnológica. Y no podemos olvidar la investigación, a la que nuestra sociedad no acaba de dar la importancia que tiene como generadora de riqueza. Es primordial disponer de una inversión adecuada, sostenida y planificada tanto en educación como en I+D+i para conseguir una economía basada en el conocimiento. China y EE. UU. están liderando esta revolución con sus armas. Con inversiones públicas o con el poder de sus empresas.

Europa no puede quedarse descolgada. Las ventajas de la UE son su importante número de instituciones de investigación, 32 de ellas en el top 100 mundial, frente a las 30 de EE. UU. y a las 15 de China. Nuestro hándicap, la falta de grandes referentes empresariales en el universo tecnológico, además de la pérdida constante de talento. Es urgente recuperar el talento que emigró hacia mejores condiciones de trabajo, y apoyar el de nuestros jóvenes, como ya está haciendo Macron en Francia.

La IA está aquí para quedarse, y a diferencia de anteriores revoluciones, tiene dos características propias importantes, su gran escala en este mundo interconectado y su alta velocidad. La inversión global en nuevas empresas de IA se ha multiplicado por nueve entre el 2011 y el 2015, según el Foro Económico Mundial, y ha seguido creciendo aún más desde entonces.

Un estudio reciente diferencia tres grandes grupos de países con respecto a la madurez de su sistema de I+D+i en IA: países líderes (4), emergentes y seguidores. España figura consistentemente en cuarta posición en el grupo de estados líderes y aquellas naciones que entiendan y lideren esta tecnología pueden llegar a duplicar las tasas de crecimiento económico en el corto y medio plazo.

Habilidades digitales

Quedan muchos retos por afrontar, y también hemos de ver las dificultades. España es uno de los países más amenazados por esta llamada cuarta revolución industrial. Según el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales del 2019, elaborado por la CE, nuestra población está muy rezagada en habilidades digitales básicas: ocupa el puesto 11 de los 28 que conforman su ránking, y el 17 de la Europa de los 28 por cantidad de especialistas en tecnologías TIC. España avanza en todos los apartados que incluye la Agenda Digital europea, menos en uno: el capital humano. El país debe esforzarse en que la posible brecha que pueda abrirse entre personas cualificadas y no cualificadas sea la menor posible.

Los retos y los inmensos desafíos que esta situación plantea nos exigen estar preparados. Es necesario corregir lo antes posible el actual descenso de titulados STEM, que bajarán previsiblemente un 3,5 % anual en los próximos cinco años. Actualmente, tenemos un 60 % menos de ingenieros informáticos de los que necesitamos y en el 2020 la brecha llegará a 900.000 en toda Europa.

La recuperación y el apoyo decidido al talento, y la transformación de nuestro ecosistema de I+D+i para hacerlo atractivo, es un inmenso desafío, pero afrontarlo y responder a él será sin duda una misión que puede configurar un país que pueda crear empleo de calidad y generar riqueza económica y bienestar social.

La IA constituye una tecnología que puede convertirse en uno de los hitos de nuestra civilización, tenemos ante nosotros una inmensa y real oportunidad como país que no podemos consentirnos desaprovechar. Estar o no estar, ser o no ser en este siglo será, en gran parte, una cuestión de inteligencia artificial.

ESTE ARTÍCULO es una síntesis de la lección magistral impartida por Amparo Alonso Betanzosen la apertura del curso universitario. Si quiere consultar el texto completo pinche este enlace. Si quiere visualizar el vídeo de la lectura, pinche aquí

Fuente: La Voz de Galicia

La ingeniera informática Alicia Asín, presente con Libelium en 140 países

Alicia Asín es cofundadora de Libelium desde el año 2006 junto a su socio, David Gascón. Alicia estudió Ingeniería Informática y fue en ese momento cuando decidió apostar por las redes de sensores inalámbricos. Fueron los inicios del ahora llamado Internet de las Cosas. Después de trece años, esta tecnología zaragozana está presente en 140 países.

Libelium comenzó como una spin-off de la Universidad de Zaragoza y, actualmente, es un proyecto ya consolidado en el que nunca se deja de emprender debido a la constante innovación y a los nuevos replanteamientos de los planes estratégicos.

Alicia aseguró que el número de mujeres que se matriculan en carreras técnicas universitarias cada año «se reduce dramáticamente», una situación que le parecía «preocupante» debido a que cada día el mundo es más digital y «la tecnología va a ser como un idioma más, como lo es, por ejemplo, el inglés» por lo que es preciso recomendar a las jóvenes que no tengan miedo a la hora de emprender este tipo de carreras técnicas.

Ante esta cuestión tan generalizada en este sector, Alicia explicó que si las mujeres se «autoexcluyen» de las capacitaciones técnicas, se van a alejar a su vez de «aquellos puestos de responsabilidad que están relacionados con ese tipo de carreras y se va a incrementar la brecha entre ambos géneros».

Alicia explicó que en el comité de dirección de Libelium eran cinco mujeres, de las ocho personas que formaban la plantilla, y aseguró que están «rompiendo moldes» gracias a esta representación femenina y, sobre todo, si se les compara con otras empresas del mismo sector. Por el contrario, en el departamento de I+D «tan solo tenemos una mujer pero es que ni si quiera recibimos curriculums cuando abrimos posiciones». 

Fuente: El periódico de Aragón

El Foro IN+ de la Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Valladolid

El Foro IN+ de la Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Valladolid en el Campus María Zambrano de Segovia ha organizado para este viernes, 18 de octubre, a las 19,30 horas en el Aula 105 del Campus María Zambrano una nueva sesión, en la que se podrán escuchar dos charlas «Privacidad y Desarrollo Tecnológico» y «Cómo tener una data lake sin servidores AWS», un encuentro organizado por la comunidad «Segovia Tech Train», en la que se incluyen estas dos sesiones cuya duración total equivaldrá, como en ocasiones anteriores, a una viaje de ida y vuelta entre Segovia y Madrid, ya que su germen es un grupo de segovianos que suelen compartir los viajes de tren para llegar a sus destinos profesionales en Madrid y se han unido para compartir experiencias e inquietudes tecnológicas cerca de su lugar de residencia y, fruto de ello, consolidar estos encuentros de forma periódica de manera que cualquier persona interesada pudiese ser partícipe de ellos.

El Foro IN+ que celebra su cuarta edición tiene por objeto ofrecer un espacio para que especialistas informáticos y profesionales de otros sectores compartan sus experiencias innovadoras en torno al uso de nuevas tecnologías. IN+ programará diferentes actividades a lo largo del curso con las que se pretende crear un espacio de aprendizaje y análisis crítico, abierto tanto a alumnos universitarios, como al resto de la sociedad segoviana.

Charla 1: Privacidad y Desarrollo Tecnológico

Cada vez que alguien desarrolla software utiliza herramientas, otros programas y/o servicios, en las que se apoya o que directamente complementan aquello que está desarrollando. Las implicaciones en materia de privacidad pueden ser muy importantes en función de las opciones elegidas. Pero, ¿somos conscientes de este tipo de implicaciones, y de lo que pueden llegar a significar para los usuarios del software que estamos desarrollando?

Pablo Marinero. Técnico Superior en Administración de Sistemas especializado en Privacidad y Migración a Software Libre. También es Geólogo y Máster en Ingeniería Geológica. Compagina labores de técnico informático con otras de consultoría sobre privacidad y migración a Software Libre. Ha creado un canal en Telegram para la difusión de noticias en torno al mundo de la privacidad: https://t.me/privacy_first.

Charla 2: Cómo tener un data lake sin servidores en AWS

A estas alturas, el que más y el que menos se ha dado cuenta de que hay mucho valor en los datos que una empresa genera. Procesar esos datos a escala para obtener información interesante no es tarea fácil. En esta charla te contaré cómo montar un sistema que ingiera, transforme y analice datos a escala de manera simple y sin preocuparte de instalar ni un solo servidor.

Javier Ramírez. Tech Evangelist de Amazon Web Services donde se encarga de ayudar a los desarrolladores a sacar lo mejor de la nube, de forma que puedan centrarse en resolver problemas interesantes apoyándose en las ventajas de AWS. Amante del almacenamiento de datos, tanto grandes como pequeños, tiene amplia experiencia con sitemas SQL, NoSQL, graph, in-memory, y Big Data, y le encantan los sistemas distribuidos y escalables.

Fuente: Segoviaudaz