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Mar González, ingeniera informática que trabaja en el laboratorio de Seattle de Microsoft Research, vaticina más teletrabajo y una escalada hacia el ‘spacial computing’

Mar González Franco (Pamplona, 1985) trabaja desde el 2016 en Microsoft Research, en el laboratorio de Seattle, donde desarrolla proyectos de investigación relacionados con la realidad virtual. Su relación con Barcelona es grande, porque estudió Ingeniería Informática y Multimedia en la Universitat Ramon Llull y, además, es investigadora honoraria de la Universitat de Barcelona.

¿Hacia dónde se dirige la realidad virtual?

Nos dirigimos hacia lo que llamamos el spacial computing, donde el contenido está distribuido en el espacio, a nuestro alrededor, en vez de metido dentro de una pantalla. Y vamos a interactuar con este contenido y hasta tocarlo.

¡No me diga!

Olvídese de los encuentros digitales de hoy en día, donde vemos a los participantes metidos en una pantalla pequeña. Pronto habrá entornos virtuales en los que podremos vernos convertidos en un avatar y trasladarnos a otro lugar para estar con nuestros amigos y familiares. También hay interacción por sonido, como la app Soundscape, que ayuda a las personas ciegas a llegar a un destino con un sonido espacializado.

Y hablando de encuentros virtuales, ¿qué me dice del auge del teletrabajo?

Pues que estamos siendo testigos de cómo, gracias a la tecnología del cloud computing, podemos trabajar y aprender desde casa de forma colaborativa, disponiendo de recursos accesibles de manera segura. Yo creo que está experiencia cambiará definitivamente el concepto de lugar de trabajo. Es decir, el trabajo dejará de ser un sitio al que se va para ser una cosa que se hace.

La innovación se está mostrando imprescindible, ¿por qué debemos innovar?

Es importante entender la innovación y la adopción tecnológica como una vía para hacernos más eficientes y prepararse para los retos del futuro. La innovación es para todo el mundo, no sólo para las grandes empresas y tecnológicas, y abarca todo tipo de procesos, desde los más simples hasta los más complejos. Empresas, organizaciones e instituciones de todo tipo pueden y deben innovar para hacer frente a grandes desafíos.

Pero las pequeñas empresas dicen que no tienen recursos para la innovación…

Estamos viendo cómo se acelera la innovación. Cambios que se esperaban en los próximos años se están condensando en meses: desde el trabajo desde casa al aprendizaje en remoto, pasando por las ventas y el servicio al cliente online. La manera más sencilla de hacer innovación es preguntarse: qué partes de tu negocio, producto o trabajo necesitan ganar eficacia. Y, a partir de ahí, buscar soluciones que, a veces, vendrán de la mano de un centro tecnológico, pero otras muchas será algo más sencillo. Por ejemplo, muchos pequeños comercios deberían mirar en el actual contexto a las plataformas de venta online para llegar a más gente.

¿Cuál es la situación de la innovación en España y, especialmente, Barcelona?

La innovación hasta ahora era algo etéreo, que se veía en un horizonte lejano. Sin embargo, ahora está cogiendo forma, se está haciendo tangible y forma parte del día a día. Tanto el ámbito público como el privado deben remar en la misma dirección y, en concreto, la universidad debe adoptar las últimas tecnologías para impulsar el I+D en campos como la inteligencia artificial, realidad mixta, internet de las cosas, el big data o quantum computing, por poner algunos ejemplos.MarMa

Acabemos con un tema muy actual, Internet y la desinformación. ¿Cómo lo gestionamos?

Gracias a Internet, muchos de nosotros ahora podemos trabajar y estar en contacto con la familia. También nos da acceso a noticias, pero es muy importante confiar sólo en contenidos de fuentes reputadas, como pueden ser los periódicos tradicionales. Las grandes empresas tecnológicas, además, se están coordinando con las autoridades para luchar contra las noticias falsas e informar de forma segura a los ciudadanos. El problema no sólo es la desinformación, sino también la sobreexposición a las noticias, que incluso siendo verídicas pueden llegar a generar ansiedad, tal y como estamos viendo estos días con la pandemia.

Fuente: El Periódico