Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

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IA: ser o no ser en el siglo XXI

Amparo Alonso Betanzos (foto de La Voz de Galicia)
Artículo de Amparo Alonso Betanzos, Catedrática del área de computación e IA de la UDC y presidenta de la asociación española de Inteligencia Artificial  

La historia económica moderna intercala épocas de mejoras incrementales con otras en las que ciertos descubrimientos cambian radicalmente la sociedad. En pleno 2019, parece claro que la IA va camino de unirse a los avances revolucionarios, como la navegación, la máquina de vapor o la electricidad. Eminentes jóvenes investigadores como Andrew Ng, profesor de la Universidad de Stanford y fundador del proyecto Google Brain, han calificado a la IA como «la nueva electricidad». Este área de la computación vive hoy su período más brillante, y no por casualidad, sino por la conjugación de varios factores. En primer lugar, la disponibilidad de datos. Prácticamente cualquier experiencia humana está digitalizada, desde los viajes hasta los servicios de salud. En segundo lugar, asistimos a un cambio social y tecnológico sin precedentes, un cambio en el que la conectividad genera tanto una oportunidad de mercado como un reto de adaptación social. En tercer lugar, ahora disponemos de la capacidad de cómputo necesaria gracias a los progresos en esta materia.

También disponemos de avances en software. Nuevos tipos de bases de datos que nos permiten almacenar y tratar datos estructurados y no estructurados, más allá del clásico dato científico. Al mismo tiempo, ha sido disruptiva la aparición de nuevos desarrollos teóricos, fundamentalmente matemáticos, como los obtenidos en el campo del aprendizaje profundo, el aprendizaje por refuerzo, o el reconocimiento del lenguaje natural, que han generado resultados de alto nivel de precisión, situando a la IA como una tecnología madura.

 Como consecuencia de todo lo anterior, aumenta la demanda real de las empresas, que multiplican sus inversiones en el campo. Pero aunque es evidente el éxito de la IA, queda mucho camino aún por recorrer. Durante la última década se han logrado muchos de los objetivos que se establecieron para esta disciplina, sí, pero también hemos abierto más líneas de trabajo que nunca, y tenemos aún muchos problemas que solucionar. Anomalías como la detectada en el algoritmo de contratación de Amazon o con el vehículo autónomo de Tesla son ejemplos de ello. Es más fácil que nunca automatizar soluciones, pero también expandir nuevos problemas.

Pero para resolver un problema, el primer paso es conocerlo, es decir, intentar responder a la pregunta ¿qué es la IA? La respuesta no es fácil porque se trata de un territorio multitarea: robótica, procesamiento del lenguaje natural, razonamiento automático, visión artificial, big data… E incontables campos de actuación: salud, educación, industria, turismo… Y por tanto, necesita e incorpora cada día profesionales de todas las especialidades: matemáticas, economía, derecho, psicología o filosofía…

 Desde aquellos trabajos pioneros e iniciáticos del grupo de científicos del Darmouth College (EE. UU.) y las aportaciones del genial Alan Turing, el desarrollo de la IA ha vivido etapas en las que la disciplina florecía y otras de escasa actividad. Primaveras e inviernos que nos han traído hasta nuestros días. Actualmente, lo que tenemos es una IA específica, con algoritmos y máquinas que realizan tareas asociadas a la inteligencia humana como aprender, entender o razonar, y que requieren inteligencia en un ámbito concreto y especializado. Existen muchos dominios en los que la IA supera a la inteligencia humana: áreas específicas de la medicina, búsqueda de soluciones a fórmulas lógicas con muchas variables, sistemas de recomendación… Los robots, los vehículos autónomos, los asistentes personales o los traductores automáticos son todos ellos casos de éxito de la IA específica.

El cambio y la reflexión

La expansión de esta exitosa IA es la que está cambiando rápidamente nuestra manera de interaccionar con el entorno. ¿Quién pregunta ya indicaciones sobre cómo llegar a cualquier sitio si no es a una aplicación de nuestro móvil? ¿Cuántos vemos la televisión al modo que lo hacían nuestros padres? Pero no todo son bondades. Algunos aspectos no son tan positivos, y requieren de reflexión, como es el caso de la propiedad, protección y privacidad de nuestros datos personales; el escándalo social y político que estalló en Europa y EE. UU. por la cesión irregular de los datos personales de usuarios por parte de ciertas compañías; o la difusión de noticias falsas.

Llegados a este punto, debo centrarme en un aspecto en el que la IA es y será una disciplina clave para cualquier país: el empleo. Vivimos una era de grandes cambios. Aparecerán nuevos trabajos que no conocemos, otros evolucionarán. Existen estudios que concluyen que aproximadamente 3 de cada 4 trabajadores tendrán que cambiar o adaptar su actividad hacia el 2030. Pero lamentablemente no existe ruptura sin coste. Diferentes informes coinciden en que habrá un número alto de tareas que podrán automatizarse, lo que repercutirá en la desaparición de empleos (se estiman unos 4-5 millones en España).

La IA representa una oportunidad que debemos aprovechar. Científicos de datos, expertos en IA o big data, un amplio abanico de ofertas para perfiles relacionados con la informática, la ciberseguridad o las telecomunicaciones. Ofertas muy atractivas en lo económico, pero también por su aportación a la igualdad, avaladas por datos como que el salario medio del sector TIC es un 22 % superior al de otros sectores, tanto para hombres como para mujeres.

Pero la IA es mucho más. Es transversal e interdisciplinar, y por eso precisará de profesionales de otras disciplinas: abogados, filósofos, psicólogos… Habrá nuevos puestos de trabajo que requieran perfiles cada vez más flexibles. Y por eso se abren muchos retos en temas de formación.

Ocurre que la demanda de personal para el desarrollo de la IA es mucho mayor que el personal disponible, una tendencia que se mantendrá en los próximos años. El problema es que tanto en Europa como en EE. UU. descienden los estudiantes de ingenierías y, en general, en disciplinas STEM. Es perentorio que tomemos medidas. Es necesaria una formación en Informática y en Tecnología para nuestros niños y niñas desde Primaria. Un reto imprescindible en un país como el nuestro, en el que esta asignatura, la Informática, no consta en los currículos de Primaria y es solo optativa en la mayoría de las comunidades en Secundaria y Bachillerato.

Cambios que nos ayuden además a reducir también la tremenda brecha de género que arrastramos desde hace décadas en las titulaciones de Ingeniería Informática. El porcentaje de mujeres no ha dejado de descender desde el curso 1985/86, en el que el número de alumnas era del 30 %, hasta la actual horquilla del 10-12 %. El panorama necesita un cambio. No podemos permitirnos llegar solo a la mitad del talento disponible.

Finalmente, necesitaremos una sociedad que entienda y participe de la cultura tecnológica. Y no podemos olvidar la investigación, a la que nuestra sociedad no acaba de dar la importancia que tiene como generadora de riqueza. Es primordial disponer de una inversión adecuada, sostenida y planificada tanto en educación como en I+D+i para conseguir una economía basada en el conocimiento. China y EE. UU. están liderando esta revolución con sus armas. Con inversiones públicas o con el poder de sus empresas.

Europa no puede quedarse descolgada. Las ventajas de la UE son su importante número de instituciones de investigación, 32 de ellas en el top 100 mundial, frente a las 30 de EE. UU. y a las 15 de China. Nuestro hándicap, la falta de grandes referentes empresariales en el universo tecnológico, además de la pérdida constante de talento. Es urgente recuperar el talento que emigró hacia mejores condiciones de trabajo, y apoyar el de nuestros jóvenes, como ya está haciendo Macron en Francia.

La IA está aquí para quedarse, y a diferencia de anteriores revoluciones, tiene dos características propias importantes, su gran escala en este mundo interconectado y su alta velocidad. La inversión global en nuevas empresas de IA se ha multiplicado por nueve entre el 2011 y el 2015, según el Foro Económico Mundial, y ha seguido creciendo aún más desde entonces.

Un estudio reciente diferencia tres grandes grupos de países con respecto a la madurez de su sistema de I+D+i en IA: países líderes (4), emergentes y seguidores. España figura consistentemente en cuarta posición en el grupo de estados líderes y aquellas naciones que entiendan y lideren esta tecnología pueden llegar a duplicar las tasas de crecimiento económico en el corto y medio plazo.

Habilidades digitales

Quedan muchos retos por afrontar, y también hemos de ver las dificultades. España es uno de los países más amenazados por esta llamada cuarta revolución industrial. Según el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales del 2019, elaborado por la CE, nuestra población está muy rezagada en habilidades digitales básicas: ocupa el puesto 11 de los 28 que conforman su ránking, y el 17 de la Europa de los 28 por cantidad de especialistas en tecnologías TIC. España avanza en todos los apartados que incluye la Agenda Digital europea, menos en uno: el capital humano. El país debe esforzarse en que la posible brecha que pueda abrirse entre personas cualificadas y no cualificadas sea la menor posible.

Los retos y los inmensos desafíos que esta situación plantea nos exigen estar preparados. Es necesario corregir lo antes posible el actual descenso de titulados STEM, que bajarán previsiblemente un 3,5 % anual en los próximos cinco años. Actualmente, tenemos un 60 % menos de ingenieros informáticos de los que necesitamos y en el 2020 la brecha llegará a 900.000 en toda Europa.

La recuperación y el apoyo decidido al talento, y la transformación de nuestro ecosistema de I+D+i para hacerlo atractivo, es un inmenso desafío, pero afrontarlo y responder a él será sin duda una misión que puede configurar un país que pueda crear empleo de calidad y generar riqueza económica y bienestar social.

La IA constituye una tecnología que puede convertirse en uno de los hitos de nuestra civilización, tenemos ante nosotros una inmensa y real oportunidad como país que no podemos consentirnos desaprovechar. Estar o no estar, ser o no ser en este siglo será, en gran parte, una cuestión de inteligencia artificial.

ESTE ARTÍCULO es una síntesis de la lección magistral impartida por Amparo Alonso Betanzosen la apertura del curso universitario. Si quiere consultar el texto completo pinche este enlace. Si quiere visualizar el vídeo de la lectura, pinche aquí

Fuente: La Voz de Galicia

Segovia acoge la cita anual de investigadores de todo el mundo en procesamiento de datos

La 26ª edición del Simposio internacional sobre procesamiento de cadenas y recuperación de información (SPIRE), organizado por la Escuela de Ingeniería Informática de Segovia, se celebra del 7 al 9 de octubre en el Campus María Zambrano.

Del 7 al 9 de octubre se celebra en el Campus de la Universidad de Valladolid en Segovia la 26ª edición del Simposio internacional sobre procesamiento de cadenas y recuperación de información (SPIRE). Una conferencia consolidada a nivel internacional en el ámbito de las Ciencias de la Computación y, más concretamente, en el área de procesamiento de strings, recuperación de información y biología computacional.

El encuentro organizado por la Escuela de Ingeniería Informática de Segovia, en colaboración con el Laboratorio de Bases de Datos de la Universidade da Coruña y el Centro de Investigación Singular (CITIC), acoge a investigadores de más de 20 nacionalidades diferentes que presentarán 36 trabajos originales relacionados con las áreas de compresión de datos, recuperación de la información, algoritmos, biología computacional, indexación y estructuras de datos comprimidas.

Durante sus ya casi 26 años de historia, esta conferencia ha aglutinado a una comunidad científica de gran relevancia, cuyas aportaciones tecnológicas han supuesto grandes innovaciones en áreas tan punteras como la búsqueda y recuperación de información en la web o la genómica.

Algunas de las estructuras de datos, algoritmos, técnicas de compresión y/o procesamiento de texto que se usan actualmente en empresas líderes a nivel internacional (Google, Yahoo!, o eBay, entre otras) fueron presentadas inicialmente en SPIRE. Por lo tanto, los resultados de estos encuentros tienen un alto impacto en todas aquellas organizaciones que lleven a cabo procesamiento masivo de datos.

Por todo ello, SPIRE se ha convertido a lo largo de los años en cita obligada a nivel internacional para la comunidad investigadora en procesamiento eficiente de cantidades masivas de datos, en particular de strings, representados en estructuras sucintas.

Esta nueva edición contará con tres invitados de gran relevancia internacional: Alistair Moffat, profesor de Informática de la Universidad de Melbourne (Australia) que intervendrá el lunes 7 de octubre con la conferencia «C/W/L Spells «Cool»: User-Based Evaluation in Information Retrieval (Recuperación de datos basada en la evaluación del usuario)».

Veli Mäkinen, de la Universidad de Helsinki (Finlandia) que analizará el martes 8, que ocurre «When Stringology Meets Graphs (Cuando el análisis de ficheros de texto (stringologia) se encuentra con los gráficos)».

Y, por último, el profesor de la Universidad de Chile Gonzalo Navarro, que intervendrá los días 9 con la conferencia «Repetitiveness and Indexability (Repetitividad e Indexabilidad)»; y el viernes 11, dentro del foro IN+ de la Escuela de Informática donde mantendrá un encuentro con los alumnos del centro.

XIV edición del Taller sobre Compresión, Texto y Algoritmos (WCTA)

SPIRE acoge también la XIV edición del Taller sobre Compresión, Texto y Algoritmos (WCTA) que se celebra el jueves 10 de octubre, teniendo como ponente invitada a Nadia Pisanti, profesora del Departamento de Informática de la Universidad de Pisa (Italia) con la conferencia «Coincidencia de patrones en línea (aproximada) en textos y aplicaciones degenerados».

El evento, que se inaugura el lunes 7 de octubre a las 9,30 horas en el ágora por el vicerrector del Campus, Agustín García Matilla, cuenta con el patrocinio del proyecto europeo BIRDS de Análisis y diseño de estructuras de datos de recuperación de información y bioinformática y la editorial Springer, así como del Campus de la UVa en Segovia y del Ayuntamiento de Segovia, a través de Segovia Activa y Turismo de Segovia.

Fuente: segoviaudaz.es

Una cátedra fomentará la participación de las mujeres en las TIC

Cátedra Women, ICT & Business (WIB)

El rector de la Universidade da Coruña, Julio Abalde, y el rector de la Universidad de Vigo, Manuel Reigosa, y el director de la empresa Aldaba Servicios Profesionales, Enrique Fernández Pérez, han firmado en la Rectoría de la Maestría el acuerdo que establece la Cátedra Interuniversitaria Aldaba WIB : Mujeres, TIC y negocios.

El propósito de la Cátedra es facilitar la incorporación de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Computación de la UDC y de la Escuela Superior de Ingeniería Informática de Uvigo en el mundo laboral, así como hacer visible la participación de las mujeres en el mundo de las TIC para agudizar el interés de las niñas en las carreras STEM.

Tanto Abalde como Reigosa destacaron el carácter ejemplar de esta Cátedra interuniversitaria, la segunda existente entre las dos entidades, ya que «la colaboración entre diferentes campus está llamada a ser un activo del futuro», subrayó Abalde, a lo que Reigosa corroboró que «la colaboración da mejores frutos que la competencia ”. También destacaron la importancia de la relación pública y privada establecida con esta empresa recientemente otorgada por el Consejo Social de la UDC con un premio que destaca su espíritu innovador.

El director de Aldaba explicó que, entre otros objetivos, esta Cátedra tiene como objetivo alentar las vocaciones tecnológicas de las mujeres para las cuales ya tienen una serie de actividades en escuelas e institutos. En este punto, el rector de la UDC señaló que la matrícula de mujeres en informática es del 12%, en línea con otras universidades españolas y el resto de Europa y «con una tendencia a la baja». Es un «desafío», dijo el rector de UVIgo, y agregó que «como sociedad estamos perdiendo mucho talento».

Fuente: Comunicación Universidade da Coruña