Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Mensajes en la categoría Uncategorized

Humberto Bustince recoge en Praga un premio de la Sociedad Europea de Lógica

El catedrático de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) e investigador del Instituto de Smart Cities (ISC), ha recogido en Praga (República Checa) el premio concedido por la Sociedad Europea de Lógica y Tecnologías Difusas (EUSFLAT, por sus siglas en inglés)

El premio ha sido concedido en reconocimiento a “sus excelentes e inspiradoras contribuciones a los fundamentos matemáticos de la teoría de conjuntos difusos y sus aplicaciones exitosas en el procesamiento de imágenes y en medicina”, informa la UPNA en un comunicado.

El galardón le fue entregado por Martin Stepnicka, presidente de la sociedad científica, en el marco de la XI Conferencia de EUSFLAT celebrada en la Universidad Técnica Checa.

La asociación EUSFLAT está integrada por investigadores de toda Europa especialistas en inteligencia computacional y en lógica difusa o borrosa, que es un pilar básico de la inteligencia artificial con aplicaciones en la toma de decisiones, el diagnóstico médico por imagen, el procesamiento del lenguaje natural, el control o la sociología, entre otras.

Bustince, uno de los científicos más influyentes y citados del mundo en su campo, según la lista elaborada por Clarivate Analytics en 2018, es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Salamanca (1983) y doctor en Matemáticas por la Universidad Pública de Navarra (1994), donde ejerce la docencia y la investigación desde 1991.

Actualmente, da clases sobre inteligencia artificial a estudiantes de Ingeniería Informática.

Responsable y fundador del grupo de investigación de la UPNA sobre Inteligencia Artificial y Razonamiento Aproximado (GIARA), Bustince es autor de más de 250 artículos científicos y más de 180 contribuciones a congresos internacionales e investigador principal de más de veinte proyectos tanto nacionales como internacionales, además de ser coautor de cinco libros sobre lógica difusa.

Además, está adscrito, como investigador, a Navarrabiomed (centro de investigación biomédica del Gobierno de Navarra y la UPNA) y al Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA). EFE

Fte.: Navarra Información

Reportaje sobre programadoras con motivo del día del software

Cuando las mujeres dominaban el software

Las programadoras tuvieron un papel fundamental en el inicio del desarrollo de la informática, pero desde los años 80 su papel ha ido cayendo

Artículo de Jordi Pérez Colomé para elpais.com

En abril de 1967, la edición estadounidense de la revista femenina Cosmopolitan publicó un reportaje titulado «Las chicas informáticas». Las fotos eran de una joven programadora de IBM rodeada de hombres ingenieros. «Hace 20 años [en 1947] una chica podía ser secretaria, maestra, quizá bibliotecaria, trabajadora social o enfermera», decía el texto. «Si era realmente ambiciosa podía competir con hombres, a menudo trabajando más horas por menos dinero. Pero ahora han llegado los grandes, fascinantes ordenadores y un nuevo tipo de trabajo para las mujeres: programar», añadía.

El sueldo en 1967 en ese nuevo trabajo podía alcanzar 20.000 dólares al año, cerca de 150.000 euros al cambio actual y tras calcular la inflación.

Antes de la llegada del ordenador personal, cuando las computadoras eran aparatos que ocupaban habitaciones enteras, las mujeres eran casi la mitad de las empleadas en programarlos. Fue un momento histórico especial, con sus características y que duró hasta mediados de los 80, según recuerda el escritor Clive Thompson en su nuevo libro Programadores. La creación de una nueva tribu y la recreación del mundo, de momento publicado solo en inglés. «Es increíble lo poco que se habla de las mujeres pioneras», dice Patricia Ordóñez, catedrática asociada de Informática en la Universidad de Puerto Rico Río Piedras.

Grace Hopper, una de las pioneras que ayudó crear el primer ordenador, decía en Cosmopolitan, que programar es «como preparar una cena»

¿Por qué las mujeres dominaron el inicio del software? Porque era un sector nuevo y el prestigio estaba en algo cercano pero distinto: el hardware. «Una de las razones por las que en los 60 los hombres no eran programadores a tiempo completo es porque la parte sexy, gratificante era el hardware», construir los ordenadores, dice Thompson. Ahí estaba el dinero que invertía el Gobierno y las grandes dificultades intelectuales. La programación era un punto intermedio entre los ingenieros y las secretarias: «Las programadoras de carrera no eran personal investigador, sino que servían al personal investigador», escribe Thompson.

A pesar de su peso, los clichés de la época eran imbatibles. Grace Hopper, una de las pioneras que trabajó en la empresa que había creado el primer ordenador programable, el Eniac, decía en el texto de Cosmopolitan, que programar es «como preparar una cena». Había que planificar «los detalles con paciencia», decía Hopper, que añadía: «Las mujeres están hechas para programar ordenadores». No era un comentario raro para la época: un libro de 1968 sobre cómo llegar a ser informático sugería que quien disfrutaba «cocinando a partir de un libro de cocina» podía tener aptitudes naturales para programar.

También saber coser era bueno para programar, decían. Las comparaciones eran con labores rutinarias y de atención al detalle. Nadie sabía exactamente en realidad qué era programar. Los primeros lenguajes compiladores –que traducían algo parecido a nuestras lenguas a ceros y unos– acababan de crearse. Las mujeres tenían además un pedigrí añadido por haber colaborado desde laboratorios clave como con el Eniac o en Bletchley Park en Reino Unido, que contribuyó a la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.

Esa mezcla de valores que hacían que las mujeres se consolidaran como programadoras llegó a su cima, según Thompson, en 1984. Al principio de ese año un 37,1% de los estudiantes de informática en Estados Unidos eran mujeres. A partir de ahí, la caída. En 2012, el porcentaje rondaba el 17%. El dato es más impactante porque en otras carreras, las mujeres estudiantes aumentan desde los años 60. En medicina o derecho rondan el 50% desde unos inicios que no llegaban al 10%.

Los tres motivos de las desaparición

¿Qué ocurrió para que las mujeres desaparecieran de la informática o para que los hombres llegaran en masa a desplazarlas? Tres cosas, según Thompson. Uno, el software era cada vez más importante y las empresas empezaban a nombrar a directivos con esa formación. Una cosa era introducir a programadoras para que teclearan, otra distinta era hacerlas directivas.

Dos, la llegada de los ordenadores personales a los hogares. Los adolescentes podían trastear desde muy jóvenes con sus Commodore 64 y los padres solían regalar el aparato al niño o al menos ponerlo en su habitación. Según un estudio sobre la diferencia entre géneros de Jane Margolis, de la Carnegie Mellon University, en los años 90, los padres tenían el doble de probabilidad de regalar un ordenador a un hijo que a una hija. Y era más fácil meterse en la carrera con conocimientos previos de ordenadores, aunque investigaciones posteriores han desmontado la idea de que los hackers adolescentes son mejores licenciados en informática.

No solo eso. «Esa irrupción vino acompañada de videojuegos con narrativas bastante simples pero que enganchaban y que hizo que se empezara a popularizar la imagen del informático como un friki, un ser asocial que no se relacionaba con nada salvo con su máquina, que es un estereotipo que no funciona entre las mujeres», explica Paloma Díaz, catedrática del Departamento de Informática de la Universidad Carlos III.

Leer el artículo completo aquí

Un investigador de la UCAM desarrolla un simulador para el futuro de la supercomputación

Diseñado por un investigador de la UCAM, junto con otros de Estados Unidos y Corea del Sur, se ha presentado en el prestigioso Simposio 
Internacional en Arquitectura de Computadores (ISCA), en Arizona.

El sistema multi-GPU – superordenador que consta de varios procesadores y aceleradores gráficos – más avanzado es el DGX-2 de Nvidia, que cuesta 400.000 dólares, pesa 150 kg y es capaz de procesar 2.000 billones de operaciones por segundo, consumiendo hasta 10 kw. De ahí la importancia de esta nueva herramienta, MGPUSim, de la que es coautor el profesor del Grado en Ingeniería Informática de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), José Luis Abellán, y que cualquier investigador podrá descargar sin coste alguno (el simulador es de código abierto bajo licencia MIT), instalar, utilizar e incluso modificar, para diseñar y evaluar sus nuevos prototipos multi-GPU que «atendiendan de forma más efectiva las demandas computacionales requeridas por nuestra sociedad actual, basada en el conocimiento», señala el profesor. El objetivo es que sean más rápidos, económicos y que consuman menos energía.

Participantes

La construcción de un simulador de estas características no puede ser abordado por una sola persona en un espacio razonable de tiempo, señala Abellán. «En concreto hemos participado investigadores de cuatro instituciones universitarias (Northeastern University, Boston University, UCAM y el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea) y la empresa AMD», indica.

El simulador se ha presentado esta semana en el XLVI Simposio Internacional en Arquitectura de Computadores (ISCA), que se ha celebrado en Arizona (Estados Unidos), una de las citas más importante a nivel mundial en el área de informática de arquitectura de computadores. Los investigadores recibirán el reconocimiento de la red europea de investigadores HiPEAC.

Fte.: La Opinión de Murcia/Europa Press

Cáceres acoge las V Jornadas Nacionales de Investigación en Ciberseguridad (JNIC)

La Universidad de Extremadura junto a la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Computaex organizan en Cáceres las V Jornadas Nacionales de Investigación en Ciberseguridad (JNIC) entre los días 5 y 7 de junio de 2019. La candidatura liderada por la UEx fue la que obtuvo mejor valoración de entre todas las propuestas presentadas.

Previamente las JNIC se han celebrado en las ciudades de León, Granada, Madrid y San Sebastián atrayendo a los investigadores más destacados en materia de ciberseguridad tanto del ámbito nacional como de Latinoamérica. Este congreso situará a Extremadura en general, y a la Universidad de Extremadura en particular, en la primera línea de panorama nacional sobre la ciberseguridad.

Las JNIC son unas jornadas científicas que promueven el contacto, intercambio y discusión de ideas, conocimientos y experiencias entre la red académica y de investigación por una parte, y profesionales y empresas por otra. Sirven de escaparate de los últimos avances científicos en la materia y materializa un foro de debate en el que presentar perspectivas y enfoques innovadores en ciberseguridad, posibilitando la conexión entre la acción investigadora e innovadora y el desarrollo de productos y servicios de valor para la sociedad.

Investigadores y profesionales de diferentes puntos de la geografía nacional presentarán el resultado de sus investigaciones científicas desde diversas perspectivas con un nexo común: la ciberseguridad.

En las JNIC de Cáceres se espera que asistan cerca de 130 investigadores de reconocido prestigio y algunas empresas nacionales punteras en la materia. La calidad investigadora está asegurada por sus asistentes, y desde la organización que quiere demostrar el potencial de la Universidad de Extremadura y de sus investigadores. 

Construir el mundo del futuro

Cuatro ingenieras de éxito animan a 2.000 alumnas de la ESO a estudiar carreras técnicas en la Universidad de Alicante

Fuente: Sol Giménez. Diario Información

«La misión de un ingeniero es crear, diseñar, construir el mundo del futuro». Así ha resumido la ingeniera informática Susana Soler a qué se dedican las personas que estudian ingeniería a un grupo de mil alumnas de primero y segundo de la ESO que han visitado la Universidad de Alicante dentro del proyecto «Quiero ser ingeniera».

Soler trabaja en Sabis, la empresa tecnológica del grupo Banco Sabadell que da servicio al banco TSB de la city en Londres, y se ha dirigido a las estudiantes, al igual que han hecho Cristina Ávila, de la constructora CHM, la gerente del Parque Científico de la UA, Olga Francés, y la jefa de industria de la Conselleria de Economía, Pepa Catalá. Todas ellas se han unido a este proyecto que lidera la UA y que busca revertir la escasa presencia de las mujeres en las carreras llamadas STEM, científicas, tecnológicas y matemáticas.

El auditorio no ha sido nada fácil pero las ponentes han conseguido captar la atención de las niñas, que antes han podido recorrer varios estands instalados en la Escuela Politécnica Superior y presenciar demostraciones de drones y robótica. Hoy se repite la actividad con otras mil alumnas de la provincia.

En total participan en estos dos días 25 colegios e institutos en «Quiero ser ingeniera». Susana Soler ha hablado a las alumnas de casos de ingenieras conocidas en la Historia, como Elisabeth Hamilton, que programó el ordenador de a bordo del Apolo XI o la actriz Hedy Lamarr, precursora de las comunicaciones sin cable como el wifi, el bluetooh o el GPS, así como la señora Warren, que terminó el puente de Brooklin.

También les ha explicado que los ingenieros de hoy día son un «prototipo diferente, no son frikis pegados a un ordenador programando». «Hoy en día tienen que ser personas completas y con habilidades sociales igual que habilidades técnicas. Los métodos de trabajo son cada vez más colaborativos, deben saber trabajar en equipos multidisciplinares, poder entrevistar al usuario, defender un proyecto, hablar en público y redactar análisis», afirma la ingeniera informática.

Para Soler el descenso en la matriculación en carreras técnicas se debe a «un compendio de varios motivos». «Por un lado, la oferta universitaria es más abundante y por otro, la imagen que se ha transmitido socialmente de los ingenieros no es la correcta, está estereotipada». «Las niñas quizá no ven la aplicación de estudiar una ingeniería ni son conscientes de lo que puede hacer un ingeniero», añade. Considera que «el punto de vista de las mujeres es necesario para mejorar la perspectiva del futuro. Si el usuario final de las tecnologías son mujeres debería haber mujeres en el proceso de diseño, si no está cubierto el 50% de la población algo estamos haciendo mal», asegura Soler.

Al preguntarle sobre si en el caso de la ingeniería informática el machismo puede ser una de las causas por las que las mujeres no se integran, señala que «en mi carrera profesional no he experimentado el machismo, pero es un sector copado por los hombres y es posible que eso eche para atrás a las mujeres». «Y es cierto que los cargos directivos se adjudican al sector masculino, por lo que son necesarias acciones tanto a nivel educativo como empresarial», concluye Soler.

 

Foto de Pilar Cortes

«La tecnología avanza muy rápido y las leyes muy lentas»

La tesis del vigués David Vilares, reconocido como el mejor investigador joven en los premios nacionales de Informática, intenta capturar datos de las emociones de la gente cuando opina en foros

En el grupo de investigación de David Vilares (Vigo, 1989) se trabaja en técnicas que sepan capaces de comprender el lenguaje humano en general. «Parte de mi tesis se centra en desarrollar técnicas que sean capaces de extraer las emociones y opiniones que emitimos cuando nos estamos comunicando», detalla.

-¿Puede poner un ejemplo?

-TripAdvisor, por ejemplo. La capacidad de poder analizar de manera rápida qué piensan los usuarios sobre determinados aspectos de un hotel o un restaurante que están evaluando. O, por ejemplo, en el caso que quieras comprar un coche indicas unas claves: que consuma poco, que sea respetuoso con el medio ambiente y que se pueda usar en zonas rurales. Pues con un rastreo en webs donde opinan los usuarios el algoritmo podría darte un resumen personalizado sobre los puntos que a ti te interesan.

-Muchos desconfían de estos avances. Las personas cada vez están más controladas por ese rastro en Internet.

-No hay que ser sensacionalista ni catastrofista. La tecnología está para ayudar a las personas, aunque luego se pueda retorcer usándola con un mal propósito. Ahí entra en juego la regulación. Muchas veces la tecnología avanza muy rápido y las leyes van muy lentas. Lo ideal sería que fueran los dos a la par.

-¿En qué trabaja ahora?

-En desarrollar técnicas que detecten la estructura sintáctica de las oraciones. Para que un ordenador pueda hacer eso de una manera muy rápida y luego poder hacer búsquedas más precisas. Lo que se busca es tener la comprensión de un humano y para eso necesitas tener la estructura de la oración, no solo un listado de palabras.

-¿Se podría hacer un diálogo con una máquina de manera fluida?

-Existen asistentes con los que puedes hacer algunas cosas, pero no hacer una conversación como la que estamos teniendo ahora. Eso tardará.

-¿Mucho?

-Sí, el lenguaje humano es muy complejo. ¿Cómo tratas la ironía, el sarcasmo o todo el conocimiento que está detrás de las palabras? Para llegar a sistemas realmente efectivos tardaremos. Hay mucho trabajo que desarrollar.

-¿Qué supone para usted el premio?

-A nivel personal, la alegría de sentirte reconocido. También para la familia, que me gusta que lo vean.

Fuente: La Voz de Galicia

Grados en Ciencia de datos “Los datos han llegado para quedarse” puesta en marcha en UPV y UV en València

“Los datos han llegado para quedarse”. La frase la pronuncia el vicerrector de Estudios de la Universitat Politécnica de València, Eduardo Vendrell. No lo sabe pero es la misma que se encuentra en la primera línea de presentación en la web del grado en Ciencia de Datos de la Universitat de València. Viendo la coincidencia, cabría añadir que no son el futuro; es el presente, y la coincidencia no es casualidad.

Lo que grosso modo se describe como Big Data (en realidad la Ciencia de Datos es mucho más amplia) es en la práctica un nuevo lenguaje, con sus códigos, sus formas, sus reglas. Tanto la Universitat como la Politécnica están impartiendo enseñanzas en torno a esta Ciencia de los Datos que haría las delicias de Gauss. Igual que algunos creen en profetas, otros creen en los números. Una religión que va en aumento y que ha incorporado una nueva orden: la Universitat de València anunció este martes su intención de poner en marcha el primer grado de Ciencia de Datos aplicado a una disciplina, en este caso a la gestión y dirección de empresas, con la puesta en marcha de Inteligencia y Analítica de Negocios.

La Politécnica, por su parte, ha estrenado este curso su grado dedicado a las cifras que pululan por las redes, que vuelan por las ondas, a los datos que se generan cada día, que podemos ahora mensurar gracias a los nuevos sistemas informáticos, a los nuevos procesadores… Los egresados del curso 18-19 serán en cuatro años la primera promoción de ingenieros de Datos (el grado está vinculado a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática). El profesorado es de los que les hace sacar pecho en la Politécnica. La dedicación estimada al título es de 80 profesores, explica Vendrell, de los cuales 76 son doctores, 14 catedráticos y 49 profesores titulares de universidad. Sólo hay un profesor asociado y a tiempo parcial; y es porque, como diría el anuncio de L’Oréal, porque lo vale. “El nivel es muy alto, teniendo en cuenta que se exige un 50% de doctores y en nuestro caso es más del 90%”, comenta.

Su grado tiene una orientación transversal y se ha concebido con la clara intención de no chocarse con el que ofrece la Universitat de València. La colaboración entre las dos instituciones en este caso está siendo modélica, algo que el vicerrector de la Politécnica quiere poner en valor. “Es un ejemplo de cómo se pueden implantar este tipo de grados sin pisarse los unos a los otros”. No lo menciona, pero es inevitable recordar el conflicto entre la Universidad de Alicante y la Miguel Hernández de Elche por la implantación del grado de Medicina. Lo de los datos no ha sido, ni mucho menos, el caso. Algoritmos, informática, el nuevo grado cuenta con 75 alumnos que optan a 240 créditos, un número de estudiantes selecto que han tenido que superar una nota de corte muy alta: 9,75.

Esperando a ANECA

El grado de la Politécnica ya está en marcha porque, lógicamente, ha pasado el visto bueno de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación. El nuevo grado de la Universitat de València, Inteligencia y Analítica de Negocios, está a la espera de este trámite, explica Dolores Forés, vicedecana de Estudios de Grado de la Facultad de Economía. La intención de la Universitat es ponerlo en marcha el próximo curso, el 2019-2020. Forés destaca que tiene un carácter “diferenciador bastante elevado”, ya que tiene un contenido más práctico, aplicado a la empresa. Es como una doble titulación. Los egresados sabrán de Ciencia de Datos, podrán leer en este nuevo idioma, y sabrán de empresa.

La razón de ser del grado es puro sentido común, si se atiende a la perspectiva de Forés. “Muchas veces el directivo sabe lo que quiere, que es vender un producto. Lo que necesita es alguien que le diga, a través del análisis de datos, cómo hacerlo, que le ayude a por ejemplo crear una aplicación que le haga llegar este mercado”. Los egresados podrán hacerlo por ellos mismos. O podrían. Si a algo se parecerá este grado es a otros más tradicionales que aúnan, por citar el caso más habitual, Derecho y Economía.

La Universitat ofrecerá 50 plazas, con un programa de estudios que incluirá asignaturas básicas del conocimiento de la empresa y luego todas las relacionadas con técnicas de investigación de datos, siempre desde el punto de vista económico. Como en el caso de la Politécnica, el profesorado es de los que, de entrada, luce: todos serán doctores. El 20,8% son catedráticos; los titulares de universidad son un 54,2%; un 8,4%, ayudantes doctores, tantos como asociados doctores. Completan la nómina un 6,2% de profesores titulares de escuela universitaria 6,2% y un 2% de catedráticos de escuela universitaria.

El nuevo grado de la Universitat de València se unirá a los que ofrecen ahora la Carlos III de Madrid y la Universidad Autónoma de Barcelona y supondrá una nueva pica en el Flandes de los números. La conquista del conocimiento a través de los datos sigue su curso.

Fte.: Valencia Plaza

Administración de empresas e informática: las carreras más demandadas

Infoempleo y Spring Professional analizan cuáles son las carreras con más salidas profesionales en el VIII informe Infoempleo Adecco (2017)

El 55% del empleo cualificado en España requiere la posesión de una titulación universitaria o de grado superior de Formación Profesional. A pocas semanas de conocer los resultados la prueba Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), que determinarán su futuro, multitud de jóvenes se enfrentan a elegir una titulación. En la mayoría de los casos afirman tener dudas y desconocimiento acerca de las opciones que existen y de los diferentes itinerarios formativos.

En los colegios e institutos, los orientadores trabajan para tratar de ayudar a los alumnos a elegir una titulación superior que se adapte a sus gustos y posibilidades. Existe un amplio abanico de posibilidades que van desde los grados universitarios hasta las dobles titulaciones o los grados superiores de formación profesional (FP). Pese a que no se recomienda escoger un grado o carrera por sus salidas profesionales, este dato puede ayudar a la hora de decidirse. Para ello, hemos recopilado las titulaciones que más demandan las empresas:

Los titulados universitarios son los perfiles más demandados por las empresas, según recogió el VIII informe Infoempleo Adecco (2017), que se publica cada año. Más del 42% de los puestos ofertados tienen como requisito estar en posesión de una titulación universitaria.

Durante los últimos años la titulación más demandada ha sido Administración de empresas y finanzas, que se consolida como la carrera con más salidas en nuestro país. Casi un 5% de los empleos demandados se corresponde con esta titulación. La cifra asciende hasta el 10% si nos referimos a los empleos que requieren formación superior.

El segundo puesto entre los grados más demandados ocupa Ingeniería Informática, aunque su demanda ha caído en los últimos años sigue acaparando un 2,5% de los puestos ofertados. Ingeniería Industrial, Comercio y Marketing, Psicología y Psicopedagogía completan el top 5. La doble titulación más demandada es Administración de empresas y Derecho, ocupando el sexto puesto en el ranking.

Las titulaciones jurídico-sociales han sufrido en los últimos tiempos un leve descenso de su demanda. Se sitúan en el 40% de los requisitos de la oferta de empleos. A las ya nombradas que lideran el ranking se suman Relaciones Laborales y RRHH y Economía.

Las carreras técnicas sí que han crecido en cuanto a demanda recientemente. Las empresas cada vez solicitan más perfiles técnicos en todos los sectores, algo muy relacionado con la evolución de las tecnologías y el Big Data. Las más demandadas después de Ingeniería Informática son Ingeniería Industrial e Ingeniería de Telecomunicaciones.

En cuanto a las titulaciones sanitarias, la líder del ranking es Psicología y Psicopedagogía. La siguen de lejos, con menos de la mitad de demanda EnfermeríaMedicina y BiomedicinaFarmacia y Odontología. Las carreras científico-experimentales pierden peso en la oferta de empleo. BiologíaBioquímica y Biotecnología son las más demandadas, seguidas de Química.

Mayor aportación generan las titulaciones de Artes y Humanidades, con Filología a la cabeza. Completan el ranking de las más demandadas Artes y Diseño y Traducción e Interpretación.

Fte.: Madrid es noticia

Cita en Valencia de los colegios de ingeniería informática de toda España

El sábado 28 de abril, los colegios de ingeniería informática de toda España se dieron cita en Valencia, convocados por el Consejo General de Colegios (CCII), para analizar, valorar y debatir la actualidad profesional del sector TI. Esta reunión fue el colofón a una intensa semana en la que el COIICV, junto con más de 50 entidades y empresas colaboradoras, celebraba el evento de referencia en el sector TI valenciano #SI2018.

En la reunión se abordaron los retos actuales y futuros de la profesión y del sector, se evaluaron las distintas acciones que se están llevando a cabo para valorizar a los profesionales y se trataron otras problemáticas en torno a la regulación profesional, a la situación de los ingenieros de cara a los procesos de selección convocados por las administraciones públicas, etc.

Puedes acceder aquí a la información balance de la jornada: https://ccii.es/44-news/366-los-profesionales-reivindican-la-regulacion-de-la-informatica-para-garantizar-los-derechos-ciudadanos-y-la-competitividad 

Seis jóvenes doctores,  premio de Investigación de la Sociedad Científica Informática de España y Fundación BBVA  

Seis jóvenes doctores,  premio de Investigación de la Sociedad Científica Informática de España y Fundación BBVA   

La ceremonia de entrega de la primera edición de los Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España-Fundación BBVA, celebrada ayer en Madrid, ha reconocido la excelencia de seis jóvenes doctores menores de 30 años que realizan investigación de alta calidad en nuestro país

Los ganadores en esta primera edición son autores de trabajos de alto impacto en áreas como la inteligencia artificial, la gestión de big data, la arquitectura de los superordenadores, el aprendizaje automático y el tratamiento digital de imágenes

Estos trabajos están orientados a aplicar la inteligencia artificial a los trasplantes de órganos y a la sostenibilidad de la agricultura, a generar automáticamente previsiones meteorológicas; a aplicar el big data a la lucha contra enfermedades como el mal de Chagas, a impulsar la realidad virtual y optimizar el rendimiento de los superordenadores.

Durante la ceremonia se han entregado también los Premios Nacionales de Informática, que otorga la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) desde 2005 para reconocer a investigadores ya consolidados e incentivar la investigación en informática

Seis trabajos “originales, creativos y excelentes”

Los Premios “reconocen la creatividad, originalidad y excelencia” de los jóvenes doctores, según se explica en las bases. Cada uno de los seis premios concedidos en esta edición inaugural está dotado con 5.000 euros.

Los premiados son:

  • Cristóbal Camarero, de la Universidad de Cantabria, que investiga en cómo mejorar las interconexiones entre los procesadores de un supercomputador para optimizar su rendimiento, así como en la demostración automática de teoremas y en aplicaciones en banca
  • Elena Garcés, de la Universidad de Zaragoza y actualmente investigadora posdoctoral en Technicolor (Rennes, Francia), que ha desarrollado algoritmos para el tratamiento digital de imágenes que resultan de gran interés para el cine y el desarrollo de programas de realidad virtual
  • Josué Feliu Pérez, de la Universidad Politécnica de Valencia, que ha mejorado la eficiencia de un tipo de procesadores -llamados multinúcleo– presentes hoy tanto en los teléfonos inteligentes como en grandes centros de cálculo.
  • Petar Jovanovic, de la Universidad Politécnica de Cataluña, autor de aplicaciones para análisis de Big Data que ya usa la Organización Mundial de la Salud (OMS) para erradicar enfermedades en países desfavorecidos, como el mal de Chagas.
  • María Pérez Ortiz, de la Universidad de Córdoba y actualmente en la Universidad de Cambridge (Reino Unido), que ha desarrollado aplicaciones innovadoras en áreas tan diversas como la agricultura sostenible, los trasplantes de órganos, el cambio climático y la oncología.
  • Alejandro Ramos Soto, de la Universidad de Santiago de Compostela, cuyo trabajo ha dado lugar a Galiweather, un sistema que traduce a lenguaje natural los datos de los técnicos de la agencia meteorológica gallega y produce así automáticamente 314 previsiones del tiempo diarias, una por cada uno de los municipios gallegos.

Premios Nacionales de Informática

Durante la ceremonia, se han entregado también los Premios Nacionales de Informática 2016, que otorga la SCIE desde 2005 para reconocer a investigadores ya consolidados e incentivar la investigación en informática. Este año los galardonados han sido:

Miguel Toro, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Sevilla, gana el premio José García Santesmases a la Trayectoria Profesional por su “amplio reconocimiento académico tanto a nivel nacional como internacional”.

Mario Piattini, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Castilla-La Mancha, es el ganador del premio Aritmel. Piattini es el autor español más prolífico y con mayor índice de impacto en ingeniería de software. Además ha creado varias empresas de base tecnológica.

Nuria Oliver, Ingeniera de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, gana el premio Ángela Ruiz Robles. Ha sido directora científica de Telefónica I+D y en la actualidad es Directora de Investigación en Ciencias de Datos en Vodafone.

Los ganadores de los Premios Nacionales de Informática representan la investigación de excelencia en España, con un alto impacto internacional en áreas como  la Ingeniería de Software y Bases de Datos, y en inteligencia artificial. Los tres galardonados en esta edición han fomentado una estrecha relación con el sector empresarial, colaborando con algunas de las principales compañías globales y también creando nuevas empresas en España.