Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

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La Universidad de Castilla La-Mancha celebra online un curso de verano sobre los fundamentos de la computación cuántica

En formato online y con la participación de 45 alumnos,  ha comenzado el curso de verano ‘Fundamentos de la Computación Cuántica’, codirigido por los profesores Mario Piattini y Ricardo Pérez del Castillo. El programa ofrecerá una panorámica sobre plataformas y tecnología y profundizará en el desarrollo de software cuántico de calidad, una disciplina que multiplica las oportunidades de inserción laboral para los futuros graduados en Ingeniería Informática por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

“Si el siglo XIX fue el de las máquinas y el XX el de la información, el XXI está siendo la era cuántica”, señaló Piattini en el acto inaugural, tras recordar que se cumplen ahora 25 años desde que Juan Ignacio Cirac, que fue profesor de la UCLM, propuso la construcción de un ordenador cuántico. “En esta nueva revolución, aquello que parecía ciencia ficción puede hacerse realidad, ejecutando algoritmos que requieren una gestión masiva de información para la que no sirven los ordenadores convencionales”.

El catedrático señaló también cómo a finales de 2019 Google aseguraba haber conquistado la “supremacía cuántica” al realizar en poco más de tres minutos un cálculo que habría supuesto 10.000 años a los ordenadores más potentes del mundo. La computación cuántica tendría aplicaciones en medicina y salud, privacidad y criptografía, cadenas de suministro y logísticas, industria química, económica y servicios financieros, energía y agricultura o defensa, entre otros, y “abre nuevos perfiles profesionales, tanto de investigación como de programadores”.

Piattini recordó también el Manifiesto de Talavera sobre Ingeniería de Software y Computación Cuántica, impulsado el pasado mes de febrero con motivo de celebración en Talavera de la Reina del primer workshop Internacional sobre Ingeniería y Programación QuANtum SoftWare (QANSWER). El documento, que promociona la importancia de la ingeniería del software y la programación cuántica en el desarrollo de la computación cuántica, recoge algunos principios y compromisos en este campo, así como llamadas a la acción dirigidas a ingenieros de software, investigadores, educadores, gobiernos, vendedores, clientes y usuarios interesados.

En la inauguración del curso de verano, que se enmarca en el convenio de colaboración entre la UCLM y Alhambra IT,  participaron también las vicerrectoras de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Mª Ángeles Zurilla, y de Internacionalización y Formación Permanente, Fátima Guadamillas, respectivamente; el director general de Administración Digital de la Junta de Comunidades, Juan Ángel Morejudo; la alcaldesa de Talavera, Tita García Elez; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Talavera de la Reina, Santiago Gutierrez Broncano, y Guido Peterssen Nodarse, aQuantum Team Leader.

Todos ellos coincidieron en destacar la importancia de la implantación del Grado en Ingeniería Informática en Talavera de la Reina, una apuesta conjunta que vincula a la Universidad con las administraciones y la ciudadanía para construir una ciudad más competitiva y tecnológica que aspira a atraer talento y capital, no solo mediante el establecimiento de empresas, sino también con una oferta de estudios universitarios orientada a estudiantes de otras provincias y comunidades autónomas.
Gabinete de Comunicación UCLM.

Fuente: Comunicación UCLM

Entrevista al ingeniero informático Sergio Boixo Castrillo: «Seguimos en la infancia de la computación cuántica»

Sergio Boixo Castrillo | Diario de León

Construir un ordenador cuántico sin fallos y encontrar sus aplicaciones prácticas es el trabajo al que ahora se enfrenta, después de formar parte del equipo que ha logrado el hito histórico de alcanzar por primera vez la supremacía cuántica. Lo ha hecho como director del grupo de teoría y aplicaciones de computación cuántica de Google. «Aún faltan unos diez años para desarrollar esta tecnología», señala. En los que seguirá investigando y dando rienda suelta a la curiosidad que desde muy niño le despertaron los más variados aspectos de la ciencia. Se recuerda devorando libros y jugando en las calles «como hacíamos entonces los niños del barrio». Y disfrutando de una gran familia a la que sigue visitando cada año en León.

Sergio Boixo Castrillo (León, 1973) guarda «muy buenos recuerdos de mi infancia en la ciudad, que fue como la de cualquier niño en aquellos años. Los niños del barrio nos conocíamos todos y jugábamos siempre en la calle. Además, la familia de mi madre, Castrillo, es extensa y muy bien avenida, así que pasábamos mucho tiempo juntos con los tíos, primos, abuelos,… Al menos una vez al año vuelvo a León sobre todo a visitar a mis tíos y primos Castrillo, quedan muchos ahí y siempre se juntan».

Una infancia rodeada también de incentivos para la curiosidad científica. «Mi abuelo paterno era Gregorio Boixo, y fue un pionero introduciendo la inseminación artificial en los pueblos de León. Y mi abuela paterna era una entusiasta de la química, vivía entregada a dar clases particulares a niños y adolescentes». Además Sergio es sobrino de Juan Carlos Boixo, director del Centro de Selección y Reproducción Animal (Censyra). Su padre, José Ignacio, es un informático que desde su trabajo en el Banco de España ha participado en proyectos como el mercado de deuda pública, el sistema nacional de compensación electrónica, el cambio de milenio del Sistema Europeo de Bancos Centrales, y lidera la iniciativa EuroFiling y la normativa de formatos financieros, entre otras actividades.

En este entorno, reconoce que «desde muy temprano me gustó la ciencia, aún recuerdo devorar el libro Nueva Guía de la Ciencia de Isaac Asimov siendo bastante pequeño. Incluso en el instituto leía artículos de investigación en física cuántica».

Sin embargo, «mi primera licenciatura fue la de ingeniero informático. Una carrera en la que sobre todo me gustaban las asignaturas más teóricas. Que como resultado fundamental concluían que todos los métodos que se han inventado para computar o calcular funcionan con las mismas operaciones básicas. Es decir, que un superordenador funciona de un forma similar a un ábaco de hace 2.000 años, aunque miles de millones de veces más rápido». Entonces «empezaron a salir algunos artículos explicando que un ordenador cuántico funcionaría de una manera totalmente distinta».

Boixo tardó aún varios años en dedicarse a la investigación. «Es una opción muy sacrificada y no sabía muy bien cómo hacerlo. Pero después de trabajar unos años como informático en Alemania decidí seguir mi vocación, primero con un máster en Barcelona y luego en Estados Unidos».

Resume así una trayectoria en la que nunca dejó de avanzar en el estudio. En 1996 se licenció como ingeniero informático por la Universidad Complutense de Madrid; y en 1999 se licencia en Filosofía por la Universidad Española de Educación a Distancia Uned). Una formación que podría parecer chocante en el conjunto de su trayectoria, pero que le ayuda a formar una perspectiva para enfocar no sólo sus decisiones sino la manera de entender la realidad. Incluso desde un punto de vista ‘cuántico’. En 2003 acabó su tercera carrera universitaria, esta vez Matemáticas, por la misma universidad a distancia. Entre 1996 y 2002 trabajó como informático, desde programador hasta arquitecto de sistemas, en diversos bancos, como el Banco Central Europeo o el Dresdner Bank en Fráncfort, y en empresas, como Semanticedge en Berlín.

En 2003 dio finalmente ese salto hacia la investigación e inició un doctorado en Física Teórica en la Universitat Autònoma de Barcelona, donde ejerció como profesor asociado. Un año después se fue a la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos, donde comenzó los desarrollos en el campo de la computación cuántica. Al mismo tiempo trabajaba en Los Alamos National Laboratory. Se doctoró en física teórica en la Universidad de Nuevo México en 2008, fue postdoc dos años en Caltech, y postdoc en Harvard un año. Después de eso fue profesor investigador en el Information Sciences Institute de la University of Southern California.

A la pregunta de si es, en cierto modo, autodidacta, señala que lo es «a medias. He estado en bastantes universidades y centros de investigación. Pero hice dos de mis tres carreras en la Uned, es decir, preparando el material por mi cuenta, sin profesor. A medida que profundizas, todos los investigadores son algo autodidactas».

Después de toda esta trayectoria desembargó en Google en 2013. «Fui el segundo empleado de la compañía en trabajar en computación cuántica, hace ya seis años y medio. Así que me ha dado tiempo a hacer bastantes cosas». Desde la sede de Google en Mountain View, en California, dirige el grupo de teoría y aplicaciones de computación cuántica. «Obviamente, estoy orgulloso de cómo ha ido madurando este proyecto en Google. Hace poco publicamos un trabajo en el que hemos estado volcados más de tres años, tanto experimentales como teóricos. Básicamente es un experimento que demuestra que, en cierto sentido, hay más diferencia entre un ordenador cuántico y un superordenador tradicional que entre éste y un ábaco. Esto es conocido como supremacía cuántica».

El gran avance de la computación cuántica fue publicado a finales de octubre por la revista Nature. El equipo de investigadores de Google había logrado la supremacía cuántica, que según explica Sundar Pichai, director ejecutivo de la compañía tecnológica, «es un término de arte que significa que hemos usado un ordenador cuántic para resolver un problema que a una computadora clásica le llevaría un tiempo impracticable resolver».

El chip desarrollado, que han llamado Sycamore, concluyó en 200 segundos un cálculo que le costaría realizar unos 10.000 años al supercomputador más rápido del mundo actualmente.

Los investigadores se muestran «entusiasmados con lo que está por venir», aunque recuerdan las palabras del premio Nobel Richard Feynman: «Si crees que entiendes la mecánica cuántica, no entiendes la mecánica cuántica». Pichai apuntala: «En muchos sentidos, el ejercicio de construir una computadora cuántica es una larga lección de todo lo que aún no entendemos sobre el mundo que nos rodea». Aunque saben que tiene «un enorme potencial para la informática».

El logro es un primer paso, y el camino no ha sido sencillo. «Ha sido un viaje de 13 años para que Google llegue aquí. En 2006 el científico de la compañía Hartmut Neven comenzó a explorar la idea de cómo la computación cuántica podría ayudar a nuestros esfuerzos para acelerar el aprendizaje automático. Este trabajo condujo a la formación de nuestro equipo Google AI Quantum. En 2014 John Martins y su equipo de la Universidad de California en Santa Bárbara se unieron a nosotros en nuestros esfuerzos para construir un computador cuántico. Dos años más tarde Sergio Boixo publicó un documento que centró nuestros esfuerzos en la tarea computacional bien definida de la supremacía cuántica; y ahora el equipo ha construido el primer sistema cuántico del mundo que supera las capacidades de las supercomputadoras para estas tareas en particular». Añade que «hicimos estas primeras apuestas porque creíamos, y seguimos creyendo, que la computación cuántica puede acelerar las soluciones para algunos de los problemas más acuciantes del mundo, desde el cambio climático hasta las enfermedades. Dado que la naturaleza se comporta mecánicamente de forma cuántica, la computación cuántica nos brinda la mejor oportunidad de comprender y simular el mundo natural a nivel molecular. Con este avance, ahora estamos un paso más cerca de aplicar la computación cuántica para, por ejemplo, diseñar baterías más eficientes, crear fertilizantes con menos energía y descubrir qué moléculas podrían producir medicamentos efectivos».

Unas aplicaciones que «aún están a muchos años de distancia. Siempre hemos sabido que sería un maratón, no un sprint. Lo importante de construir algo que no se ha probado es que no hay un libro de jugadas. Si el equipo necesitaba una parte tenían que inventarla y construirla ellos mismos. Y si no funcionaba, y a menudo no funcionaba, tenían que rediseñarlo y construirlo de nuevo».

En este nuevo escenario de retos de futuro trabaja el equipo de Sergio Boixo, que destaca dos retos fundamentales en la actualidad: «El primero es avanzar en demostrar y construir un ordenador cuántico tolerante a fallos que pueda realizar programas arbitrariamente largos. Los procesadores cuánticos experimentales actuales sólo pueden funcionar algunas millonésimas de segundo antes de tener errores. Sabemos que un ordenador cuántico de estas características tendrá muchas aplicaciones, pero aún faltan unos diez años para desarrollar esta tecnología. Seguimos en la infancia de la computación cuántica».

El segundo de los retos es «demostrar aplicaciones prácticas antes de conseguir construir un ordenador cuántico tolerante a fallos. El cálculo que hicimos para demostrar la supremacía cuántica es demasiado especializado, y es muy difícil superar a los superordenadores tradicionales, que representan increíbles avances tecnológicos, en cálculos con aplicaciones más prácticas».

El futuro inmediato del investigador leonés se centra en estos dos retos. «Por ejemplo, estoy trabajando en una primera aplicación práctica de la computación cuántica, aunque aún algo especializada. Consiste en generar números aleatorios certificados, lo cual tiene aplicaciones importantes en ciberseguridad».

Es el siguiente paso y, según explican desde Google, «el comienzo de un nuevo viaje: descubrir cómo poner en práctica esta tecnología». Para lo que trabajan con la comunidad científica con herramientas de fuente abierta que «permiten que otros trabajen junto a nosotros para identificar nuevas aplicaciones».

Intentar explicar a profanos en el tema cómo se desarrolla el proceso cuántico se plantea complicado. Un bit en un ordenador clásico almacena información como 0 ó 1. Un bit cuántico, denominado qubit, «puede ser tanto 0 como 1 al mismo tiempo, una propiedad llamada superposición». Que permite que crezcan exponencialmente, y que un ordenador cuántico explore simultáneamente un gran espacio de muchas posibles soluciones a un problema».

Para demostrar la supremacía el ordenador desarrollado por el equipo de Boixo realizó con éxito un cálculo de prueba en sólo 200 segundos que en los superordenadores más potentes de la actualidad habría tardado miles de años. «Podemos lograr estas enormes velocidades sólo por la calidad de control que tenemos sobre los qubits». Pero los ordenadores cuánticos son «propensos a errores». A pesar de lo cual el experimento de Google mostró «la capacidad de realizar un cálculo con pocos errores a una escala lo suficientemente grande como para superar a un ordenador clásico».

El logro científico tiene también su respuesta. IBM cuestiona la supremacía, y señala que un superordenador convencional podría hacer el cálculo en unos días. Lo cierto es que se ha dado un paso más en el avance de de la ciencia cuántica. Un cálculo que, de momento, no tiene aplicación. Como otros muchos descubrimientos pioneros a lo largo de la historia. Tan cierto como que abre el camino a un nuevo universo de conocimiento y aplicaciones por explorar. En el que Sergio Boixo tiene un papel protagonista.

Fuente: Diario de León

La nueva frontera de la computación cuántica, a debate en Donostia

La nueva frontera de la computación cuántica, a debate en Donostia

La nueva frontera de la computación cuántica será el tema de la conferencia tecnológica que pronunciará Ariadna Font, directora de AI Challenges y de IBM Quantum Experiences, durante el acto del 40 aniversario de la puesta en marcha de los estudios universitarios oficiales de Ingeniería Informática en España.

Con motivo de este aniversario,  la Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática (CODDII), en representación de los principales actores implicados en la educación universitaria de informática en España, ha organizado un acto conmemorativo en el marco de su Asamblea General anual, que se celebrará en Donostia – San Sebastián, los días 2 y 3 de noviembre. Toda la actividad del evento se podrá seguir en redes sociales mediante el hastag #inf40coddii.

El acto principal del evento tendrá lugar el día 2 y contará con la participación de María Felisa Verdejo Maíllo, catedrática de la UNED, Premio Nacional de Informática y ECCAI Fellow, quien pronunciará la conferencia académica “Una crónica personal de cuatro décadas de enseñanza de la informática: logros y desafíos”.

Una mesa redonda sobre “La informática en los próximos 40 años” contará con la participación de Pedro Acevedo (Accenture), Ignacio Bernal (BBVA), Gonzalo Díe (Microsoft), Tomás Iriondo (Cluster GAIA) y será moderada por Eduardo Vendrell (UPV).

El evento se desarrollará en el “Cubo Pequeño” (Sala de Cámara) del CENTRO KURSAAL ELKARGUNEA de Donostia, San Sebastián. Será inaugurado por Nekane Balluerka Lasa, Rectora de la Universidad del País Vasco, y por Ernesto Pimentel Sánchez, Presidente de CODDII.

El acto terminará con una entrega de reconocimientos a los Ministerios de Educación, Cultura y Deporte y de Energía, Turismo y Agenda Digital. Recogerán los reconocimientos Marcial Marín, Secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, y José María Lassalle, Secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital.

1977-2017

La ingeniería informática ha sido protagonista indiscutible de la revolución social, industrial y económica que está suponiendo la digitalización. El evento culmina los  40 años de formación universitaria de los profesionales que están protagonizando este cambio y que están llamados a ingeniar el futuro digital. Este reto lo afronta la Ingeniería Informática desde la madurez plena de los estudios y de la profesión que confieren estos 40 años.

Los orígenes de los estudios universitarios oficiales de Informática se remontan en España al año 1976, cuando se crean las primeras Facultades de Informática en las Universidades Politécnicas de Madrid (UPM) y Barcelona (UPC) y en la Universidad de Valladolid, esta última con sede en San Sebastián (actualmente Universidad del País Vasco, UPV/EHU).

A partir del curso académico 1977-1978 se ponen en marcha las Licenciaturas en Informática, primero en esos tres centros decanos que ahora conmemoran su 40 aniversario y, paulatinamente, en el resto del país.

Posteriormente, los estudios de Licenciatura en Informática se sustituyeron por los de Ingeniería en Informática, con los que quedaron de hecho homologados en 1994. Finalmente, las ingenierías dieron paso a las actuales titulaciones de Grado y de Máster, con el propósito de armonizar los sistemas universitarios europeos, en el marco del proceso de construcción del Espacio Europeo de Educación Superior.

Evento 40 aniversario

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