Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

Mensajes etiquetados Universitat Politècnica de València

Un equipo UV-UPV gana el premio Ford Community Challenge Apadrina la Ciencia con un proyecto que busca reducir la brecha digital en colectivos en riesgo de exclusión

Ayudar a reducir la brecha digital donde más se necesita y facilitar así el acceso al mundo laboral. Es lo que pretende el proyecto Construye con tu conocimiento. Es una idea que nace de la colaboración entre alumnado de la Universitat de València y la Universitat Politècnica de València, y que ha ganado uno de los tres premios que otorga Apadrina la ciencia, subvencionado por Ford. El equipo formado por Ángela Adarve, José Andrés, Anabel Molina, Adrián Pastor y Nuria Pastor, estudiantes de la UV y de la UPV, destinará los 5.000 € de la beca que ha ganado a comprar material informático.

Adrián Pastor Ortega, estudiante de Fisioterapia en la Universitat de València, explica que tras ganar este premio han formado la Asociación Koiné “porque así es más sencillo trabajar de forma estructurada”. Koiné es una palabra procedente del griego que significa común, “algo que es de todos, y eso es nuestra intención, abrirlo a la gente”.

Adrián tiene claro cuál es el camino. “Lo que queremos es preparar formaciones que rompan la brecha digital e impartir cursillos gratuitos a asociaciones que tienen usuarios con riesgo de exclusión. Rompiendo esa brecha digital, intentamos que tengan más fácil la accesibilidad al mundo laboral”, explica.

Cursos para todas las edades

Están preparando cursos de informática que se puedan adaptar a cualquier edad y diferentes colectivos. “No es lo mismo trabajar con etnia romaní, que con migrantes que acaban de llegar, o con personas analfabetas españolas”, añade Adrián.

El proyecto ha comenzado ya. Lo primero ha sido buscar el voluntariado dispuesto a dar esos cursos de formación. Para ello ofrecieron una charla informativa virtual en la Facultad de Medicina de la UV y en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UPV. Así han conseguido un voluntariado de 20 personas que trabajará en las dos ramas de proyecto, la formación informática y la nutricional, para formar en alimentación saludable, con pocos recursos.

Compra de material informático

Otro de los miembros del equipo es José Andrés Moreno, ingeniero informático por la UPV que actualmente estudia el Máster Universitario en Reconocimiento de Formas, Imagen Digital e Inteligencia Artificial de la UPV.

José explica que los 5.000 euros de la beca que han ganado ”irán destinados principalmente a comprar equipos y material informático”. Actualmente están solicitando diferentes presupuestos con la intención de “poder comprar el mayor número de ordenadores y así poder llegar a más personas” en cada curso que realicen.

“Durante el mes de marzo estamos formando al voluntariado y posteriormente nos adaptaremos a las fechas más adecuadas para los colectivos destinatarios de nuestra formación”, apunta José Andrés. Formación que se podrá adaptar fácilmente a la edad de las personas receptoras de estos cursos.

En esta segunda edición de Ford Comunity Challenge Apadrina la Ciencia, se han premiado tres proyectos de interés social liderados por universitarios, que han recibido cada uno 5.000 €. Además de “Construye con tu conocimiento”, ha ganado el proyecto Teach me, de estudiantes de la Universidad Politécnica de Madrid, que tiene como objetivo crear un juego electrónico para niños de 6 a 10 años con trastorno del espectro autista, y la aplicación MiRiquez, creada por un equipo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid. Está diseñada para incrementar la conciencia social sobre el cáncer en niños y adolescentes.

En la fotografía, de izquierda a derecha, Anabel Molina Molina, José Andrés y Adrián Pastor.

Fuente: Comunicación UPV

UPV y Generalitat crean una app de realidad aumentada que simula la falla municipal de la ‘plantà’ a la cremà’

Unit Experimental, el equipo interdisciplinar de la Universitat Politècnica de València (UPV) especializado en realidad aumentada e integrado por investigadores de la Facultad de Bellas Artes y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática, es el responsable del desarrollo de Dulk Falla 2021, la aplicación de realidad aumentada a través de la que todo aquel que lo desee puede descubrir el monumento municipal de este año.

La falla, diseñada por el artista valenciano Antonio Segura, Dulk, y construida por Alejandro Sataeulalia, tiene por lema «Protegeix allò que estimes», buscando concienciar sobre nuestra responsabilidad en el deterioro de la salud del planeta, e invitándonos a ser parte activa en la preservación de las especies.

En un año complejo para la cultura festiva, la aplicación ofrece la posibilidad, a todo aquel que se encuentre en la Plaza del Ayuntamiento, de descubrir el monumento a través de la realidad aumentada.

Máscaras digitales para transformarse en los animales de la falla

Además de presentar la falla, la aplicación dispone de una serie de máscaras -mediante filtros de Instagram- con las que cualquiera puede convertirse en los animales creados por Dulk para la falla.

Así mismo, Dulk Falla 2021 incluye también una herramienta de aprendizaje, ya que en su sección Fauna podremos aprender más sobre el hábitat, las costumbres y el estado de conservación de algunas de las especies que componen el rico universo de la falla municipal.

La aplicación fue lanzada y presentada públicamente ayer, 15 de marzo, y está disponible tanto para iOs como para Android. Eso sí, la posibilidad de ver la falla municipal a través de la aplicación tendrá lugar exclusivamente durante los días grandes de la semana fallera, es decir, entre el 15 y el 19 de marzo de 2021, y siempre que nos encontremos en las inmediaciones de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. La noche de la cremà, la falla desaparecerá, manteniendo el simbolismo purificador del fuego.

Colaboración Generalitat-UPV

Dulk Falla 2021 es fruto de la colaboración entre la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital de la Generalitat Valenciana y la UPV, cuyos máximos representantes, la consellera Carolina Pascual y el rector Francisco Mora, estuvieron ayer presentes en un acto de inauguración en el que también participaron, además de los creadores, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la vicealcaldesa, Sandra Gómez, entre otras autoridades políticas y responsables del proyecto.

Fuente: UPV

La UPV, la UV y la UA organizan Datathon 2021: Retos en un mundo postcovid

‘Los retos en un mundo postcovid’ es el título del Datathon 2021, una competición de tres meses de duración en la que todos los participantes tienen como desafío formar parte en alguno de los retos propuestos. La convocatoria está abierta a cualquier persona mayor de edad interesada en la gestión de datos y tendrán cabida retos vinculados con turismo, agricultura o sanidad.

El 5 de marzo, presentación y mesa redonda

El Observatorio de Datos Abiertos y Transparencia de la Universitat Politècnica de València (UPV), la Dirección General de Transparencia, Atención a la Ciudadanía y Buen Gobierno de la Generalitat Valenciana, el Departamento de Estudios Jurídicos del Estado de la Universitat d’Alacant (UA) y la Cátedra Pagoda de la Universitat de Valencia (UV), promueven junto a la Càtedra de Governança de la ciutat de València, esta competición que se presentará el próximo día 5 de marzo.

La competición comenzará con una jornada informativa en el marco de la celebración del #OpenDataDay, y se extenderá durante 3 meses con talleres que familiarizarán a los participantes con el manejo de los datos abiertos, en todos sus procesos. El evento se organiza «con el fin de estimular a los participantes ofreciendo datos y herramientas de interés para el desarrollo de aplicaciones relacionadas con el uso y la reutilización de datos abiertos en las áreas del turismo, la agricultura o la sanidad, además de promover la participación ciudadana en nuevos desafíos que mejoren el día a día de los ciudadanos», según señalan sus promotores

En la jornada que se celebra el viernes 5 de marzo, a las 17h en formato remoto, se darán las claves para participar en el proyecto y los recursos que podrán utilizar los que se sumen a la competición. La sesión comenzará con la intervención de Andrés Gomis, director general de Transparencia junto a Elisa Valía, tenienta de alcalde del Ayuntamiento de València, Josep Ochoa, vicesecretario general de la UA, Joaquín Martín, Director de la Cátedra PAGODA de la UV y Antonia Ferrer, directora del Observatorio de datos Abiertos de la UPV. El seminario continuará con una mesa redonda en torno a los datos abiertos del ámbito del turismo, la sanidad y la agricultura con responsables en estos campos, y con una sesión de cierre con información práctica sobre cómo participar en el datathon.

Herramientas para los participantes

El plazo de inscripción en el datathon concluye el 5 de marzo. La configuración de equipos se podrá realizar hasta el 18 de marzo, y la finalización y entrega de proyectos finalizará el 14 de mayo. Entre las mejores aplicaciones presentadas se otorgará un premio de 1000 € y tres accésits de 500 € por cada uno de los retos: turismo, salud y agricultura.

Los inscritos en el datathon participarán durante marzo y abril junto a expertos en la gestión de datos abiertos en seis talleres en los que conocerán los recursos del portal de datos abiertos de la Generalitat Valenciana, cómo tramitar la solicitud de esta información, así como los procesos de recolección, integración, visualización y geolocalización de distintos tipos de datos. Junto a ello un equipo de estudiantes voluntarios de la asociación MultiTEC de la UA tutorizará a los participantes y resolverá sus dudas.

El equipo evaluador del datathon tendrá en cuenta el impacto e importancia del reto solucionado, la creatividad e innovación de la aplicación, el uso de los datos, la adecuación a la categoría del premio y el grado de acabado conseguido.

Los participantes en la competición podrán utilizar distintas herramientas de aprendizaje automático, inteligencia artificial, o cualquiera relacionada con la ciencia de datos con el objetivo de ayudar en la toma de decisiones.

Junto a las entidades promotoras colaboran en el datathon el Instituto Universitario de Matemática Pura y Aplicada, l’Escola Tècnica Superior d’Engingeria Informàtica y la ETSI de Ingeniería Geodésica, Cartográfica y Topográfica y el Observatorio de Datos abiertos y Transparencia de la UPV, DataUse y MultiTec.

Más información: https://www.ctranspa.webs.upv.es/datathon-2021/

Fuente: Comunicación UPV

Un videojuego creado por estudiantes de la ESTInf de la UPV recibe el Premio Especial Compromiso de PlayStation

Un polo que vive en un frigorífico y lucha contra el dominio de helados de cucurucho que explotan los recursos naturales y ponen en peligro el medio ambiente. Es el argumento del videojuego Frozen Out, creado por Fideuà Games. Un equipo formado por cinco graduados en la Universitat Politècnica de València.

Frozen Out “surgió a raíz de un trabajo interdisciplinar realizado entre la Facultad de Bellas Artes y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universitat Politècnica de València (UPV), dentro del marco del proyecto de innovación y mejora educativa (PIME)”, explica el profesor del Departamento de Sistemas Informáticos y Computación de la UPV, Ramón Mollá.

Los PIME tienen por objetivo fomentar la docencia de carácter más activo, y mejorar la calidad del aprendizaje de los estudiantes. Contemplan el desarrollo de habilidades de alto nivel frente a los modelos tradicionales basados en la acumulación de conocimientos y en procedimientos memorísticos. A su vez, promueven la adquisición de aprendizajes dirigidos a la transferencia del conocimiento a la vida real y profesional. La UPV lleva desde 2010 desarrollando este tipo de programas de innovación educativa.

Alejandro Jiménez Carrasco, Tomás Ruiz Martín, Vicent Pla Madrid, Pablo López Orrios y Adrián Reina Sáez decidieron participar en el concurso.

El proyecto surge de una asignatura

Alejandro es graduado en diseño y tecnologías creativas por la UPV y explica cómo llegaron a participar. “Comenzamos un trabajo colaborativo que, en un primer momento, era un trabajo de clase. Al acabar la asignatura decidimos desarrollarlo como proyecto final de grado y, posteriormente, presentarlo a los Premios Playstation”.

Pablo López, ingeniero informático por la UPV, apunta que Frozen Out es un video juego con un toque de humor que está dirigido a todos los públicos. “Es un juego de puzles. En programación hemos hecho la interfaz para asignar a los personajes las animaciones diseñadas y hacer que los puedas mover tú con los controles, y también hemos establecido cómo se mueven los personajes que tú no controlas”, añade.

Séptima edición de los premios

Sony Interactive Entertainment España convoca los Premios PlayStation anualmente con el objetivo de buscar proyectos independientes, originales y de calidad para hacerlos realidad en el terreno del desarrollo local. En concreto, el Premio Especial Compromiso PlayStation pretende mejorar la vida de las personas y de su entorno a través de los videojuegos.

La Fundación Once colabora con PlayStation en la supervisión de las funciones de accesibilidad de todos los juegos apoyados por este concurso de captación de talento.

Este año, que los premios llegan a su séptima edición, los nominados al Premio Especial Compromiso PlayStation junto a Frozen Out, han sido AYA, de 500 Miles Studio; Naamu: The Lost Essence, de An Otter Studio y Roller Katz: BF, de Naili Studio.

Los ganadores se dieron a conocer en una gala retransmitida online (viídeo resumen), que contó con la presencia, entre otros, de Marc Gasol y de Shuhei Yoshida, responsable de la iniciativa PlayStation Indies a nivel mundial. Yoshida dedicó unas palabras a todos los participantes y aseguró haber probado todas las producciones presentadas a los premios.

Fuente: Comunicación UPV

La UPV busca despertar las vocaciones científicas del alumnado, de 10 a 16 años, a través del desarrollo de videojuegos y app

El Consejo Social de la UPV ha convocado la primera Steam Jam dirigida a estudiantes de 10 a 16 años.

El desafío consiste en el desarrollo de herramientas para conocer las carreras CTIM (STEAM en inglés). El alumnado deberá inventar, diseñar y programar videojuegos o App capaces de fomentar los estudios y vocaciones por las asignaturas CTIM: ciencia, tecnología, ingeniería, arte y diseño y matemáticas.

La segunda edición del programa educativo UP!Steam. Estimula tu Talento contempla seis seminarios web formativos abiertos para que aprenda a programar videojuegos y app el alumnado, desde 5º de primaria hasta 4º de la ESO, perteneciente a centros de la provincia de València.

Cada centro educativo puede presentar un equipo por categoría (videojuegos o app) formado por jóvenes de 10 a 16 años. Los equipos tienen que estar equilibrados en género en su composición y liderados por una mujer.

“Es vital que desde los colegios e institutos se promocione la formación basada en la investigación, se difunda el impacto de la ciencia en la sociedad, se fomente el uso de las TIC y se empleen nuevos recursos educativos como los videojuegos y las aplicaciones”, ha señalado la presidenta del Consejo Social de la UPV, Mónica Bragado.

Inscripción a la Steam Jam

El plazo de inscripción está abierto hasta el próximo 15 de febrero. Las escuelas e institutos pueden acceder a toda la información a través de la web de Up!Steam

En la edición anterior se presentaron más 50 proyectos, que contaron con el asesoramiento de 45 alumnas de tercer y cuarto curso de ingeniería, así como del Master de Ingeniería, que formaban parte del programa mentoring de Up!Steam.

Cuatro estudiantes de ADE + Informática de la UPV crean una plataforma que informa de las restricciones por Covid a través del código postal

Cuatro estudiantes del Campus de Alcoy de la UPV han puesto en marcha el buscador QueCovid.es. Se trata de una plataforma web que informa de todas las restricciones que han aplicado las distintas administraciones para frenar la Covid-19. La principal diferencia con el resto de buscadores similares es que las restricciones se pueden conocer a través del código postal.

David Muñoz, desarrollador principal y estudiante del doble grado en ADE + Ingeniería Informática apunta que «hay mucha desinformación sobre todo con las restricciones», ya que «en cada comunidad autónoma son distintas». Asegura que «es importante crear una plataforma donde se reúnan todas» y además que «expliquen el contexto en que nos encontramos».

Todos los datos que se incluyen en este buscador están extraídos de fuentes oficiales. Además de estas restricciones, actualizan los datos epidemiológicos, con la finalidad de que el usuario «entienda las restricciones que se han aplicado» en cada territorio. El proyecto ha nacido por iniciativa propia de 4 estudiantes del doble grado en ADE + Ingeniería Informática en el campus alcoyano. Además de David Muñoz, los otros estudiantes que participan son Luci Simón, Guillermo Colomar y Hamilton Leguizamon.

Ellos se centran en contrastar la información en documentos oficiales, buscar restricciones y compararlas con los boletines oficiales autonómicos y el BOE. La plataforma es libre y de uso gratuito. El usuario solo necesita conocer su código postal para poder hacer uso.

«Queremos que la gente se conciencie del porqué de estas medidas» y que no piensen que «están por casualidad», apunta Muñoz. Además de que la ciudadanía entienda las medidas, «queremos que estén informados de todo lo que se puede hacer».

Fuente: Comunicación UPV

 

La Universitat Politècnica de València amplía la formación con Ingeniería Informática Industrial y Robótica

El nuevo grado empezará a impartirse a partir del próximo curso académico 2021-2022

La Universitat Politècnica de València (UPV) ampliará la formación en el Campus de Alcoy y el Campus de Vera a partir del próximo curso académico con el grado de Ingeniería Informática Industrial y Robótica, según ha anunciado la institución universitaria después de que el Consejo de Gobierno haya aprobado los informes de validación y las memorias de verificación.

Leer más: https://www.informacion.es/alcoy/2020/10/19/upv-amplia-formacion-alcoy-ingenieria-20156722.html

Fuente: Información

Investigadores de ingeniería informática de la UPV lideran la generación de nuevas librerías de inteligencia artificial para facilitar el diagnóstico de cáncer, depresión o Alzheimer

Un equipo de investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) trabaja en la generación de nuevas librerías de inteligencia artificial que ayudarán en el diagnóstico clínico de enfermedades como Alzheimer, depresión o distintos tipos de cáncer.

Su principal novedad reside en la combinación de la supercomputación y el big data, lo que se traduce en una gran capacidad tanto analítica como de procesamiento de datos, facilitando disponer de una mejor y más completa información para establecer un diagnóstico.

Apoyo al diagnóstico

Jon Ander Gómez, del Centro de Investigación Pattern Recognition and Human Language Technology (PRHLT) de la UPV, explica que el objetivo del proyecto “es desarrollar herramientas para que el personal técnico del sector salud pueda dar apoyo a los médicos a la hora de dar un diagnóstico”.

“Queremos contribuir a mejorar la productividad de estos informáticos”, añade, “de forma que dispongan de una herramienta de alta computación que facilite el procesado de toda la información de las pruebas –principalmente, imágenes médicas- que llegan a un centro de salud, un hospital, etc.”.

PRHLT y GAP-DISCA

El desarrollo de esta herramienta se enmarca dentro del proyecto DeepHealth -coordinado por EVERIS- y corre a cargo del PRHLT de la UPV y el Grupo de Arquitecturas Paralelas (GAP-DISCA) de la UPV, que se encarga de su adaptación a nuevas arquitecturas heterogéneas de cálculo científico.

En este aspecto, José Flich, investigador del GAP-DISCA de la UPV, indica: “Estamos adaptando infraestructuras de supercomputación, en las que disponemos de miles de procesadores, para optimizar y facilitar el diagnóstico clínico. Con ellas, tendremos un procesado de la información mucho más rápido y eficiente, reduciendo así también los tiempos de diagnóstico”.

En constante evolución

Se trata, además, de una herramienta en constante entrenamiento, que va aprendiendo continuamente con el procesado de nueva información. A partir de algoritmos basados en deep learning, se analizan las imágenes y se ofrece una información bien estructurada que ayudará al diagnóstico. La librería va nutriéndose de una gran cantidad de imágenes, a partir de las cuales, ante un nuevo caso, se procesa la información y se determina la posibilidad, o no, de que exista una patología.

“Actualmente”, indica Gómez, “disponemos de una primera versión de la librería. El siguiente paso es su integración en las diferentes plataformas y equipos informáticos de los que disponen los hospitales para el diagnóstico”.

Aplicación a 14 casos clínicos

Para su validación, la herramienta se aplicará a diferentes casos clínicos -14 en total, incluyendo migraña, demencia, depresión, cáncer, Alzheimer…- que servirán para entrenar los modelos predictivos que faciliten el diagnóstico.

Financiado por el programa Horizon 2020, el proyecto DeepHealth se extenderá, incialmente, hasta finales de 2021.

Fuente: UPV

Inteligencia Artificial contra la COVID-19

Vicent Botti, catedrático e investigador de la Universitat Politècnica de València, describe las soluciones de la inteligencia artificial en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como la COVID-19. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el éxito de la respuesta de la salud pública a una nueva infección depende de cuatro factores críticos: la comprensión de la transmisibilidad y las poblaciones de riesgo; el establecimiento de la historia natural de la infección, incluidos el período de incubación y la tasa de mortalidad; la identificación y caracterización del organismo causante; y la elaboración de modelos epidemiológicos para sugerir medidas eficaces de prevención y control. La inteligencia artificial (IA) puede proporcionar soluciones a cada uno de estos factores y ayudar a los trabajadores sanitarios, así como a los epidemiólogos y virólogos, en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como el COVID-19. Dichas soluciones serían aplicables en tres estados: antes, durante y después de la epidemia.

Antes de manifestarse la epidemia. La IA puede detectar alertas tempranas de brotes de enfermedades epidémicas. En diciembre de 2019, el sistema BlueDot detectó que el coronavirus de Wuhan era una nueva cepa y de qué modo se iba a propagar por el mundo. BlueDot combina la experiencia médica y de salud pública con un avanzado análisis de datos y razonamiento automático para construir soluciones que anticipen los riesgos de enfermedades infecciosas. En 2014, BlueDot ya predijo con seis meses de antelación la llegada del virus Zika.

Después de manifestarse. La ciencia de datos, los sistemas de aprendizaje automático y aprendizaje profundo pueden ayudar a entender lo que ha sucedido y obtener modelos epidemiológicos que permitan definir estrategias eficaces de prevención y control que faciliten tomar las mejores decisiones. Para ello, se requieren datos de fuentes sanitarias, posiblemente los más importantes, pero también otros como los de movilidad de los teléfonos, consumo de energía de viviendas, acceso de ciudadanos a los bancos, uso del transporte público, etc. Esta ha sido una de las debilidades de nuestro sistema pues los datos que hubiesen sido útiles para que los investigadores de IA aportasen su granito de arena en esta lucha no han estado a su disposición. Esto nos tiene que hacer reflexionar para estar preparados ante situaciones similares y desarrollar un Sistema Público de Gestión de Datos adecuado.

Durante la epidemia. La IA puede ayudar en la prevención, diagnóstico y tratamiento del COVID-19. Alibaba ha desarrollado un sistema que puede detectar el coronavirus en tomografías computarizadas de pecho con una precisión del 96%. DeepMind ha compartido resultados de su IA que detallan la estructura de seis proteínas vinculadas al SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el COVID-19. Podríamos seguir enumerando múltiples aplicaciones de la IA. Pero, en mi opinión, en esta etapa hay dos soluciones de IA que podrían tener especial impacto.

Una es utilizar métodos de optimización que permitan un uso eficiente de los recursos humanos y materiales disponibles. Esto permitiría asignar enfermos a los hospitales más adecuados, distribuir el material sanitario a los hospitales más necesitados en cada momento…

La segunda es emplear técnicas de IA para analizar el movimiento de personas en áreas geográficas a partir de información de operadores de telefonía móvil, pero no de forma agregada. Supongamos el caso de una persona que acude al hospital y da positivo; se le preguntará por las personas con las que ha estado en contacto, con quienes contactará la autoridad sanitaria para adoptar medidas de confinamiento o realizar tests de diagnóstico. Pero esta persona, los días anteriores, ha viajado en transporte público, ha ido a comprar, etc. y ha estado en contacto con otras personas. ¿Cómo identificarlas para advertirles y que puedan seguir estrategias de confinamiento o realizarles tests y así limitar la propagación del virus?

En mi opinión, lo que tendría mayor impacto es un sistema de IA capaz de predecir el riesgo de contagio (a través de la monitorización de los movimientos, proporcionados por la trazabilidad de sus móviles) de aquellas personas que hayan estado en contacto con una persona infectada. Para detectar a las personas bajo riesgo de contagio se requiere la utilización conjunta de datos de movilidad obtenidos de las operadoras de telefonía móvil y los obtenidos de forma colaborativa de los ciudadanos con una app para móviles. Un sistema así será útil tanto durante la emergencia como posteriormente, cuando se detecten casos de contagio y se pueda identificar rápidamente las personas bajo riesgo; esto disminuirá la propagación, adoptando estrategias de confinamiento o de realización de pruebas en personas clasificadas con riesgo alto. Este sistema y sus resultados deberán ser utilizados exclusivamente por la autoridad sanitaria competente.

Actualmente, disponemos de herramientas de análisis de redes sociales como U-Tool, que permitirían realizar la predicción de riesgo de contagio. Un sistema de este tipo, que dispone de forma anonimizada de la información de los desplazamientos de un móvil, despierta dudas sobre el incumplimiento de la Ley de Protección de Datos por el ‘control’, por parte de la administración o empresas, que puede suponer sobre los ciudadanos. Es evidente que hay que garantizar su privacidad. Pero, además, hay dictámenes que refrendan que, en situaciones como la actual, esto se puede instrumentar cumpliendo la ley y garantizando la privacidad. Por ello, adoptar una solución pragmática que se centre en lo que sea necesario para la salud pública es lo que procede en un momento tan critico como el que vivimos.

Fuente: Universitat Politècnica de València

José Hernández-Orallo: «Me preocupa que la inteligencia artificial esté en manos de unos pocos

Si usted acude ahora a un banco para solicitar un crédito, es posible que la decisión final sobre si se le concede o no el préstamo no la tome un humano. Los algoritmos y la inteligencia artificial se están imbricando cada vez más en la vida diaria, dictando desde la música que escuchamos en Spotify o las series que vemos en Netflix hasta aspectos tan cruciales como el conseguir o no un empleo.

José Hernández-Orallo, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia y miembro del Instituto Valenciano de Investigación para la Inteligencia Artificial, no cree que dejar ciertas cuestiones al criterio de estos procesos automatizados suponga dar ventaja a una parte de la sociedad sobre otra. «Una cosa es la desigualdad y otra que se tomen decisiones injustas», asegura durante una entrevista con EL MUNDO. «Emplear algoritmos, si están bien evaluados y diseñados, puede llevar a decisiones mucho mejores que las que realizan los seres humanos en multitud de ámbitos. Y eso va a ir a mejor, porque va a estar más vigilado y regulado».

Otra cuestión, añade, «es la desigualdad económica. Me preocupa que la inteligencia artificial esté en las manos de unos pocos en estos momentos. Sobre todo en el tipo de sociedad en que vivimos, donde el que gana se lo lleva todo. Como no regulemos -y en la situación actual es difícil hacerlo- para que este tipo de gigantes por lo menos paguen sus impuestos, tendremos un problema».

La creciente importancia de los algoritmos y la irrupción de dispositivos como los teléfonos móviles, que actúan como extensiones del propio ser humano, obligan a redefinir el concepto de ‘inteligencia’. Para Hernández-Orallo, cuyo libro más reciente es The Measure of All Minds (La medida de todas las mentes), «el espacio se hace más grande, porque empezamos a ver máquinas que llevan a cabo tareas que nosotros no somos capaces de hacer, o que hacemos de forma distinta. Por otra parte, la inteligencia natural está cambiando por la interacción con la artificial. Se trata de un proceso que siempre ha existido, porque la inteligencia humana se ha ido adaptando, y ahora estamos en un momento en el que se puede hablar de inteligencia híbrida o extendida».

El ejemplo más claro es nuestra dependencia de los gadgets para saber qué ruta tomar durante un viaje. «El futuro no estará tanto en reemplazar las funciones que ya realizamos nosotros por dispositivos que hagan lo mismo, sino en permitir hacer cosas que hasta ahora no habíamos sido capaces de conseguir, como lo de llegar a una ciudad nueva y orientarnos perfectamente», señala.

Al apoyarnos en esa muleta tecnológica, sostiene, no dejamos de ser menos humanos. «Lo que hace es darnos más poder. Eso sí, siempre surgen conflictos cuando algo es nuevo y no se sabe qué efectos secundarios puede tener. Uno de los problemas que provoca depender de la tecnología es el momento en que esa tecnología falla. Nos acostumbramos a vivir con ella y cuando no funciona no somos capaces de volver a la situación que teníamos antes», apunta Hernández-Orallo. De todas formas, recuerda, esto es algo que ha sucedido en todas las épocas: «Si ahora tuviéramos que retroceder 200 años estaríamos acabados, porque no sabríamos ni buscarnos la comida. Es algo que forma parte de la evolución natural de la cultura y de la tecnología humana».

La inteligencia artificial tampoco se crea en un vacío. Es fruto de una sociedad con unos valores y carga ideológica particular, como demuestra el caso del algoritmo de Google Photos que clasificaba como ‘gorilas’ a la gente de color. Para el catedrático valenciano es «completamente evitable» que la inteligencia artificial refleje los prejuicios sociales, aunque destaca dos factores importantes: «El primero es que la mayoría de los que desarrollan inteligencia artificial son hombres blancos que, consciente o inconscientemente, tienen una serie de sesgos. El segundo es que esa inteligencia artificial se nutre de algoritmos de aprendizaje automático que absorben datos. Si esos datos son parciales, el algoritmo aprenderá ese sesgo».

Sin embargo, afirma, «la manera en que se evalúan los resultados de estos modelos es mucho mejor de lo que se hacía quince años atrás. Antes, si un juez sesgaba había que analizar las sentencias una a una. Ahora, al crear un asistente para decisiones judiciales o médicas, se pueden analizar los datos en conjunto porque existen métricas».

Una de las últimas revoluciones copernicanas -comparable quizá al momento en que la Tierra deja de ser el centro del universo- ha sido entender que la inteligencia humana «no es el final del camino o de una escala natural, sino tan sólo un punto más en un espacio inmenso de inteligencias que podemos crear, del mismo modo que nuestro planeta es otro puntito en el universo», explica. «Y la inteligencia humana no es más que un tipo particular de inteligencia animal. Como lo más cercano a nosotros son los bonobos o los chimpancés, nos parece que hay un mundo, pero desde el punto de vista evolutivo es muy poquito».

El catedrático norteamericano Shawn Rosenberg lanzó hace meses una idea provocativa: El cerebro humano no está equipado cognitivamente para manejarse en democracia, y por esa razón han surgido autocracias en distintos países europeos y Donald Trump se ha hecho con la presidencia de Estados Unidos. ¿Realmente nos falta inteligencia para gobernarnos a nosotros mismos? «Ahora mismo todas las personas tienen el mismo peso, estén o no informadas», asegura Hernández-Orallo. «Si no respetamos eso se acabaría en situaciones muy peligrosas. La democracia funciona cuando tienes una sociedad bien educada que es capaz de pensar por sí misma, y quizá en algunos momentos de la historia eso no haya sucedido».

Otra cosa, añade, «es decir que una sociedad no está preparada para la democracia, algo de lo que estoy completamente en contra. Es más un tema de educación, porque es lo que potencia la inteligencia y permite que un grupo funcione mejor. Pero las sociedades son muy complejas y el ser humano, por mucho que lo eduquemos, posee un bagaje evolutivo y puede que no esté preparado para la sociedad del siglo XXI desde el punto de vista genético. Porque por mucha educación que tenga, al final hay costuras que se rompen por algún sitio».

Fuente: El Mundo