Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

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Una ‘app’ con sello español para diferenciar el sonido de la «tos del coronavirus»

Grabar la tos con el micrófono del móvil y que éste reconozca, por su sonido, si es la típica del Covid-19. No es ficción. Es lo que hará la aplicación Coughvid, en la que trabaja el ingeniero informático gallego Tomás Teijeiro, con su grupo de la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne), en Suiza.

Teijeiro, que lleva dos años volcado en su investigación postdoctoral en Suiza, estudió Ingeniería Informática en la Universidad de Santiago de Compostela (USC) e hizo su doctorado en Ciencias de la Computación en el CiTIUS (Centro Singular de Investigación en Tecnologías Inteligentes). Actualmente, su trabajo está relacionado con la aplicación de la inteligencia artificial en el área de la salud.

El objetivo de la aplicación es que sirva “como herramienta de screening, una etapa antes del diagnóstico en la cual, de forma simple, el paciente en su propio domicilio puede hacerse este test si se nota síntomas”, cuenta Tomás en una entrevista con Efe.

Tras grabar la tos con el micrófono de un smartphone y contestar a otras preguntas sobre su estado de salud, Coughvid le dirá al usuario si es necesario que se ponga en contacto con su médico para hacer una PCR y confirmar el diagnóstico.

Este proyecto, en el que trabajan también cinco estudiantes de doctorado, lo coordina el profesor español David Atienza, director del laboratorio.

La idea fue de una de las estudiantes, ya que su madre ejerce de médica en Estados Unidos y le comentó que los pacientes de Covid-19 tienen “una tos bastante distinta a la que se puede tener con catarros, gripes o alergias estacionales y que los médicos eran capaces de distinguirla bastante bien”, afirma Teijeiro.

A partir de ahí, comenzaron a buscar bibliografía y, tras consultarlo con distintos médicos, constataron que “la tos seca es un síntoma característico de la enfermedad”, por lo que prepararon una web para recoger grabaciones de todo el mundo e indagar así hasta qué punto serán capaces de diferenciar con exactitud el sonido de la tos del coronavirus.

Han recogido hasta el momento más de 16.000 muestras para realizar el análisis exploratorio de datos, pero saben que “solo por el sonido de la tos va a ser muy difícil” determinar si alguien padece la enfermedad.

Por ello, van a precisar sus pesquisas con un ensayo clínico en el que médicos recogerán grabaciones de pacientes que han sido diagnosticados con test PCR. “Tendremos información ya adquirida con una metodología más fiable”, detalla.

En cualquier caso, Coughvid, que será gratuita y estará disponible de forma global para Android e iOS, servirá “como herramienta para ayudar al paciente”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está interesada en incluir su test de análisis de la tos en una aplicación propia que está desarrollando para el control de la pandemia.

Asimismo, “puede ser útil para las autoridades”, apunta Teijeiro, ya que el proyecto recoge información de geolocalización, de forma opcional, que puede “ayudar a detectar nuevos brotes” e identificar “una zona geográfica determinada en la que varios pacientes, a priori, muestren un tipo de tos que es muy compatible con el coronavirus”.

Aunque en ningún caso pretenden realizar un diagnóstico, la iniciativa “se está desarrollando con el asesoramiento de personal médico y en colaboración con hospitales”.

“Todo lo que sea aumentar el conocimiento de la enfermedad nos va a ayudar de una forma u otra a controlar la pandemia”, reflexiona el investigador.

Fuente: Innovadores

Vuelta al trabajo más segura con una aplicación de móvil nacida en el seno de CiTIUS de USC

Tres investigadores del CiTIUS crearon hace 5 años una empresa, Situm, que ofrece servicios de geolocalización en interiores. Ahora adaptan el proyecto para que los trabajadores puedan estar protegidos contra el coronavirus.

Volver al trabajo presencial es ahora más seguro para algunos trabajadores gracias a una aplicación móvil. La desarrolla Situm (significa ubicación en latín), una empresa creada hace 5 años por tres investigadores, que ahora aprovecharon su servicio de localización y posicionamiento en interiores para smartphones para desarrollar una solución de cara al regreso de empleados a su puesto de trabajo, en lo que ya ha dado en llamar la “nueva normalidad”.

La solución que ofrecen ahora, para sedes de grandes empresas, administraciones públicas o grupos de edificios donde trabajen más de 1.000 personas, es una app que la compañía pondría a disposición de todos sus empleados para ofrecerles seguridad en su vuelta al trabajo en los tiempos del coronavirus, que cambiará nuestra manera de comportarnos y relacionarnos.

La aplicación, instalada en el teléfono móvil, va a estar calculando nuestra posición y viendo si tenemos compañeros cerca, de manera que si alguno de ellos no respeta la distancia de seguridad, o nosotros mismos, nos va a recordar que no se están cumpliendo el mandato de las autoridades sanitarias.

Otra de las funcionalidades, y con las nuevas normas de aforo limitado de salas, es advertir al nuevo que entra y a los que ya están que se está excediendo la capacidad máxima permitida. También puede, si un compañero fue detectado como covid-19 positivo o es sospechoso de serlo, analizar dónde ha estado esa persona y sobre todo con quién en los días precedentes. Con quién comió en la cafetería, con qué personas se reunió… en resumen, con cuántas personas compartió espacios en los últimos días para que puedan iniciar una cuarentena por si fue contagiado.

Pero este servicio puede ir más allá en estos momentos y es que en los grandes edificios o grupos de edificios (un ejemplo podría ser la sede central de la Xunta, en San Caetano o un hospital) puede guiar a las personas por los pasillos menos transitados para no tener que ir esquivándose mutuamente.

Víctor Álvarez, CEO de la empresa, una spin off del CiTIUS (Centro Singular de Investigación en Tecnoloxías Intelixentes) de la USC, que tiene a Senén Barro como director científico, asegura que 12 grandes compañías se han interesado ya por esta solución. No quiere dar nombres, pero confirma que la mayoría de ellas están en el Ibex 35. Todas conocían su trabajo, aunque no fuesen clientes, y preguntaron, al hilo del servicio de geolocalización, si se podía desarrollar algo para la vuelta al trabajo. Precisamente estaban en el tema.

Al apuntarle que la sede de Inditex, una mezcla de oficinas y almacenes, PSA en Vigo o la misma Xunta podrían ser perfectas candidatas para esta aplicación, dice que sí pero ni siquiera revela si se interesaron por la aplicación.

Quizás sean ya más las interesadas porque esta semana ofrecieron una webinar (presentación on-line) a otras 50, procedentes de España, Latinoamérica y Oriente Medio.

Es evidente que para que la aplicación no tenga problemas de privacidad la empresa que la compra tiene la obligación de informar a todos los trabajadores de los datos que se están utilizando y cuál es la finalidad de esos datos. Puede que algún covid positivo no quiera que sus compañeros lo sepan. Situm le da las herramientas y la compradora tiene que cumplir con la ley de protección de datos.

Detrás de Situm están tres investigadores que se conocieron en el CiTIUS de la USC, vieron una oportunidad de negocio y decidieron montar la empresa. Ahora mismo dan trabajo a 35 personas en Santiago. Los fundadores son Víctor Álvarez (ingeniero informático por la USC), Adrián Canedo (ingeniero de telecomunicaciones por la UVigo) y Cristina Gamallo (ingeniera informática por la UDC).

Para esta app pensada para la vuelta al trabajo se apoyaron en la que ya ofrecen a más de 40 empresas que están ubicadas en España, Japón, Singapur o Estados Unidos, entre otros países. En Galicia, figura entre sus clientes el Centro Comercial Marineda City, en A Coruña, donde al descargar la aplicación, aparece un plano que te lleva a la tienda que tú quieras.

Y es que la tecnología de posicionamiento en interiores permite guiar al usuario en grandes edificios como aeropuertos y estaciones de tren o de autobús desde su posición hasta los principales puntos de interés, como chek-in, controles de seguridad o puertas de embarque, además de los servicios incluidos en su interior, como aseos, tiendas o restaurantes.

Tambén es útil en hospitales, permitiendo a pacientes y visitantes navegar en el interior de estos centros de salud a través de sus smarthpones para buscar consultas, salas de espera, tiendas, paradas de transporte público… De hecho, Situm está presente en hospitales públicos y privados de España, Turquía y Tailandia. En Galicia disponen de este servicio el Álvaro Cunqueiro, en Vigo, y el Lucus Augusti, en Lugo. Además, el hospital de Mersin en Turquía, o la Fundación Jiménez Díaz y otros hospitales de Quirónsalud en España.

Pero además de guía para visitantes, también tiene otra función. Ayuda a empresas con sedes grandes y complejas a mejorar la eficiencia de su gestión de personal, además de facilitar el día a día de sus trabajadores para localizar puntos de su interés, como dónde hay plazas libres en el parking o en el comedor, o dónde está determinada sala de reuniones.

También es operativo para un centro comercial o de oficinas que cuenta con muchos trabajadores de seguridad. Para la empresa es muy importante saber dónde están en cada momento por si hay una emergencia, como podría ser un robo, para enviar a los compañeros más cercanos como apoyo.

Los centros logísticos son, asimismo, buenos candidatos porque Situm ofrece datos en tiempo real de activos móviles con otros elementos (como carretillas y demás vehículos logísticos) en el interior de ambientes industriales, proporcionando información que permite la optimización del proceso logístico y del uso de estos vehículos.

PSA Group o Acciona son algunas de las empresas que figuran en la página web de la spin-off como clientes de la tecnología de localización en interiores para el seguimiento y la monitorización de vehículos industriales con el fin de optimizar sus flotas.

Fuente: El Correo Gallego

La ‘app’ para la bicicleta que puede multar a los coches (y salvar a los ciclistas)

App Bike Distance - El Confidencial

Bike-Distance es el nombre de la aplicación cuya finalidad es la de medir la distancia exacta que existe entre el ciclista y el vehículo que lo adelanta. Se trata de un ‘software’ que se conecta por Bluetooth a un dispositivo independiente colocado en la bicicleta, que será el encargado de medir, a través de sensores, la distancia existente y que ha sido ideado por la Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Vigo en colaboración con la Fundación ADO Moure Pro Deporte.

Por el momento, la aplicación se está desarrollando y probando principalmente en dispositivos Android, si bien, sus creadores confirman que en breve también estará disponible para usuarios de iOS. Actualmente se está testando en cada una de las comunidades autónomas españolas y en un futuro cercano se prevé que puedan disponer del dispositivo y la ‘app’, al menos, un ciclista en cada provincia, antes de sacarlo de forma pública y masiva.

Es capaz de detectar infracciones

El dispositivo que se debe acoplar a la bicicleta, y que deberá adquirirse además de la ‘app’, mide la distancia exacta entre un ciclista y el vehículo que lo adelanta; si este lo hace a menos de 1,50 metros, los datos se transmiten al móvil y se registran en la aplicación. Esta es solo la primera parte de este proyecto, dado que la segunda abarca la instalación de una cámara, que está conectada al GPS de la propia aplicación y que permitirá sacar una fotografía de la matrícula y ubicar, en hora y lugar, el momento de la posible infracción.

Una vez que ha sido testado favorablemente, «ahora toca seguir mejorando su integración para el funcionamiento en un dispositivo único con la incorporación de una cámara de vídeo al sistema», señala a El Confidencial, Carlos Moure, uno de los principales implicados en el proyecto, quien afirma, además, que desde el momento en el que han empezado las pruebas y hasta el mes de diciembre, ya llevan tramitadas ante la Dirección General de Tráfico (DGT) más de 6.000 denuncias.

Los próximos avances de esta herramienta pasan por la integración de todo el sistema operativo en un único dispositivo y ya el siguiente paso será lograr su fabricación para poder ponerlo a disposición de todo aquel que lo desee. Moure resalta que el «único y principal objetivo es contribuir a rebajar la cifra de muertos y heridos en los colectivos de ciclistas y peatones», ya que afirma que si la gente se parase a consultar el histórico, vería «que esta cifra es insostenible. Pero esto, año tras año, pasa desapercibido».

El máximo responsable de la Fundación ADO Moure Pro Deporte, el orensano Carlos Moure, también asegura no tener «ninguna duda de que el futuro de la seguridad vial de los ciclistas pasa por la autoprotección«. Esta misma dirección es la que señala la Red de Policías Europeas de Tráfico (TISPOL) en un comunicado reciente, donde afirma que para revertir la tendencia de siniestralidad se ha de hacer un cambio radical en las políticas de seguridad vial y favorecer el uso de tecnología que implique la participación de la ciudadanía y que esta colabore para expulsar a los infractores de la carretera.

Podrá tener validez legal

Aunque será necesario que la DGT autorice su uso para poder incoar expedientes sancionadores y, con ello, se facilite su incorporación en las bicicletas, tanto la Fundación como la Universidad de Vigo ya han hecho pruebas con resultado positivo en un laboratorio oficial de Metrología. De tal modo que en el «momento que sea necesario e imprescindible contará con el certificado oficial, por lo cual quedará equiparada, a todos los efectos, exactamente como cualquier herramienta que utilizan las fuerzas y cuerpos de seguridad en el control del tráfico», apunta Moure a este diario.

Sin embargo, el presidente de la Fundación afirma que: «la DGT, con María Seguí y posteriormente con Gregorio Serrano al frente, nos han puesto todos los impedimentos para poder poner en marcha esta iniciativa y, ciertamente, no le encontramos explicación posible a esta falta de apoyo para dar a conocer esta posibilidad. Esperemos que ahora, cuando se forme el nuevo gobierno, el director de la DGT cumpla con su obligación de velar por la vida de los más vulnerables en carreteras y vías públicas, que en estos momentos somos los ciclistas y los peatones».

La Real Federación Española de Ciclismo y sus 17 federaciones autonómicas tampoco se lo ponen fácil, dado que el orensano afirma que su «inacción y falta de empatía con este proyecto han sido desoladores. Después de cinco años solicitándoles, por activa y por pasiva, que cumplieran con sus obligaciones de velar por la seguridad de sus asociados, tal como reflejan sus estatutos aprobados por todo el colectivo ciclista, tanto en la campaña ‘#porunaleyjusta’ como en el lanzamiento de la plataforma de denuncias, su disponibilidad, implicación y participación ha sido completamente nula«.

La idea surgió en 2014

La idea de crear este dispositivo surgió en diferentes reuniones con la DGT anteriores a la Mesa Española de la Bicicleta en 2014. En ellas se trasladó a la Fundación que preside Moure «que para cumplir con los requisitos exigidos por ley y poder incoar los expedientes sancionadores, era imprescindible contar con un dispositivo que midiera la distancia real y exacta de separación en el momento del adelantamiento, y este debería disponer del correspondiente Certificado Metrológico«.

Durante los años siguientes, la Fundación mantuvo contactos con diversas administraciones públicas y organizaciones privadas para desarrollar este dispositivo, pero no lograron captar los fondos necesarios para poder iniciar su diseño y comenzar con la puesta en marcha del proceso. El trabajo no se pudo iniciar hasta el año 2017, cuando se lo plantearon a la Universidad de Vigo a través del catedrático de la Escuela Superior de Ingeniería Informática, D. Manuel Pérez Cota, quien ha sido el artífice de la creación.

Sin embargo, los creadores del dispositivo han tenido que ir lidiando con la DGT desde el inicio del proyecto, dado que aseguran que cuando le plantearon en 2014 la puesta en marcha de esta iniciativa fue con la intención de que la institución se encargara de desarrollarla «tal y como es su obligación». Pero afirman haberse encontrado con todos los obstáculos posibles, algo que achacan a la intención de la DGT de que estos abandonasen la iniciativa y, por tanto, «han sido cinco años perdidos en el laberinto administrativo«.

Pero Moure asegura que a pesar de ellos y de todos los inconvenientes que les ha puesto Tráfico, han ido avanzando y logrando salvar todos los obstáculos con sus propios medios y, ahora que tienen la herramienta que les solicitaban, «resulta que ya no es ni imprescindible ni necesaria» para la DGT.

Fuente: El Confidencial

Ignacio Moya, el ingeniero informático que ha desarrollado una app destinada a preparar online las oposiciones

Ignacio-Moya---Muypymes---Innotest

Muypymes entrevista a Ignacio Moya, el ingeniero informático que ha desarrollado Innotest, la aplicación destinada a preparar online las oposiciones.

InnoTest es una aplicación destinada a preparar online las oposiciones. La startup es líder en el sector cuando se trata de pruebas de acceso a la Guardia Civil, la Policía Nacional y cualquier examen relacionado con la Constitución Española. Uno de los fundadores de la empresa, Ignacio Moya, atiende en exclusiva a Muypymes y cuenta más detalles sobre la evolución de la misma.

Muypymes: ¿Cómo surge la idea de crear InnoTest?

Ignacio Moya: Surgió al detectar una carencia cuando empecé a estudiar la oposición de Guardia Civil. Como ingeniero informático, me costaba cada día más estudiar en formato papel y bolígrafo donde tenía que buscar entre miles de papeles cuando quería encontrar preguntas que había hecho anteriormente para saber si las había acertado o fallado. A parte de esto, lo complejo que se hacía buscar entre todas las leyes, artículos y temarios para poder justificar las preguntas. Así surgió la posibilidad de poder digitalizar todo esto y facilitar la preparación online de oposiciones.

Muypymes: ¿Cómo es el usuario medio, edad, estudios, ciudad de origen…?

Ignacio Moya: Hay de todo. Si hablamos de nuestros usuarios, la mayoría suelen ser bastante jóvenes, de entre 24 y 30 años. Estudios medios desde bachillerato hasta Grado Superior y Máster. Las 4 ciudades principales de las que provienen nuestro usuarios son de Madrid, Cádiz, Sevilla y Valencia.

Muypymes: ¿Tenéis pensado ampliar los tests disponibles, es decir, crear más a parte de los de Guardia Civil, Policía Nacional y Constitución Española?

Ignacio Moya: Seguramente, aunque de momento estamos centrados en mejorar al máximo las APPs que tenemos disponibles, ya que apostamos por la calidad más que por la cantidad.

Muypymes: ¿Qué relación tenéis con las administraciones?

Ignacio Moya: Hasta el momento no tenemos ninguna relación con las administraciones.

Muypymes: ¿Cuáles son las oposiciones más demandadas?

Ignacio Moya: Las más demandadas sin duda son las Oposiciones a Administraciones Públicas y las segundas más demandadas las de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

Fuente: Muypymes