Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

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Entrevista en El Periódico a la ingeniera Informática y doctora cum laude en Inteligencia Artificial Nerea Luis Mingueza

Nerea Luis Mingueza - Inteligencia Artificial

Nerea Luis Mingueza es ingeniera informática, doctora cum laude en Inteligencia Artificial y trabaja en Sngular. También es miembro de la Fundación COTEC para la Innovación y cofundadora de T3chFest, un evento nacional y gratuito sobre informática y nuevas tecnologías. Luis, galardonada por Google en 2016 con el premio Women Techmaker, ha colaborado en el reciente informe de Digital Future Society y titulado ‘Hacia la igualdad de género en el estado de bienestar digital’.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta la Inteligencia Artificial?

El mayor reto es la Inteligencia Artificial General, que significa que un agente (o robot si tiene cuerpo físico) es capaz de desenvolverse perfectamente en cualquier ambiente, contexto o situación. Y sería capaz de aprender cualquier tipo de habilidad y por supuesto de razonar, que es algo muy complejo. Aún falta para llegar a esto.

¿Estamos preparados como sociedad para utilizar y entender sus múltiples aplicaciones?

Hay sistemas basados en inteligencia artificial que ya utilizamos habitualmente, lo que pasa que a veces no somos conscientes. El teclado predictivo del teléfono, el sistema de recomendación de Amazon, las sugerencias de amistad o seguimiento de redes sociales… todo ello lleva por debajo inteligencia artificial. Hoy en día, aún se ha hecho poca divulgación sobre inteligencia artificial, pero sí que se ha hablado bastante de la misma en prensa.

Muchas de esas veces de forma negativa. Esto genera escepticismo, incertidumbre y temor ante el desconocimiento del propio campo. Las personas que nos dedicamos a trabajar en este tipo de algoritmos y que nos apasiona la comunicación deberíamos tender puentes y dar un paso adelante para que la gente entienda también el lado bueno. La inteligencia artificial bien aplicada (o aplicada para el bien, AI for good) puede potenciar muchísimo el crecimiento de prácticamente cualquier área de conocimiento.

¿Puede promover la igualdad de género?

La inteligencia artificial por sí sola no va a promover ningún tipo de valor. Los sistemas ‘inteligentes’ aprenden y replican a partir de lo que perciben o reciben como datos de entrada. Es nuestra labor preocuparnos de que esos datos sean lo más objetivos, diversos y representativos posible de una realidad justa, por ejemplo, que no sean ofensivos. Después habrá que analizar si el sistema inteligente de verdad está comportándose de forma justa, aparte de ‘aparentemente correcta’. En el campo de la IA se habla mucho de fairness vs accuracy (justicia vs. exactitud).

¿Cómo se combate un deepfake? ¿Sólo con tecnología o también hay que hacer pedagogía?

No sé si la palabra adecuada es combatir. Yo creo que en ‘la era incipiente de los deepfakes’ tenemos que estar siempre alerta y desarrollar cada vez más un pensamiento crítico que ayude a cuestionarnos la certeza de lo que estamos viendo. Más allá de esto, hay formas de identificar a nivel técnico que nos encontramos ante un deepfake como por ejemplo fijarnos en los detalles del fondo, del pelo, los reflejos de los cristales de las gafas…

¿Qué papel juega la ética en todo esto?

La ética es el campo de estudio que nos permite reflexionar desde el punto de vista de la moral y el comportamiento cómo se comportan los sistemas, en este caso, inteligentes o basados en inteligencia artificial. Es nuestra responsabilidad hacer este ejercicio en cada desarrollo que hagamos para evaluar la robustez de nuestros sistemas en todos los aspectos, no sólo aquellos que buscan optimizar un valor o reducir tiempo de cómputo. La ética nos va a ayudar a perfilar cómo será la convivencia de los sistemas inteligentes con los humanos y cómo podemos complementarnos.

Fuente: El Periódico

La Universidad Pública de Navarra colabora con Tracasa Instrumental en el desarrollo de proyectos de investigación en Inteligencia Artificial

Tracasa Instrumental ha desarrollado desde 2017 un total de 16 proyectos relacionados con la inteligencia artificial, 11 de ellos en el último año, periodo en el que la empresa ha reforzado especialmente su apuesta estratégica en esta materia.

Tracasa Instrumental, empresa pública del Gobierno de Navarra adscrita al Departamento de Universidad, Innovación y Transformación Digital, ha puesto en marcha estos proyectos en áreas temáticas como el tratamiento de información geoespacial, la digitalización del territorio y las ciencias de la tierra, entre otras.

Tracasa Instrumental, que tiene entre sus principales campos de actuación los sistemas de información geográfica, los servicios cartográficos y de gestión territorial, los servicios de gestión de deudas y las soluciones tecnológicas para la modernización de la administración, pertenece desde 2019 al Mapa de capacidades de tecnologías en IA en España y ha incorporado recientemente sus servicios al Polo de Innovación Digital impulsado por el Gobierno de Navarra.

«El compromiso con la innovación forma parte del ADN de Tracasa Instrumental. En este sentido, y gracias en buena parte a la apuesta realizada en el último año, la inteligencia artificial es hoy en día uno de los ejes principales en los que se apoyan las líneas de investigación y desarrollo tecnológico de la empresa», expone Mar González Paredesdirectora gerente de Tracasa Instrumental desde el pasado mes de enero.

Según concreta González Paredes, «dentro de los proyectos relacionados con la IA, se está trabajando en tecnologías habilitadoras muy prometedoras, como reconocimiento, clasificación y segmentación de objetos en imágenes multiespectrales y en nubes de puntos LiDAR, a través de redes neuronales (Deep learning, aprendizaje profundo, en español); procesamiento y analítica de series temporales (Internet de las cosas); teoría de grafos y ciencias de la computación».

Tracasa Instrumental, que trabaja en muchos de los proyectos con la colaboración de Tracasa, también empresa pública del Gobierno de Navarra, posee un equipo de trabajo permanente en materia de I+D+I (formado por siete personas con una larga experiencia en ciencias de datos e inteligencia artificial) y tiene una colaboración directa con un grupo de más de diez profesionales de producción avanzada.

«Contamos, además, con una infraestructura que se va adaptando a las necesidades de los equipos y los proyectos, como los clústeres de computación gráfica y de alto rendimiento distribuido (HPC-HTC). Esta plataforma científica híbrida (OnPremise – OnCloud) permite tener la elasticidad necesaria para llevar a cabo pruebas de concepto, casos de uso y proyectos de investigación y desarrollo», concreta González.

Toda esta labor ha tenido su repercusión en el ámbito científico y académico. De esta forma, en los últimos años se han publicado dos papers académicos sobre IA, titulados Superresolution for Sentinel-2 images y Learning Superresolution for Sentinel-2 Images with real ground truth data from a reference Satellite. Ambos se han presentado con éxito en diferentes congresos internacionales (Photogrammetric Image Analysis 2019, Munich Remote Sensing Symposium 2019 e International Society for Photogrammetry and Remote Sensing 2020) y han sido publicados por organizaciones y revistas de reconocimiento mundial en el ámbito de la teledetección, como ISPRS y Remote Sensing.

Colaboración con otras entidades

Tracasa Instrumental fundamenta su apuesta por la inteligencia artificial en un modelo de innovación abierto, con una permanente colaboración con agentes internos y externos. De este modo, la empresa trabaja con equipos de producción avanzada, universidades, centros de investigación y empresas, tanto públicas como privadas. Actualmente, hay tres relaciones de colaboración principales: con la Universidad Pública de Navarra, Navarrabiomed y NAITEC.

Con la UPNA existe una colaboración fluida en materia de personal, generación de conocimiento e incorporación de profesionales al entorno de la inteligencia artificial. De esta forma, Tracasa Instrumental ha contratado, por tercer año consecutivo, a un doctor del departamento de Automática y Computación de la universidad, dentro del Grupo de Investigación de Inteligencia Artificial y Razonamiento Aproximado (GIARA), y ha incorporado, por vez primera, a un doctorando industrial, para el periodo 2020-2023.

Además, Tracasa Instrumental ha colaborado en los tres últimos años con las prácticas de 14 alumnos de Ingeniería Informática y de la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos (más de 5.000 horas de prácticas en total); y ha participado en el máster en Informática a través de su programa dual, con siete alumnos que han completado en los últimos tres años más de 18.000 horas de trabajo en el equipo de I+D de la empresa.

Por su parte, la colaboración con Navarrabiomed, el centro de investigación biomédica del Gobierno de Navarra, se centra en el desarrollo del proyecto estratégico Nagencol, en el que también está presente Nasertic, y que tiene por objetivo facilitar la criba de pacientes con indicio de hipercolesterolemia para la realización de un estudio genómico exhaustivo a través de inteligencia artificial.

Por último, a través de su colaboración con NAITEC, el centro tecnológico especializado en automoción y mecatrónica de Navarra, Tracasa Instrumental está participando, junto a diversas empresas del sector de la movilidad en Navarra, en mesas de trabajo y proyectos estratégicos liderados por el Departamento de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra, en los que la empresa está aportando sus capacidades en digitalización del territorio e inteligencia artificial.

Presencia en el Polo de Innovación Digital

Además, Tracasa Instrumental ha incorporado recientemente sus servicios al Polo de Innovación Digital, impulsado por el Gobierno de Navarra para fomentar, a través de la I+D+I, la generación, la valoración y la aplicación del conocimiento científico y tecnológico que permitan desarrollar la transformación digital de las empresas navarras.

En este sentido, Tracasa Instrumental ha aportado a la plataforma virtual del Polo de Innovación Digital (IRIS) sus servicios más innovadores, principalmente dentro de las líneas temáticas de ciencia de datos e inteligencia artificial. Entre ellos destacan los servicios de digitalización del territorio y generación de modelos especializados en el ámbito de la movilidad y la cartografía inteligente; el procesamiento de información geoespacial, ciencias de la computación y Big Data; y el desarrollo de modelos de IA en el reconocimiento, clasificación y segmentación 2D y 3D.

Fuente: Diario de Navarra

Investigadores de ingeniería informática de la UPV lideran la generación de nuevas librerías de inteligencia artificial para facilitar el diagnóstico de cáncer, depresión o Alzheimer

Un equipo de investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) trabaja en la generación de nuevas librerías de inteligencia artificial que ayudarán en el diagnóstico clínico de enfermedades como Alzheimer, depresión o distintos tipos de cáncer.

Su principal novedad reside en la combinación de la supercomputación y el big data, lo que se traduce en una gran capacidad tanto analítica como de procesamiento de datos, facilitando disponer de una mejor y más completa información para establecer un diagnóstico.

Apoyo al diagnóstico

Jon Ander Gómez, del Centro de Investigación Pattern Recognition and Human Language Technology (PRHLT) de la UPV, explica que el objetivo del proyecto “es desarrollar herramientas para que el personal técnico del sector salud pueda dar apoyo a los médicos a la hora de dar un diagnóstico”.

“Queremos contribuir a mejorar la productividad de estos informáticos”, añade, “de forma que dispongan de una herramienta de alta computación que facilite el procesado de toda la información de las pruebas –principalmente, imágenes médicas- que llegan a un centro de salud, un hospital, etc.”.

PRHLT y GAP-DISCA

El desarrollo de esta herramienta se enmarca dentro del proyecto DeepHealth -coordinado por EVERIS- y corre a cargo del PRHLT de la UPV y el Grupo de Arquitecturas Paralelas (GAP-DISCA) de la UPV, que se encarga de su adaptación a nuevas arquitecturas heterogéneas de cálculo científico.

En este aspecto, José Flich, investigador del GAP-DISCA de la UPV, indica: “Estamos adaptando infraestructuras de supercomputación, en las que disponemos de miles de procesadores, para optimizar y facilitar el diagnóstico clínico. Con ellas, tendremos un procesado de la información mucho más rápido y eficiente, reduciendo así también los tiempos de diagnóstico”.

En constante evolución

Se trata, además, de una herramienta en constante entrenamiento, que va aprendiendo continuamente con el procesado de nueva información. A partir de algoritmos basados en deep learning, se analizan las imágenes y se ofrece una información bien estructurada que ayudará al diagnóstico. La librería va nutriéndose de una gran cantidad de imágenes, a partir de las cuales, ante un nuevo caso, se procesa la información y se determina la posibilidad, o no, de que exista una patología.

“Actualmente”, indica Gómez, “disponemos de una primera versión de la librería. El siguiente paso es su integración en las diferentes plataformas y equipos informáticos de los que disponen los hospitales para el diagnóstico”.

Aplicación a 14 casos clínicos

Para su validación, la herramienta se aplicará a diferentes casos clínicos -14 en total, incluyendo migraña, demencia, depresión, cáncer, Alzheimer…- que servirán para entrenar los modelos predictivos que faciliten el diagnóstico.

Financiado por el programa Horizon 2020, el proyecto DeepHealth se extenderá, incialmente, hasta finales de 2021.

Fuente: UPV

La profesora de la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Castilla La-Mancha María José Santofimia Romero ha sido elegida miembro de la Comisión Europea en IA

La profesora de la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha en el Campus de Ciudad Real, María José Santofimia Romero, ha sido elegida miembro del subgrupo de expertos de la Comisión Europea en inteligencia artificial, productos conectados y nuevos retos en la seguridad de productos, perteneciente al grupo Consumer Safety Network de la Dirección General Europea de Justicia y Consumidores.

El subgrupo al que pertenecerá la profesora Santofimia durante los próximos tres años tiene entre sus cometidos analizar las implicaciones de los dispositivos interconectados (IoT o Internet de las cosas) y el uso de la inteligencia artificial.

Este tipo de productos plantea una serie de retos desde el punto de vista normativo que serán abordados en la modificación de la Directiva General relativa a la Seguridad de Productos (2001/95/EC GPSD) y el trabajo de la profesora de la UCLM y del resto de miembros que integran el subgrupo será «asistir a los legisladores en esta tarea, generando para ello una serie de artículos con definiciones, reflexiones y cuestiones que tendrán que ser abordadas por dicha modificación legislativa».

Máster en Seguridad de Sistemas Informáticos por la Universidad del Sur de Gales y doctora en Ingeniería Informática y licenciada en Derecho por la UCLM, la profesora María José Santofimia ha sido elegida miembro del subgrupo en calidad de experto individual por su experiencia en el campo de la inteligencia artificial, especialmente en técnicas de razonamiento basado en sentido común y su aplicación al campo de los dispositivos interconectados o Internet de las cosas, ha informado la UCLM en un comunicado.

Santofimia,investigadora del grupo ARCO de la Escuela Superior de Informática del Campus de Ciudad Real, formará parte del subgrupo como experta individual. Del mismo forman parte 25 miembros de diferentes organizaciones (Amazon, Philips o Bosch, entre otras), autoridades de los estados miembros de la Unión y otras entidades públicas, todos con conocimientos avanzados en dispositivos interconectados o con conectividad, internet de las cosas, inteligencia artificial y legislación europea, especialmente de la Directiva General relativa a la Seguridad de Productos.

En palabras de la profesora de la UCLM y citando a la propia Comisión Europea, el subgrupo en inteligencia artificial, productos conectados y nuevos retos en la seguridad de productos tendrá como trabajo «evaluar si los marcos de seguridad de los productos existentes se adaptan, y en qué medida, a las realidades de los mercados emergentes».

En particular, asistirá a la Comisión en el desarrollo de una evaluación a nivel de la Unión Europea sobre la necesidad de posibles adaptaciones de la Directiva sobre la Seguridad General de los Productos a este respecto. Para ello, deberá tener en cuenta la legislación sectorial/armonizada sobre productos y cualquier revisión pertinente en curso de dicha legislación. La evaluación se completará a más tardar en mayo de 2020. Tras esta evaluación, se pedirá al subgrupo que proporcione a la Comisión asesoramiento para futuros debates, en particular en lo que respecta a la posible adaptación de la legislación sobre seguridad de los productos a este respecto.

Fuente: Comunicación UCLM

 

A por una IA made in Europa: El Instituto VRAIN-UPV, reconocido como centro de excelencia por la Comisión Europea, participa en el proyecto TAILOR

Vrain UPV

El instituto VRAIN de la Universitat Politècnica de València (UPV), que ha sido reconocido por la Comisión Europea como centro de excelencia en investigación en inteligencia artificial (IA), participará en el proyecto europeo TAILOR, una iniciativa clave para el futuro de la misma en Europa.

La IA es una tecnología esencial para responder a muchos de los enormes desafíos a los que nos enfrentamos. Con gran impacto en la nuestra vida cotidiana, hoy es clave en la gestión y respuesta frente a la COVID19, y va a tener una incidencia significativa en todos los sectores empresariales. A todo ello ayudará a hacer frente el proyecto TAILOR.

Redes de centros de excelencia que potencien una IA ética y fiable

Recientemente aprobado por la Comisión Europea en el marco de la acción Towards a vibrant European Network of AI Excellence Centres (Hacia una red de centros de excelencia en IA), TAILOR tiene como principal objetivo el desarrollo de redes de centros de excelencia con el fin de impulsar la capacidad de investigación en Europa, aumentando así su condición como potencia investigadora en el ámbito de la IA y, de ese modo, fomentando su atractivo para científicos y nuevos talentos. A su vez, se espera que esta iniciativa contribuya al desarrollo de una IA ética y fiable, una marca made in Europe.

En cualquier caso, para aprovechar todas las oportunidades que brinda y minimizar sus riesgos, es necesaria una IA fiable, centrada en el ser humano y que genere confianza. En este sentido, Europa está dando importantes pasos para convertirse en el centro mundial de la IA confiable.

55 socios, 4 de ellos españoles

En TAILOR, impulsado por la red internacional CLAIRE -a la que pertenece la UPV-, participan un total de 55 socios europeos, tanto universidades como centros tecnológicos y empresas, referentes internacionales todos ellos en el campo de la IA. Entre ellos, se encuentra el Instituto VRAIN de la UPV, uno de los 4 integrantes español del consorcio junto al Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat Pompeu Fabra y la Universidad de Málaga.

La peligrosidad de la escasa regulación de la IA

“La fiabilidad sigue requiriendo una importante investigación básica”, destaca Vicent Botti, director del Instituto VRAIN e investigador principal del proyecto en la UPV. “El propósito de TAILOR es construir una red sólida de investigación, que proporcionará la base científica para afianzar una IA responsable, fiable, segura y transparente. El comportamiento de las personas está regulado por numerosas leyes, sin embargo, los algoritmos están sujetos a muy pocas normas legales. Esto es inapropiado y peligroso, ya que los sistemas de IA interfieren cada vez más en nuestras vidas, a menudo sin nuestro conocimiento. Esto debería estar controlado y TAILOR contribuirá a ese control, a conseguir una IA digna de confianza”, añade.

TAILOR establecerá una hoja de ruta estratégica para el desarrollo de la IA confiable, apoyada en cinco programas de investigación básica. “Cada programa forma entornos virtuales de estudio con muchos de los mejores investigadores europeos de IA, que abordan los principales desafíos científicos identificados en la hoja de ruta”, apunta Botti. Así mismo, TAILOR impulsará un conjunto de mecanismos de apoyo a la innovación, la comercialización y la transferencia de conocimientos a la industria.

12 millones de presupuesto

El proyecto, financiado por el programa Horizon 2020 de la Unión Europea, cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros y está coordinado por la Universidad de Linköping (Suecia).

Inteligencia Artificial contra la COVID-19

Vicent Botti, catedrático e investigador de la Universitat Politècnica de València, describe las soluciones de la inteligencia artificial en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como la COVID-19. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el éxito de la respuesta de la salud pública a una nueva infección depende de cuatro factores críticos: la comprensión de la transmisibilidad y las poblaciones de riesgo; el establecimiento de la historia natural de la infección, incluidos el período de incubación y la tasa de mortalidad; la identificación y caracterización del organismo causante; y la elaboración de modelos epidemiológicos para sugerir medidas eficaces de prevención y control. La inteligencia artificial (IA) puede proporcionar soluciones a cada uno de estos factores y ayudar a los trabajadores sanitarios, así como a los epidemiólogos y virólogos, en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como el COVID-19. Dichas soluciones serían aplicables en tres estados: antes, durante y después de la epidemia.

Antes de manifestarse la epidemia. La IA puede detectar alertas tempranas de brotes de enfermedades epidémicas. En diciembre de 2019, el sistema BlueDot detectó que el coronavirus de Wuhan era una nueva cepa y de qué modo se iba a propagar por el mundo. BlueDot combina la experiencia médica y de salud pública con un avanzado análisis de datos y razonamiento automático para construir soluciones que anticipen los riesgos de enfermedades infecciosas. En 2014, BlueDot ya predijo con seis meses de antelación la llegada del virus Zika.

Después de manifestarse. La ciencia de datos, los sistemas de aprendizaje automático y aprendizaje profundo pueden ayudar a entender lo que ha sucedido y obtener modelos epidemiológicos que permitan definir estrategias eficaces de prevención y control que faciliten tomar las mejores decisiones. Para ello, se requieren datos de fuentes sanitarias, posiblemente los más importantes, pero también otros como los de movilidad de los teléfonos, consumo de energía de viviendas, acceso de ciudadanos a los bancos, uso del transporte público, etc. Esta ha sido una de las debilidades de nuestro sistema pues los datos que hubiesen sido útiles para que los investigadores de IA aportasen su granito de arena en esta lucha no han estado a su disposición. Esto nos tiene que hacer reflexionar para estar preparados ante situaciones similares y desarrollar un Sistema Público de Gestión de Datos adecuado.

Durante la epidemia. La IA puede ayudar en la prevención, diagnóstico y tratamiento del COVID-19. Alibaba ha desarrollado un sistema que puede detectar el coronavirus en tomografías computarizadas de pecho con una precisión del 96%. DeepMind ha compartido resultados de su IA que detallan la estructura de seis proteínas vinculadas al SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el COVID-19. Podríamos seguir enumerando múltiples aplicaciones de la IA. Pero, en mi opinión, en esta etapa hay dos soluciones de IA que podrían tener especial impacto.

Una es utilizar métodos de optimización que permitan un uso eficiente de los recursos humanos y materiales disponibles. Esto permitiría asignar enfermos a los hospitales más adecuados, distribuir el material sanitario a los hospitales más necesitados en cada momento…

La segunda es emplear técnicas de IA para analizar el movimiento de personas en áreas geográficas a partir de información de operadores de telefonía móvil, pero no de forma agregada. Supongamos el caso de una persona que acude al hospital y da positivo; se le preguntará por las personas con las que ha estado en contacto, con quienes contactará la autoridad sanitaria para adoptar medidas de confinamiento o realizar tests de diagnóstico. Pero esta persona, los días anteriores, ha viajado en transporte público, ha ido a comprar, etc. y ha estado en contacto con otras personas. ¿Cómo identificarlas para advertirles y que puedan seguir estrategias de confinamiento o realizarles tests y así limitar la propagación del virus?

En mi opinión, lo que tendría mayor impacto es un sistema de IA capaz de predecir el riesgo de contagio (a través de la monitorización de los movimientos, proporcionados por la trazabilidad de sus móviles) de aquellas personas que hayan estado en contacto con una persona infectada. Para detectar a las personas bajo riesgo de contagio se requiere la utilización conjunta de datos de movilidad obtenidos de las operadoras de telefonía móvil y los obtenidos de forma colaborativa de los ciudadanos con una app para móviles. Un sistema así será útil tanto durante la emergencia como posteriormente, cuando se detecten casos de contagio y se pueda identificar rápidamente las personas bajo riesgo; esto disminuirá la propagación, adoptando estrategias de confinamiento o de realización de pruebas en personas clasificadas con riesgo alto. Este sistema y sus resultados deberán ser utilizados exclusivamente por la autoridad sanitaria competente.

Actualmente, disponemos de herramientas de análisis de redes sociales como U-Tool, que permitirían realizar la predicción de riesgo de contagio. Un sistema de este tipo, que dispone de forma anonimizada de la información de los desplazamientos de un móvil, despierta dudas sobre el incumplimiento de la Ley de Protección de Datos por el ‘control’, por parte de la administración o empresas, que puede suponer sobre los ciudadanos. Es evidente que hay que garantizar su privacidad. Pero, además, hay dictámenes que refrendan que, en situaciones como la actual, esto se puede instrumentar cumpliendo la ley y garantizando la privacidad. Por ello, adoptar una solución pragmática que se centre en lo que sea necesario para la salud pública es lo que procede en un momento tan critico como el que vivimos.

Fuente: Universitat Politècnica de València

José Hernández-Orallo: «Me preocupa que la inteligencia artificial esté en manos de unos pocos

Si usted acude ahora a un banco para solicitar un crédito, es posible que la decisión final sobre si se le concede o no el préstamo no la tome un humano. Los algoritmos y la inteligencia artificial se están imbricando cada vez más en la vida diaria, dictando desde la música que escuchamos en Spotify o las series que vemos en Netflix hasta aspectos tan cruciales como el conseguir o no un empleo.

José Hernández-Orallo, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia y miembro del Instituto Valenciano de Investigación para la Inteligencia Artificial, no cree que dejar ciertas cuestiones al criterio de estos procesos automatizados suponga dar ventaja a una parte de la sociedad sobre otra. «Una cosa es la desigualdad y otra que se tomen decisiones injustas», asegura durante una entrevista con EL MUNDO. «Emplear algoritmos, si están bien evaluados y diseñados, puede llevar a decisiones mucho mejores que las que realizan los seres humanos en multitud de ámbitos. Y eso va a ir a mejor, porque va a estar más vigilado y regulado».

Otra cuestión, añade, «es la desigualdad económica. Me preocupa que la inteligencia artificial esté en las manos de unos pocos en estos momentos. Sobre todo en el tipo de sociedad en que vivimos, donde el que gana se lo lleva todo. Como no regulemos -y en la situación actual es difícil hacerlo- para que este tipo de gigantes por lo menos paguen sus impuestos, tendremos un problema».

La creciente importancia de los algoritmos y la irrupción de dispositivos como los teléfonos móviles, que actúan como extensiones del propio ser humano, obligan a redefinir el concepto de ‘inteligencia’. Para Hernández-Orallo, cuyo libro más reciente es The Measure of All Minds (La medida de todas las mentes), «el espacio se hace más grande, porque empezamos a ver máquinas que llevan a cabo tareas que nosotros no somos capaces de hacer, o que hacemos de forma distinta. Por otra parte, la inteligencia natural está cambiando por la interacción con la artificial. Se trata de un proceso que siempre ha existido, porque la inteligencia humana se ha ido adaptando, y ahora estamos en un momento en el que se puede hablar de inteligencia híbrida o extendida».

El ejemplo más claro es nuestra dependencia de los gadgets para saber qué ruta tomar durante un viaje. «El futuro no estará tanto en reemplazar las funciones que ya realizamos nosotros por dispositivos que hagan lo mismo, sino en permitir hacer cosas que hasta ahora no habíamos sido capaces de conseguir, como lo de llegar a una ciudad nueva y orientarnos perfectamente», señala.

Al apoyarnos en esa muleta tecnológica, sostiene, no dejamos de ser menos humanos. «Lo que hace es darnos más poder. Eso sí, siempre surgen conflictos cuando algo es nuevo y no se sabe qué efectos secundarios puede tener. Uno de los problemas que provoca depender de la tecnología es el momento en que esa tecnología falla. Nos acostumbramos a vivir con ella y cuando no funciona no somos capaces de volver a la situación que teníamos antes», apunta Hernández-Orallo. De todas formas, recuerda, esto es algo que ha sucedido en todas las épocas: «Si ahora tuviéramos que retroceder 200 años estaríamos acabados, porque no sabríamos ni buscarnos la comida. Es algo que forma parte de la evolución natural de la cultura y de la tecnología humana».

La inteligencia artificial tampoco se crea en un vacío. Es fruto de una sociedad con unos valores y carga ideológica particular, como demuestra el caso del algoritmo de Google Photos que clasificaba como ‘gorilas’ a la gente de color. Para el catedrático valenciano es «completamente evitable» que la inteligencia artificial refleje los prejuicios sociales, aunque destaca dos factores importantes: «El primero es que la mayoría de los que desarrollan inteligencia artificial son hombres blancos que, consciente o inconscientemente, tienen una serie de sesgos. El segundo es que esa inteligencia artificial se nutre de algoritmos de aprendizaje automático que absorben datos. Si esos datos son parciales, el algoritmo aprenderá ese sesgo».

Sin embargo, afirma, «la manera en que se evalúan los resultados de estos modelos es mucho mejor de lo que se hacía quince años atrás. Antes, si un juez sesgaba había que analizar las sentencias una a una. Ahora, al crear un asistente para decisiones judiciales o médicas, se pueden analizar los datos en conjunto porque existen métricas».

Una de las últimas revoluciones copernicanas -comparable quizá al momento en que la Tierra deja de ser el centro del universo- ha sido entender que la inteligencia humana «no es el final del camino o de una escala natural, sino tan sólo un punto más en un espacio inmenso de inteligencias que podemos crear, del mismo modo que nuestro planeta es otro puntito en el universo», explica. «Y la inteligencia humana no es más que un tipo particular de inteligencia animal. Como lo más cercano a nosotros son los bonobos o los chimpancés, nos parece que hay un mundo, pero desde el punto de vista evolutivo es muy poquito».

El catedrático norteamericano Shawn Rosenberg lanzó hace meses una idea provocativa: El cerebro humano no está equipado cognitivamente para manejarse en democracia, y por esa razón han surgido autocracias en distintos países europeos y Donald Trump se ha hecho con la presidencia de Estados Unidos. ¿Realmente nos falta inteligencia para gobernarnos a nosotros mismos? «Ahora mismo todas las personas tienen el mismo peso, estén o no informadas», asegura Hernández-Orallo. «Si no respetamos eso se acabaría en situaciones muy peligrosas. La democracia funciona cuando tienes una sociedad bien educada que es capaz de pensar por sí misma, y quizá en algunos momentos de la historia eso no haya sucedido».

Otra cosa, añade, «es decir que una sociedad no está preparada para la democracia, algo de lo que estoy completamente en contra. Es más un tema de educación, porque es lo que potencia la inteligencia y permite que un grupo funcione mejor. Pero las sociedades son muy complejas y el ser humano, por mucho que lo eduquemos, posee un bagaje evolutivo y puede que no esté preparado para la sociedad del siglo XXI desde el punto de vista genético. Porque por mucha educación que tenga, al final hay costuras que se rompen por algún sitio».

Fuente: El Mundo

Entrevista a Juan Luis Pavón «Canadá nos ha pedido un modelo de IA para gestionar los recursos contra el coronavirus»

Entrevista de Juan Luis Pavón en El Correo de Andalucía a José Luis Salmerón Silvera. Catedrático de Data Science de la Universidad Pablo de Olavide.

Por sus logros en inteligencia artificial aplicada a la salud ha sido elegido para formar parte de un grupo internacional de expertos que elabore un modelo con el fin de afrontar mejor la gestión de los recursos en la lucha contra el coronavirus durante los próximos años.

El teletrabajo forma parte desde hace muchos años de la vida cotidiana de José Luis Salmerón, por la dimensión nacional e internacional de sus investigaciones en inteligencia artificial aplicada. En relación, por ejemplo, con universidades de Estados Unidos, Canadá, Chile o República Checa, bancos como el BBVA o empresas como Tessella, que desde hace escasas fechas cuenta con él como Asesor Principal de su World Class Center Analytics desde España. El Instituto Canadiense de Investigación en Salud, organismo del Ministerio de Sanidad de Canadá, lo ha seleccionado para formar parte de un grupo de expertos que trabaje en aportar un modelo de sistema de inteligencia artificial como soporte a afrontar mejor la gestión de los recursos en la lucha contra el coronavirus. “Ahora estamos en una fase preliminar pidiendo muchos datos a la Organización Mundial de la Salud y a otros organismos y entidades, y recopilándolos, siendo conscientes de que es una situación cambiante. Si conseguimos mucha información de calidad, podremos ampliar ese objetivo”, nos comenta durante la videoentrevista a través de ordenador.

José Luis Salmerón nació en Huelva hace 52 años y reside desde el año 2000 en Sevilla, en el barrio de Los Remedios, desde que empezó a trabajar en la Universidad Pablo de Olavide, primero profesor y después catedrático en el área de Sistemas de Información e Informática de Gestión. Es vicepresidente de la Asociación Internacional de Sistemas Grises y Análisis Incierto.

¿Cuándo le ofrecieron participar en esa investigación aplicada a la crisis del coronavirus?

Me llamaron hace mes y medio desde el Canadian Health Research Institute, por entonces el coronavirus empezaba a extenderse fuera de China. Han elegido a investigadores de Canadá, de Estados Unidos y de otros países. Creo que soy el único español. Estaba previsto que trabajáramos juntos en Ginebra (Suiza) durante el mes de junio, allí está la sede principal de la Organización Mundial de la Salud. Pero, viendo la creciente restricción del tráfico aéreo entre Norteamérica y Europa, creo que lo haremos por videoconferencia conjunta.

¿Por qué le han elegido?

He colaborado bastante con investigadores de Canadá en proyectos de inteligencia artificial aplicada a la medicina. Unos de inteligencia artificial explicativa, otros para medicina de urgencias, etc. Por ejemplo, la aplicación de inteligencia artificial en la evaluación de diagnósticos de patologías como la artritis reumatoide, para que los sistemas informáticos agilicen y hagan más eficiente la atención primaria. El mundo de la inteligencia artificial en el campo de la medicina es prácticamente infinito, porque cada enfermedad, también el coronavirus, tiene muchas fases, de contagio, de tratamiento,… y cada una de las fases tiene sus problemas. Y cada problema es susceptible de una solución o varias con inteligencia artificial. Sobre todo han contado conmigo desde la McGill University, de Montreal, y desde la Laval University, de Quebec. Otro ejemplo: Con una doctoranda de la Olavide, Irina Arévalo, hemos terminado un trabajo, que está a la espera de publicarse en una revista científica, sobre cómo generar un modelo de inteligencia artificial más eficiente para el diagnóstico en cáncer. Se ha hecho usando bases de datos de diversos hospitales, pero sin disponer ni difundir la identidad de los pacientes.

¿Echa en falta en España lo que ha hecho Corea del Sur para que toda su población afronte la prevención del coronavirus teniendo aplicaciones en sus teléfonos móviles?

He visto algo al respecto y es muy interesante lo que han logrado. La información es poder. Cuando el ciudadano tiene información buena sobre lo que realmente ocurre a su alrededor, puede actuar en consecuencia. En España, y no quiero señalar a nadie en concreto, hay poderes públicos que no confían demasiado en el ciudadano. Consideran que hay que protegerlo de la información. Y yo creo que cuanto más sepamos, más racionalmente y más coherentemente podemos funcionar individual y colectivamente.

¿El impacto de la catastrófica crisis sanitaria y económica del coronavirus va a cambiar las prioridades en España y por fin lo serán la ciencia y la innovación?

¡Ojalá!. Que seamos una sociedad y un país organizado para ser fuertes en los factores más estratégicos. La crisis del coronavirus también va a evidenciar la debilidad de nuestra economía al basarse en industrias como el turismo. Y España tiene mucho que dar al mundo en investigación y ciencia, porque hay muchísimos profesionales muy buenos. Cuanto más contacto tengo con empresas, más lo voy viendo. Hay españoles buenísimos a los que numerosas veces no se les valora. Grandes profesionales a los que se podría aprovechar. En España tenemos gente brillante, de genialidad, a la que no se cuida, mientras que en otros países tienen mucha gente muy bien organizada y basan sus logros en su capacidad organizativa.

Un ejemplo que le gustaría ver materializado en España.

Alemania es una gran potencia porque tiene entidades como el Instituto Fraunhofer que solo se dedica a investigación aplicada, no a formación, y cuenta con tales medios que puede dedicar mil investigadores a una sola temática.

¿Cuáles son sus orígenes personales?

Mis raíces están en Huelva. Mi padre ya está jubilado, era un empleado de la Empresa Nacional de Celulosas (ENCE) y, gracias a su gran capacidad de trabajo y aprendizaje, aunque no tenía una carrera superior llegó a ser el encargado del mantenimiento mecánico de toda la fábrica de Huelva. Mi madre siempre ha ejercido de ama de casa, se encargaba de mi hermano y de mí, yo soy el mayor de los dos. Estudié en el Colegio Funcadia, de los jesuitas. Algunos de mis amigos fueron compañeros de clase allí desde los cinco años de edad.

¿Qué le encaminó hacia la informática?

Tengo dos carreras y dos doctorados porque inicialmente elegí hacer Económicas, pensaba que era lo mejor a nivel profesional. Y en quinto curso estaba la asignatura de Informática de Gestión. Ahí descubrí el mundo de la informática y me apasionó. Con los ahorros de mis primeros trabajos temporales me compré un ordenador y empecé a participar en proyectos de investigación. Y al acabar Económicas decidí matricularme en la carrera de Ingeniería Informática. Saqué muchas mejores notas en la segunda que en la primera, lo viví con más espíritu vocacional.

¿Cuál fue su primera experiencia laboral?

En Caja Huelva, haciendo una sustitución de verano como cajero en una de sus sucursales bancarias. Tiempo después trabajé como gerente en el Colegio de Economistas en Huelva. Hasta que me centré en plantearme retos mayores en mi desarrollo profesional, dejé ese empleo para dedicarme a fondo al segundo doctorado y aspirar a una plaza de profesor universitario. La primera a tiempo parcial la conseguí en Sevilla. Recuerdo el sueldo, 45.000 pesetas al mes. Después estuve tres años en la Universidad de Huelva y en el año 2000 pude promocionar a una plaza mejor en la Universidad Pablo de Olavide, donde sigo trabajando como catedrático a tiempo completo, además de mis colaboraciones con empresas a través de convenios de transferencia tecnológica que se articulan con mi universidad.

¿Y su primera actividad internacional?

En la Texas Tech University, en la ciudad tejana de Lubbock. Nunca podré olvidar que el 11 de septiembre de 2001, a las tres de la tarde, estaba tramitando mi visado en Madrid, dentro de la Embajada de EEUU en España, cuando vi en un televisor los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York. Tenía los billetes de avión para volar al día siguiente. Tras una semana de cancelación, pude viajar en avión a EEUU el 20 de septiembre. Mi periodo de tres meses como investigador en su Departamento de Sistemas de Información y Ciencias Cuantitativas fue muy interesante aunque el momento no era el idóneo. Descubrí una forma diferente de trabajar, más colaborativa, más abierta, y también más competitiva.

¿Siempre ha tenido predisposición por la colaboración Universidad-Empresa?

Sí, porque, como ingeniero, me gusta solucionar problemas. Siempre enfoco mis investigaciones y proyectos a su aplicación efectiva en el mundo real. Además, esa transferencia le reporta ingresos a mi universidad. Por ejemplo, con la empresa GEA21, y a través de la Corporación Tecnológica de Andalucía, elaboré un modelo de inteligencia artificial para gestionar los datos y, mediante lógica difusa, mejorar la estimación de impacto ambiental en los estudios que se hacen para la realización de cualquier gran obra de ingeniería civil (carreteras, embalses,…). Para Endesa Ingeniería participé en elaborar un modelo de eficiencia energética para la construcción de edificios. Para una empresa de tiendas diseñé un algoritmo que les permitiera comprar de modo más equilibrado qué productos debían tener para abastecer a sus establecimientos comerciales, al ser productos cuya venta depende mucho de las tendencias, y teniendo en cuenta los diversos factores que influyen de modo distinto en el rendimiento de cada tienda.

¿Qué es Tessella, donde ha empezado a colaborar?

Es una empresa centrada en analítica avanzada e inteligencia artificial. Fue fundada desde la Universidad de Oxford. La compró Altran, multinacional tecnológica francesa. Tessella forma parte de lo que llaman los World Class Center Analytics, yo estoy vinculado al que tienen en España y lidero como asesor senior la vertiente científico-técnica de algunos proyectos, mediante acuerdo de transferencia tecnológica desde la Universidad Olavide con ellos. Y hace escasos días se ha confirmado que Capgemini ha adquirido Altran, por lo que ahora mi vinculación es con un grupo empresarial francés aún mayor. Desde Altran, contactaron conmigo para que trabajara con ellos en un proyecto de investigación y desarrollo en inteligencia artificial para Airbus que es técnicamente bastante complejo.

Cuando se integra en equipos de trabajo para proyectos en temáticas tan distintas como la obra civil, la medicina, la aeronáutica, el comercio, ¿cómo adquiere los conocimientos sobre un sector o actividad en concreto?

Cuando yo afronto un problema, normalmente no soy el experto en ese sector. Yo no soy médico, ni ingeniero de caminos, ni lo pretendo. Siempre trabajo a fondo con un interlocutor, de esa empresa, o de ese hospital, para llegar a entender la parte del problema que necesito saber para darle una solución desde el ámbito de la inteligencia artificial. Además, busco publicaciones de expertos de mi propio campo que hayan trabajado en algo similar. Busco qué soluciones se le han dado a problemas similares, si los hay.

¿Todo va a estar organizado mediante modelos de inteligencia artificial?

Es una pregunta que se hace mucha gente. Un sistema de inteligencia artificial bien entrenado es capaz de decirte inmediatamente haz esto o haz aquello. Y vamos a estar relacionándonos con máquinas que no sabemos por qué hacen lo que hacen, porque muchos algoritmos son ‘cajas negras’ cuyo funcionamiento solo es entendible por un científico de datos. De ahí nace un proyecto de inteligencia artificial explicable que he hecho recientemente para una entidad financiera. Con el fin de cumplir la normativa europea que impide denegar un préstamo a una persona si no es capaz de explicarle por qué. Es decir, un algoritmo, que no te da ninguna explicación, no puede denegar un servicio financiero.

¿Y cómo se resuelve?

He desarrollado un algoritmo para que a cada persona se le pueda explicar objetivamente por qué no le dan el préstamo, y comparándolo con una especie de gemelo artificial conformado solo por datos, que fuera el conjunto de datos más parecido posible, al que sí se le concede el préstamo. Y que eso permita mostrar la diferencia en variables como renta, gastos, etc.. Es un avance que permite orientar al cliente para señalar qué debe hacer en cada variable para conseguir sus metas.

¿Cómo se introduce la ética en la inteligencia artificial para evitar sesgos de género, raciales, ideológicos, socioecónomicos,…?

Es una tendencia actual muy importante, respaldada por la normativa europea de protección de datos. Además del proyecto de inteligencia artificial explicable que he comentado, también participé en uno sobre sesgo y justicia. Porque existen sesgos en los modelos y los datos que no generan injusticia, pero causan que las métricas no funcionen bien. Para anticiparnos a cuestiones como la siguiente: Si a un porcentaje de hombres se les deniega el préstamo, ¿debería negarse o no en la misma proporción a mujeres del mismo nivel económico y que tienen condiciones similares? Se establece un algoritmo para evitar que haya discriminación por ese factor.

¿Qué nos aguarda en la transformación digital de la banca?

El sector bancario está introduciendo la tecnología a niveles impresionantes. Cada banco va a tener un corazón de inteligencia artificial y es el que va a decidir, obviamente con la dirección de técnicos, pero va a hacer toda la operativa. Por eso es constante la reestructuración de sus servicios tradicionales, la red de sucursales ya no produce apenas negocio bancario. El Instituto de Empresa ha contado conmigo para que este verano imparta un curso internacional online, en inglés, sobre la revolución tecnológica en las finanzas.

Acostumbrarnos a que otros piensen y decidan por nosotros siempre ha sido un gran riesgo. ¿Cómo va a influir en las capacidades mentales de los seres humanos que deleguemos mucho en la inteligencia artificial?

El peligro es que deleguemos parte de nuestra capacidad cognitiva a los sistemas. Todo lo que no se usa, se atrofia. Y que nos volvamos dependientes, en cierto grado, de las máquinas, e incurramos en el futuro en una especie de minusvalía cognitiva. Por eso hay un enfoque en boga, lo que se llama inteligencia artificial aumentada. Te da una capacidad para llegar más allá de lo que el humano puede hacer físicamente. Por ejemplo, con realidad aumentada. Ese enfoque es interesante. Pero todo lo que sea volvernos perezosos en las capacidades que ya tenemos, a corto plazo no se notará, pero a medio o largo plazo puede significar que nos relajemos tanto que dejemos de tener esas capacidades y que nos volvamos dependientes de las máquinas.

Muchos informes señalan que hay gran escasez de expertos en ciencia de datos, el ‘data science’, y están muy demandados. ¿Le llegan muchas propuestas para ficharle?

Es frecuente encontrar en mi buzón digital ofertas de trabajo, desde Berlín, Londres, etc., Me agrada ese interés. Mi intención es seguir en la Olavide y concretar algunos de esos ofrecimientos en proyectos de colaboración. Porque la mayoría de las propuestas son para irme a trabajar y vivir fuera de modo permanente. En la ley española de universidades la opción de conseguir una excedencia es una porquería, y solo para dos años. Y para solo dos años, no me cambio. Si fuera para diez años, sí me lo plantearía.

¿También le llegan propuestas desde el sector empresarial andaluz?

Cuando empecé en Sevilla no encontraba interés en investigaciones aplicadas, y decidí buscar sobre todo en Madrid, donde hay muchísimas empresas y, aunque haya competencia, son mayores las posibilidades de acordar a través de la universidad proyectos de transferencia de tecnología.

A su juicio, ¿cómo ha evolucionado la sociedad sevillana durante los veinte años que forma parte de ella?

Poco a poco se está convirtiendo en una sociedad con identidad más abierta, internacional y cosmopolita, y eso es bueno. Cuando llegué en el año 2000 era demasiado tradicional. Ahora su juventud tiene más interés en entender el mundo y en participar en él. Eso es compatible con tener muy presentes sus fiestas. A mí me encanta la Feria.

Fte: El Correo de Sevilla

Así perciben la inteligencia artificial los trabajadores de mañana

Encuesta jóvenes sobre Inteligencia artificial

Los jóvenes españoles auguran impacto en oficios como los de ingeniero informático, profesional de la distribución y médico.

El conocimiento de los jóvenes españoles sobre qué es la inteligencia artificial y para qué se puede usar es alto, según un estudio de IBM entre estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional.

La proporción de jóvenes que saben qué es esta tecnología asciende a 8 de cada 10 jóvenes. Un 70 % indica que se aplica al desarrollo de nuevas tecnologías y casi la mitad habla de la detección de patrones en los datos. El caso de uso de la inteligencia artificial que más atrae a los encuestados por IBM es la creación de asistentes virtuales (81,8 %), seguido de la optimización de los tratamientos médicos (64 %) y la identificación de tendencias de consumo en redes sociales (61,8 %).

Un alto porcentaje de los estudiantes (85,2 %) considera que la inteligencia artificial ya está transformando la forma en la que se trabaja. Creen que las profesiones que más van a utilizarla son los ingenieros informáticos, los trabajadores del sector de distribución y los médicos, mientras que en el extremo contrario estarían abogados y periodistas.

A la mitad de los jóvenes le gustaría aprender a crear aplicaciones con esta tecnología. Pero en estos momentos carecen de formación. De hecho, solo el 13,9 % y el 36 % han recibido en algún momento formación en robótica y programación, respectivamente. Y son minoría quienes quieren dedicarse profesionalmente a la tecnología, sobre todo en el caso de las chicas, donde solo un 23,1 % muestra ese interés.

Fuente: silicon.es

15 profesiones emergentes para 2020 en España

15 profesiones relacionadas con la informática

En un mercado de trabajo que cambia rápidamente, cualquier pista sobre los sectores y las profesiones de éxito o cómo acceder a ellas es oro molido para quienes buscan empleo o quieren cambiar de vida laboral.

Acertar con el sector, o la profesión que elegimos es una tarea cada vez más difícil, que se complica aún más si tenemos en cuenta que resulta casi imposible encontrar quién nos asesore acerca de la carrera o la formación que debemos escoger, o sobre los perfiles de éxito que nos pueden proporcionar un trabajo.

La red profesional LinkedIn ha elaborado un estudio utilizando perfiles públicos que han ocupado un puesto a tiempo completo durante los últimos cinco años. Identificada la muestra de talento, se ha calculado el porcentaje de contrataciones y la Tasa de Crecimiento Anual Compuesta para cada profesión entre 2015 y 2019, con lo que se puede identificar la tasa de contratación que experimenta un mayor crecimiento. El resultado es una investigación sobre las profesiones emergentes en el mercado de trabajo de España, que permite detectar 15 perfiles emergentes y las habilidades específicas que requieren.

El estudio refleja el impacto masivo que tienen las tecnologías digitales, que no sólo optimizan el tratamiento de datos, sino que transforman profundamente las organizaciones. Se trata de tecnologías que conectan a las personas, que facilitan la toma de decisiones y que aceleran el cambio dentro de las organizaciones haciéndolas más ágiles, más competitivas y más inteligentes.

Según LinkedIn, «los empleos y habilidades emergentes en España para 2020 reflejan un cambio en las estructuras organizativas, y ofrecen pistas sobre hacia dónde avanzan las sociedades y cuáles son los profesionales llamados a liderar los cambios sociales. Un nuevo paradigma que requiere una visión renovada por parte de las empresas que quieran adaptarse a los cambios vertiginosos a los que se enfrenta el mundo laboral, teniendo en cuenta las exigencias de los clientes, pero sin olvidar la misión y visión de la organización».

La investigación realizada por la red profesional muestra que las industrias que demandan los empleos emergentes en nuestro país son las relativas a los servicios y tecnologías de la información, servicios financieros y consultoría de gestión. Las áreas de márketing y publicidad y la investigación también aglutinan a los perfiles profesionales que serán predominantes en 2020. Se trata en su mayoría de industrias que requieren el procesamiento y la gestión de datos, así como la aplicación de tecnologías digitales para implementar programas de gestión y nuevos servicios que les permitan ser más ágiles, competitivas e inteligentes en la toma de decisiones.

Además, Madrid -por su localización y por ser el centro político y empresarial- y Barcelona -por su sólida estructura económica y su perfil internacional- concentran la gran mayoría de los puestos de los empleos emergentes. Sevilla, Valencia y Bilbao son otros focos relevantes para estos puestos demandados.

Especialista en inteligencia artificial

El número de profesionales que se presentan como especialistas en inteligencia artificial ha crecido, según LinkedIn, casi un 76% respecto del año anterior. Este perfil emergente se caracteriza por habilidades específicas como el conocimiento de machine learning o ciencia de datos y se incorpora rápidamente a sectores tan consolidados como el de las tecnologías de la información o la programación informática. Se ve en estos candidatos expertos no sólo potencial para mejoras operativas sino para el desarrollo de nuevos productos, servicios y mercados.

Al especialista en inteligencia artificial se le exigen habilidades como machine learning, Python, inteligencia artificial, visión por ordenador, ciencia de datos, R, Git, Deep Learning, C++ y Java.

El estudio de LinkedIn sitúa la demanda principal de estos profesionales en Barcelona, Madrid y Valencia.

Por lo que se refiere a los sectores que contratan estos perfiles, los principales son servicios y tecnologías de la información, programación informática, investigación, educación, internet, telecomunicaciones y consultoría de gestión.

Desarrollador de fuerza de ventas

La demanda de estos profesionales provoca un incremento superior al 74% de este perfil comparado con 2019. Los desarrolladores de fuerza de ventas deben demostrar un gran conocimiento técnico y una capacidad para utilizar diferentes programas que les capacitan como excelentes gestores de relaciones con clientes y consumidores.

Entre las habilidades requeridas para este trabajo destaca Apex Programming, Salesforce.com Development, Salesforce.com, Salesforce.com Administration, Visualforce Pages, Oracle Application Express, Salesforce.com Implementation, Lightning, Java y SOQL.

En Madrid, Barcelona y Sevilla es donde se encuentran principalmente estos empleos, y los sectores que contratan estos perfiles son principalmente los de servicios y tecnologías de la información, consultoría de gestión, seguros, programación, informática, servicios financieros, ocio, viajes y turismo, logística y gestión de la cadena de suministro.

Especialista en ‘customer success’

Las actividades comerciales siguen dinamizando el mercado, como lo expresa el hecho de que los especialistas en customer success han crecido casi un 70%. Conocimiento técnico y buenas capacidades relacionales, estratégicas y comunicativas son clave para posicionarse de manera diferencial en el mercado.

A estos profesionales se les exige el dominio de castellano, retención de clientes, Software as a Service, Salesforce.com, CRM, satisfacción de clientes, estrategia de negocio y márketing digital.

Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao son las ciudades que reclaman principalmente a estos profesionales, y los sectores que los contratan son los de programación informática, internet, servicios y tecnología de la información, márketing y publicidad, servicios de información, e-learning y servicios financieros.

Ingeniero de robótica

Estos perfiles son fundamentales y tienen una gran presencia en los entornos altamente industrializados. El número de estos expertos ha aumentado un 65,25%, lo que demuestra el dinamismo de sectores consolidados como la aviación, la automoción o la industria aeroespacial. Se mueven en sectores muy dinámicos y competitivos y muy orientados a la innovación para mejorar, agilizar y optimizar sus operaciones.

Los ingenieros de robótica han de dominar la robótica, obviamente, pero también la automatización de procesos, Python, C++, C#, Java, Matlab y Scrum.

Los principales sectores que los demandan son los de servicios y tecnologías de la información, ingeniería mecánica e industrial, automoción y movilidad, industria del automóvil, consultoría de gestión, investigación, aviación e industria aeroespacial.

Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao son las ciudades en las que más oportunidades se les ofrece a estos profesionales.

Especialista en ciberseguridad

El estudio de LinkedIn recuerda que «la seguridad en las organizaciones se ha convertido en un elemento clave, no sólo para cumplir con los requerimientos legales y de compliance, sino para mantener una buena reputación en el mercado protegiendo datos privados, confidenciales y estratégicos». Eso explica que el número de estos expertos haya aumentado un 60% comparado con el pasado año.

Se trata de perfiles muy técnicos y con gran capacidad para actualizarse de manera permanente en un sector tan expuesto a los cambios y a condicionantes externos a las organizaciones.

A estos profesionales se les exigen habilidades de ciberseguridad, hacking ético, seguridad de la información, ISO 27001, seguridad informática y gestión de riesgos, test de penetración, seguridad de redes, Linux y Owasp.

Los empleos para los especialistas en ciberseguridad están principalmente en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, y los sectores que contratan estos perfiles son los de tecnología y servicios de la información, consultoría de gestión, contabilidad, telecomunicaciones, seguridad informática, defensa, industria espacial y sector bancario.

‘Agile coach’

La innovación permanente, la gestión del cambio y la transformación digital se han convertido en ejes fundamentales de toda actividad organizativa que requieren profesionales especializados y versátiles. Por esto, LinkedIn concluye que el número de este tipo de perfiles ha aumentado un 57%.

Se trata de expertos que han de dominar kanban, metodologías agile, Scrum, Jira, transformación digital, coaching, visual thinking, Lean Startups y DevOps.

Los sectores que contratan estos perfiles principalmente son los de tecnología y servicios de la información, consultoría de gestión, sector bancario, internet, programación informática, telecomunicaciones y distribución. Madrid y Barcelona son las principales plazas laborales para este puesto emergente.

Consultor de ‘cloud’

Según la investigación de LinkedIn, «las grandes ventajas que supone el almacenamiento en la nube han generado un aumento de la demanda de un nuevo perfil emergente, con amplios conocimientos técnicos, capaz de diseñar las mejores soluciones cloud para cada organización».

Así, el número de estos profesionales ha crecido más de un 48%, siendo muy demandados en sectores diversos como consultoría, márketing o tecnologías de la información.

Las habilidades para este trabajo son, fundamentalmente, el dominio de Microsoft Azure, Amazon Web Services, Cloud computing, Tibco Businessworks, Tibco EMS, DevOps, Tibco iProcess, Docker Products y Ansible.

Madrid, Barcelona y Málaga son las ciudades en las que se dan más oportunidades para estos profesionales, que son contratados sobre todo en sectores como la tecnología y servicios de la información, programación informática, consultoría de gestión, servicios financieros, internet, márketing, publicidad y banca.

Desarrollador de ‘Python’

Python se ha convertido en un lenguaje de programación esencial por su agilidad, versatilidad y robustez, y el perfil de desarrollador de este lenguaje ha crecido casi un 49%, siendo muy demandado en sectores como el de las tecnologías de la información, las telecomunicaciones o los servicios financieros.

Entre las habilidades requeridas para este puesto figuran el dominio de Django, Python, Git, Docker, Linux, MongoDB, Javascript, Postgre SQL, CSS y MySQL.

Barcelona y Madrid son ciudades preferentes para estos profesionales, demandados en sectores como el de tecnología y servicios de la información, programación informática, internet, telecomunicaciones, márketing y publicidad, servicios financieros y consultoría de gestión.

Científico de datos

Los datos se han convertido en el principal activo de las organizaciones, según LinkedIn. Datos sobre el mercado, sobre clientes, acerca de sus operaciones y transacciones… La óptima gestión de éstos requiere de un perfil profesional -el de científico de datos-, con curiosidad para explorar los problemas y sus soluciones y con las habilidades técnicas para resolver cuestiones complejas.

Este perfil ha crecido casi un 47% para incorporarse a sectores tan estratégicos como la banca, telecomunicaciones o la investigación.

El científico de datos debe dominar el machine learning, R, Apache Spark, Python, ciencia de datos, big data, SQL, minería de datos, estadística y Hadoop.

Los sectores que contratan este tipo de perfiles son los de tecnología y servicios de la información, consultoría de gestión, banca, programación informática, internet, telecomunicaciones e investigación. Y son especialmente demandados en Madrid y Barcelona.

Desarrollador de ‘big data’

Cualquier organización necesita tener expertos capaces de estructurar y analizar los datos, y lograrlo puede convertirse en una ventaja competitiva que permite identificar oportunidades de mercado determinantes. Esta tendencia se observa en el número de desarrolladores de big data, que ha crecido casi un 45%, y que incrementa la demanda de profesionales con habilidades como Apache Spark, Scala, Hive, Hadoop, Apache Kafka, big data, Apache Flume, Git, Sqoop y Python.

Los empleos están sobre todo en Madrid y Barcelona, y los sectores que contratan estos perfiles son preferentemente tecnología y servicios de la información, programación informática, telecomunicaciones, consultoría de gestión, internet, márketing y publicidad y banca.

Ingeniero de datos

Las empresas son organizaciones de gestión de datos, y recopilarlos, organizarlos y recuperarlos para poder convertirlos en conocimiento y facilitar la toma de decisiones es una operación estratégica para las compañías. Esto influye en el crecimiento de este perfil en más de un 43%.

Las habilidades que se les exigen a estos profesionales son Apache Spark, Scala, Hadoop, Python, Hive, Amazon Web Services, Apache Kafka, big data, SQL y machine learning.

Estos empleos están básicamente en Madrid y Barcelona, y los sectores que contratan estos perfiles son los de tecnología y servicios de la información, internet, industria del automóvil, programación informática, consultoría de gestión, ingeniería mecánica e industrial y telecomunicaciones.

Representante de ‘help desk’

Parece evidente que el flujo de datos no puede detenerse en una organización, porque interactuamos con ellos de manera permanente, los intercambiamos y recurrimos a ellos para operar y tomar decisiones de negocio. Así, los representantes de Help Desk, cuyo número ha crecido en casi un 42%, se encargan de asegurarse de que los dispositivos digitales funcionen con normalidad para que el tráfico de datos que viaja por las organizaciones no se interrumpa.

El representante de help desk debe dominar Windows, soporte técnico, Active directory, castellano e inglés, Windows server, Microsoft Outlook, atención al cliente, y Microsoft Office.

Barcelona, Madrid y Valencia son las plazas preferentes para estos profesionales, que son especialmente demandados por el sector de tecnología y servicios de la información, por el outsourcing/offshoring, la consultoría de gestión, los centros de servicios, programas informáticos, servicios inmobiliarios y telecomunicaciones.

Representante de desarrollo de negocio

En un entorno cada vez más competitivo, resulta determinante el desarrollo del negocio, ya que garantiza la satisfacción de los clientes, la posibilidad de negociar acuerdos, identificar socios, o ayudar a definir la línea de desarrollo del propio negocio… Se trata de elementos clave para la supervivencia y crecimiento de las organizaciones, y así no sorprende que el número de representantes de desarrollo de negocio haya crecido un 41%.

Es en Barcelona y Madrid donde se encuentran principalmente estos empleos, para los que se demandan profesionales con habilidades en Salesforce.com, ventas, castellano, gestión de ventas, negociación, estrategia de negocio, generación de Leads y SaaS.

Los programas informáticos, tecnologías y servicios de la información, internet, márketing y publicidad, productos de gran consumo y servicios financieros son los sectores en los que se detecta mayor demanda de estos profesionales.

Representante de desarrollo de ventas

El estudio de LinkedIn recuerda que «investigar, desarrollar y comercializar productos y servicios es el alma de cualquier actividad económica. Analizar y conocer las necesidades de los clientes, orientarse a las ventas, definir modelos de negocio que maximicen las ventas y la generación de valor para los clientes es un pilar fundamental gestionado por profesionales con capacidades técnicas, comerciales y sociales importantes». Esto es lo que ha hecho que el número de representantes de desarrollo de ventas haya crecido más de un 40%.

Además, estos profesionales deben dominar Salesforces.com, generación de Leads, desarrollo de negocio, castellano e inglés, ventas, CRM, negociación, estrategia de negocio, y márketing.

Barcelona y Madrid son las principales plazas para estos empleos, que son demandados en tecnología y servicios de la información, internet, márketing y publicidad, logística y gestión de la cadena de suministro.

Ingeniero de ‘cloud’

La gestión de datos en la nube requiere de profundos conocimientos técnicos para poder trabajar con diferentes plataformas, garantizar el acceso, la privacidad y la seguridad. El número de ingenieros de cloud ha aumentado casi un 40%, y se localiza en sectores como banca y servicios financieros o salud.

A los profesionales que acceden a estos puestos se les exige un dominio de Amazon Web Services, Docker products, DevOps, Microsoft Azure, Cloud Computing, Ansible, Git, Jenkins y Python.

Los sectores que contratan estos perfiles son tecnología y servicios de la información, programas informáticos, internet, telecomunicaciones, consultoría de gestión, banca y servicios financieros y salud.

Fuente: Expansión

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