Conferencia de Directores y Decanos de Ingeniería Informática

La UGR acoge el encuentro de directores y directoras de Escuelas de Informática de universidades públicas de Andalucía

El jueves 23 de noviembre, en el Carmen de la Victoria de la Universidad de Granada, se ha desarrollado un encuentro de las directoras y directores de todas las Escuelas de universidades públicas andaluzas con títulos en el ámbito de la Ingeniería Informática.

La intención de esta reunión ha sido debatir sobre cuestiones diversas referentes a los títulos, enfocándose particularmente en la modificación y adaptación de los planes de estudios, PARS y másteres, nuevos títulos y microcredenciales.

Además, aprovechando el I Congreso de Inteligencia Artificial de Andalucía, celebrado en Granada los días 22 y 23 noviembre, se ha planteado también esta temática y su indudable impacto y proyección socio-económica en la actualidad. Este asunto ha sido debatido en una actividad en forma de mesa redonda incluida en el programa del Congreso.

La conclusión principal de todos los intervinientes ha sido la necesidad de mayor promoción e implantación de la Ingeniería Informática, en particular de la IA, en todo el territorio andaluz. Para ello, han enfatizado en la relevancia de contar con una apuesta presupuestaria tanto a nivel de personal como de infraestructuras para este objetivo.

Fuente: Universidad de Granada 

Alicia Asín, la gurú de los sensores que conectan el mundo

Hay personas que focalizan todo su ser en sacar adelante el proyecto de fin de carrera. Sin distracciones y posibles sueños del futuro laboral. Pero no fue el caso de Alicia Asín (Zaragoza, 1982). A sus entonces 22 años, esta aragonesa preparaba con ahínco su trabajo de fin de curso de la Ingeniería Informática que cursaba en la Universidad de Zaragoza mientras diseñaba los cimientos de Libelium, la start-up con la que desarrollaría sensores para ciudades inteligentes. Dos años después, en 2007, con 3.000 euros y el diploma universitario bajo el brazo, nació su proyecto de la mano de su todavía socio David Gascón. Más tarde, en 2011, Asín completó su currículo con una formación del ESADE Business School y del Cambridge Judge Business.

Aunque ha fijado su sede en su ciudad natal, sus sensores han dado la vuelta al mundo: están en 120 países y se dirigen a todo tipo de situaciones. En Nicaragua la empresa diseñó un control predictivo de erupciones del volcán Masaya; en Ecuador sus sensores ayudan a reducir la contaminación acústica en la ciudad de Cuenca y en Alaska colaboran en la protección y conservación del hábitat de las ballenas. Los dispositivos de Libelium han viajado hasta Japón, donde los detectores de radiación inalámbrica ayudaron a recabar información sin mediación humana poco después del desastre de la central nuclear de Fukushima.

Noticia completa: epe.es

Ayoub, del «infierno en la Tierra» de Darfur a un sueño de futuro contra la guerra civil en Sudán

“Darfur es el infierno en la Tierra”. Así define Elena Taulet, técnica de la Universitat Politécnica de València (UPV) responsable del proyecto Erasmus+ K171, la región ubicada en el oeste de Sudán, cerca de una de esas líneas rectas con las que las potencias europeas decidieron irresponsablemente dividir parte del continente africano en la Conferencia de Berlín de 1884-1885 auspiciada por Bismarck.

Allí, en 2003, milicias mayoritariamente árabes del exdictador Omar Al Bashir llevaron a cabo una feroz campaña de limpieza étnica. En total, más de 300.000 personas fueron asesinadas en Darfur, donde en la actualidad se levanta el campamento de refugiados de Kalma en el que más de 100.000 personas viven ya de manera permanente.

“Nacer en Darfur y acabar estudiando en la UPV tiene un mérito increíble”, destaca sin ocultar su admiración Elena. Y eso es lo que, gracias a la colaboración de la Oficina de Acción Internacional (OAI-UPV) y el Centro de Cooperación al Desarrollo (CCD-UPV) con el Comboni College of Science and Technology de Jartum (Sudán), logró Ayoub a principios de este año.

Estudiante de Ingeniería Informática, Ayoub llegó a la UPV en febrero con la intención de continuar una formación clave para su futuro y el de su familia, su mujer (Arafa) y su hijo (Khalid), de quienes se separó de manera inicialmente momentánea para proseguir sus estudios en Valencia.

El 15 de abril, estalla la guerra en Sudán

No podía imaginar Ayoub, cuando el pasado 4 de febrero salió de Sudán en dirección a España, que en su país, que había puesto fin a los 30 años de dictadura de Al Bashir en julio de 2019 -con una revolución pacífica que dio paso a una transición democrática que, pese al golpe de estado de octubre de 2021, debía completarse el pasado 6 de abril-, iba a estallar un nuevo conflicto armado durante su estancia en la UPV.

Pero eso fue exactamente lo que sucedió. El 15 de abril, con Ayoub en España, los combates entre las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) dieron inicio a la 3ª Guerra Civil Sudanesa, con especial incidencia en Jartum, donde “tuvieron que salir corriendo del Comboni College, ubicado a escasa distancia del palacio presidencial”, explica Elena.

Un número desconocido de muertos y casi 5 millones de personas desplazadas

La guerra, que más de 6 meses después sigue azotando al país africano, ha provocado un número desconocido de muertos -distintas fuentes hablan de varios miles, pero sin datos concretos de suficiente credibilidad- y, según la Organización Internacional para las Migraciones, casi 5 millones de desplazados, 3’8 de ellos a nivel interno, y 1’1 que ya han abandonado el país.

La odisea de Ayoub

Ante la imposibilidad de volver a su país una vez acabado el semestre, comunicándose a duras penas con su familia -los cortes de electricidad y de la conexión de Internet son habituales desde el inicio del conflicto y duran varias semanas cada uno- y con el Comboni College inoperativo -y se desconoce hasta qué punto físicamente destruido-, a Ayoub le quedaban pocas soluciones.

Ante tal tesitura, la UPV, con la colaboración de la Embajada Española en Sudán (ahora mismo, reubicada en Madrid como consecuencia del conflicto), la Embajada Española en Kenia, y el padre Jorge Naranjo -director del Comboni College y actualmente en Egipto- inició los difíciles trámites para intentar que Ayoub pudiera estudiar un segundo semestre en la UPV y completar de este modo su formación.

“Volver allí, o intentarlo, supone con casi toda probabilidad dejar de estudiar, sino algo peor”, señala Elena Taulet. “Por ello, nos pusimos todos en marcha para intentar que se le concediese la posibilidad de estudiar un 2º semestre aquí en la UPV, pudiera hacer su trabajo final de grado y acabar la carrera”.

“Ha sido todo muy complicado”, cuenta la técnica UPV, “porque los documentos necesarios para solicitar la prórroga estaban en su universidad de origen, y además, Sudán está incluido todavía en la lista de países patrocinadores del terrorismo (pese al anuncio de Donald Trump en octubre de 2020 de ir a eliminarlo), por lo que tienes que enviarlo todo varias veces para explicar que Ayoub no tiene nada que ver con eso”.

“Ante la imposibilidad de entrar y salir de Sudán, le gestionamos un visado en Kenia. Él tuvo que desplazarse hasta allí y, una vez lo cursó, pudimos proseguir todo el proceso hasta completarlo”. Es por ello que hoy, Ayoub está en la UPV haciendo su TFG bajo la supervisión del profesor Antonio Martí.

Ayoub: “Lo primero que quiero pedir es que paren una guerra que está devastando el país”

“Lo primero que quiero hacer es enviar un mensaje a la gente de mi país, de Sudán. Quiero pedirles que detengan esta guerra que está devastando el país, acabando con él y con las vidas de los sudaneses”. Con rostro serio y lógicamente preocupado por su familia y la situación de su país, son las primeras palabras que salen de la boca de Ayoub, con quien tenemos la oportunidad de hablar en el campus de Vera de la UPV.

“Cuando salí de Sudán el pasado 4 de febrero, era un país en paz y en buenas condiciones, y la guerra lo ha cambiado todo”, lamenta Ayoub. “Vine para hacer un semestre y regresar a mi país con mi familia, pero todavía no he podido volver, no había manera, y ellos siguen allí, una parte en Jartum, en el centro del conflicto y, afortunadamente, otra parte lejos de allí, en un lugar más seguro”.

¿Cómo se comunica con su familia?

“Al no poder entrar en Sudán, finalmente decidí ir a Kenia para obtener un nuevo permiso para volver aquí y tener más tiempo para seguir estudiando”, cuenta Ayoub, que recuerda que, “antes del inicio de la guerra, ya había cierta inestabilidad en cuanto a electricidad y servicios de Internet, y ahora la situación se ha vuelto más complicada. Es difícil contactar con mi familia. A veces, están 20 días o un mes sin electricidad y sin Internet, por lo que tengo que estar semanas enteras sin saber nada de mi mujer y mi hijo. Cuando puedo, hablo con ellos a través de redes sociales, especialmente por whatsapp, que es el único servicio que pueden utilizar debido a la debilidad de Internet. No se puede usar Teams o Skype, así que, cuando puedo, utilizo whatsapp o llamadas telefónicas, que son muy costosas a veces”.

La ayuda del padre Jorge Naranjo desde Egipto, Elena, las embajadas…

“La universidad de la que vengo, en Sudán, está muy cerca del palacio presidencial. Está ubicada en el centro de la capital, donde ahora mismo hay un gran número de grupos armados. Ya los había incluso en tiempos de paz con motivo de las protestas para proteger una carretera que va directa al palacio. El Comboni College está en un área muy sensible, por lo que fue la primera universidad en ser cerrada por el estallido de la guerra. El personal de la universidad tuvo que huir. Algunos se marcharon a Egipto, otros a Etiopía, a Sudán del Sur…”, explica Ayoub, que añade: “No tengo más conexión con la universidad que la ayuda del padre Jorge, el director español del Comboni College, que está trabajando desde Egipto”.

Habla de Jorge Naranjo, de la Orden de los Padres Combonianos, responsables de que Ayoub tenga una oportunidad de futuro, junto a la que ahora le brinda la UPV, la que la guerra pretende quebrar: “Le estoy muy agradecido tanto al padre Jorge como a la UPV, y a las embajadas de España en Kenia y Sudán. Me han ayudado mucho a poder conseguir seguir estudiando aquí mientras ojalá se acabe la guerra en mi país”.

De momento, la guerra no cesa y el número de muertos sigue en aumento. Sudán sufre, como Ayoub por los suyos. Pero lo hace con la esperanza de que, cuando todo acabe, ojalá pronto, él tenga la formación suficiente como para intentar, en la medida de sus posibilidades, ayudar a mejorar las cosas, ser parte de un futuro mejor para su país y, sobre todo, para su familia.

Fuente: Universitat Politècnica de València 

El telescopio espacial que busca saber más sobre el origen del universo

La Misión Espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) se puso en marcha en el año 2011. En ella participan investigadores de la Facultad de Ciencias y de la Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Valladolid y tiene el objetivo final de investigar la materia y la energía oscura, que compone un total del 95% del cosmos con el fin de configurar el mapa del espacio más detallado que tengamos hasta el momento, así como saber un poquito más aún del origen del universo, dentro del mundo en el que vivimos.

La misión fue lanzada el pasado 1 de julio y está explorando la composición y la evolución del universo oscuro. El moderno telescopio espacial se encuentra ya creando este mapa, el más grande y preciso del mundo observando millones de galaxias hasta, nada más y nada menos, que diez mil millones de años luz. A través de este mapa, que en principio registrará más de un tercio del cielo, Euclid va a explorar la expansión del universo y cómo se ha formado su estructura en la historia cósmica, lo que nos puede dar más datos sobre el papel de la gravedad y, también, de la naturaleza de la energía y la materia oscura.

Noticia completa: El Español 

Granada, capital de la inteligencia artificial

El I Congreso de Inteligencia Artificial de Andalucía ‘#AndalucIA23’ reúne este miércoles y jueves en el Palacio de Congresos de Granada a más de 170 expertos nacionales e internacionales en inteligencia artificial para abordar las tendencias que marcan el desarrollo de esta tecnología y anticipar las claves que guiarán su evolución en los próximos años.

Así, el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, acompañado por la alcaldesa de la capital, Marifrán Carazo, ha asegurado en la inauguración del evento que esta primera edición va a contribuir a que «Andalucía se siga posicionando como región pionera y referente en la aplicación de la IA y a Granada como capital de esta tecnología tan emergente».

El Palacio de Congresos se convierte así en un espacio para la conversación y la generación de redes de colaboración entre empresas, universidades, centros de investigación, instituciones públicas y privadas, entidades financieras, y otros agentes del sistema de innovación, generando «una oportunidad única para reforzar la posición de Andalucía como región líder en IA en nuestro país y referente internacional en esta materia», ha continuado Sanz.

Noticia completa: Ahora Granada

Ernesto Pimentel: «Es el momento de nuevos títulos duales que incorporen al tejido productivo»

La Universidad de Málaga elegirá el próximo 1 de diciembre a su nuevo rector, que sustituirá en el cargo a José Ángel Narváez. El catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos Ernesto Pimentel es uno de los cuatro candidatos que optan al puesto. Hasta este año ha sido vicerrector de Estudios de la UMA y se enfrentó en 2015 al actual rector y a Miguel de Aguilera para suceder a Adelaida de la Calle. En 2019, presentó una candidatura conjunta con Narváez y hace unos meses se lanzó de nuevo a la carrera hacia el Rectorado con un proyecto «transformador, participativo e igualitario».

Noticia completa: El Español